Países Bajos enfrenta un problema democrático cada vez mayor que apenas se discute: el auge de lo que podríamos llamar la mafia GONGO. GONGO significa Government-Organized Non-Governmental Organizations: organizaciones que se presentan como vigilantes sociales independientes, pero que dependen en gran medida de subsidios gubernamentales. Forman cada vez menos un contrapoder y cada vez más una extensión del mismo ecosistema administrativo que se supone que deben controlar.
El mecanismo es tan simple como efectivo. El gobierno otorga subsidios. Con ese dinero de los impuestos, estas organizaciones construyen burocracias extensas, producen informes, proporcionan los datos en los que se basa la política, asesoran sobre permisos y inician procedimientos judiciales para imponer regulaciones aún más estrictas. Eso a su vez genera más políticas, más funcionarios, más subsidios y más influencia. Un círculo de retroalimentación que se fortalece a sí mismo, en el que casi todos dentro del sistema ganan, excepto el contribuyente.
En expedientes como el del nitrógeno vemos cómo organizaciones subsidiadas aportan datos científicos, asesoran a los gobiernos, influyen en permisos, inician procedimientos judiciales y luego se sientan a negociar el resultado.
Se vuelve aún más problemático cuando algunas de estas organizaciones no solo demandan a empresas, sino que luego también negocian con esas mismas empresas sobre la retirada de procedimientos judiciales a cambio de concesiones amplias, compensaciones ambientales o acuerdos financieros.
De esta manera, se difuminan las fronteras entre la defensa de intereses, la influencia en políticas y la negociación privada. Incluso cuando tales acuerdos son legalmente permitidos, surge la apariencia de que los procedimientos no se llevan a cabo exclusivamente en interés general, sino también como medio de presión para imponer objetivos políticos o financieros.
Con ello, se difumina la línea entre la defensa de intereses independiente, la formación de políticas y el ejercicio de poder político. Quien paga, manda. Cuando el gobierno, los receptores de subsidios, los formuladores de políticas y los lobistas forman cada vez más parte de la misma red, desaparece la distancia institucional que una democracia sana precisamente necesita.
Las víctimas son predecibles: agricultores que no obtienen permisos, constructores que deben paralizar proyectos, emprendedores que invierten en una incertidumbre jurídica permanente y ciudadanos que pagan impuestos cada vez más altos para financiar una red en expansión de organizaciones dependientes de subsidios. Así, el modelo de consenso holandés se transforma de un sistema de checks and balances en un cártel administrativo cerrado.
Esto no es un ataque a la naturaleza, el medio ambiente o las organizaciones sociales. Todo lo contrario. Una sociedad libre necesita precisamente ONG potentes e independientes. Pero la independencia comienza con la independencia financiera. Quien es pagado en gran medida por el gobierno no puede posiblemente ejercer un control totalmente independiente sobre ese mismo gobierno.
Los libertarios han advertido sobre esto durante décadas. El poder siempre se concentra cuando el dinero, la regulación, la ciencia, la justicia y el lobby confluyen en el mismo ecosistema. Por eso, la solución es clara: total transparencia sobre la financiación, una estricta separación entre la concesión de subsidios y el lobby político, ningún subsidio estructural del gobierno para organizaciones que intentan influir activamente en las políticas, y un estado de derecho en el que los representantes populares elegidos determinen el rumbo, no una red cerrada de gobierno, grupos de acción subsidiados y organizaciones de intereses.
Una sociedad libre vive del verdadero contrapoder. En cuanto ese contrapoder se vuelve financieramente dependiente del Estado, se transforma de perro guardián en mascota doméstica. Y en cuanto esa mascota también participa en escribir las reglas, llevar a cabo los procedimientos y determinar las negociaciones, el control democrático está fundamentalmente desequilibrado.
Se denominó búnker al posicionamiento político de extrema derecha que se manifestó en España durante el tardofranquismo y la Transición, y que mantuvieron aquellas personalidades del franquismo que se oponían radicalmente a introducir ningún tipo de cambio en el régimen franquista y que tras la muerte de Franco rechazaron de forma absoluta a la reforma del régimen defendiendo en su lugar la continuidad del Movimiento Nacional. El periódico más importante del búnker era El Alcázar. El término hace referencia a la resistencia a ultranza que mantuvo Hitler hasta el último momento en el búnker de Berlín.
Según el historiador José Luis Rodríguez Jiménez, «el concepto de "búnker" hace referencia a un conjunto de personas afectas a posicionamientos inmovilistas y asentadas en las instituciones del Estado franquista. Es decir, se trata de un conglomerado político, económico y eclesiástico, en ocasiones no muy bien sincronizado. Sus pilares más sólidos estaban en el Consejo Nacional, las Cortes, el Consejo del Reino y la Organización Sindical, así como en la prensa y en la oficialidad del Ejército. Por tanto el término "búnker" hace referencia, mucho más que a una ideología o a un programa determinado, a una forma de defender unos intereses políticos y económicos, así como una mentalidad ligada al esquema de valores impuestos por los vencedores en la guerra civil». Sus tres principales representantes fueron los neofranquistas José Antonio Girón de Velasco, Raimundo Fernández Cuesta y Blas Piñar.
Miembros
A la cabeza del movimiento se situó quien fuera ministro de Trabajo, el falangista José Antonio Girón de Velasco y junto a él, corrientes tanto en el ejército (Carlos Iniesta Cano, Milans del Bosch, Fernando de Santiago, Alfonso Pérez-Viñeta) como en la Iglesia (Hermandad Sacerdotal Española y nombres como Fernando Quiroga Palacios o José Guerra Campos) y la política, encarnadas por Falange Española (José Luis Arrese, Raimundo Fernández-Cuesta, Tomás García Rebull, Juan García Carrés, Luis Valero Bermejo...) y por la organización Fuerza Nueva, de Blas Piñar.
Historia
Origen
El término fue utilizado por primera vez en 1968 en un artículo publicado en el diario ABC por su director, Torcuato Luca de Tena, para referirse a los que se oponían a la evolución del régimen franquista y a la apertura a Europa. Sin embargo, el vocablo búnker para referirse al colectivo de extremistas de derecha lo popularizó Santiago Carrillo, que lo empleó en un artículo titulado O la libertad o el búnker, dando a entender que la negativa a iniciar la senda democrática supondría para los defensores de la dictadura un final análogo al de Adolf Hitler en el búnker de Berlín, que a la postre terminó siendo su tumba.
El búnker comenzó a constituirse en 1974,10 año previo a la muerte del dictador Francisco Franco, aunque algún autor remonta su génesis a 1970, coincidiendo con los primeros signos de agotamiento del régimen y las voces que clamaban por su renovación, e identifican el movimiento con la figura de quien durante unos meses fue presidente del Gobierno, Luis Carrero Blanco.
Actuaciones
Como corriente de pensamiento inmovilista, los miembros del búnker se opusieron sistemáticamente, y mediante distintas vías, a todos y cada uno de los pasos que se fueron tomando para el desarrollo de la Transición Española desde la dictadura a la democracia, comenzando por su radical oposición al denominado Espíritu del 12 de febrero y su eventual corolario, la Ley de Asociaciones Políticas; oposición expresada mediante artículos de opinión en medios de comunicación afines, siendo el más destacado el firmado por Girón de Velasco en el diario Arriba, el 28 de abril de 1974, conocido popularmente como el Gironazo, dando así al traste con cualquier intento de reforma y precipitando la destitución del aperturista Ministro de Información y Turismo Pío Cabanillas.
El mismo día 28 de abril en que en las páginas de Arriba aparecía el gironazo, Nuevo Diario publicaba una entrevista con el teniente general Tomás García Rebull, otro destacado miembro del búnker, en las que decía que «como falangista no admito asociaciones de ninguna clase» porque «las asociaciones derivan inevitablemente en partidos políticos y los partidos, para mí, son el opio del pueblo, y los políticos sus vampiros». Además afirmaba que detrás del asesinato de Carrero Blanco había estado la masonería. Preguntado en qué se basaba respondió: «Pues... en las cosas que veo. Muchas veces me pregunto: pero bueno ¿de dónde viene esto? Y siempre digo: nada, masonería. Yo creo que hasta hemos exportado masones».
Antes de la muerte de Franco hubo todavía presiones para que la Corona recayese no en el designado Juan Carlos, sino en su primo, Alfonso de Borbón y Dampierre, a la sazón casado con la nieta del dictador, María del Carmen Martínez-Bordiú, por lo que la operación contaba con el apoyo de su padre, Cristóbal Martínez-Bordiú, y su abuela, Carmen Polo.
Con posterioridad a la muerte del dictador, el búnker intentó impedir cada uno de los cambios que se iban sucediendo en la vía de la democratización.
Se han señalado las conexiones del búnker con los sucesivos intentos de acabar con el sistema democrático que comenzaba a gestarse en la España de la década de 1970, identificándose los sucesos de 1978, 1979, 1980 y 23 de febrero de 1981.
El "Gobierno Yenka" de Arias Navarro y el Espíritu del 12 de febrero
A principios de 1974, era evidente que la vida del General Franco estaba llegando a su fin y el régimen enfrentaba una crisis, especialmente tras el asesinato del Primer Ministro Carrero Blanco en 1973. A pesar de la intención inicial de Franco de nombrar a su amigo Pedro Nieto Antúnez como jefe de gobierno, la presión de su círculo cercano llevó al nombramiento de Carlos Arias Navarro. Arias, conocido por su severa apariencia de "enterrador", fue visto como un símbolo de la decadencia del régimen.
El 12 de febrero de 1974, Arias pronunció un discurso ante las Cortes, insinuando una posible apertura política y afirmando que los españoles no debían seguir delegando la responsabilidad del cambio político únicamente en Franco. Este discurso fue posteriormente conocido como el "Espíritu del 12 de febrero", lo que sugería una posible transición hacia una apertura política limitada.
Sin embargo, el gobierno de Arias se caracterizó por la indecisión, lo que le valió el apodo de “Gobierno Yenka” (en referencia a una canción popular con pasos hacia adelante y hacia atrás). Sus intentos tímidos de apertura, que buscaban crear una democracia restringida que excluyera a la izquierda, se contradecían con medidas autoritarias severas, como la ejecución del anarquista Salvador Puig Antich. Este hecho evidenció la renuencia del régimen a realizar cambios significativos.
La Iglesia Católica, ahora liderada por el progresista Cardenal Tarancón, puso a prueba la voluntad reformista de Arias. El obispo Añoveros de Bilbao pronunció una homilía en defensa del derecho del pueblo vasco a conservar su identidad, lo que Arias consideró una amenaza a la unidad de España. Intentó expulsar al obispo, pero Tarancón amenazó con la excomunión de cualquiera que interfiriera en las funciones del obispo. Ante la presión, Franco ordenó retroceder, lo que inquietó a los sectores más inmovilistas del régimen, conocidos como el “búnker”, quienes se oponían a cualquier tipo de reforma.
Las tensiones aumentaron con la publicación del “Gironazo”, un artículo de José Antonio Girón de Velasco, destacado dirigente falangista, en el periódico Arriba. Girón criticó cualquier intento de modernización, afirmando que socavaban el legado de Franco y traicionaban los principios sagrados de la Guerra Civil. Este ataque debilitó significativamente la autoridad de Arias y puso en duda la sinceridad del “Espíritu del 12 de febrero”. Incapaz de enfrentarse a Girón, Arias afirmó que su discurso no se apartaba de los principios del franquismo, temiendo que Franco lo destituyera.
Cuando Franco murió el 20 de noviembre de 1975, el futuro de España era incierto. El rey Juan Carlos I buscó introducir gradualmente la democracia sin alienar a los leales al franquismo. La relación entre el rey y Arias fue tensa, con Juan Carlos considerando a Arias como terco, mientras que Arias veía al rey como inexperto. Finalmente, el rey logró forzar la dimisión de Arias, otorgándole como "premio de consolación" un título nobiliario. Arias, resentido, describió la acción como una "borbonada" (una crítica a la astucia política de la dinastía Borbón). Su sucesor, Adolfo Suárez, una figura más joven y con ideas reformistas, se convertiría en el protagonista de la transición democrática española.
Estados
Unidos sigue siendo la mayor influencia individual sobre la democracia
en todo el mundo, pero a menudo se ha convertido menos en un promotor de
la democracia que en un peligro para ella.
por Paul R. Pilar || The National Interest
Un papel de liderazgo de EE. UU. en el fomento de la democracia en todo el mundo puede operar de dos maneras o de ambas. Una
es llegar, usando cualquiera de las varias herramientas de política
exterior, para dar forma a los eventos en un país extranjero en una
dirección pro-democrática. El
contexto de la política estadounidense para tales esfuerzos ha variado
desde la agenda de derechos humanos de Jimmy Carter hasta los objetivos
más militantes de difusión de la democracia de los neoconservadores.
El
alcance puede incluir la persuasión de los líderes gubernamentales a
través de la diplomacia y el uso de zanahorias y palos económicos, como
ayuda y sanciones, para recompensar los movimientos hacia la democracia y
castigar los retrocesos hacia el autoritarismo. El trabajo de dos organizaciones asociadas con partidos políticos de EE. UU., el Instituto Republicano Internacional y el Instituto Nacional Democrático
, como la enseñanza de habilidades políticas a candidatos potenciales
en elecciones libres, también representa un esfuerzo activo de EE. UU.
para promover la democracia en el extranjero.
La
otra forma fundamental en la que Estados Unidos puede influir en la
fortaleza o debilidad de la democracia en otros países es dando ejemplo.
El concepto se remonta a la metáfora de John Winthrop de una ciudad brillante sobre una colina, que en tiempos modernos resucitó Ronald Reagan . Algunos
analistas argumentan que esta es la forma más efectiva en que Estados
Unidos puede afectar las perspectivas de democracia en otros países. Como
superpotencia, cualquier ejemplo que establezca Estados Unidos,
intencionalmente o no, para bien o para mal, está destinado a ser
poderoso. Y ser un ejemplo
en la cima de una colina evita posibles reacciones violentas de
aquellos que podrían ver las actividades más activas de promoción de la
democracia como una intromisión o interferencia en los asuntos internos
de otro país.
Hoy, la historia principal de la democracia en todo el mundo no es su avance sino su declive . Gran parte del análisis de las razones de este declive se centra en las condiciones y desarrollos dentro de los países individuales donde la democracia es más atacada. Pero
al igual que con un avance de la democracia, la erosión de la misma
involucra influencias que cruzan las fronteras internacionales. Una vez más, Estados Unidos es un actor importante en el proceso. Y nuevamente, la influencia se ejerce tanto a través de la acción directa como del ejemplo.
El ataque
a oficinas gubernamentales en la capital de Brasil por parte de
simpatizantes del expresidente Jair Bolsonaro a principios de este mes
fue una demostración violenta del efecto ejemplo. El
ataque copió el asalto al Capitolio de los EE. UU. dos años antes por
parte de los partidarios de Donald Trump, incluso en algunos de los disfraces preferidos por los alborotadores. Ambos
ataques fueron esfuerzos de los partidarios de un demagogo derrotado,
que predicaba un mensaje populista falso de derecha, para anular el
resultado de unas elecciones libres. El
propio Bolsonaro, el “Trump de los trópicos”, emuló al expresidente
estadounidense, especialmente con sus afirmaciones fraudulentas de
fraude electoral.
La
acción transnacional directa también ha sido parte de un declive
democrático global, y nuevamente la parte MAGA de la política
estadounidense ha estado involucrada en la acción. Tanto
Bolsonaro como Trump fueron parte de una oleada más grande de
regímenes, partidos y movimientos nacionalistas étnicos que apelan a la
xenofobia, se presentan como populistas y ha incluido, por ejemplo, al
partido Agrupación Nacional en Francia. Aunque
tales movimientos son ostensiblemente antiinternacionalistas, la
asistencia a través de las fronteras internacionales y la fertilización
cruzada entre los grupos ha sido sustancial . El ex estratega político jefe de Trump, Steve Bannon, ha sido un líder en la organizacióncooperación
institucionalizada—en lo que los participantes llaman simplemente “El
Movimiento”—entre partidos y grupos nacionalistas étnicos de extrema
derecha, principalmente en Europa.
El caso europeo más conspicuo de deslizamiento de la democracia al autoritarismo ha sido el régimen húngaro de Viktor Orban. Hungría
bajo Orban es el único país miembro de la Unión Europea que la
organización de vigilancia Freedom House no califica como libre, sino solo como “parcialmente libre”. La
UE ha sido en gran medida incapaz de hacer mucho sobre la recaída
húngara porque el Partido Ley y Justicia en Polonia, su otro régimen
problemático de tendencia autoritaria, ha bloqueado la mayoría de las acciones contra Orban.
Orban
y su partido Fidesz son parte del fenómeno transnacional
etnonacionalista de extrema derecha, y nuevamente la derecha
estadounidense ha jugado un papel importante. Trump y Orban respaldaron las ofertas electorales del otro, y Trump concedió al primer ministro húngaro una reunión en la Casa Blanca en 2019, la primera vez que Orban recibió ese privilegio desde 1998. Tucker Carlson de Fox News hizo una semana de programas desde Hungría , y la Conferencia de Acción Política Conservadora celebró una de sus reuniones allí el año pasado. Más tarde, en 2022, Orban fue el orador destacado y muy aplaudido en
una conferencia de CPAC en Dallas, solo unos días después de haber
criticado controvertidamente a las sociedades de "mestizos".
Los comentarios recientes de los comentaristas estadounidenses
sobre la erosión de la democracia en el extranjero se han centrado
especialmente en el recién instalado gobierno israelí de extrema derecha
de Benjamin Netanyahu. Netanyahu es parte de la misma internacional etnonacionalista de extrema derecha que Orban y Bannon. El
concepto de un régimen arraigado en la xenofobia y que no teme usar
medidas duras para cimentar su gobierno y mantener subyugados a los
grupos no favorecidos es la base de la complicidad entre Netanyahu y Orban, a pesar de las vibraciones antisemitas que emanan del régimen de este último.
Un
tema de los que se retorcían las manos es el deseo de mantener la
extraordinaria relación entre Estados Unidos e Israel, con el temor de
que un mayor descenso de Israel hacia el extremismo debilite el apoyo
político en Estados Unidos para esa relación. Su
análisis de la política de EE. UU. probablemente sea correcto, al menos
en parte, pero pasan por alto cómo la relación en sí misma, dado su
carácter extraordinario, ha contribuido a los giros extremos en la
política israelí.
Algunas
de las medidas del nuevo gobierno de Netanyahu, incluido un intento de
emasculación del poder judicial, podrían reducir el contenido
democrático de los procesos políticos dentro del grupo étnico-religioso
dominante de Israel. Pero
incluso antes de esos movimientos, “democracia” no era una etiqueta que
pudiera aplicarse justificadamente a un país que niega los derechos
políticos a millones de residentes de la tierra que el país trata para
otros fines como parte integral de su territorio. Dado
que las sucesivas administraciones estadounidenses han continuado
apoyando sin reservas a los sucesivos gobiernos israelíes que han
solidificado este sistema de apartheid, se ha alentado a los israelíes de línea dura a seguir avanzando en la misma dirección sin pagar ningún precio político.
El
gobierno que surgió de las elecciones israelíes del otoño pasado es
solo el paso más reciente y poco sorprendente en este proceso. Existe una fuerte conciencia en todo el espectro político israelí de la importancia de la relación con los Estados Unidos. Si
Estados Unidos hubiera manejado esa relación de manera diferente, es
muy probable que las elecciones israelíes más recientes, y el gobierno
que surgió de ellas, hubieran sido muy diferentes de lo que existe hoy.
Estados
Unidos sigue siendo la mayor influencia sobre la democracia en todo el
mundo, tanto como ejemplo como a través de sus acciones directas en el
exterior. Pero en ambos modos, a menudo se ha convertido menos en un promotor de la democracia que en un peligro para ella. A este respecto, Winthrop y Reagan se han puesto de cabeza, al igual que Carter y los neoconservadores.
El peronismo no tolera que la Argentina se haga una vida sin él
El
ataque a la Corte no es un plato del día sino la sopa de siempre, la
reedición del juicio político de 1947 con el que Perón se cocinó un
tribunal a la medida
Entre su ombligo y la ley, el peronismo siempre elige su ombligo.
Entre el poder y las instituciones, siempre el poder. Ha introyectado
tanto la idea de que la patria le pertenece, se ha convencido tanto de
que encarna al “pueblo mítico”, que confunde su destino con el de ellos.
Está dispuesto a llevárselos al más allá con tal de que no lo
sobrevivan: ¡que muera Sansón con todos los filisteos! Como en el sati,
la antigua costumbre india que cuando morían los maridos condenaba a la
hoguera a las viudas, el peronismo no tolera que la Argentina se haga
una vida sin él. Pero mientras el sati es ilegal, el milenarismo
peronista nunca pasa de moda. El asalto a la Corte Suprema es solo el
ejemplo más reciente y más serio: un acto de acoso constitucional, una
intimidación, cosas de bajos fondos. De aquí a las elecciones veremos
otros, me temo, cada vez más temerarios, cada vez más peligrosos.
No es un plato del día. Es la sopa de siempre, la reedición del juicio político de 1947,
aquel con el que Perón se cocinó un tribunal a la medida. El sentido es
el mismo: la democracia peronista no es una democracia liberal, la
Constitución es una pantalla para leguleyos. Para citar uno de sus
epígonos: la famosa división de poderes del célebre Montesquieu no forma
parte de su bagaje. Porque el peronismo es hijo de otra familia, fruto
de otro árbol. Del árbol populista, monista, absolutista; árbol
preliberal, preconstitucional, predemocrático. Premio a la sinceridad,
así se jactaba uno de sus ideólogos: es una “dictadura pro-pueblo”, su
pueblo elevado a todo el pueblo. Desde entonces el pueblo peronista se
ha contraído, el impulso dictatorial no. Desde el regreso a la
democracia, me dijo un funcionario peronista, siempre le hemos sido
leales. Me quedé perplejo, ¡qué buena persona! Al ver ahora repetirse el
viejo guion, la perplejidad se convierte en certeza: las mismas raíces
dan siempre la misma planta.
¿Qué es el peronismo hoy? ¿Qué quiere? ¿Cómo funciona? Sospecho
que ni los peronistas lo saben. Es un rompecabezas de tribus. Una
puerta giratoria por la que se entra y se sale entre un gresca y otra.
Un tren al que todos se suben para llegar al poder y del que
desenganchan los vagones nada más tomarlo para no compartir su parte del
botín. Un carcamal puerta adentro que se compacta puerta afuera; un
todo que no se resigna a ser parte. ¿Hay un partido justicialista? ¿Cómo
elige sus cargos? ¿Dónde debate su programa? Peronismo kirchnerista,
peronismo sindical, peronismo francisquista, peronismo federal, cada uno
con sus feudos y peleas. Cristina busca impunidad; Moyano, a fuerza de
andar de acá para allá, ya no sabe de qué lado está; Massa se balancea
impalpable en el viento, Schiaretti susurra tan bajo que ni él se
escucha, Grabois truena para ver si graniza. ¿Alguien se orienta? ¡Si al
menos los uniera el pasado, la historia, el mito! Al contrario. Cada
uno lo cuenta a su manera, el 17 de octubre lo celebran divididos, unos
dicen misas por Rucci y los otros vitorean a quienes lo mataron. Y así.
¿Qué sentido tiene? Deberían hacer un álbum de figuritas, como el del
Mundial, una guía para entender algo.
Se bromea para no temblar, se ríe para no llorar.
En estas condiciones, el peronismo es un cañón suelto. Ninguna novedad,
se dirá. Es cierto. Pero cuanto más oscura la noche, más aterradores
los relámpagos; cuanto más desesperados los heridos, más temibles sus
reacciones. Surge entonces la pregunta: ¿cómo le va con los anticuerpos a
la democracia argentina? Además de un pacto explícito, la Constitución,
toda democracia descansa sobre un pacto implícito: hay límites
infranqueables, fronteras inviolables. Contra quienes las crucen se
disparan las alarmas y los réprobos son aislados, sancionados y
devueltos a las vías institucionales. No sólo por los opositores, sino
también por los aliados, la prensa y las corporaciones, las iglesias y
las instituciones, los grupos de interés y las asociaciones de la
sociedad civil: está en juego la sostenibilidad del sistema, la
legitimidad mutua de sus actores. En la Argentina se ha rebasado el
límite, se han violado las fronteras. ¡No lo hizo un funcionario de
tercera línea sino el propio Presidente! Es legítimo criticar las
sentencias de los tribunales, incluso las del tribunal constitucional.
Pero desobedecerlas es subversivo, es incendiar el edificio
institucional en el que todos vivimos: ¿qué queda del Estado de derecho?
Si el controlado, el gobierno, silencia al controlador, la Corte,
¿quién lo controlará? Alguien tendrá que responder por ello algún día.
Ante tal enormidad, era esperable un rechazo generalizado. Así fue en gran medida y es una buena señal.
La prensa reaccionó con valentía. Los industriales sin dudarlo. Lo
mismo hicieron otras categorías y corporaciones. La Iglesia fue
explícita: pidió “máximo respeto a la Constitución”, palabras que pesan
en la interna peronista. En definitiva, los anticuerpos democráticos
están ahí. Los únicos ausentes fueron los intelectuales “progresistas”,
demócratas a corriente alternada. No desarrollaron los anticuerpos. Será
por la vacuna china o cubana.
Sólo faltan los peronistas. ¿Nadie que se distancie? ¿Todos en el barranco tras la flautista
y su ventrílocuo? No lo creo. A fuerza de tirarlas, hasta las cuerdas
más fuertes se rompen. No me extrañaría que la ofensiva contra la Corte
se convirtiera en un boomerang, en la oportunidad que esperaba el
peronismo de Perón, oportunista y pragmático, para sacudirse al
peronismo de Eva, fanático e ideológico, convertido en piantavotos: el
péndulo peronista de siempre. Se crearían así las condiciones para una
vasta coalición panperonista a caballo de la grieta, entre peronistas a
sabiendas y peronistas sin saberlo: hasta Perón nos votaría, se animó
alguien, hablando por oír su propia voz. Muchos serían felices, desde
Buenos Aires hasta Roma.
¿Vamos por buen camino,
entonces? Depende. No tanto para los que sueñan con no tener que
amoldarse a un vago “peronismo cultural” para ser considerados agentinos
a la par de los demás, para quienes creen que ese mismo peronismo
transversal es parte del problema. ¡No más religiones políticas! Son
incompatibles con una democracia pluralista, con una sana alternancia
entre propuestas alternativas. Por eso se acabaron los regímenes
fascistas y comunistas. Si la democracia cristiana italiana ha
desaparecido, si el PRI mexicano ya no es lo que era, el partido
peronista también puede cerrar sus puertas. No sería ninguna tragedia.
Su pasado será así historia, la Argentina pasará página y mirará hacia
adelante.
Estas son las primeras ejecuciones en el país desde la década de 1980. Entre los hombres ejecutados, que fueron acusados de "actos terroristas", se encontraban el activista por la democracia Kyaw Min Yu y el exdiputado de la LND Phyo Zeya Thaw.
Fotos de archivo del activista por la democracia Kyaw Min Yu (izquierda) y la legisladora Phyo Zeya Thaw (derecha)
El activista por la democracia Kyaw Min Yu (izquierda) y el legislador Phyo Zeya Thaw (derecha) estaban entre los ejecutados.
Las autoridades militares de Myanmar ejecutaron a cuatro activistas por la democracia, informaron los medios estatales el lunes.
Los activistas fueron acusados de liderar "actos de terror brutales e inhumanos", dijo el periódico Global New Light of Myanmar. Estos son los primeros de Myanmar en décadas. ¿Quiénes eran los hombres ejecutados?
Los hombres ejecutados incluyeron al activista por la democracia Kyaw Min Yu y al exlegislador y artista de hip-hop Phyo Zeya Thaw, informó el periódico.
Thaw era un legislador de la Liga Nacional para la Democracia (NLD) de la líder derrocada Aung San Suu Kyi.
Los otros dos hombres ejecutados eran Hla Myo Aung y Aung Thura Zaw.
Global New Light de Myanmar dijo que los cuatro habían sido acusados en virtud de la ley antiterrorista y el código penal. El periódico dijo que el castigo se había llevado a cabo bajo los procedimientos de la prisión. Ver video 02:45 Myanmar desesperado escapa a Tailandia huyendo de la guerra civil Un 'vil intento de infundir miedo'
Los cuatro fueron condenados a muerte en enero en un juicio a puerta cerrada. Fueron acusados de ayudar a las milicias a luchar contra el ejército que tomó el poder en un golpe de estado el año pasado.
Dos expertos de la ONU calificaron las ejecuciones planeadas como un "vil intento de infundir miedo" entre la gente.
Las autoridades de Myanmar se involucraron en una brutal represión para sofocar las protestas contra el golpe. El grupo activista Asociación de Asistencia a los Presos Políticos (AAPP) dijo que las fuerzas de seguridad han matado a 2.100 personas desde el golpe.
La AAPP dijo, antes del lunes, que las últimas ejecuciones judiciales en Myanmar tuvieron lugar a fines de la década de 1980.
'Volviendo a la edad oscura'
El relator especial de las Naciones Unidas para Myanmar, Tom Andrews, dijo que estaba "indignado y devastado" por las ejecuciones.
"Estos actos depravados deben ser un punto de inflexión para la comunidad internacional", dijo.
I'm devastated by news that former parliamentarian Zeyar Thaw and longtime activist Ko Jimmy were executed with two others today. UN Member States must honor their lives by making this depraved act a turning point for the world's response to this crisis. My statement attached. pic.twitter.com/zhdBxFDXoo
— UN Special Rapporteur Tom Andrews (@RapporteurUn) July 25, 2022
El portavoz del gobierno de unidad nacional en la sombra de Myanmar, Kyaw Zaw, dijo que los miembros del gobierno en el exilio estaban "extremadamente entristecidos" y "condenan la crueldad de la junta en los términos más enérgicos". Hizo hincapié en que "la comunidad mundial debe castigar su crueldad".
El analista de International Crisis Group Myanmar, Richard Horsey, dijo que "cualquier posibilidad de poner fin a la crisis creada por el golpe ahora ha sido eliminada".
"[La junta de Myanmar] ve esto como una demostración de fuerza, pero puede ser un grave error de cálculo", concluyó.
"No hubo ejecuciones durante 30 años. Esto hace retroceder el reloj... retrocediendo a [la] edad oscura", dijo Khin Zaw Win, director del grupo de expertos del Instituto Tampadipa.
'Crueldad total'
Human Rights Watch (HRW) denunció las ejecuciones como "un acto de absoluta crueldad".
"La ejecución de cuatro hombres por parte de la junta de Myanmar fue un acto de absoluta crueldad", dijo Elaine Pearson, directora interina para Asia de Human Rights Watch, en un comunicado.
"Estas ejecuciones, incluidas la del activista Ko Jimmy y el legislador de la oposición Phyo Zeya Thaw, siguieron juicios militares manifiestamente injustos y políticamente motivados. Esta horrible noticia se vio agravada por el hecho de que la junta no notificó a las familias de los hombres, quienes se enteraron de las ejecuciones a través de los informes de prensa de la junta. ”, decía el comunicado.
HRW llamó a los estados miembros de la Unión Europea, Estados Unidos y otros gobiernos a "mostrar a la junta que habrá un ajuste de cuentas por sus crímenes".
"Deberían exigir medidas inmediatas, incluida la liberación de todos los presos políticos, y hacerle saber a la junta que las atrocidades que comete tienen consecuencias", agrega el comunicado. La medida podría aislar aún más a Myanmar: Japón
En reacción a las ejecuciones, el ministro de Relaciones Exteriores de Japón, Yoshimasa Hayashi, dijo en un comunicado el lunes que era un motivo de profunda preocupación y que aislaría aún más a Myanmar en la comunidad internacional.
También dijo que la medida de la junta del país agudizará el sentimiento nacional y profundizará el conflicto.
Hayashi agregó que las ejecuciones van en contra de los continuos llamados de Japón para liberar a los detenidos en Myanmar y resolver el conflicto pacíficamente.
Las autocracias son una seria amenaza para Occidente. Ante tal peligro, el factor discriminatorio en un próximo conflicto no son las fuerzas de voluntarios –cuando llega la guerra se necesitan conscriptos–; ni la técnica –ambos bandos dispondrían de ella–; sino la conciencia colectiva y la cultura de Seguridad que implementen un reclutamiento universal de ciudadanos, con carácter y capacidad, dispuestos a morir y causar bajas.
Sin embargo, la mayor parte de la población occidental desconoce
el conflicto bélico y no es consciente de la rareza histórica que supone
el prolongado período de paz que disfruta, por lo que no está
preocupada ante la posibilidad de una guerra próxima. Élites y
ciudadanos -confiados en que los ejércitos de voluntarios y la técnica
solucionan per se los problemas de seguridad- están lejos de asumir que
la democracia se defiende con todas las mentes y voluntades dispuestas a
realizar los máximos sacrificios. (…)
«La única justificación del servicio militarobligatorio es la defensa de la libertad».John Rawls[1]
Definición, origen y legitimidad
El reclutamiento universal determina quién, cómo y dónde realizan los
alistados -relación nominal de nacionales que cumplen la mayoría de
edad- la prestación personal preceptiva por un tiempo determinado, bien
en las fuerzas armadas -servicio militar o conscripción- o en otras
instituciones de interés para la defensa -servicio público o social- al
objeto de defender a la comunidad.
El modelo ciudadano-soldado tiene sus raíces en la «virtud» clásica
que lleva a la participación activa del ciudadano en la vida pública;
dicha cualidad demanda la disposición a morir y a causar bajas cuando
peligra la soberanía de la comunidad. Está fuertemente vinculado a la
ciudadanía activa; es fruto del patriotismo responsable -no instintivo,
sino consciente y meditado- que vincula al individuo con la comunidad;
para Santis, la «eudaimonia aristotélica -el bien sólo se busca por sí mismo- se logra a través de la polis y la conscripción es una responsabilidad de los individuos que los hace autosuficientes como parte ella»[2].
El enraizamiento social de la virtud permite, en consecuencia, una
actitud colectiva que desarrolla soldados dispuestos a responder a las
necesidades éticas colectivas.
El reclutamiento universal lo crea la Convención en 1793 cuando
decreta que «los hombres jóvenes luchen, los hombres casados forjen
armas y transporten provisiones, las mujeres fabriquen tiendas y ropas y
los niños trabajen el lino»[3]; lo perfecciona Prusia con el «principio» -dice Waiter- «de que todo ciudadano está sujeto al servicio militar obligatorio»[4]; y llega a su cenit -salvando dos veces la democracia- en las guerras mundiales del siglo XX.
Es genuinamente democrático: lo establece un gobierno representativo
con la participación de toda la población, la cual está dispuesta a
arriesgar la vida para defender los derechos civiles. Si el
reclutamiento no es universal, la defensa de la sociedad queda en manos
de una parte de la misma: Roma acaba con la prestación del servicio
militar porque los conscriptos propietarios de tierras -comprometidos
con la defensa- son sustituidos por mercenarios reclutados en las clases
bajas que defienden a quien les paga; Brand ve en Catón el Joven «un
icono, amante de la libertad y el deber, que representa las virtudes del
ciudadano-soldado frente a la avaricia -destructora de la república- de
los mercenarios de César»[5].
Kant, en la misma línea, señala que «en una sociedad justa hay una
distribución equitativa de las cargas políticas, incluidas las
militares»[6] y
Rousseau precisa que «los ciudadanos de la república virtuosa, lejos de
pagar por la exención de sus deberes los cumplirían con entusiasmo en
persona»[7].
Así lo entienden las élites aliadas en las guerras mundiales del siglo
XX al persuadir a la ciudadanía para realizar los mayores sacrificios en
defensa de la libertad: «El servicio militar obligatorio» -señala
Flynn- «sirvió bien a las tres principales democracias occidentales en
un duro contexto histórico»[8].
Condicionantes
Es condición indispensable que los jóvenes alistados tengan
conciencia nacional y cultura de Seguridad, lo cual surge de una
esmerada educación y de un entorno social en el que todos los ciudadanos
aporten lo mejor de sí mismos.
La educación
El reclutamiento universal no es eficaz sin una educación nacional
adecuada; la derrota austríaca ante los prusianos en 1870 es un claro
ejemplo de su importancia. Prusia ve al educando como futuro soldado y,
en consecuencia, desarrolla la unidad de doctrina desde la escuela; sus
soldados son autónomos y su interpretación adecuada de las órdenes no es
consecuencia de la coerción, sino fruto de una esmerada educación
obligatoria que «entrelazada con el reclutamiento universal» -dice
Becker- «garantiza un ejército victorioso»[9].
Al contrario, los soldados austríacos tienen peor educación. La falta de esfuerzo del alumno, el alto ratio por
aula y la baja cualificación de los profesores resultan fatales;
Peschel precisa que «la victoria prusiana fue de los maestros prusianos
sobre los maestros austriacos»[10].
El entorno social; la nación
No hay ejército sin nación a quien defender, ni auténtica
conscripción sin nación sólida; una nación fuerte crea un ejército
eficaz y viceversa: los ejércitos conscriptos no sólo son instituciones
coercitivas, sino también sociales porque unen a los ciudadanos con la
identidad común. El nacionalismo es esencial para implementar la
conscripción, Merom sostiene que «el nacionalismo empoderó a los
gobernantes para justificar el reclutamiento»[11] y Beukema señala que «el imperialismo expansionista japonés lleva a la conscripción»[12].
Estados Unidos, por ejemplo, en los años previos a la Primera Guerra
mundial, asume la conscripción debido a la fortaleza de la
administración federal y al compromiso de las élites con la sociedad. En
este entorno social, el presidente Wilson -la figura central del
enfoque nacionalista que lleva la implementación del reclutamiento
universal- logra en 1917 que el Congreso apruebe la Selective Service Act por
la cual todos los hombres entre veintiún y treinta años son alistados
para realizar el servicio militar. En un discurso posterior a la citada
aprobación, dice: «No es un ejército al que debemos instruir para la
guerra, sino la entera nación, en la que cada ciudadano desempeña el
papel para el que esté mejor preparado y mayor servicio preste al
interés general; la conscripción de los reacios no tiene sentido pues es
la fuerza de la nación quien aporta el voluntariado en masa»[13].
En Israel, en cambio, el ejército crea la nación. Desde 1948 las
Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han desarrollado -mediante el
servicio militar obligatorio y la reserva- el espíritu nacional en la
mayor parte de la población. La batalla es un símbolo del valor nacional
y la guerra conforma a la sociedad israelí de tal modo que las FDI
están en el centro de la experiencia vital por lo que en el espíritu
social prevalece la obligación de servir al Estado.
La conscripción en las autocracias
China
China es una sociedad -disciplinada por la coerción- que está
dispuesta a dar todo en defensa de los intereses patrios y se prepara
concienzudamente para la guerra. Xi Jinping, en una dura intervención
con motivo del centenario del Partido Comunista chino, reiteró el
«compromiso inquebrantable del partido para unificar el país» y enfatizó
que «la batalla es necesaria para mejorar la capacidad de los soldados»[14].
La Ley de Ciberseguridad de 2017 permite al gobierno chino -con la
colaboración de las firmas conocidas por el acrónimo BATX (Baidu,
Alibaba, Tencent y Xiaomi)- mantener a los ciudadanos controlados. El
«Sistema de Crédito Social» (Sesame Credit) conoce las
capacidades y la conducta de los ciudadanos; «cada persona» -dice
Kobiebusiness- «recibe su propio código digital que se usa para medir su
puntuación de crédito social en tiempo real»[15].
En consecuencia, es probable que tenga pocos problemas para reclutar,
en el momento adecuado, al personal con las necesarias capacidades y
actitudes para cada puesto de combate de los más de dos millones de
efectivos. El servicio militar en el Ejército Popular de Liberación
(EPL) de China es obligatorio para todos los ciudadanos, pero no se
implementa materialmente porque las necesidades de reclutamiento se
cubren con voluntarios; el esfuerzo se está realizando en el
reclutamiento de los estudiantes universitarios para responder a la
demanda de unas fuerzas armadas altamente tecnificadas.
Rusia
La percepción de que Rusia es una amenaza ha aumentado desde la
anexión de Crimea y la crisis de Ucrania, por lo que muchos países están
reconsiderando sus estrategias sobre el reclutamiento y la defensa
nacional. La resistencia histórica de los rusos y el legendario valor de
sus soldados incrementan el peligro; Dragomirov precisa que «la
peculiaridad esencial del soldado ruso radica en la capacidad de luchar y
morir, la cual le lleva en combate al predominio de la abnegación sobre
la autoconservación… el soldado occidental está contaminado por una
modernidad decadente»[16].
El reclutamiento se mantiene en Rusia como escuela de la nación para
la transmisión de valores patrióticos. El servicio militar obligatorio
es de doce meses de servicio activo y el apoyo social de la población ha
aumentado del 47 al 58 por ciento entre 2011 y 2017. Aunque la tasa de
reclutamiento no supera el 37 por ciento, la movilización de más de
siete millones de jóvenes varones cubre las necesidades militares.
La debilidad de Occidente
La democracia no sintoniza con la conscripción
El liberalismo -cuya esencia son los derechos individuales- es
contrario a la organización de los ejércitos -necesariamente
autocrática- por lo que es inevitable una tensión entre el enfoque
liberal y comunitario de la democracia; ante la necesidad de prepararse
para el conflicto, la democracia se enfrenta al dilema de la
conscripción en una sociedad libre.
Al final de la Guerra Fría, Occidente considera que la amenaza
militar se desvanece y que -al garantizar las organizaciones
internacionales la seguridad colectiva- la conscripción pierde su
principal razón de ser (la defensa territorial) por lo que en la mayoría
de los países europeos es suspendida o abolida; Ajangiz resume: «El
final del reclutamiento se debe al nuevo escenario geoestratégico que
hace innecesaria la defensa del territorio nacional»[17].
El discurso oficial enfatiza que «con el arma nuclear y la tecnología,
el reclutamiento universal está superado» porque se precisan capacidades
tecnológicas que no pueden realizar los conscriptos.
Sin embargo, la justificación técnica para abolirlo oculta un proceso
de gran calado que debilita desde hace tiempo a Occidente: el declive
del reclutamiento universal se debe fundamentalmente a que los valores
posmodernos imperantes se alejan de las dificultades que plantea la
ética social. La supeditación de la razón de Estado a la presión social
debilita la necesaria defensa democrática que exige el máximo esfuerzo
de todos; Janowitz precisa: «La mayor responsabilidad de la abolición de
la conscripción se debe a la movilización social»[18].
A las democracias occidentales les cuesta enviar soldados a misiones
expedicionarias en el extranjero, lo que lleva al empleo de la
tecnología en guerras lejanas con pocas bajas propias que apenas
vulneran la conciencia pública. El problema radica en que la
distribución asimétrica de la muerte en la guerra posmoderna frustra el
debate democrático sobre la defensa y, en consecuencia, plantea una
revisión de los desafíos morales y políticos de Occidente; evitar el
sufrimiento de los propios soldados desplazándolo a las poblaciones
locales lleva a una deriva autoritaria de la democracia que victimiza a
quienes están en el extremo receptor de la violencia.
El ciudadano está alejado de la cultura de Seguridad
Las nuevas identidades culturales -consecuencia de los profundos
cambios sociales que comienzan en la década de los setenta del siglo
pasado- han fragmentado la sociedad, «lo que ha ocasionado» -señala
Sánchez Mazo- «una transformación evidente de los rasgos de
sociabilidad, vinculación y expresión colectiva»[19].
El soldado ha de adoptar papeles contrapuestos para cumplir su función y
sintonizar con la sociedad porque la ciudadanía está cada vez más
alejada del sentimiento patriótico; «el proceso de globalización» -dice
López- «conlleva una crisis de la identidad nacional»[20].
La compulsión entre libertad y seguridad repercute en el
reclutamiento del capital humano que precisa la defensa de la
democracia; al contrario que el coercitivo BATX, el persuasivo GAFAM
-acrónimo de Google, Amazon, Facebook, Apple y Microssoft- desarrolla
ciudadanos débiles y adictos a las pantallas digitales que no responden a
las necesidades del reclutamiento. Peirano señala que «China es ‘1984 de Orwell’ y Estados Unidos ‘Un mundo feliz de Huxley’; encierro en su habitación a mi hijo si no hace lo que yo quiero, o le distraigo para que haga lo que quiero yo»[21].
Mientras el «yo quiero» chino (BATX) se identifica con las necesidades
de la defensa, el «quiero yo» occidental (GAFAM) desea consumidores
inermes al servicio de un colosal beneficio empresarial sin la adecuada
conexión con la seguridad comunitaria.
Falta de apoyo de las grandes corporaciones
Recopilar información de calidad sobre los jóvenes en edad militar ya
no requiere costosas encuestas y entrevistas. La técnica permite
actualmente que los jóvenes alistados -ya preparados mentalmente para el
combate por la educación y el entorno social- sean clasificados con
gran precisión utilizando la tecnología big data; esta
clasificación implica asignarles, en función de sus capacidades, un
«puesto de combate» en el que serán instruidos durante el servicio
activo y posteriormente, de forma periódica, como reservistas. Los
procesos de clasificación e instrucción se actualizan continuamente,
pues «no tiene sentido» -señala Benton- «recopilar información sobre las
capacidades de un ciudadano a los dieciocho años que son totalmente
distintas diez años después»[22].
El tratamiento de datos implica la cooperación en la movilización de
las grandes corporaciones estadounidenses (GAFAM) porque conocen casi
todo de los ciudadanos occidentales. Schmidt, exdirector ejecutivo de
Google, precisa que «saben dónde está el usuario, dónde ha estado y
pueden adivinar en qué está pensando»[23] y
Kramer señala que «Facebook puede realizar predicciones precisas e
influir en el comportamiento del usuario analizando sus palabras en la
plataforma»[24].
El problema radica en que -salvo Estados Unidos- los países
occidentales no tienen la capacidad de regular adecuadamente a las
citadas corporaciones para que participen activamente en su Seguridad
porque éstas monopolizan los servicios en línea, imprescindibles para el
funcionamiento de Occidente.
Problemas para instruir a combatientes con capacidad y actitud
En consecuencia, a los jóvenes occidentales les costará ser buenos
soldados en caso de conflicto bélico. El Departamento de Defensa
estadounidense, por ejemplo, estima que el 98 por ciento de los 20,6
millones de jóvenes de 17 a 21 años «no tienen la capacidad o actitud
adecuadas para ingresar en las Fuerzas Armadas»[25] (figura 1).
En Taiwán, aumenta el apoyo al servicio militar obligatorio, Horng-en
señala que «se ha pasado del 60 al 81 por ciento entre 2015 y 2016, y
en 2017 se ha llegado al 86 por ciento»[26] (figura 2).
Figura 2: Aumenta el apoyo de la opinión pública taiwanesa al Servicio Militar Obligatorio.Elaboración propia. Fuente: https://thediplomat.com/2021/10/what-do-people-in-taiwan-think-about-their-military
Sin embargo, en 2017 se redujo de un año a sólo cuatro meses (figura
3), lo que impide a los soldados participar eficazmente en las maniobras
de fuego real.
Figura 3: El gobierno taiwanés acorta la duración del Servicio Militar ObligatorioElaboración propia. Fuente: https://thediplomat.com/2021/10/what-do-people-in-taiwan-think-about-their-military
La espina dorsal de las Fuerzas Armadas la forman voluntarios con
compromiso de cuatro años que «no cubren» -dice Huang- «las necesidades
de combate en primera línea»[27].
Es preocupante la mala preparación y la baja moral entre los
aproximadamente 80.000 soldados en servicio activo y los casi 2,2
millones de reservistas que son reclutados cada año; Wang señala que
«los soldados están dispuestos a luchar, pero dudan que haya muchas
posibilidades en una guerra contra China»[28].
Israel -país referencia en la conscripción- tiene problemas
similares: la tasa de reclutamiento es del 50 por ciento y sólo el 35
por ciento de la población lleva la carga de defender el país. La
motivación para combatir también disminuye; Jager señala que «la
disposición para servir en unidades de primera línea se redujo del 90 al
80 por ciento entre 1990 y 2010, y fue sólo del 67 por ciento en 2018»[29] (figura 4).
En consecuencia, se reducen los efectivos el 30 por ciento en pro de
sistemas de defensa antimisiles y medios cibernéticos porque se
considera que las principales amenazas -la creciente preponderancia de
Hamas y Hezbollah y las aspiraciones de Irán de desarrollar un arma
nuclear- son asimétricas. Sin embargo, estas decisiones son para Benett
«un grave error que influirá en la instrucción y capacidad de los
soldados en la próxima guerra»[30];
el Defensor del Pueblo enfatiza: «Las FDI se encuentran actualmente en
su peor crisis y no podrán hacer frente a las amenazas actuales»[31].
Los Países escandinavos tampoco están bien preparados para responder a
la imprevista amenaza convencional rusa, la cual encontraban improbable
en el mundo globalizado posterior a la Guerra Fría. Ante la presión
rusa en sus fronteras apoyan el reclutamiento universal, pero la
educación de los jóvenes está muy alejada de las demandas bélicas, por
lo que no resulta fácil reclutar soldados en la cantidad y calidad
necesarias. Después de casi una década sin conscripción la población
apenas ha contribuido a la defensa, cuyo peso ha recaído en una pequeña
fuerza de profesionales poco representativa de la sociedad.
La situación en Suecia es representativa. Cuando es abolido el
servicio militar obligatorio en el año 2010, no se piensa en la amenaza
rusa y los datos demográficos sugieren que hay suficientes soldados para
cubrir los puestos del nuevo ejército voluntario, pero la realidad
muestra que pocos jóvenes quieren ser soldados profesionales. La
situación empeora en 2016 cuando, ante la nueva situación, se precisan
cien mil soldados voluntarios más por lo que «se necesita» -dice
Neretnieks- «algún tipo de servicio militar obligatorio»[32];
en 2018 el gobierno sueco reanuda el reclutamiento universal: de trece
mil alistados (jóvenes nacidos en 1999) son clasificados cuatro mil
mujeres y hombres para servir durante once meses.
Conclusiones
La guerra como constante histórica y el nuevo entorno geopolítico
global muestran que las sociedades libres han de estar preparadas para
defender la democracia. Los ciudadanos han de interiorizar la necesidad
de aportar su mejor esfuerzo, bien sea combatiendo o trabajando; «la
cohesión social resulta prioritaria» -dice Kramp-Karrenbauer- «y es
profundamente cívico devolver algo al país y a la sociedad»[33].
Servicios nacional y social como preámbulo del reclutamiento universal
Los servicios nacionales de Francia y Estados Unidos, aunque no han
movilizado adecuadamente a sus respectivas sociedades, son un primer
paso en el necesario compromiso con la Seguridad.
Francia -clave en la defensa europea- se prepara para un conflicto de
alta intensidad (HEM) -cuyos probables adversarios son Rusia, Turquía y
los países del Magreb- que requiere espíritu militar de los soldados y
resiliencia de la sociedad; Burkhard reclama «un endurecimiento del
ejército y un reclutamiento más exigente… los soldados deben poder
continuar luchando cuando la tecnología no funcione»[34]. En 2018 se crea el Servicio Nacional Universal (Service National Universal)
para fortalecer el vínculo entre la nación y quienes la protegen,
fomentar la cohesión republicana y desarrollar un espíritu común de
defensa, al objeto de aliviar parte de la carga que soportan las fuerzas
militares y policiales. Según el Instituto Montaigne «el 72 por ciento
de los franceses están dispuestos a apoyar una reanudación del servicio
militar obligatorio»[35].
Estados Unidos, en la misma línea, crea en 2016 la Comisión Nacional del Servicio Militar, Nacional y Público (National Commission on Military, National and Public Service)
con el objeto de aumentar la participación ciudadana en funciones
públicas mediante el servicio nacional obligatorio -alternativa al
servicio militar- en las administraciones públicas o en AmeriCorps, una organización que ofrece a los ciudadanos la posibilidad de desarrollar sus capacidades en pro de la comunidad.
Trascendencia de la educación y del entorno social en la guerra
Sin embargo, el servicio nacional no basta; Occidente precisa el
máximo esfuerzo de todos para responder a la amenaza autocrática con «la
cohesión social anímica» que permita implementar el necesario
reclutamiento universal.
La disposición a morir -combatiendo o no- es condición necesaria de
los ciudadanos para enfrentarse al conflicto, aunque no es suficiente;
«sólo los que están convencidos de que deben causar bajas» -dice Moskos-
«tienen posibilidades de vencer»[36];
ante la escasa disposición a morir por el propio país, especialmente en
el centro y sur de Europa (figura 5), Occidente ha de solucionar
éticamente la cuestión de «quién muere».
Figura 5. Porcentaje de la población dispuesta a morir por su paísElaboración propia. Fuente: https://brilliantmaps.com/europe-fight-war/
El reclutamiento universal demanda la disposición a morir de todos,
pero las actitudes no se improvisan; se precisa una educación y un
entorno social que aporten al ciudadano reclutable las virtudes que le
permitan enfrentarse al conflicto. Movilizar a soldados sin preparación
mental para el combate lleva a una muerte probable y a una derrota
segura.Jesús Alberto García RiescoCoronel del ET. (R)Licenciado en Ciencias PolíticasAsociación Española de Militares Escritores
Traición, revolución, dinastía, incesto, asesinato, locura, un pacto con el diablo, una protagonista cruel, delirante y desquiciada: el guion del drama que vive Nicaragua lo tiene todo. El desafío sería cómo integrar tantos géneros –surrealismo, sátira, farsa y tragedia– en una sola obra.
Acepto el desafío. Viví en Nicaragua y conozco bien a algunos de los personajes reales. El título que sugeriría sería Tabú . Aquí va un esbozo.
La historia recorrería más de medio siglo hasta el presente y comenzaría en la época del dictador Anastasio Somoza. Arrancaríamos en 1966 con la seducción de nuestra protagonista, una chica de 15 años, por un hombre más mayor. Ella pertenece a la clase media nicaragüense y se llama Rosario Murillo. Acto seguido, 1967: Murillo da a luz a una hija, a la que le pone el nombre de Zoilamérica. Tiene otro hijo con el mismo hombre.
1972: devastador terremoto en Managua, la capital nicaragüense. Muere bajo los escombros el más pequeño de los niños. Murillo, traumatizada.
1973: redacción de un periódico, Murillo ante una máquina de escribir. Trabaja como secretaria de Pedro Joaquín Chamorro, director del diario opositor La Prensa , y firma artículos críticos con el régimen somocista. En una celda somocista un dirigente sandinista llamado Daniel Ortega la lee con fruición. Oriol Malet
1977: maletas, autocar: Ortega liberado, se exilia en Costa Rica; Murillo también huye al vecino país. Se enamoran. Ortega formalmente adopta a Zoilamérica.
1978: el cadáver sangriento de un hombre dentro de un coche: el régimen asesina a Pedro Joaquín Chamorro.
1979: insurrección (banderas, armas, multitudes) y sandinismo al poder. Ortega triunfante: tuvo mínima participación en la contienda militar pero es un astuto político y se convierte en el máximo líder de la revolución. Murillo no deja su lado; tienen siete hijos juntos.
1980: jóvenes europeos desembarcan en el aeropuerto de Managua y se dirigen a las montañas a participar en una campaña nacional de alfabetización. El sandinismo encandila a la izquierda internacional.
1981: imagen televisiva del presidente Ronald Reagan. El Gobierno estadounidense declara la guerra a Nicaragua. Financia la contrarrevolución.
1990: multitudes votando. Harto de la guerra, de un creciente autoritarismo sandinista y de un enfrentamiento permanente del Gobierno con la Iglesia católica, el electorado expulsa a Ortega del poder. Imagen de señora burguesa de pelo gris, sonriente: la nueva presidenta, amiga de Estados Unidos, Violeta Chamorro, viuda del periodista asesinado. Murillo y Ortega, desconsolados, se abrazan a solas. Ella vive su segunda pérdida traumática. El guion del drama que vive Nicaragua reúne todos los géneros: farsa, surrealismo, sátira y tragedia
1998: imagen de mujer joven de tez morena hablando a la prensa. Zoilamérica, la hija de Murillo, acusa a su padrastro de abuso sexual cuando ella tenía once años, de violación repetida a partir de los quince. Los Ortega-Murillo viven su propio terremoto. Ella, sola en su habitación, fumando un cigarrillo tras otro. Tiene el destino de su marido en sus manos. ¿A quién defender? ¿A su Daniel o a su primogénita? Opta por un pacto con el diablo. Antepone la ambición del poder al amor materno. Vende su alma. Murillo denuncia a su hija. Dice que miente, que está loca. El proceso judicial contra Ortega se cae. Zoilamérica abandona Nicaragua. Ortega, llorando, se arrodilla ante su mujer y le besa los pies. Ella sonríe. Sabe que por el resto de sus días su marido será su rehén.
2000: Murillo detrás de Ortega sentado en su despacho. Se convierte en asesora, mentora, estratega, Svengali de su marido, cuya imagen pública transforma. Él es su muñeco.
2007: imagen del interior de una iglesia, Ortega y Murillo de rodillas, un obispo celebra misa; hay elecciones, Ortega se presenta como un ferviente defensor de la Iglesia católica, de la propiedad privada, de la prensa y de la paz, y recupera la presidencia. La única de las promesas que acaba cumpliendo es la religiosa.
2011: Murillo rezando en un mitin político. No deja de invocar a Dios y la Virgen, presentándose como una santa iluminada, una Bernardita de Lourdes, promesas de milagros incluidas. Elecciones y Ortega vuelve a ganar.
2017: entre gritos de fraude, Ortega y Murillo celebran su tercera victoria electoral consecutiva. Ortega la proclama vicepresidenta de la nación. Ella deja de ser el poder en la sombra. Imagen de él enfermo en la cama, decrépito y viejo; ella, despachando órdenes a gritos en la casa presidencial.
2018: pancartas en la universidad, estudiantes se lanzan a la calle a protestar. Murillo y su marido portavoz declaran que es un intento de golpe de Estado del “imperialismo yanqui”. Barricadas, disparos, jóvenes caídos. Las fuerzas de seguridad matan a 328 personas.
3 de junio del 2021: la policía allana la casa de una mujer furibunda. La detención de Cristiana Chamorro, hija de Violeta y Pedro Joaquín y la principal candidata opositora en las elecciones presidenciales que se celebran en noviembre de este año. Reunión en la casa de un opositor del régimen: corre el rumor de que Ortega ha muerto; tanta impulsividad no cuadra, asienten, con el pragmatismo negociador que antes lo había caracterizado. Todo tiene su origen, opinan, en la paranoia, la venganza y el odio que encarna la Rosario. Más allanamientos. La policía detiene a catorce figuras políticas más, antiguos héroes guerrilleros sandinistas incluidos.
22 de junio del 2021: un hombre guarda un disco duro en su maleta, se fuga de su casa en la noche y cruza la frontera. Es el periodista opositor Carlos Fernando Chamorro, el hermano de Cristiana, el hijo del periodista que Somoza asesinó. La familia Chamorro sabe los secretos de Murillo y su vendetta contra ellos no cesa.
23 de junio del 2021: Ortega, apenas visto hace meses, aparece en público. La titiritera pone las palabras en su boca. Ya ni se disimula el principio de la presunción de inocencia. “Aquí se está juzgando a criminales…”, declara. Murillo dirige una mueca cómplice a un alto oficial de la policía. Convertido en una caricatura de la figura romántica que una vez fue, Ortega interpreta el papel secundario en una sórdida opereta.
Última escena: extracto de una entrevista real que Zoilamérica concedió a la BBC en 2019 desde su casa en Costa Rica. ¿Teme a Ortega? “No. Pero a mi madre sí le tengo miedo. Una persona con semejante obsesión por el poder es capaz de cualquier cosa”. La historia para una posible película se centraría en la ambición de poder de Rosario Murillo
Y así acabaría mi esqueleto de guion. Solo agregaría una idea que el director podría tener en mente. Este proyecto de película trata la ambición del poder, sí. Pero en el fondo hay algo más oscuro. Es una exploración del odio, del más implacable, el que respira Rosario Murillo: el odio contra uno mismo.
¿Por qué el Túnez liberal todavía lucha con los extremistas?
DW Túnez se presenta como un modelo del éxito de la Primavera Árabe, pero sigue siendo una fuente importante de radicales violentos. Algunos en Europa pueden estar marginados, pero en casa sus jóvenes se sienten frustrados por las promesas de la democracia.
Hombres armados y enmascarados con uniforme se paran frente a un vehículo militar ante un muro coronado por alambre de púas.
Túnez erigió una valla "anti-yihadista" en la frontera con Libia en 2016.
Aunque los detalles aún están emergiendo, los medios franceses han informado que el atacante que mató a tres personas en Niza el jueves llegó recientemente a Europa desde Túnez. Ese hecho quedará grabado en la mente de muchos en la ciudad, donde un ataque con un camión perpetrado por otro tunecino en 2016 se cobró 86 vidas.
Para un país que se presenta como un modelo de democracia en la región, Túnez todavía está luchando contra el radicalismo, a pesar de su éxito en apegarse a la reforma democrática a raíz de la "Primavera Árabe" de 2011.
Los analistas de Medio Oriente han descubierto que ha sido una fuente desproporcionada de reclutas para el Estado Islámico y yihadistas involucrados en asaltos desde Berlín a Bruselas, así como múltiples ataques de alto perfil contra oponentes políticos y turistas en el propio Túnez.
¿Por qué parece que el Túnez liberal sigue teniendo ese problema?
Islamistas e islamofobia
El aparente motivo islamista del ataque de Niza parece estar alimentado por una retórica intensificada en todo el mundo sobre las caricaturas que se burlan del profeta musulmán, la decapitación de un profesor de francés y los posteriores ataques de represalia.
Si bien las voces en Túnez que perdonaban la decapitación inicialmente se limitaron a un prominente de línea dura, un llamado a boicotear una conferencia francófona en Túnez obtuvo un apoyo popular más amplio.
Algunos tunecinos están recurriendo a la violencia como reacción a actos que consideran ofensivos para los musulmanes, según Abdellatif Al-Hanashi, profesor de Historia Contemporánea en la Universidad de Túnez. Para aquellos en Europa, también hay una sensación de marginación provocada por políticas que consideran que provocan la islamofobia, dijo.
Pero esas tensiones también oscurecen las corrientes políticas internas de Túnez. Un apuñalamiento de dos agentes de policía en Sousse en septiembre, tras la controversia sobre un nuevo gobierno y una lucha entre el presidente Kais Saied y el partido islamista Ennahda, sugiere que el problema reside también en casa.
Las malas condiciones económicas son un factor principal, pero la represión histórica también ha dejado su legado en la cultura política tunecina, según Omar Safi, investigador que se centra en la seguridad y la política tunecinas en la Universidad de Portsmouth del Reino Unido.
"Que tengamos este elemento predominante de radicalización probablemente se deba al hecho de que Túnez no ha desarrollado la capacidad de expresar libremente sus ideas", dijo Safi. "Los tipos de gobierno con los que históricamente ha experimentado Túnez han privado a la población de la oportunidad de desarrollar libremente, y sobre todo practicar, su conciencia política".
Safi señala los continuos asesinatos políticos y las amenazas contra políticos desde la revolución de 2011 como prueba de que los tunecinos no son libres de expresar sus opiniones.
Los jóvenes necesitan alternativas creíbles
La profunda desigualdad económica y la corrupción son parte de esto y una fuente de descontento entre los jóvenes del país.
Diez años después de que la autoinmolación de Mohamed Bouazizi desencadenara la "Primavera Árabe", el mismo acto horrible se convirtió en una forma común de protesta entre los jóvenes tunecinos enojados por la pobreza.
La pandemia de coronavirus solo ha empeorado ese dolor para una economía dependiente del turismo. El sector ha experimentado una caída del 60% en los ingresos con respecto al año pasado y, si bien la primera ola vio 165,000 pérdidas de empleos en un país de 11 millones, el país ahora se prepara para una segunda.
Con una tasa de desempleo juvenil que probablemente ahora es más del doble del 16% nacional, muchos depositan poca confianza en el proceso político para brindarles oportunidades.
"Algunas de estas organizaciones les ofrecen una alternativa mucho más interesante", dijo Safi. "Es una lucha por la narrativa. Nos enfrentamos a un enemigo en el que necesitamos contar una historia más convincente que la de ellos. Pero para el gobierno, ofrecer una alternativa creíble en esta difícil situación es un desafío".
Vladimir Putin firmó la ley que modifica la Constitución de Rusia y le permite perpetuarse en el poder
El presidente ruso podrá postularse otras dos veces a la reelección y permanecer el frente del Kremlin hasta 2036. Los cambios incluyen en el texto la figura de Dios, el matrimonio como la unión de un hombre y una mujer o la prohibición de ceder territorios a otros países Infobae
Vladimir Putin(REUTERS/Evgenia Novozhenina)
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, firmó este sábado la ley sobre las enmiendas constitucionales que le permiten postularse otras dos veces a la reelección y permanecer el frente del Kremlin hasta 2036, según el documento publicado en el portal de información legal de la Presidencia.
El mandatario estampó su firma en la ley después de que el Parlamento concluyera hoy todo el trámite necesario para adoptar las enmiendas, para lo que solo se ha requerido una semana.
El Consejo de la Federación o Senado revisó este sábado en una sesión plenaria extraordinaria la adopción por parte de los parlamentos de las 85 entidades que conforman la Federación de Rusia de los cambios a la Carta Magna promovidos por Putin, y aprobó su valoración con 164 votos a favor y uno en contra.
Ya el martes y miércoles, la Duma o Cámara Baja y el Consejo de Federación (Senado) habían aprobado el proyecto del presidente ruso, quien anunció la reforma a mediados de enero.
El jefe del Kremlin, que durante años se mostró contrario a modificar la Constitución para continuar al frente del país, aceptó esta vez enmendarla y dejar la puerta abierta a un posible quinto y sexto mandato al frente del Kremlin a partir de 2024, cuando, según la actual Carta Magna, debería abandonar la Presidencia.
Putin, que lleva 20 años en el poder, enviará ahora la ley al Tribunal Constitucional, que debe pronunciarse en un plazo de siete días a partir de su recepción sobre la compatibilidad con los capítulos 1,2 y 9 de la Carta Magna (Fundamento del sistema constitucional, derechos humanos y civiles y libertades y enmiendas y revisiones de la Constitución).
Vladimir Putin podrá postularse otras dos veces a la reelección(REUTERS)
El mandatario ruso ha prometido que los cambios constitucionales solo entrarán en vigor si el máximo tribunal da su visto bueno y si los aprueban los rusos en un plebiscito previsto para el próximo 22 de abril.
Este sábado el Kremlin aclaró que para ello “más de la mitad de los ciudadanos que participarán en la votación nacional” debe dar su “sí” al paquete de enmiendas de distinta índole.
Las modificaciones, además de numerosos cambios sobre asuntos sociales, como la indexación anual de las pensiones y el apoyo a las familias numerosas, incluyen en el texto de la Constitución la figura de Dios, el matrimonio como la unión de un hombre y una mujer o la prohibición de ceder territorios a otros países.
También se incorpora el concepto de que el ruso es el “pueblo fundador del Estado” al señalar que su idioma es la lengua oficial del país.
Pero, para la oposición extraparlamentaria, todas estas modificaciones no son más que envoltura engañosa del verdadero objetivo de la reforma: allanar el camino para que Putin se perpetúe en el poder.
Según la actual Constitución, de 1993, que no permite el ejercicio de la jefatura del Estado durante “más de dos mandatos consecutivos”, el presidente ruso no podría postularse a la reelección en 2024.
La enmienda aprobada por el Parlamento elimina la palabra “consecutivos” y permite al presidente en ejercicio en el momento de su entrada en vigor presentarse a la reelección independientemente del número de mandatos que haya ejercido antes.