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lunes, 11 de diciembre de 2023

Esequibo y la carrera armamentística regional

No es solo Esequibo, es la carrera armamentística en la región


Por Ignacio Montes de Oca || Pucara Defensa


La situación en Esequibo entre Venezuela y Guyana es algo más que un asunto bilateral. El referéndum del domingo puede tener una influencia regional, dado que puede incidir en el gasto militar de la zona y en el método para solucionar otros diferendos en curso. Vamos a los datos.





Comencemos viendo si existen otros conflictos limítrofes, porque lo que propone el chavismo es resolverlos de un modo unilateral. Vamos a ver esos litigios para saber si estamos ante un número grande de casos y si abarcan a una cantidad suficiente de países de la región.

El más evidente es el de Malvinas. Desde 1833 y con la guerra de 1982 mediante, Argentina le sigue reclamando a Gran Bretaña la restitución de ese archipiélago y los de Georgias del Sur y Sándwich del Sur. Se le suman intereses pesqueros y petroleros abundantes en la zona. Un poco más al sur hay diferencias en la delimitación del mar territorial en el océano Atlántico entre Argentina y Chile por una zona de 5.000 km2, desde que la administración Piñeira trazó los mapas en los que se arrogó la soberanía marítima en el extremo sur del continente. Hacia el norte, en el Pacífico persiste la controversia entre Chile y Perú por la soberanía de 37.000 km2 de plataforma marítima. Bolivia reclama a Chile la devolución de la región costera perdida en la guerra de 1879 y desde 1978 esta diferencia suspendió el vínculo diplomático.

Un poco más arriba, Ecuador y Perú resolvieron la diferencia limítrofe por la zona de Cenepa que provocó una guerra en 1995. Si bien la diferencia está resuelta, vale citarlo en este momento por el riesgo de repetirse la nulidad de los fallos y pactos invocada por Venezuela.

Las diferencias por zonas oceánicas se repiten entre Colombia y Venezuela por el archipiélago de Los Monjes y sus recursos petroleros. Colombia también tiene una disputa aun no cerrada con Nicaragua por los 50.000 km2 de las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. Surinam y Guyana tienen reclamos cruzados por la región del Tigri y el río Coeroeni. Ambos países tienen aún una cuestión pendiente con Venezuela, porque los mapas coloniales podrían ampliar el reclamo de Caracas a otras zonas que hoy son parte de sus territorios. Guatemala reclama 11.000 km2 de Belice y Costa Rica y Nicaragua no terminan de resolver la situación de la Isla Portillos. Honduras y El Salvador tienen pendiente el diferendo por la Isla del Conejo, el remanente de un conflicto que en 1960 los llevó a la breve “guerra del Fútbol”.

Hay otros conflictos pendientes, como el de Brasil y Uruguay para resolver una parte de la traza común en Isla Brasilera y en Vila Thomaz Albornoz, la disputa entre Haití y EEUU por la Isla Nevaza y el reclamo cubano para que los estadounidenses abandonen Guantánamo.

Otras disputas no son de delimitación de límites, como es la generada por las actividades ilícitas entre Colombia, Ecuador, Venezuela, Brasil y Panamá, o por el uso de recursos fluviales entre Dominicana y Haití en Río Masacre o entre Argentina y Paraguay en la Cuenca del Plata.

Antes de continuar, y por tratarse de un tema sensible para los venezolanos, se aclara que es un análisis de escenario que no pone en tela de juicio la cuestión de la soberanía sobre el Esequibo, sino que se centra en el método desplegado por el chavismo y sus repercusiones. Más allá de la justicia en el reclamo venezolano, el planteo no es ni jurídico ni de pergaminos históricos, sino sobre la validez del modelo de resolución que salta por encima de los métodos diplomáticos y se sustenta en el uso del unilateralismo y el discurso belicista.

No es una especulación autocomplaciente dado que desde la irrupción de Rusia en Ucrania ese modo de resolución está siendo puesto a prueba y los apoyos que recibe Putin en su invasión hacen que sea una tendencia preocupante si implica la aparición de imitadores en otros estados. Si el Tercer Mundo reinicia el ciclo de calentamiento de disputas territoriales, el camino de la negociación cederá ante los discursos militaristas. Por eso el problema del Esequibo es un modelo que pone a prueba algo más que una cuestión entre Venezuela y Guyana.

El vínculo estrecho entre Rusia y Venezuela hace que esa identidad de enfoques le dé al evento una dimensión adicional, porque supone que el método putinista de solución drástica de controversias inaugurado en Crimea en 2014 muestre su posibilidad de replicarse en otras zonas. La existencia de un eje de países con identidad de métodos y enrolados en una cruzada global no hace más que darle vigor, recursos militares y la naturalización del método para lograr una legitimación aparente por la adopción del mismo modo de acción a escala global.

Luego de Putin, Azerbaiyán decidió resolver sus diferencias con Armenia por Nagorno KAravaj mediante el instrumento militar. Marruecos decidió avanzar sobre el Sahara Occidental para romper el status quo sostenido durante décadas en el litigio con España y Mauritania. Serbia movilizó tropas a la frontera con Kosovo con la excusa de incidentes étnicos. China sostiene diferendos militarizados con la India y con otros 8 estados por la delimitación de las zonas marítimas en el Mar del Sur, además del reclamo para que Taiwán vuelva a su control. Turquía reclama a Grecia la soberanía sobre varias islas en el Mediterráneo y Chipre y avanzó sobre territorio sirio e iraquí en su lucha contra los kurdos. Falta mencionar las irrupciones militares rusas en Georgia y la ocupación de Transnistria en Moldavia mediante separatistas.

En África las fronteras trazadas en la era colonial fueron la fuente de múltiples diferencias limítrofes entre Argelia y Marruecos por el Sahara Occidental, entre Libia y Chad por la región de Auzu, entre Namibia y Angola y así con una docena de disputas limítrofes.

En un marco más amplio, coloca a las diferencias limítrofes pendientes dentro de una secuencia que obedece a las necesidades del bloque de países con autocracias y su necesidad de multiplicar los focos de inestabilidad en su disputa con Occidente y sus aliados. Y en la misma senda, supone revitalizar la antigua costumbre de agitar el nacionalismo y las reivindicaciones territoriales pendientes para crear ambientes políticos internos en los que la “urgencia patriótica” habilite tomar medidas para debilitar la democracia y sus instituciones.

Desde que asumió Hugo Chávez implementó una alianza estrecha con Rusia, China e Irán que incluyó la cesión de los derechos de explotación minera y petrolera a cambio de un arsenal y el alineamiento estricto. Pero en particular, con los planes de Moscú y Teherán. Esto es particularmente importante si se pone en contexto el momento elegido para realizar el referéndum y agitar un nuevo conflicto que abra otro frente para Occidente y esta vez muy cerca de los EEUU, de manera que sume compromisos a los que ya asumió en Ucrania e Israel.

Mas allá de la cuestión nacional y lo que representa Esequibo para los venezolanos, elevar la temperatura de un conflicto que llevaba décadas en fase política y llevarla a un plano de amenaza militar, es consecuencia directa de esa alianza entre Maduro y Putin.  No existe otro modo de explicar la oportunidad, además de la circunstancia del descontento interno que, por lo que indican las encuestas, puede volcar por primera vez la mayoría de los electores en contra del régimen chavista en las elecciones presidenciales de octubre de 2024. Para un país quebrado, es un sinsentido agitar un conflicto costoso y el momento que elige Maduro se contradice con sus urgencias económicas. El factor interno exclusivo se queda corto y, más aún, porque Rusia no puede auxiliarlo, por estar atrapado en las pérdidas en Ucrania. Pero si se lo observa desde la lógica de las alianzas y necesidades estratégicas de sus socios, perdido por perdido, bien vale sacudir el tablero para conmover el escenario interno y, al mismo tiempo, estimular un ambiente conflictivo externo. La ganancia, meramente es política.

Queda entonces la lógica geopolítica para anudar lo interno y lo externo. No se trata de un enfoque economicista sino a un hecho sencillo que surge de medir el impacto que tiene la inestabilidad y el militarismo en países que atraviesan dificultades económicas severas y crónicas.

Que un cazabombardero moderno cueste tanto como una represa o que cada tanque más que una escuela o un dispensario es un problema, porque las compras de materiales militares se hacen al por mayor y, sumando además los costos de mantenimiento, se multiplican los costos.

Esos valores se reproducen aún más si las compras se hacen de apuro por un aumento súbito de las tensiones y vuelven a crecer si se desata una conflagración y el mercado militar está saturado por otros conflictos paralelos, como está sucediendo desde que Rusia invadió a Ucrania.

Una fragata moderna vale hasta U$S 800 millones. Un caza, entre 50 y 100 millones, cada tanque, entre 4 y 9 millones y cada bala de 7,62 mm 50 centavos de dólar. Un proyectil de 155 mm de las que hoy se disparan de a miles a diario en Ucrania cuesta unos U$S 400, 30% más que en 2021. Es por eso que las carreras militaristas, que ocurren cuando se abandona la senda diplomática, tienen un impacto brutal en las sociedades. Mas aun si se hacen a las apuradas y el juego de la oferta y la demanda eleva los precios. Incluso sin entrar en una guerra, el costo es inmenso.

En el caso del Esequibo, sin importar si el asunto termina en una irrupción militar, a la fuerza va a tener efecto en la región. La sola idea de un regreso de la resolución por la fuerza o la amenaza militar es motivo para que se desate una carrera de rearme con efecto dominó.

El sutil paso desde la disuasión a la amenaza obligaría a reconsiderar las políticas de equipamiento militar, y la existencia de cuestiones limítrofes irresueltas agrega razones para aumentar los presupuestos militares en una zona que iba en el camino opuesto. América Latina es, respecto a otras regiones, una de las que tiene menor gasto militar en montos y en cantidades totales. Y hasta hoy es una zona libre de conflictos entre estados. El último fue el en 1995 entre Perú. Esos 28 años de estabilidad, son los que están en riesgo.

El gasto militar per cápita de la región es uno de los más bajos del planeta medidos en relación con el PBI. La mayor parte de los países está por debajo del 2% salvo por casos especiales como el de Colombia del 3% por el conflicto con la narcoguerrilla que atraviesa hace décadas.  El gasto militar de Venezuela cayó del 3% al 0,6% del PBI desde el periodo de auge que va desde 2002 a 2009, cuando gastó U$S 12.700 millones en armas rusas chinas e iranies. Las compras bajaron porque no es buen pagador y además por el quebranto de su economía. Aun así, la crisis del Esequibo puede volver a elevar su gasto militar y con ello arrastrar a sus vecinos a la decisión de adquirir más y nuevas armas para equiparar a sus soldados. Y a los vecinos de sus vecinos para empardar la apuesta. Y así se esparce el reguero militarista.

Quebrar la tendencia a buscar una salida diplomática y adoptar enfoques militarizados puede crear una sangría de recursos para América Latina. El método usado por el chavismo tiene una influencia potencial muy compleja a largo plazo en una región que no resalta por su prosperidad. La alternancia de gobiernos de signo opuesto en un mismo país también pueden agudizar estas tensiones o canalizarlas para el consumo político interno. Ya lo vimos en las acusaciones y movilizaciones militares entre Colombia y Venezuela antes de la llegada de Gustavo Petro. La relación entre el chavismo y Colombia se revirtió con la llegada del populismo a Colombia. En este juego, la diferencia en la política exterior de Brasil entre Bolsonaro y Lula es tan grande como la que promete el cambio en Argentina entre Milei y Alberto Fernández de Kirchner. En cada cambio de signo político hay una variación en el posicionamiento y un enrolamiento de diferente grado con alguno de los centros de poder global que pueden gestionar más tensiones y acumular más motivos para que se callen los embajadores y comiencen a ordenar los generales.

En la era de los golpes militares, esa carrera armamentista fue la que les dio peso político a los uniformados. También está en juego hacer un retroceso a tiempos en que los temores y los ejércitos pesaban tanto que a veces terminaban aplastando a las instituciones políticas. Luego, el juego de alianzas tendrá su efecto en la elección del mercader de armas. Si será EEUU, Europa, Rusia, Brasil o China tendrá que ver con los posicionamientos. En todos los casos, Maduro podrá reclamar su comisión por haber estimulado al crecimiento de la demanda. Hay un dogma siniestro que dice que Occidente crea conflictos para vender armas. En este caso es un presidente en el extremo opuesto de la mesa el que lo hace. Quizás sus socios en Moscú, Teherán y Pekín vean a la región como un prospecto para reemplazar mercados perdidos. En ese trámite, se va agrandando la trampa de los discursos castrenses reemplazando al lenguaje diplomático y el riesgo de incidentes en zonas ahora militarizadas. O que gobiernos con compromisos con Rusia o Irán busquen ponerle un cebo a esa emboscada belicista.

El pacto militar de julio entre Bolivia e Irán, el acercamiento de Rusia a ese país y la alianza con Cuba, Venezuela y Nicaragua o los discursos antioccidentales en otras capitales de la región son elementos que se suman al temor que se soliciten crear otros focos de conflicto. Por ejemplo, con la llegada del dúo Ortega & Murillo al poder en Nicaragua se elevaron las tensiones fronterizas con sus vecinos y su gasto militar, junto al alineamiento con Rusia, que proveyó de material desproporcionado para los riesgos reales que afronta ese país.

Por definición, los populismos de izquierda o de derecha suelen arrojarse en el militarismo para protegerse de invasiones y despojos imaginarios inspirados en escenarios de siglos pasados. Cuba es uno de los gobiernosaurios que gasta el 2.88% de su paupérrimo PBI en defensa. Aunque no siempre haya una amenaza inminente, suelen armarse para reforzar sus argumentos paranoicos, la profecía autocumplida surge cuando toda la vecindad busca equiparse que quedar en estado de indefensión si alguna diferencia que se pensaba controlada vuelve a activarse.

De allí que lo que fuera a hacer Venezuela tiene influencia en su entorno inmediato y un impacto secuencial en una región que hasta ahora venía controlando sus pulsiones militaristas. El aleteo de una mariposa en Esequibo puede convertirse en un dron sobrevolando una frontera. El belicismo y los discursos ardidos pueden apurar las alianzas y alineamientos y convertir a los estados en parte de un juego global que, en lugar de asegurar la paz, los transformen en piezas blindadas de un ajedrez ajeno. Ya sucedió en la Guerra Fría y puede repetirse. Por eso mientras los venezolanos votan – o se abstienen de hacerlo – en el referéndum del domingo, hay otra deliberación que involucra al resto de la región y es la elección respecto al método para resolver sus controversias pendientes o las que fueran a surgir más adelante.

Latinoamérica debe elegir si se suma a la moda putinista de militarizar la respuesta ante los problemas externos e invocar un patriotismo autocrático o si insiste en el camino de la negociación, aunque los resultados no cumplan sus expectativas o los tiempos deseados. En síntesis, la región debe decidir si regresará a los arsenales sobredimensionados y costosos o adoptará sistemas militares acordes a sus necesidades y recursos. O, si se prefiere, si Latinoamérica ha madurado en sus respuestas o si va a convertirse en un espacio Maduro.

Este no es un alegato para terminar con las fuerzas armadas y reemplazarlas por milicias o legiones de pacifistas armados con osos de felpa y frases insoportablemente leves de Osho. Apenas advierte del riesgo de un derrape militarista ruinoso que se perfila en el horizonte.

jueves, 23 de noviembre de 2023

¿Una nueva carrera armamentismo nuclear?

¿Una nueva carrera armamentista nuclear?


 Fuente: Forecast International; emitido el 15 de noviembre de 2023



Un misil balístico intercontinental Minuteman III. Washington busca modernizar su arsenal nuclear y ampliar su número de ojivas, actualmente compuestas principalmente por misiles balísticos intercontinentales Minuteman III. Los desarrollos y la colaboración nucleares de Rusia y China generan preocupación, ya que el clima geopolítico se presta a nuevas acumulaciones de misiles y presenta nuevos desafíos al control de armas. (foto de la USAF)

Mientras el mundo enfrenta otra guerra a gran escala en el Medio Oriente y el conflicto de Ucrania continúa con pocas señales de concluir, acechando bajo el radar internacional nuevos desarrollos en armas nucleares por parte de Estados Unidos, Rusia y China.

Durante la Guerra Fría, el arsenal nuclear estadounidense aumentó en tamaño y variedad de armas. En el siglo actual, el Departamento de Defensa (DoD) y la Cámara de Representantes de Estados Unidos se preocuparon cada vez más de que no hubiera una capacidad confiable para producir una cantidad suficiente de núcleos de plutonio («pozos»), el componente central y clave de todos los sistemas termonucleares de dos etapas. ojivas que forman la fuerza de disuasión nuclear del país.

Específicamente, los pozos son núcleos huecos de plutonio de los “primarios” (desencadenantes) del dispositivo de fisión que se incorpora dentro del arma termonuclear para, en términos simples, activarla.

En 2018, la Administración Nacional de Seguridad Nuclear (NNSA), la agencia responsable de la producción y el mantenimiento del arsenal nuclear, formuló un plan de emergencia para construir líneas de producción en pozos en el Laboratorio Nacional de Los Álamos (LANL) en Nuevo México y el río Savannah. Site (SRS) en Carolina del Sur, con una producción anual combinada de 80 pozos.

Un nuevo papel para Los Álamos

En la remota meseta de Pajarito, al norte de Nuevo México, se encuentra el laboratorio de armas nucleares más extenso del mundo, construido durante la Segunda Guerra Mundial alrededor de la pequeña ciudad desértica de Los Álamos. Como centro de investigación científica del Proyecto Manhattan en tiempos de guerra, la instalación de rápida construcción progresó desde la construcción de las primeras bombas atómicas que se lanzaron sobre Hiroshima y Nagasaki al final de la guerra hasta, junto con Lawrence Livermore NL en California, desarrollar y remodelar ojivas para los EE. UU. arsenal nuclear desde entonces hasta la actualidad.

Ocho décadas después, LANL se está regenerando para desempeñar su papel principal en la modernización del inventario de ojivas nucleares de Estados Unidos. La nueva iniciativa de producción en tajo, el programa más grande y ambicioso desde el Proyecto Manhattan, ha requerido la contratación de unos 3.300 trabajadores desde 2021, lo que eleva la fuerza laboral total a más de 17.270.

La función principal del laboratorio durante muchos años ha sido el mantenimiento del arsenal nuclear. En este nuevo proyecto, bajo la dirección de la NNSA, los trabajadores del laboratorio se preparan para renovar la producción de al menos 30 pozos de plutonio al año hasta 2030.

Produciendo plutonio

Después del cierre de la principal planta de fabricación de plutonio del país en Rocky Flats en 1992, donde se producían entre 1.000 y 2.000 pozos cada año, una instalación altamente reforzada de 236.000 pies cuadrados (21.925 m2) construida en LANL a principios de 1978 se convirtió en la primera planta de fabricación de plutonio del país en Rocky Flats en 1992. de Energía (DoE) capaz de producir núcleos de plutonio.

Aunque inicialmente se estableció para la investigación y el desarrollo de plutonio, en 2003 el Plutonium Facility Building 4 (PF-4) en Los Alamos produjo plutonio de calidad de reserva de la nación (primera reserva de guerra). Las paredes exteriores, el piso y el techo de concreto fuertemente reforzado de la instalación están construidos para resistir eventos climáticos extremos y terremotos.

En 2006, el Congreso ordenó al Departamento de Energía que se concentrara en producir pozos en esta instalación. En LANL ya se están produciendo "pozos de desarrollo", que están pendientes de finalizar los requisitos de calidad para incorporarlos en las ojivas.

¿Por qué construir más pozos?

El plan de la NNSA también incluye reemplazar las 1.900 ojivas SLBM (misiles balísticos lanzados desde submarinos) estadounidenses por otras nuevas que incorporen tecnología altamente explosiva resistente a los golpes (“insensibles”). Esto hará que las ojivas sean menos propensas a una detonación accidental, lo que dispersaría el plutonio altamente radiactivo.

La NNSA propone construir primero 800 fosos para nuevas ojivas de misiles balísticos intercontinentales (ICBM) estadounidenses desplegadas en 400 silos subterráneos en varios lugares de las Grandes Llanuras del norte de Estados Unidos.

El actual misil balístico intercontinental Minuteman III lleva dos tipos de ojivas, la W78 y la W87. Este será reemplazado por un nuevo misil balístico intercontinental. A los laboratorios les gustaría reemplazar el antiguo W78 con una versión actualizada del W87, que tiene características de seguridad de sensibilidad explosiva mejoradas.

Los primeros 800 pozos equiparían las ojivas W87-1. Estos tardarían diez años en producirse en las dos instalaciones de producción en tajo propuestas por la NNSA que operarían a plena capacidad de diseño. Según se informa, Estados Unidos ya tiene 540 ojivas W87, lo que significa una ojiva en cada uno de sus 400 misiles balísticos intercontinentales.

Preocupaciones por el control de armas

Los defensores del control de armas argumentan que estos esfuerzos sólo serían necesarios para aumentar el número de ojivas en cada misil balístico intercontinental de una a tres. Las administraciones anteriores consideraron que este aumento era desestabilizador (en parte porque aumentar el número de ojivas en los misiles balísticos intercontinentales basados ​​en silos los convertiría en objetivos más vulnerables), además de impedir el cumplimiento del Nuevo START (Tratado de Reducción de Armas Estratégicas) con Rusia (suponiendo que este acuerdo sea ampliado en 2026.

También está la inevitable cuestión del costo. La estimación original de la NNSA en 2017 para una capacidad de producción en las instalaciones de Savannah River para fabricar 80 pozos de ojivas por año era de 3.600 millones de dólares. Desde entonces, esta cifra ha aumentado a 11.100 millones de dólares en 2023, pero para hacer solo 50 pozos al año.

Los pozos instalados actualmente en el inventario de ojivas se estiman en 60 años o más, lo que llevó a los defensores del control de armas en el Bulletin of Atomic Scientists a recomendar que LANL demuestre que puede producir entre 10 y 20 pozos en un año antes de comprometerse a gastar más para construir más producción. líneas.

¿Un regreso a las pruebas nucleares?

A estas preocupaciones se suma el temor de que los diseños de la NNSA, como son nuevos, necesiten ser probados, lo que lleva a demandas para reanudar las pruebas nucleares. Esto pondría fin a la moratoria sobre todas las formas de ensayos nucleares –sobre y bajo tierra– que han observado desde 1998 todos los NWS (estados poseedores de armas nucleares), excepto Corea del Norte. Estados Unidos realizó su última prueba subterránea en 1992.

Desde hace algunos años, el modelado informático de procesos de armas nucleares ha reemplazado a las pruebas, y la NNSA cree que esta experiencia altamente avanzada permitirá diseñar ojivas mejoradas sin pruebas nucleares explosivas. También afirman que las diferencias entre los diseños de ojivas antiguas y probadas y los nuevos son mínimas. Sin embargo, todavía habrá llamados a renovar las pruebas en Estados Unidos si se considera que la confiabilidad de las reservas estadounidenses está en riesgo.

También hay afirmaciones de que las fosas no han envejecido lo suficiente como para ser reemplazadas. Basándose en investigaciones realizadas en ambos laboratorios nucleares nacionales, un grupo independiente de asesores científicos (el Grupo Jason) informó a la administración estadounidense en 2006 que el plutonio en los pozos existentes sería funcional durante cien años.

Los nuevos misiles rusos

A principios de octubre, el presidente ruso Vladimir Putin anunció que su país había probado con éxito un misil de crucero “experimental” de propulsión nuclear: el Burevestnik ('Storm Petrel'; nombre en clave de la OTAN, Skyfall).

Más alarmante en términos de una nueva carrera de armamentos nucleares, el presidente ruso también afirmó que el misil balístico intercontinental pesado basado en silos subterráneos Sarmat de Rusia había completado su etapa de desarrollo. Y según la agencia espacial rusa Roscosmos, junto con el Burevestnik, el misil balístico intercontinental había “asumido el deber de combate”.

Se cree que el Burevestnik puede transportar una ojiva nuclear o una convencional, y potencialmente podría permanecer en el aire durante mucho más tiempo que otros misiles y cubrir una distancia mucho mayor, debido a su propulsión nuclear.

La OTAN creía que un motor nuclear en un misil de crucero sería muy poco fiable. Tanto Estados Unidos como la Unión Soviética dejaron de lado los motores de cohetes de propulsión nuclear después de intentar proyectos durante la Guerra Fría, ya que se consideraban peligrosos para el medio ambiente.

Mucho más recientemente, en agosto de 2019, este temor se confirmó cuando, según se informó, un Burevestnik explotó durante unas pruebas en un campo de tiro naval ruso en el Mar Blanco. Cinco ingenieros nucleares y dos militares murieron y un breve aumento de la radiactividad afectó a la población de la zona.

Sin embargo, si el Burevestnik funciona como afirman los rusos, su propulsión nuclear le permitiría permanecer en el aire mucho más tiempo y viajar mucho más lejos que los misiles equivalentes.

Una nueva situación rusa

Al mismo tiempo que lanzaba sus nuevos misiles, Putin advirtió que Rusia podría revocar la ratificación del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares de 1996. Estados Unidos, a diferencia de Rusia, firmó pero no ratificó el CNTBT.

En abril de 2022, sólo unas semanas después de que sus tropas invadieran Ucrania, Putin afirmó que Sarmat “garantizaría de manera confiable la seguridad de Rusia frente a amenazas externas y haría que aquellos que, en el fragor de la retórica agresiva, intentan amenazar a nuestro país, lo piensen dos veces”.

Con un alcance de unas 11.000 millas (17.700 km), el Departamento de Defensa de EE. UU. estima que el Sarmat lleva como MIRV (vehículos de reentrada con múltiples objetivos independientes) diez ojivas, no las 15 que afirman los rusos. Sarmat fue lanzado de prueba en abril de 2022 en la región de Plesetsk, a unas 500 millas al norte de Moscú, y alcanzó objetivos en el extremo oriental de la península de Kamchatka.

Atascados en la guerra de Ucrania y con la solidaridad interna de Rusia –y de Putin– algo debilitada desde el intento de golpe del famoso Grupo Wagner, no se debe pasar por alto la posibilidad de una escalada nuclear.

La doctrina de defensa de Rusia sugiere que lanzaría una respuesta nuclear a un ataque similar, o incluso un ataque con armas convencionales que "amenacen la existencia misma del Estado ruso".

La OTAN es más fuerte que nunca desde el fin de la Guerra Fría y ha añadido a su membresía los estados anteriormente neutrales de Finlandia y potencialmente Suecia. La postura nuclear adicional de Rusia, que acompaña a la prolongada beligerancia de Putin en Ucrania y posiblemente más allá, se resume en una declaración del asesor ruso de asuntos exteriores Sergei Karaganov. Ha declarado que Moscú debería intensificar sus amenazas nucleares para “quebrantar la voluntad de Occidente” o incluso lanzar un ataque nuclear limitado contra los aliados europeos de la OTAN si Occidente continúa apoyando a Ucrania.

Cooperación rusa con China

La creciente cooperación entre Rusia y China está agravando la amenaza general. Durante la Guerra Fría, la Rusia soviética fue el principal enemigo y rival nuclear de Estados Unidos, y en los últimos tiempos China se ha puesto rápidamente al día hasta convertirse en una auténtica superpotencia.

La colaboración nuclear entre las dos potencias se remonta a cuando la Unión Soviética proporcionó ayuda técnica y materiales al incipiente programa de armas nucleares de China en la década de 1950.

Beijing ahora tiene más lanzadores de misiles de largo alcance que Estados Unidos y se prevé que tenga tantas armas nucleares como Estados Unidos para 2035. Sin embargo, los chinos carecen del ingrediente básico para acumular sus reservas: plutonio.

El apoyo ruso al desarrollo nuclear de China incluye el suministro del combustible que tanto necesita para sus nuevos reactores reproductores rápidos, que producen plutonio. Se cree que China ya ha comprado más de 25.000 kg (55.000 lb) de combustible por valor de 384 millones de dólares de la corporación nuclear estatal rusa, Rosatom, desde septiembre de 2022.

China había duplicado su arsenal ocho años antes (para 2022) de lo que predijo el Departamento de Defensa y puede acelerar su acumulación aún más rápido con la ayuda de Rusia.

***

Se puede decir que gran parte de los renovados esfuerzos estadounidenses en materia de armas nucleares son una respuesta a las respectivas acumulaciones de Rusia y China. Sin embargo, la producción estadounidense de núcleos de plutonio en LANL sólo producirá al principio lo suficiente para reemplazar componentes de ojivas envejecidas, en lugar de aumentar su inventario.

Para contrarrestar estas amenazas nucleares rusas y chinas, cada vez más vinculadas y cada vez más aceleradas, fortalecer la disuasión nuclear es la respuesta obvia de Estados Unidos para garantizar al menos su igualdad estratégica frente a estos adversarios de décadas. Esto puede indicar una nueva carrera armamentista nuclear, que puede ser inevitable.

(Este artículo se publicó por primera vez en el blog Defence and Security Monitor de Forecast International ).

sábado, 24 de abril de 2021

Corea del Sur aumenta sus fuerzas convencionales para buscar una estabilidad estratégica

Aumento de las fuerzas convencionales de Corea del Sur: la búsqueda de la estabilidad estratégica

Manseok Lee y Hyeongpil Ham || War on the Rocks



Lanzamisiles Hyunmoo 3

¿Cómo debería responder Corea del Sur al creciente arsenal de misiles con puntas nucleares de Corea del Norte? Algunos argumentan que Seúl debería mejorar sus capacidades convencionales para disuadir el aventurerismo nuclear de Pyongyang y lograr la estabilidad en la península de Corea. Otros sostienen que una acumulación de armas de Corea del Sur en respuesta a los desarrollos nucleares de Corea del Norte podría resultar en una escalada inadvertida de la crisis.

En sus ensayos recientes en War on the Rocks and International Security, Ian Bowers y Henrik Hiim señalan acertadamente que las fuerzas militares convencionales de Corea del Sur tienen una importancia creciente para la estabilidad estratégica con Corea del Norte. Sin embargo, también argumentan que las fuerzas convencionales de Corea del Sur están aumentando la inestabilidad en la Península. Bowers y Hiim concluyen que "si Estados Unidos quiere asegurarse de que cualquier iniciativa de desnuclearización tenga éxito, es posible que deba persuadir a Corea del Sur para que emprenda reducciones de armas convencionales, particularmente con respecto a las capacidades ofensivas".

Respetuosamente discrepamos. Las fuerzas convencionales de Corea del Sur juegan un papel positivo e incluso esencial en un contexto de alianza con Estados Unidos para mantener la estabilidad mientras Corea del Norte se nucleariza. Nuestras perspectivas sobre este asunto se basan en nuestra experiencia como oficiales militares de Corea del Sur involucrados en el desarrollo de teorías y políticas de disuasión para la alianza entre Estados Unidos y Corea del Sur. Argumentamos que las capacidades convencionales de Corea del Sur en realidad fortalecen la estabilidad en la península coreana al reducir las expectativas de Corea del Norte con respecto a la utilidad de sus armas nucleares. Como resultado, el desarrollo de estas fuerzas convencionales, en cooperación con sus aliados en Washington, ayuda a Seúl a evitar que Pyongyang logre sus objetivos estratégicos a través del aventurerismo nuclear.

Enfoques de Corea del Sur para la disuasión

Las capacidades convencionales de Corea del Sur han sido diseñadas para desempeñar un papel central en el establecimiento de la postura de disuasión de la alianza entre Estados Unidos y Corea del Sur y en la implementación de una estrategia combinada contranuclear. Este enfoque está codificado en la estrategia de "disuasión a medida" anunciada en 2013. Esta estrategia está en sintonía con las características específicas del programa nuclear de Corea del Norte. Específicamente, se basa en el entendimiento de que Kim Jong Un solo tiene la autoridad para emplear las armas nucleares de Corea del Norte, que los lanzadores de misiles móviles son el medio principal de lanzamiento y que los misiles de Corea del Norte están ubicados en túneles profundamente enterrados. Estas características podrían permitir a la alianza entre Estados Unidos y Corea del Sur detectar señales de alerta temprana de ataques nucleares, así como destruir los misiles durante las etapas de despliegue y preparación del lanzamiento. La estrategia se basa tanto en el compromiso de Estados Unidos con la disuasión nuclear extendida como en la construcción esperada de fuerzas convencionales de Corea del Sur, así como en la interoperabilidad de esas fuerzas con los activos militares estadounidenses.

Las capacidades militares convencionales de Corea del Sur con respecto a disuadir las amenazas nucleares de Corea del Norte consisten en tres elementos clave: el sistema de Defensa Aérea y de Misiles de Corea, el sistema Kill Chain y el sistema de Castigo Masivo y Represalias de Corea. El sistema de Defensa Aérea y de Misiles de Corea es un sistema de defensa de misiles en capas en gran parte autóctono. Aunque todavía es principalmente conceptual y muchos componentes del sistema de defensa antimisiles se encuentran en la etapa de desarrollo, el ejército de Corea del Sur tiene como objetivo establecer sistemas de alerta temprana, comando y control, y múltiples intercepciones para mediados de la década de 2020 a través de una inversión constante. El sistema Kill Chain, dirigido por el ejército, la marina y la fuerza aérea, consta de sensores, misiles balísticos y de crucero terrestres / marinos y varias bombas guiadas con precisión. Intenta detectar inminentes ataques con misiles norcoreanos y permitir que las fuerzas surcoreanas destruyan los misiles y lanzadores del país de forma preventiva. Por último, el sistema de castigo y represalias masivas de Corea implica el uso de múltiples capacidades cinéticas y no cinéticas, incluidos misiles balísticos y de crucero, bombas guiadas, bombas de apagón y armas de pulso electromagnético, para atacar las instalaciones de liderazgo de Corea del Norte después de cualquier ataque nuclear. De hecho, el sistema Kill Chain y el sistema de Castigo Masivo y Represalias de Corea comparten las mismas plataformas de armas, aunque sus enfoques para usar los medios disponibles difieren. Esto representa una razón detrás de la decisión de Corea del Sur de integrar el sistema Kill Chain y el sistema de Castigo Masivo y Represalias de Corea en 2019 y expandir los conceptos en el sistema de Ataque Estratégico para facilitar la gestión eficiente de los proyectos de acumulación de fuerzas.

Las capacidades convencionales de Corea del Sur refuerzan la disuasión en la península de Corea. Por un lado, el sistema Kill Chain y el sistema de Defensa Aérea y de Misiles de Corea representan medios de lograr disuasión por negación, ya que los misiles de Corea del Sur son capaces de atacar los misiles y lanzadores de Corea del Norte si los ataques son inminentes. Por otro lado, el sistema de castigo y represalias masivas de Corea tiene como objetivo lograr la disuasión mediante el castigo. Está diseñado para transmitir el mensaje de que si Corea del Norte elige usar sus armas nucleares, todos los participantes en el proceso de toma de decisiones, incluido Kim Jong Un, serán eliminados. Por lo tanto, el sistema de represalias y castigos masivos de Corea está más cerca de una estrategia de contrafuerza o contraliderazgo que de una estrategia de contravalor.

Anticipando preocupaciones sobre las fuerzas convencionales de Corea del Sur

Si bien Corea del Sur cree que sus fuerzas convencionales son clave para estabilizar el equilibrio militar con Corea del Norte, a otros analistas les preocupa que los movimientos de Corea del Sur tengan el efecto contrario. Bowers y Hiim, por ejemplo, están preocupados por aumentar el riesgo del uso nuclear de Corea del Norte, amenazar la estabilidad estratégica en la península de Corea y fortalecer el incentivo de Corea del Norte para poseer armas nucleares.

La primera preocupación es que si las fuerzas convencionales de Corea del Sur se operan de manera unilateral y preventiva, podría aumentar el riesgo de que Corea del Norte utilice armas nucleares. Si bien esta preocupación es comprensible, Corea del Sur no tiene ningún incentivo para operar sus fuerzas convencionales de forma independiente, unilateral o sin ninguna consulta con Estados Unidos. Además, dados los diversos factores socioeconómicos involucrados, un ataque preventivo con riesgo de represalias nucleares impondría costos casi inimaginables a Corea del Sur, que es democrática con una economía abierta. Por lo tanto, se exagera la preocupación de que las capacidades convencionales mejoradas de Corea del Sur aumenten el riesgo de que Corea del Norte utilice armas nucleares.

La segunda preocupación es que la acumulación de fuerzas convencionales de Corea del Sur podría amenazar la estabilidad estratégica en la península de Corea. El concepto de estabilidad estratégica implica dos condiciones esenciales: la estabilidad de la carrera armamentista, que indica que ninguna de las partes tiene un incentivo para participar rápidamente en el fortalecimiento militar; y la estabilidad de la crisis, lo que implica que no hay ningún incentivo para que ninguna de las partes utilice primero la fuerza militar. Si una carrera armamentista siempre resulta en una escalada de crisis imparable, el punto planteado por los escépticos podría parecer razonable. En la práctica, sin embargo, esto no siempre es cierto. Por ejemplo, si se logra un equilibrio estratégico y una vulnerabilidad mutua después de la acumulación de armas de un lado, ambos lados podrían perder el incentivo del primer ataque. El sistema de defensa antimisiles de Corea del Sur y su capacidad asegurada para tomar represalias permitirían a la alianza entre Estados Unidos y Corea del Sur responder de manera rápida y creíble al aventurerismo nuclear de Corea del Norte y así disuadir a Pyongyang de escalar una crisis lanzando sus ataques preventivos y sorpresivos, logrando así la estabilidad estratégica.

La tercera preocupación es que la acumulación de fuerzas convencionales de Corea del Sur podría hacer más difícil convencer a Corea del Norte de que se desnuclearice mediante negociaciones. En otras palabras, incluso si la administración Biden logra persuadir a Pyongyang de que Estados Unidos no representa una amenaza existencial para Corea del Norte, las fuerzas convencionales de Corea del Sur representan un incentivo para que Corea del Norte conserve sus armas nucleares. Esta noción parece depender de la premisa de que si Corea del Sur toma medidas para desarmarse, Corea del Norte podría estar más dispuesta a renunciar a sus armas nucleares. Sin embargo, las medidas unilaterales de desarme son inaceptablemente arriesgadas con un oponente tan malicioso y poco confiable como Corea del Norte. Es más probable que si Corea del Sur redujera los planes de modernización de la fuerza convencional, Corea del Norte optaría por utilizar una estrategia coercitiva contra Corea del Sur o incluso intentaría alterar el status quo basándose en su nueva ventaja militar asimétrica. Tal situación sería un resultado intolerable para Corea del Sur y Estados Unidos.

La moderación militar surcoreana no persuadiría a Corea del Norte de entablar negociaciones para desnuclearizarse. Por el contrario, mejorar sus fuerzas convencionales podría darle a Corea del Sur una ventaja negociadora. Las capacidades contra-nucleares y de contraliderazgo de Corea del Sur son chips potenciales que se intercambiarían si Corea del Norte estuviera dispuesta a negociar por reducciones en sus armas nucleares o por el tamaño del Ejército Popular de Corea. Cualquier reducción unilateral de armas por parte de Seúl será un desperdicio de un intercambio potencial. Incluso si Corea del Norte eliminara sus armas nucleares, todavía tendría un ejército convencional masivo, que incluye más de un millón de soldados, cuerpos mecanizados y divisiones de artillería. Corea del Sur tiene razones suficientes para mantener sus capacidades convencionales para lograr la disuasión y la estabilidad después de la desnuclearización.

Disuasión convencional contra Corea del Norte

A medida que mejoran las capacidades nucleares de Corea del Norte, la cuestión más importante para Corea del Sur y sus aliados estadounidenses es determinar la mejor manera de disuadir a Pyongyang de emplear sus armas nucleares. Durante el Octavo Congreso del Partido de los Trabajadores de Corea, Kim Jong Un reveló sus intenciones de separar Corea del Sur de Estados Unidos y reunificar la península de Corea bajo el régimen socialista. Planea hacerlo, en parte, presionando a la alianza mediante el uso de amenazas nucleares coercitivas.

Corea del Sur y Estados Unidos deberían trabajar juntos para convencer a Corea del Norte de que sus amenazas nucleares nunca tendrán éxito. Hasta la fecha, Corea del Sur ha confiado en las fuerzas nucleares de Estados Unidos para disuadir a Corea del Norte. Sin embargo, como señala Brad Roberts, es más probable que Corea del Norte aplique tácticas de "zona gris", es decir, provocaciones militares respaldadas por sus armas nucleares que caen por debajo del umbral nuclear de Estados Unidos. Si no hay forma de cerrar la brecha entre las capacidades convencionales y nucleares, Corea del Norte probablemente consideraría amenazar con usar armas nucleares de una manera más agresiva, ya que podría percibir erróneamente que Estados Unidos no intervendría en una crisis en la península de Corea. . La amenaza convencional creíble de Corea del Sur, por lo tanto, eleva los costos esperados de las provocaciones nucleares de Corea del Norte y reduce la posibilidad de que logre los objetivos políticos y militares deseados mediante el uso de armas nucleares.

Mirando hacia el futuro

Las fuerzas convencionales de Corea del Sur desempeñan un papel positivo en el mantenimiento de la estabilidad en la península de Corea. Al proporcionar opciones flexibles y creíbles para la disuasión, las fuerzas convencionales de Corea del Sur evitan que Corea del Norte cometa un error de cálculo estratégico y determine incorrectamente que el empleo nuclear traerá beneficios políticos. Por tanto, las fuerzas convencionales del país son fundamentales para mantener la estabilidad estratégica mediante la gestión de crisis.

Las propuestas para reducir las capacidades convencionales de Corea del Sur con la esperanza de asegurar la desnuclearización voluntaria de Corea del Norte son comprensibles dados los peligros del conflicto en la península de Corea. Sin embargo, en última instancia, la moderación unilateral de Corea del Sur no promovería los intereses de seguridad de Corea del Sur o Estados Unidos. En cambio, Seúl y Washington deberían trabajar juntos para reforzar la postura convencional de Corea del Sur. Hacerlo podría incluso proporcionar a Corea del Norte incentivos para volver a la mesa de negociaciones y abstenerse de hacer amenazas nucleares. Además, es hora de pensar más seriamente sobre cómo los países (por ejemplo, Australia, Japón, la Unión Europea, el Reino Unido, etc.) que comparten valores tanto con Estados Unidos como con Corea del Sur podrían actuar colectivamente para prevenir el aventurerismo nuclear de Corea del Norte. y ayudar a garantizar la estabilidad estratégica en la península de Corea.

viernes, 11 de diciembre de 2020

Las fuerzas armadas filipinas están "60% a la par" de sus vecinos por las recientes adquisiciones

AFP '60% a la par 'con vecinos de la Asean por modernización

PNA



KAAV7A1 del PMC (foto: AFP)

MANILA - El jefe de personal de las Fuerzas Armadas de Filipinas (AFP), general Gilbert Gapay, dijo el lunes que el ejército del país está ahora "60 por ciento a la par" con los países vecinos de la región del sudeste asiático en términos de capacidad de defensa.

Gapay hizo esta declaración cuando se le preguntó sobre el programa de modernización en curso de la AFP en una sesión informativa de Laging Handa.


Fragata BRP Jose Rizal FF-150 (foto: Business Mirror)

"En este momento, tal vez, masasabi natin ya estamos en un 60 por ciento a la par con nuestros países vecinos. Pero una vez que el oleoducto de modernización de yung mga nasa ay ma-deliver na, medyo paparehas na tayo (En este momento, tal vez digamos que ya estamos en 60 por ciento a la par con nuestros países vecinos, pero una vez que lleguen los entregables en el oleoducto de modernización, podemos decir que estamos a la par con ellos ", agregó.

Debido al programa de modernización de las AFP en curso, Gapay dijo que las AFP ahora están comenzando a obtener el respeto de sus contrapartes en términos de sus capacidades de defensa.


Muelle de la plataforma de aterrizaje BRP Tarlac (foto: Kamadoma715)

Agregó que así lo demuestra el impulso del presidente Rodrigo R. Duterte para fortalecer la capacidad de las AFP.

"Sabi nga niya (Duterte), nais nyang makita ang isang malakas en tunay na maaasahan na fuerzas armadas una vez que dimita en 2022, en yun ang kanyang ginagawa (como dijo, quiere unas Fuerzas Armadas fuertes y confiables una vez que dé el paso en 2022) ", dijo Gapay.


Avión de combate ligero FA-50PH (foto: Mintfo)

Agregó que esto se puede ver en las mejoras que se están realizando en la Armada de Filipinas (PN), que ahora está equipada con fragatas de misiles y una corbeta que ahora se utilizan para patrullar las zonas económicas territoriales y exclusivas (ZEE) del país.

Gapay se refería a la fragata de misiles BRP José Rizal (FF-150) que se puso en servicio el pasado 10 de julio y a su barco hermano, el BRP Antonio Luna (FF-151), que está programado para ser entregado para el primer trimestre de 2021 y BRP. Conrado Yap (PS-39), una corbeta antisubmarina donada por la Armada de Corea del Sur y activada en agosto de 2019.


A-29B Super Tucano (foto: Ngoc Tuan)

Anteriormente, los barcos más capaces de la PN eran los tres buques de patrulla costa afuera clase Del Pilar que fueron cortadores retirados clase Hamilton adquiridos de la Guardia Costera de los Estados Unidos como artículos de defensa en exceso durante 2011, 2013 y 2017 y armados principalmente con un Oto Melara de 76 mm. cañón automático.

Gapay dijo que existe la posibilidad de que la Fuerza Aérea de Filipinas (PAF) tenga cazas multifunción como el General Dynamics F-16 "Falcon / Viper" en su inventario antes de que Duterte concluya su mandato en 2022.


Tanque ligero Sabrah de 105 mm (imagen: Elbit)

"Pronto bago bumaba ang ating Pangulo, magkakaroon na rin tayo ng multi-role fighters kagaya ng mga F-16s sa inventario ng ating Air Force (Pronto, antes de que el presidente Duterte renuncie, tendremos cazas multi-rol como los F-16 en el inventario de nuestra Fuerza Aérea ", agregó.

En la actualidad, el PAF está operando 12 unidades del entrenador de elevación ligera FA-50PH "Fighting Eagle" de Korea Aerospace Industries (KAI) como su avión de combate y ataque.

Estos aviones se entregaron a partir de 2015 y se completaron en 2017.


Sabrah 105 mm 8x8 ruedas (imagen: Elbit)

El FA-50PH tiene una velocidad máxima de Mach 1.5 y generalmente es más capaz que los entrenadores a reacción subsónicos SIAI-Marchetti S-211 que el PAF utilizó para misiones de defensa aérea luego del retiro de su Northrop F-5 "Tiger" con capacidad Mach 1.4. aviones de combate en 2005.

Gapay agregó que la AFP ahora es más móvil y capaz de operaciones anfibias, como lo demuestran los ejercicios "DAGIT-PA" recientemente concluidos que comenzaron el 23 de noviembre y terminaron el 4 de diciembre.

viernes, 23 de octubre de 2020

Corea del Sur sorprendida del avance tecnológico del Norte

Corea del Sur alertó del desarrollo armamentístico “más rápido de lo esperado” del régimen de Kim Jong-un

Las autoridades de Seúl presentaron un análisis sobre las armas que el país vecino presentó durante un desfile militar el pasado 10 de octubre con motivo del 75 aniversario de la fundación del Partido de los Trabajadores



Infobae



El jefe de la Agencia para el Desarrollo de Defensa (ADD, por sus siglas en inglés) de Corea del Sur, Nam Sae-kyu, ha asegurado que Corea del Norte está desarrollando sus capacidades de misiles “a un ritmo mucho más rápido de lo esperado”, por lo que la brecha de tecnología armamentística entre ambas Coreas se está estrechando.

En una sesión parlamentaria, Nam ha presentado un análisis sobre las armas que Corea del Norte presentó durante un desfile militar el pasado 10 de octubre con motivo del 75 aniversario de la fundación del Partido de los Trabajadores, según informa la agencia de noticias Yonhap.

En este sentido, Nam ha explicado que estaban unos 20 años por delante de Corea del Norte en términos de misiles balísticos, pero que después del desfile de su vecino del norte, considera que la brecha se ha reducido en más de la mitad.

En el mentado desfile, Corea del Norte presentó un nuevo misil balístico intercontinental (ICBM) y un misil balístico de lanzamiento submarino (SLBM), así como otras armas, que, según Nam, “están mejorando de manera más práctica en comparación con hace cinco años”.



Corea del Norte ha tratado de asegurar una mejor estabilidad de vuelo en los SLBM, ha incidido Nam, un cambio que podría deberse a problemas en la estabilidad de vuelo, por lo que, ante una futura prueba del nuevo modelo, este sería probablemente el primer aspecto en ser testeado.

También Nam ha mostrado dudas ante la posibilidad de que estos avances armamentísticos se hayan dado tras el robo de información militar de Corea del Norte a otros países, ya que sus sistemas de misiles son “conceptualmente distintos”.

A pesar de este despliegue de tecnología norcoreana en el último desfile, Nam ha considerado que Corea del Sur “sigue muy por delante” y que el Ejército surcoreano es capaz de interceptar los misiles de corto alcance recién desarrollados por Corea del Norte, que también ha modernizado su sistema de armas convencionales.

Por otra parte, un informe de la ONG Human Rights Watch (HRW) presentado este lunes brinda una detallada descripción del “cruel, inhumano y degradante” sistema de arresto preventivo e investigación previos a la celebración de un juicio penal en Corea del Norte.



La investigación, titulada “'Valíamos menos que un animal': Abusos y violaciones del debido proceso durante la detención preventiva en Corea del Norte”, subraya las lagunas del sistema penal y del marco jurídico del país, que resultan en la tortura generalizada y sistemática de aquellos que son arrestados.

El informe traza varias recomendaciones al régimen para “poner fin a la tortura endémica y al trato cruel, inhumano y degradante en centros de prisión preventiva e interrogación”. Acusada de violación a gran escala de los Derechos Humanos, Corea del Norte es un país “cerrado” y sobre cuyo sistema judicial se sabe muy poco.

La mayoría de investigaciones penales en Corea del Norte concluyen con un tribunal dictaminando penas en cárceles norcoreanas, que son colonias de trabajos forzados, diferentes de los aún más temidos y brutales “kwanliso” (campos de concentración para presos políticos).Una captura de pantalla tomada de una transmisión de KCNA el 10 de octubre de 2020 muestra cohetes norcoreanos de 600 mm durante un desfile militar que marca el 75 aniversario de la fundación del Partido de los Trabajadores de Corea, en la plaza Kim Il Sung en Pyongyang. (Photo by - / KCNA VIA KNS / AFP) /Una captura de pantalla tomada de una transmisión de KCNA el 10 de octubre de 2020 muestra misiles balísticos intercontinentales Hwasong-15 de Corea del Norte durante un desfile militar que marca el 75 aniversario de la fundación del Partido de los Trabajadores de Corea, en la plaza Kim Il Sung en Pyongyang. (Photo by - / KCNA VIA KNS / AFP) / Ilustración de las cárceles en Corea del Norte (Human Rights Watch)

domingo, 19 de enero de 2020

China alcanza a USA en ciencia y tecnología

China se pone al día con los Estados Unidos en ciencia y tecnología

Un nuevo informe de la Junta Nacional de Ciencias identifica cambios en la inversión y la producción global de I + D de los EE. UU., Así como en la fuerza laboral de ciencia e ingeniería del país en los últimos años.
Catherine Offord || The Scientist




La producción científica y de ingeniería de los Estados Unidos se ha reducido en relación con la del resto del mundo, revela una nueva serie de análisis de la National Science Board, la organización de formulación de políticas de la National Science Foundation. El Estado de la Ciencia e Ingeniería de EE. UU. 2020, un informe resumido publicado el miércoles (15 de enero), encuentra que la adopción de inversiones al estilo estadounidense en educación en ciencia e ingeniería en China y otros países ha ayudado a las naciones extranjeras a hacer crecer sus economías de I + D a un ritmo más rápido tasa que los Estados Unidos.

"El panorama global cambiante afecta la posición de los Estados Unidos en relación con los otros actores globales importantes", señala el informe. "Por ejemplo, Estados Unidos ha visto que su participación relativa en la actividad global [de ciencia y tecnología] se mantiene sin cambios o se reduce, incluso cuando sus niveles de actividad absoluta han seguido aumentando".

El informe agrega: "Cada vez más, Estados Unidos es visto globalmente como un líder importante en lugar de un líder incontestado".

Muchos de los mayores aumentos en el gasto en investigación para ciencia y tecnología han sido realizados por gobiernos en países asiáticos, y China se está poniendo al día particularmente rápido con los Estados Unidos, según el informe. "Creemos que China puede haber superado a los EE. UU. En algún momento de 2019", dijo a Science Julia Phillips, presidenta del Comité de Política de Ciencia e Ingeniería de la Junta Nacional de Ciencias (NSB).

El informe también señala que Estados Unidos sigue siendo la nación líder para estudiantes internacionales a pesar de los recientes descensos en la inscripción de personas en el extranjero. Mientras tanto, la diversidad en la fuerza laboral ha ido en aumento, aunque solo modestamente.

De 2003 a 2017, la proporción de la fuerza laboral de ciencia y tecnología compuesta por mujeres aumentó del 26% al 29%, a pesar de que las mujeres representan más de la mitad de la fuerza laboral con educación universitaria. Durante el mismo período de tiempo, la proporción de minorías subrepresentadas aumentó del 9% al 13%, a pesar de que el grupo representa el 17% de la fuerza laboral con educación universitaria.

Molly King, socióloga de la Universidad de Santa Clara en California que estudia las desigualdades sociales en la fuerza laboral científica, le dice a Nature que "no está terriblemente sorprendida por ninguna de las estadísticas" sobre la diversidad, lo que sugiere que los estereotipos y el sesgo en la revisión por pares y la cita en la literatura contribuir a las disparidades en curso.

El informe no detalla las razones de los cambios en el panorama de la ciencia y la tecnología, pero sí señala que la financiación del gobierno de los Estados Unidos para I + D ahora representa una proporción menor de la financiación total que hace dos décadas, y agrega: "Esta disminución es notable ya que la I + D financiada con fondos federales es una fuente importante de apoyo, particularmente para el sector de educación superior y para la empresa de investigación básica de la nación ”

Phillips agrega en un comunicado de prensa de la National Science Foundation que “el apoyo federal a la investigación básica impulsa la innovación. . . . La investigación básica es la "semilla de maíz" de nuestros Estados Unidos [ciencia e ingeniería], una ventaja competitiva global y el punto de partida para gran parte de nuestro crecimiento del PIB desde la Segunda Guerra Mundial ".