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jueves, 6 de julio de 2023

Pesqueros chinos: ¿Violaciones a los derechos humanos?

“Socorro, por favor, llamen a la policía”: el estremecedor pedido de ayuda de un tripulante de un pesquero chino

El episodio es una muestra más de las maniobras ilegales practicadas en la amplia flota de buques que el régimen de Beijing tiene desplegados en Latinoamérica

Por Inés Ehulech  || Infobae




“Socorro, por favor, ayudame a llamar a la policía”: el estremecedor pedido de ayuda de un tripulante de un pesquero chino

Una nueva -aunque no sorpresiva- señal de la esclavitud china del siglo XXI apareció este jueves en las playas cercanas a Punta del Este, en Uruguay.

Un tripulante de un pesquero chino, que navega en las aguas del Río de la Plata y pesca indiscriminadamente las especies que habitan en el océano Atlántico, lanzó un mensaje de auxilio en una botella, hallada en las últimas horas en la playa Sauce de Portezuelo.

El especialista en conservación marina y experto en las maniobras de pesca china en Latinoamérica, Milko Schvartzman, compartió la imagen del envase transparente con una servilleta blanca en su interior, en la que se ven caracteres escritos con un marcador negro.

“Hola, soy tripulante del buque Lu Qing Yuan Yu 765. Me encerraron en la compañía. Cuando veas este papel, ¡por favor ayudame a llamar a la policía! ¡Socorro, socorro!”, se lee en el mensaje.

La botella fue hallada en las últimas horas en la playa Sauce de Portezuelo (Twitter: @milkorockmar)

Efectivamente, a pesar de que estas embarcaciones suelen mantenerse con sus transmisores apagados para evitar ser detectados por las guardias costeras, Schvartzman logró localizar el buque en el sistema de radares, justo frente al Puerto de Montevideo.

Según pudieron verificar la Prefectura de Piriápolis y la Fiscalía de Flagrancia, la nave está pronta a atracar en tierras uruguayas y el fiscal Diego Pérez, a cargo de la investigación, adelantó que se llevará a cabo una inspección a bordo al llegar al país.

La embarcación de bandera china se encuentra frente al Puerto de Montevideo (Twitter: @milkorockmar)

Este episodio es, no obstante, una muestra más de las tantas denuncias realizadas sobre la flota de pesqueros que el régimen de Beijing tiene desplegada en América Latina desde hace más de dos décadas, en la que sus tripulantes son sometidos a tratos inhumanos y obligados a pescar de forma ilegal e irresponsable.

Inclusive, el Puerto de Montevideo, en el que próximamente atracará la nave en cuestión, está señalado de ser “el principal apoyo a la flota del Atlántico Sur”. Allí, según investigaciones de Schvartzman, “desembarcan al menos un tripulante fallecido por mes debido a las terribles condiciones de vida a bordo”.

Estas compañías chinas emplean a trabajadores de Indonesia, Filipinas o de África bajo una serie de tentadoras promesas que desaparecen una vez en alta mar.

En 2014, mientras realizaban una investigación sobre el tema, Eduardo Campos Lima y Bruno Garattoni dieron con un grupo de 28 africanos que desembarcaron de una nave con bandera de Beijing en Montevideo y se resistían a subirse nuevamente.

Los tripulantes de la flota pesquera de Beijing son sometidos a tratos inhumanos y obligados que, en muchos casos, les cuestan la muerte

Según declararon, no sólo no habían recibido la paga prometida sino que eran alimentados con un plato de arroz por día, trabajaban encadenados y eran golpeados y maltratados. Algunos, incluso, padecían tuberculosis debido a la falta de higiene a bordo.

Asimismo, un informe difundido por la propia Prefectura Naval, detalló 53 casos de tripulantes fallecidos en menos de 5 años, lo que dio un promedio de una persona al mes. Las causas de muerte señaladas incluyen inanición, abusos de derechos humanos, golpes y falta de asistencia médica, entre otros.

Documento oficial del 2018 emitido por la Prefectura Naval de Uruguay con el detalle de los tripulantes fallecidos que fueron desembarcados por embarcaciones chinas en el Puerto de Montevideo. (Cortesía: Milko Schvartzman).

Estas prácticas pasan desapercibidas gracias a que, como señaló Schvartzman, Beijing cuenta con una suerte de aliados que mantienen a las autoridades lejos de sus barcos.

“Toda la actividad de la flota pesquera extranjera en el Puerto se encuentra encubierta por complicidad de las autoridades. No hay voluntad del Gobierno de Uruguay en luchar contra la pesca ilegal o en contra de los abusos a los derechos humanos a bordo sino que el Estado uruguayo se ve beneficiado por las actividades ilícitas de estas embarcaciones”, señaló en diálogo con Infobae y explicó, además, que China ejerce presión sobre los Ejecutivos de la región para que se acomoden a sus voluntades.

“Hay embarcaciones que han sido sentenciadas y sancionadas por pesca ilegal, que han descargado hasta tres tripulantes fallecidos, y que siguen operando desde el puerto”, insistió.

Schvartzman denunció que hay embarcaciones que han descargado hasta tres tripulantes fallecidos y siguen operando desde el puerto

Inclusive, esta corrupción quedó al descubierto al analizarse los datos de los últimos trabajos realizados por los oficiales. Por ejemplo, en 2019 el Ejecutivo uruguayo inspeccionó sólo 33 embarcaciones de las 320 que operaron en el puerto aquel año -el 10 por ciento- y apenas una era de bandera china.

“Pese a que la mayoría son embarcaciones chinas, el Gobierno de Uruguay inspeccionó una sola y ninguna fue sancionada”, continuó relatando.

Es por ello que, a pesar de los intereses personales de cada nación, y las presiones que puedan llegar desde el gigante asiático, el especialista en seguridad y estudios estratégicos Miguel Andrade enfatizó en la importancia de coordinar esfuerzos regionales y hemisféricos junto con un intenso trabajo por lograr “mayores capacidades de control” de las fuerzas navales, en pos de poner un freno a estas maniobras ilegales que degradan, no sólo la fauna local, sino que, también, constituyen un grave delito contra los derechos humanos.



miércoles, 26 de agosto de 2020

El enemigo global: Los pesqueros chinos

China arrasa los mares: cómo opera la flota de pesca ilegal que depreda con apoyo oficial y su actividad en Argentina 




Se trata de una auténtica armada que se mueve de zona en zona agotando la riqueza natural disponible. Sus tripulantes son sometidos a tratos inhumanos


Por Patricio Eleisegui
iProfesional

Ahora está anclada en torno a las islas Galápagos, en Ecuador, pero hacia fin de año el grueso de sus integrantes pondrá proa hacia los mares del sur. Con la estrategia definida de concentrar actividades en el límite de la zona económica exclusiva de Argentina en el Atlántico. El objetivo: saquear la enorme reserva de calamares que todavía subsiste en esta parte del mundo, en un negocio de depredación que año tras año mueve más de 700 millones de dólares.

Conformada por más de 300 buques, y con apoyo económico del régimen que lidera Xi Jinping, la flota de pesca en aguas distantes de China reúne en un solo actor los peores atributos en cuanto a métodos extractivistas para el saqueo de la biodiversidad marina: pesca a gran escala en áreas específicas por períodos que pueden superar el año, movimientos a escondidas de los satélites, violación de las restricciones para operar en aguas territoriales.

A eso hay que sumarles prácticas laborales emparentadas con la esclavitud. A excepción del capitán y sus oficiales, todos chinos, el grueso de los tripulantes de estas embarcaciones son ciudadanos de Indonesia, Filipinas o África sometidos a los tratos más inhumanos: en 2014, por citar un caso, se constató que 28 personas que bajaron de un pesquero de calamares en Montevideo, Uruguay, presentaban marcas de grilletes en los tobillos.

Desnutrición, escaso acceso al agua potable, pagas inexistentes e incluso torturas físicas, forman parte del combo que distingue a una armada de pesca ilegal que duplica con comodidad los números de Corea del Sur, Taiwán, España y Japón, otras naciones con fuerte protagonismo en el saqueo de espacios marítimos.

El funcionamiento de la flota china es promovido por el gobierno de la potencia asiática mediante acciones como el subsidio al combustible para las compañías del rubro pesquero o, directamente, la participación accionaria del Estado en algunas de las empresas propietarias de los buques.

Estos barcos ajustan sus movimientos a partir de la disponibilidad del calamar. Entre junio y septiembre, y en tanto la especie prolifera en aguas del Pacífico a lo largo de Sudamérica, la armada concentra la extracción en una franja que va desde el norte de Chile hasta las ya mencionadas Galápagos. A medida que agotan el recurso económicamente rentable, los capitanes mueven las naves hacia áreas de mayor abundancia.

Eso explica el escenario actual en torno a las islas que son territorio de Ecuador. A fines de noviembre la flota comienza a trasladarse hacia el Atlántico Sur y ya para diciembre el grupo consolida la extracción junto al límite marítimo de Argentina. Así ocurre cada año, con intensificación en la última década aunque, vale destacar, esta depredación comenzó a tener apadrinamiento del Estado chino a partir del 2000.

Por supuesto que hay barcos del mismo origen que mantienen presencia en esta parte de América incluso en la época en la que no prolifera el calamar económicamente explotable. La actividad de esas unidades, entonces, se limita a pescar siempre de forma intensiva todo lo que el mar ofrezca sin distinción de especies.


Al acecho de las Galápagos: posición de la flota de pesca ilegal china, por estas horas.

¿Qué es lo que ocurre con esas miles de toneladas que abarrotan las bodegas de estos buques? La flota de 300 pesqueros se completa con alrededor de una docena de navíos dotados con cámaras de refrigeración que almacenan lo extraído y luego transportan esa carga a muelles en la región. El epicentro de las descargas de calamares en América del Sur es el puerto de Montevideo.

Operativo bajo un status de zona franca que beneficia con exenciones impositivas a las empresas marítimas internacionales -las pesqueras uruguayas pagan IVA-, y un régimen de funcionamiento comercial que excluye la inspección de la carga, la revisión de las condiciones de vida dentro de las embarcaciones, y las reglamentaciones de seguridad en general, la terminal de la capital de Uruguay acumula características casi a medida del negocio turbio que encarna la flota.


Cada año, los pesqueros chinos violan sistemáticamente la zona económica exclusiva de Argentina.

Una depredación multimillonaria

Especialista en conservación marina, colaborador del Círculo de Políticas Ambientales y asesor en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) entre 2011 y 2015, Milko Schvartzman es uno de los expertos que mejor estudia y analiza el circuito de la pesca ilegal en esta parte del mundo.

En diálogo con iProfesional, expuso que sólo en la porción del Atlántico lindera con las aguas bajo control de la Argentina los barcos chinos enfocados en extraer calamar -"poteros", en la jerga- capturan a razón de 300.000 toneladas anuales. Semejante volumen le garantiza a la armada de pesca una recaudación del orden de los 700 millones de dólares en igual lapso.

"El desastre ambiental que se genera es incalculable. El calamar es el alimento principal de especies como la merluza común. Pero también es importante en la alimentación del cachalote, los pingüinos y muchas otras variedades de la fauna marina. Esta presión terrible que ejecuta la flota china viene generando una catástrofe. Junto con el plancton, el calamar es la base de toda la cadena alimentaria del Atlántico Sur", especificó.

"A la par también hay un daño económico para el país. Los calamares que se descargan en Montevideo ahí mismo pasan otros barcos de carga, contenedores, que luego tienen como destino la Unión Europea y los Estados Unidos. En esos mercados muchas veces se comercializa como 'Made in China' el calamar que se pescó de forma ilegal en la Argentina", añadió.


"Poteros" chinos anclados en el puerto de Montevideo. (Imagen y mapa anterior, aportes de Milko Schvartzman)

Las sanciones son leves

Schvartzman sostuvo que la flota en cuestión viola de forma sistemática las normas que prohíben la pesca de embarcaciones extranjeras en la zona económica exclusiva local.

Eso obliga a mantener desplegados a sendos navíos de la Prefectura -incluso en su momento hasta el submarino ARA San Juan cumplió tareas de monitoreo de "poteros"- y aeronaves como recursos de disuasión o eventual intervención directa cuando se constata pesca ilegal en aguas territoriales de la Argentina.

"Este peligro le origina al país un gasto enorme. Es lo que le está ocurriendo a Ecuador en este momento, que por la presencia de la flota al borde de las islas Galápagos tuvo que desplegar barcos y aviones o helicópteros. Cuando hay detención de estos barcos ocurre que la empresa propietaria paga todas las multas que se aplican y al poco tiempo tenés a los mismos buques efectuando otra vez actividades ilegales", comentó el especialista.

En esa dirección, Schvartzman puso como ejemplo a "poteros" como el Hong Pu 16, detenido en la Patagonia y trasladado al puerto de Ingeniero White (Bahía Blanca) en mayo de este año: ahora pesca en torno a Galápagos.

"El Hua Li 8, en tanto, resultó capturado por la Prefectura en abril de 2016. Hoy también está en el mismo archipiélago. Argentina atrapa, en promedio, a más de un barco chino por año pescando de forma ilegal en el Atlántico Sur", dijo.

Para luego concluir: "Como la normativa vigente establece sólo sanciones y no contempla a la actividad como delito penal, situaciones como las de estos dos buques se seguirán repitiendo. Hay que trabajar urgente desde lo legal en ese aspecto. Por ejemplo, con la imposición de penas de prisión para capitanes y oficiales como sostiene hoy Ecuador".

domingo, 26 de julio de 2020

El otro virus: Enjambres de pesqueros chinos arrecian aguas territoriales ecuatorianas

Presidente de Ecuador: “No permitiremos que nuestra soberanía marítima sea vulnerada”





Fundación Nuestro Mar



Un llamado a la defensa de la soberanía marítima por la recientes amenazas, de pesqueros mayormente chinos, que sufre la Zona Económica Exclusiva (ZEE) del Ecuador en las Islas Galápagos y el reconocimiento a las Fuerzas Armadas por su labor frente a la pandemia del covid-19 marcaron el discurso del presidente de la República, Lenín Moreno, en el acto conmemorativo a los 79 años de la Batalla de Jambelí.

El acto se efectuó hace pocos momentos en los exteriores de la Primera Zona Naval, en Guayaquil, con la presencia de la vicepresidenta, María Alejandra Muñoz; el ministro de Defensa, Oswaldo Jarrín; y el alto mando militar.

En su discurso, el Mandatario saludó también a Guayaquil en sus fiestas julianas y se refirió a la labor efectuada por el personal militar durante la emergencia, a la vez que insistió que la amenaza del coronavirus “no ha desaparecido”.

Durante la emergencia, el personal militar ha contribuido en el control del toque de queda, en educación ciudadana y prevención sanitaria.

A ello se suma la entrega de 400 mil kits alimenticios y sanitarios y para el traslado de 20 mil contenedores con productos de exportación. “Además, su ayuda fue determinante en la dura tarea de dar sepultura digna a quienes el coronavirus les arrebató la vida”. Mención aparte fue la labor del personal del Hospital Naval de Guayaquil que atendió de marzo a junio a 5.500 pacientes.

No obstante, el Jefe de Estado alertó que esta no es la única amenaza, pues se refirió a la presencia de barcos pesqueros en áreas cercanas a las islas Galápagos.

“La zona económica exclusiva alrededor de la reserva marina de Galápagos sufre una presión inmensa de flotas pesqueras internacionales”, alertó. Como contexto, el 16 de julio la Armada identificó la presencia de esta flota, por ello que el Gobierno, a través de la Cancillería llamó al gobierno de China en el sentido de que Ecuador hará “prevalecer sus derechos”.

Paralelo a esta acción el Ejecutivo dispuso el inicio de consultas con los gobiernos de Colombia, Costa Rica, Panamá y Chile, para tener una postura regional ante este tipo de amenazas. “No permitiremos que nuestra soberanía sea vulnerada, la protegeremos con el mismo amor y patriotismo, como lo hicieron los héroes de Jambelí”, puntualizó el Presidente. (EL TELEGRAFO) #NUESTROMAR

sábado, 4 de abril de 2020

Mar del Sur de China: Buque chino hunde pesquero vietnamita

Barco chino hunde barco pesquero vietnamita en el mar del sur de China


War is Boring




Hanoi (dpa) - Un barco pesquero vietnamita con ocho tripulantes a bordo fue hundido después de ser golpeado por un barco chino cerca de las disputadas Islas Paracel en el Mar del Sur de China, dijeron el viernes las autoridades locales, una medida que puede aumentar la tensión en el Mar del Sur de China.

"Esta es la primera vez que un barco chino golpea y hunde barcos en nuestra comuna este año", dijo a dpa Nguyen Van Hai, un funcionario local de la provincia de Quang Ngai, a unos cientos de kilómetros de las islas Paracel.

Beijing reclama casi todo el Mar del Sur de China como su territorio y ha construido islas artificiales con instalaciones con capacidad militar sobre arrecifes y afloramientos en el área, que también son reclamados en parte por Vietnam.

Hai dijo que los barcos de China golpearon y hundieron el barco de pesca el jueves por la mañana antes de "capturar y detener a la tripulación" en una isla cercana.

Dos barcos pesqueros vietnamitas intentaron rescatar a los ocho pescadores, pero también fueron detenidos con sus barcos en la isla, dijeron medios estatales, citando fuentes locales.

China liberó a los ocho pescadores y los dos botes de rescate vietnamitas el jueves por la noche. Las autoridades locales están esperando que regresen a Vietnam el domingo para escuchar un informe completo sobre el caso antes de enviar sus quejas a las autoridades superiores, dijo Hai a dpa.

En los últimos años, Vietnam ha acusado a los buques chinos de atacar barcos pesqueros vietnamitas, con algunos incidentes corroborados por videos dramáticos publicados en línea.

Vietnam reclama las Islas Paracel, pero fueron ocupadas por China después de una invasión de 1974 que mató a docenas de vietnamitas.

Marxismo y satanismo