Argentina, al borde del renacer del uranio de la mano de un proyecto de la Patagonia
¿Por qué importamos uranio si dominamos todo el ciclo nuclear? Hay un proyecto que puede cambiarlo todo y está en la Patagonia. Más Energía
Argentina cubre reactores locales y exporta concentrado. Integra litio (baterías), cobre (redes) y uranio (nuclear) en transición energética.
Argentina integra el exclusivo club nuclear mundial. Domina ingeniería de reactores, fabricación de combustible y reciclaje. Sin embargo, importa el concentrado de uranio de Kazajistán y Canadá. ¿Cuál es la explicación de esta paradoja? ¿Por qué Argentina tiene su potencial geológico subexplotado?
El país posee reservas significativas de uranio. De hecho, podría ubicarse entre los 10 o 15 principales productores mundiales. Históricamente, operaron siete minas, como Sierra Pintada (Mendoza), cerrada en los 90 por bajos precios post-Chernóbil y desindustrialización.
Hoy, la energía nuclear resurge como fuente limpia y estable. En este contexto, Guillermo Pensado, asesor de Blue Sky Uranium y presidente de la Cámara de Empresas Mineras de Mendoza (CAMEM), expuso la contradicción en diálogo con CNN San Juan y dijo: “Producir uranio garantiza independencia energética”. Complementa petróleo, gas y litio.
“Somos uno de los pocos países que puede sentarse en el club nuclear del mundo, porque manejamos cada eslabón de la cadena de energía nuclear. Exportamos reactores de investigación, fabricamos el combustible, lo reciclamos, y, sin embargo, el uranio lo importamos. Es una paradoja”, señaló Pensado.
Depósito Ivana, Río Negro: uranio a cielo abierto, listo para extracción en menos de una década.
Proyecto Amarillo Grande
El proyecto más avanzado es el que impulsa Blue Sky Uranium en Río Negro, actualmente en fase de prefactibilidad. “Es un proyecto sencillo, prácticamente una cantera de arena con uranio a menos de 20 metros de profundidad. Con inversión y trabajo técnico, podríamos estar produciendo dentro de esta década”, adelantó.
En este punto, Pensado comentó que nuestro país podría no solo autoabastecer sus reactores, sino también exportar uranio concentrado. “Hay un déficit global en la oferta primaria de uranio frente a la demanda. Es una oportunidad enorme para el país”, dijo.
El proyecto Amarillo Grande se desarrolla en un momento en el que se da una suerte de revalorización internacional. De hecho, Europa reconoce nuclear como energía limpia. “El Partido Verde finlandés considera la energía nuclear una aliada contra el cambio climático. Ese cambio de paradigma es muy importante”, destacó Pensado.
Guillermo Pensado en CNN San Juan: “Tenemos toda la cadena nuclear, pero compramos el concentrado afuera”.
"Oportunidad única"
El dirigente minero resaltó que el uranio debe incorporarse al mapa de los minerales estratégicos junto al litio y el cobre, pilares de la transición energética. “Tenemos una ventana de oportunidad única. Si combinamos la producción de litio para las baterías, el cobre para las redes eléctricas y el uranio para la energía nuclear, Argentina puede convertirse en un actor clave de la nueva economía energética global”, aseguró.
Pensado cerró con una visión optimista: “Con Vaca Muerta, la minería y el campo como motores, en diez o veinte años podríamos tener una economía diversificada y estable. El uranio puede ser la pieza que falta para completar ese rompecabezas energético”.
Según diversas fuentes, una empresa inversora estadounidense habría
adquirido la patente del reactor modular ACR300 de INVAP, aunque su
nombre se mantiene bajo llave.
A fines del año pasado, se confirmó la noticia de que INVAP diseñó un
reactor modular de 300 megavatios y registró la patente del mismo en
Estados Unidos.
El ACR300 pertenece a la familia de los pequeños reactores modulares
(SMR, por su sigla en inglés). Estos, gracias a su menor tamaño y costo,
pueden ubicarse en casi cualquier terreno.
Se espera que este tipo de tecnología permita seguir incrementando la
lucha contra el cambio climático. Además, al mismo tiempo, le proveerá
energía a los centros de datos especializados para continuar con el
desarrollo de IA.
El Plan Nuclear argentino
El ACR300 es una pieza fundamental del Plan Nuclear argentino
anunciado por el presidente Javier Milei y liderado por Demián Reidel.
Justamente, esta misma semana Reidel renunció al cargo de Jefe de
Gabinete de Asesores de Milei para, según él mismo, concentrarse “de
lleno, desde la presidencia de Nucleoeléctrica, en el desarrollo del
Plan Nuclear Argentino”.
Respecto al ACR300, La Nación
aclaró que INVAP y la empresa estadounidense formaron una sociedad para
el diseño y la futura fabricación de estos reactores exportables. Tras
consultas directas con INVAP, desde Espacio Tech no se obtuvo una confirmación por parte de la empresa al respecto.
Aspectos positivos para el Plan Nuclear Argentino:
Internacionalización de la tecnología:
El hecho de que una empresa estadounidense —aunque anónima— haya adquirido la patente del ACR300 indica un reconocimiento internacional de la calidad tecnológica del diseño argentino. Esto puede traducirse en inversión, credibilidad y posibilidades de exportación.
Alianza estratégica con INVAP:
La formación de una sociedad entre INVAP y la empresa estadounidense para diseño y producción puede acelerar el desarrollo técnico y comercial del ACR300, y abrir nuevos mercados.
Impulso institucional:
La renuncia de Demián Reidel para concentrarse en la presidencia de Nucleoeléctrica sugiere una priorización del plan nuclear dentro del gobierno actual. Esto puede significar más recursos y atención política.
Aplicaciones estratégicas:
El uso proyectado del ACR300 en centros de datos y lucha contra el cambio climático posiciona la tecnología como relevante para industrias emergentes y sostenibles.
Aspectos que podrían implicar riesgos o desafíos:
Pérdida de soberanía tecnológica parcial:
Si la patente del ACR300 quedó en manos de una empresa extranjera, podría limitar el control exclusivo argentino sobre su explotación y distribución internacional.
Falta de transparencia:
La confidencialidad respecto al nombre de la empresa y la falta de confirmación oficial por parte de INVAP genera incertidumbre sobre los términos reales del acuerdo.
Riesgo de desvío del eje nacional al privado internacional:
Si la empresa estadounidense toma un rol protagónico, podría priorizar intereses comerciales propios por encima de los objetivos estratégicos argentinos.
Los mecanismos religiosos incorporados del régimen chiita iraní para afrontar graves amenazas militares: Concesiones tácticas y temporales —a las que denomina "flexibilidad heroica"— que ha empleado en repetidas ocasiones desde su establecimiento en 1979
Por Yigal Carmon y A. Savyon* Irán | Serie de Investigación y Análisis n.° 1846 MEMRI
En diversas circunstancias históricas a lo largo de los últimos 30 años, los líderes del régimen revolucionario islámico iraní han realizado concesiones tácticas al enfrentarse a una amenaza militar real. El régimen otorga a estas concesiones legitimidad religiosa basada en la historia islámica chiita. Cabe aclarar que el régimen iraní es un régimen religioso-mesiánico que basa su actividad en una ideología sistemática y principios religiosos que utiliza según sea necesario para justificar sus acciones.
Según el régimen, estas concesiones son una forma táctica de sortear obstáculos importantes para alcanzar sus objetivos estratégicos. Las concesiones tácticas son esenciales bajo presión occidental para continuar persiguiendo los objetivos de la revolución islámica. El programa nuclear iraní, cuyo objetivo es adquirir armas nucleares, es un objetivo estratégico. Su objetivo es garantizar la supervivencia y la seguridad del régimen, en el camino hacia la realización del objetivo supremo de la revolución islámica: una civilización islámica global/orden mundial islámico liderado por Irán.
Cabe destacar que el Líder Supremo iraní, Alí Jamenei, considera la figura de Hassan ibn Ali (625-670 d. C.), el Segundo Imán, un modelo a seguir. Jamenei se inspira en las acciones de Hassan contra rivales políticos y militares mucho más poderosos y sigue su ejemplo en circunstancias similares, absteniéndose de una confrontación militar directa con ellos.
Jamenei tradujo al farsi el libro El Tratado de Paz de Hassan[1], que analiza las circunstancias de la concesión de Hassan en el año 661 d. C. a su rival, el califa omeya Mu'awiya ibn Abu Sufyan, en su demanda de gobernar. El libro justifica la decisión de Hassan de firmar un tratado de paz cediendo el califato, ya que se encontraba en una posición mucho más débil que el suní Muawiya y sus fuerzas, y temía que la guerra con ellos pusiera en peligro a su comunidad y religión chií. Las condiciones que Hassan impuso para su concesión a Muawiya buscaban asegurar que la paz fuera temporal. Para su traducción del libro, Jamenei añadió al título "El Tratado de Paz de Hassan" el subtítulo "La Flexibilidad Más Heroica y Gloriosa [narmash-e kaharmananeh] de la Historia", subrayando la decisión táctica de Hassan al negociar con fuerzas mucho más poderosas que la suya.
Los siguientes son algunos ejemplos de casos en los que el régimen revolucionario islámico de Irán hizo concesiones tácticas para fortalecer su posición frente a una fuerza superior.
1. Durante el régimen de Mohammad Reza Shah Pahlavi, Jamenei, estando en prisión, comenzó a colaborar con las fuerzas de seguridad del sha. Él y sus seguidores llamaron a esta "flexibilidad heroica", narmash-e kaharmananeh (véase Descripción del nombre (Sharh-e Esm) – Biografía del ayatolá Seyyed Ali Hosseini Jamenei).
2. En julio de 1988, el fundador de la Revolución Islámica, el ayatolá Ruhollah Jomeini, acordó un alto el fuego con Irak (Resolución 598 del Consejo de Seguridad de la ONU) tras ocho años de guerra y devastación económica para Irán.[2] En octubre de 2012, se publicó en el sitio web de Jamenei un artículo del ayatolá Mohi Al-Din Haeri Shirazi, miembro de la Asamblea de Expertos de Irán; en él se comparaba la decisión de Jomeini de detener la guerra con la decisión del imán chií Hassan de ceder el califato a la Muawiya sunita.
En una entrevista de julio de 2013, con motivo del aniversario de la Resolución 598 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el presidente del Consejo de Conveniencia, Hashemi Rafsanjani, quien también era la mano derecha de Jomeini y presidente de Irán, comparó la decisión de Jomeini con la del imán Hassan de firmar un tratado de paz con la Muawiya sunita.
También en 2012, el propio Jamenei publicó varias declaraciones positivas sobre la decisión de Jomeini de detener la guerra en 1988 debido a la grave situación económica de Irán, y destacó los logros obtenidos tras esta decisión.
3. En 2003, mientras las tropas estadounidenses se desplegaban en Irak y Afganistán y los líderes del régimen iraní comenzaban a percibirse asediados y enfrentaban una amenaza existencial, el régimen anunció la suspensión temporal de su programa nuclear y la aceptación de las convenciones de seguridad que hasta entonces había rechazado. 4. En septiembre de 2013, Jamenei utilizó el término "flexibilidad heroica" (narmash-e kaharmananeh) para permitir las conversaciones con la administración Obama a pesar del desconocimiento por parte de Irán de Estados Unidos, el "Gran Satán". Esto tenía como objetivo obtener el reconocimiento internacional y la modernización del programa nuclear iraní, así como el levantamiento de las sanciones nucleares impuestas a Irán. En el sitio web de Jamenei, el término "flexibilidad heroica" se explicaba de la siguiente manera:
"No nos oponemos a las medidas diplomáticas correctas y lógicas... Durante años he creído en lo que se llama 'flexibilidad heroica'. La flexibilidad es fundamental en ciertos ámbitos; es muy positiva". No tiene nada de malo, pero este luchador, que lucha contra su rival y en ciertos momentos muestra flexibilidad por razones técnicas, no debe olvidar quién es su enemigo y qué hace. Esta es la condición principal [para las concesiones]." Jamenei hizo estas declaraciones a los comandantes del CGRI el 17 de septiembre de 2019.
"La flexibilidad heroica significa una navegación artística para alcanzar el objetivo. Esto significa que si caminas por el camino de Dios, debes... utilizar diversos métodos en todas las formas y maneras posibles para alcanzar el objetivo y los ideales islámicos... Algunos han interpretado este [término] como una concesión a los ideales y objetivos del régimen islámico... Esto es un error... Hay objetivos. El régimen islámico trabaja para lograr estos objetivos en cada etapa, para avanzar, para alcanzar los puntos sobresalientes y la cumbre, para crear una gran civilización islámica... Por supuesto, este es un enfoque gradual, pieza por pieza. Jamenei hizo estas declaraciones ante 50.000 agentes de Basij el 20 de noviembre de 2013.[3]
5. En 2023, Jamenei volvió a utilizar el término "flexibilidad heroica" para permitir las conversaciones con la administración Biden, con el objetivo de obtener el levantamiento de todas las sanciones estadounidenses y el reconocimiento de Irán por parte de Estados Unidos como Estado en el umbral nuclear. En su sitio web, explicó el término como "encontrar la manera de superar todos los obstáculos difíciles y continuar en el camino hacia el logro del objetivo". Jamenei declaró esto el 20 de mayo de 2023.[4]
6. En febrero de 2017, Irán retiró un misil balístico de largo alcance que estaba a punto de lanzar después de que la administración Trump emitiera una advertencia oficial. Véase MEMRI Investigación y Análisis n.º 1305, Frente a la Administración Trump, Irán muestra miedo y autocontrol militar, detiene provocaciones, amenazas e incitación, a la vez que eleva la moral interna y delega la mayor parte del conflicto a sus aliados, 20 de marzo de 2017.
Cabe destacar que ahora también, en las conversaciones nucleares, en medio de la presión estadounidense y europea y las amenazas del presidente Trump, los negociadores iraníes están utilizando declaraciones conciliatorias ambiguas; por ejemplo, que Irán "no aceptará demandas sin una contrapartida real" y que "Estados Unidos no tiene más opción que reconocer el derecho de Irán a enriquecer uranio al porcentaje acordado". Al mismo tiempo, portavoces iraníes han anunciado en repetidas ocasiones que "no tenemos intención de abandonar la mesa de negociaciones".
* Yigal Carmon es fundador y presidente de MEMRI; Ayelet Savyon es directora del Proyecto de Estudios de Medios de Comunicación de Irán de MEMRI.
[1] El libro fue escrito por el erudito islámico Sheikh Radi Al-Yasin. (f. 1951).
[2] Jomeini comparó su consentimiento al alto el fuego con "beber del cáliz envenenado".
Un submarino diésel y eléctrico de la clase Collins de la Marina Real Australiana se encuentra en el puerto de Sydney el 12 de octubre de 2016(Peter Parks / AFP a través de Getty Images).
MELBOURNE, Australia - El gobierno australiano ha establecido un Grupo de trabajo de submarinos nucleares futuros que trabajará con sus homólogos del Reino Unido y los Estados Unidos durante los próximos doce a dieciocho meses para determinar la mejor manera de adquirir los barcos.
Si bien aún no se ha determinado un tipo específico de submarino nuclear, los candidatos probables parecerían ser el submarino de ataque británico clase Astute o el buque estadounidense clase Virginia. Está previsto que la construcción se lleve a cabo localmente en Osborne en Australia del Sur.
El primer ministro australiano Scott Morrison, el presidente estadounidense Joe Biden y el primer ministro británico Boris Johnson anunciaron conjuntamente la formación de una nueva alianza tripartita conocida como AUKUS el jueves (hora local), en virtud de la cual la primera iniciativa consistirá en construir al menos ocho submarinos de propulsión nuclear. para la Marina Real Australiana.
Morrison también anunció que un contrato anterior de $ 90 mil millones (US $ 65,88 mil millones) que Australia tiene con el Grupo Naval de Francia para la construcción de 12 submarinos convencionales, que debían haber sido conocidos como la clase Attack en el servicio de la Royal Australian Navy, ha sido rescindido.
Se espera que Canberra tome una decisión sobre el número final de nuevos submarinos durante la próxima fase de análisis.
"Tenemos la intención de construir estos submarinos en Adelaida, Australia, en estrecha cooperación con el Reino Unido y los Estados Unidos", dijo Morrison, "pero déjeme ser claro: Australia no está buscando adquirir armas nucleares o establecer una capacidad nuclear civil y nosotros continuará cumpliendo con todas nuestras obligaciones en materia de no proliferación nuclear ".
El cambio a un barco de propulsión nuclear en lugar del submarino convencional que Australia estaba diseñando en conjunto con Naval Group y Lockheed Martin Australia (para el Combat System) se realizó como resultado de la reunión entre los tres líderes en la Cumbre del G7 celebrada en Reino Unido en junio, durante el cual se formuló el concepto de alianza AUKUS.
Se entiende que la decisión ha sido provocada por el deterioro del entorno de seguridad y las tecnologías militares en rápida evolución en la región del Indo-Pacífico, y está habilitada por la nueva tecnología que permite a Australia construir barcos de propulsión nuclear que no requieren un apoyo nuclear civil. industria.
Australia ha gastado alrededor de $ 2.4 mil millones (US $ 1.76 mil millones) en el diseño de la clase Attack hasta ahora, pero el costo adicional de rescindir el contrato actual aún no se ha negociado. El costo proyectado del nuevo futuro submarino nuclear aún no se ha determinado ni anunciado.
En un comunicado posterior al anuncio del jueves, Naval Group describió la decisión australiana como una decepción "importante". “Naval Group estaba ofreciendo a Australia un submarino convencional regionalmente superior con prestaciones excepcionales. Una capacidad submarina soberana que hace compromisos inigualables en términos de transferencia de tecnología, empleos y contenido local ”, dijo la compañía.
"Durante cinco años, los equipos del Grupo Naval, tanto en Francia como en Australia, así como nuestros socios, han dado lo mejor de sí mismos y el Grupo Naval ha cumplido con todos sus compromisos".
La compañía dijo que se llevará a cabo un análisis de las consecuencias de la decisión con la Commonwealth of Australia en los próximos días.
Es probable que el cambio de opinión signifique que los submarinos de la clase Collins de la Royal Australian Navy ahora permanecerán en servicio, en números decrecientes, hasta finales de la década de 2040. Los seis barcos Collins pasarán por una actividad adicional de atraque a gran escala (FSD) y un programa de extensión de vida útil (LOTE) para garantizar su eficacia hasta la retirada. El alcance de la actualización de LOTE no se ha hecho público, pero un anuncio del primer ministro de Australia del Sur, Steven Marshal, reveló el jueves que el trabajo también se realizará en Osborne.
El oficialismo
insiste con lo de 'tierra arrasada' para referirse a la herencia de
Cambiemos, pero los datos lo desmienten en todas las áreas. Acá, un
ejemplo: la energía nuclear.
El miércoles pasado apareció un posteo de prensa
de la Secretaría de Energía que anunciaba una reunión del secretario
del área con las autoridades del sector nuclear. “El sector nuclear
argentino trabaja en conjunto por la recuperación” era el título de la
comunicación, acompañado de la foto típica de todos reunidos en una
mesa. Al llegar al segundo párrafo me ganó la confusión: arrancaba con
el objetivo de la reunión que, aparentemente, era “evaluar la situación
del sector nuclear en Argentina, luego de que la política sectorial
fuera desarticulada durante la gestión de gobierno 2015-2019, y
coordinar entre los actores un plan de acción global…”. Pucha che, qué
bolú, pensé. Estoy leyendo una nota de diciembre de 2019.
Pero no. 29 de junio de 2021. No me confundí: 18 meses y 19 días
después de iniciado el gobierno se juntaron a evaluar cómo les dejó el
tema la administración anterior y coordinar con los actores del sector
un plan de acción. Tomate tu tiempo, campeón. Entendible, como todavía
no habían hecho la evaluación quizás no tenían demasiado claro qué
título ponerle a la reunión. Y algún asesor de esos que nunca faltan les
debe haber dicho “y, ponele algo de la herencia, que siempre garpa,
como con el avión de FAdeA en Córdoba”.
En todo caso, quiero creer que en la reunión, además de hablar de la
“pesada herencia macrista” se le dedicó algún tiempo a lo realizado (o
no) en el sector nuclear argentino en los casi 19 meses que lleva la
actual administración. Han sido meses difíciles y seguro encontrarán a
una opinión pública comprensiva. Pero deberían, a esta altura, comenzar a
rendir cuentas de su trabajo, más que hablar del de los demás. Aunque
sea para explicar por qué no hicieron mucho: quizás si lo explican bien,
la gente los entiende. Pero a esta altura, seguir hablando del “ay, lo
que nos dejó el macrismo” comienza a sonar un poco vacío. Hace rato, en
realidad, que suena así.
Es frecuente leer y escuchar hasta el cansancio en
entrevistas a funcionarios y discursos oficiales referencias recurrentes
a “lo que nos dejó el macrismo”.
Más allá de la reunión de referencia, es frecuente leer y escuchar
hasta el cansancio en entrevistas a funcionarios y discursos oficiales
en el campo nuclear (y en muchos otros) referencias recurrentes a “lo
que nos dejó el macrismo”. Como dije, lo que suele esperar la ciudadanía
luego de casi dos años de administración, y a las puertas de una
elección legislativa, no es “qué te dejó el que se fue hace casi dos
años” sino “qué hiciste vos”. ¡Ah, no! Pero Macri…
En los últimos años el sector nuclear argentino creció porque hubo
coherencia intertemporal, lo que significa, ni más ni menos, que los
proyectos y las políticas no sufrieron los vaivenes de los cambios de
gobierno. Cada gobierno le puso su impronta, pero hubo continuidad: lo
que se dice “políticas de Estado”. No tiene sentido arrancar diciendo
“el otro fue un desastre y vengo yo a arrancar todo de cero”.
Básicamente porque eso nunca es cierto.
Pero bueno, ya que tanto va el cántaro a la fuente… vamos a hablar
del tema. Así que, veamos: ¿qué les dejó Cambiemos en el sector nuclear?
¿Qué “herencia” les dejamos?
El reactor Carem
Argentina es el país de la región con mayores capacidades en lo que
hace a diseño y construcción de reactores. Es líder mundial en el campo
de reactores de investigación y producción de radioisótopos (lo que se
conoce como “multipropósito”) y, aunque no tiene esa posición en cuanto a
los reactores de potencia, las viene construyendo en base a un
proyecto: el reactor modular pequeño CAREM. Un proyecto que venía en
marcha y que decidimos continuar.
Cuando asumimos el gobierno, el proyecto mostraba un avance físico de
12%. Era, literalmente, un pozo. Sin embargo, justo es decirlo, había
mucho trabajo detrás. Ingeniería, contratos, planificación. Pero muy
poca obra. Hoy el proyecto no es un pozo. Entregamos la obra con el 56%
de avance físico. De 12% a 56%.
Invertimos 400 millones de dólares en cuatro años en el reactor, lo cual puede certificarse buscando la información en el Banco de Proyectos de Inversión,
que es el sistema de información dependiente de la Jefatura de Gabinete
que registra los proyectos de inversión pública financiados por el
Estado nacional. Está todo ahí.
La información que distribuye la CNEA dice que el avance
físico del CAREM es de 59%. Es decir, 3% de avance en 19 meses. Ah, pero
Macri.
¿Y ahora cómo andamos? La información que distribuye la Comisión
Nacional de Energía Atómica (CNEA) de manera oficial dice que, a junio
2021, el avance físico del CAREM es de 59%. Es decir, 3% de avance en 19
meses. Ah, pero Macri.
Varias veces escuché en estos meses sobre “el compromiso de arrancar
de nuevo esta obra parada”. Y es cierto, estuvo parada durante mucho
tiempo. Desde el 9 de enero de 2020, momento en el que los funcionarios
del actual gobierno decidieron cancelar los contratos vigentes, pagarles
a los contratistas y parar la obra. No la paró la pandemia, se paró
antes. Tenían todo el derecho de hacerlo, si así lo consideraban. Pero
no manden fruta, muchachos.
Nos sentimos orgullosos de haber continuado y haberle dado el mayor
impulso que tuvo en su historia al proyecto que las propias autoridades
actuales de la CNEA han definido como “el proyecto bandera” del sector.
La pregunta no es “cuánta plata gastaste” sino “qué hiciste con el
presupuesto que te tocó administrar”.
Dicho sea de paso, antes de irnos del gobierno hicimos una evaluación
y presentamos un reporte sobre cómo continuar, luego de terminado el
prototipo. Porque el prototipo es eso, un prototipo. No es un modelo
comercial. Y Argentina tendrá una oportunidad enorme y quizás
irrepetible –cuando termine el prototipo CAREM25– de mostrar un modelo
comercial viable y sostenible. Nosotros propusimos crear un consorcio
público-privado, con formato empresa, para avanzar con la ingeniería
conceptual de un modelo comercial que pueda competir en costos y en
flexibilidad. Hay que involucrar al sector privado y hay que buscar al
socio internacional correcto, que tenga la espalda financiera y el
músculo comercial, y al mismo tiempo no sea competitivo con nuestros
intereses. Están anunciando que terminarán el CAREM en 2023. Bueno,
tienen tiempo. No vaya a ser que el que viene después se ponga a
quejarse de la pesada herencia.
La extensión de vida de la Central Nuclear Embalse
En enero de 2016 tuvimos días de 37 grados de temperatura en la
ciudad de Córdoba. Y con cortes de energía en todo el país, producto del
estado crítico en el que habíamos recibido el sistema eléctrico. En ese
contexto, desde el último día de 2019 teníamos la Central Nuclear
Embalse parada. Había llegado al final de su vida útil. Unos cuantos
años antes se había tomado la decisión de extenderle la vida. Es
importante tener en cuenta que –salvo la obra civil– la extensión de
vida de Embalse equivalía prácticamente a una central nuclear nueva.
Casi todo debía ser reemplazado o modernizado.
Heredamos un proceso muy avanzado y muy bien organizado. Pero faltaba
–completa– la última etapa: la construcción. Es decir, la obra en sí
misma. En ese caso, el avance era cero. De hecho, la empresa no tenía
aprobado el estudio de impacto ambiental, que ni siquiera estaba
presentado ante las autoridades ambientales de la provincia de Córdoba.
Sin eso, no se podía colocar ni un tornillo. Y para eso, había que
realizar la audiencia pública ambiental, requisito imprescindible.
Realizamos la audiencia en abril de 2016, presentamos los documentos
en julio y obtuvimos la licencia por parte de la provincia de Córdoba en
agosto. Ese mismo mes comenzó la obra. Dos años y medio después, en
enero de 2019, Embalse comenzó a generar energía nuevamente. En dos años
y cinco meses se realizó, completa, la obra de extensión de vida de la
Central Nuclear Embalse. Un logro del equipo del Programa de Extensión
de Vida, que habla de la calidad del personal nuclear argentino.
El “gobierno que desarticuló el sector nuclear” hizo el
100% de una de las obras nucleares más destacadas del mundo en estos
cuatro años.
No hay lugar en el mundo en el que no haya escuchado elogios a ese
proceso y es bueno que lo tengamos en cuenta para entender cómo se puede
hacer una obra compleja en tiempo y forma. Se requiere designar a las
personas apropiadas y dejarlas trabajar en un marco de transparencia, y
sin que la política meta mano donde no debe meterla.
El “gobierno que desarticuló el sector nuclear” hizo el 100% de una
de las obras nucleares más destacadas del mundo en estos cuatro años.
Embalse entrega energía a la red eléctrica argentina sin ningún problema
desde hace dos años y medio, y lo hará seguramente por 27 años más.
Extenderle la vida a Embalse costó 2.140 millones de dólares, lo que
significa 3.050 dólares por KWe. Un costo que le permite a la empresa
entregar energía limpia y de base a la Región Centro sin haber endeudado
ni a la empresa ni al Estado para ello.
Pesada herencia.
El reactor multipropósito RA-10
Siendo Argentina un país exportador de reactores multipropósito, es
lógico que la CNEA esté construyendo un nuevo reactor moderno y en línea
con lo que le vendemos al mundo. Este proyecto también contó con
nuestro apoyo. Reemplazará al viejo y robusto RA-3, que ya tiene muchas
décadas. Recibimos la obra con un 10% de avance y la entregamos con más
del 50%. De nuevo: el proyecto no lo iniciamos nosotros. Nos pareció que
tenía la importancia necesaria para continuarlo, viniera de quien
viniera. Pero nadie puede decir que el proyecto fue abandonado por
nuestra administración. Basta ver las fotos de lo que era en 2016 y lo
que se entregó en 2019.
Esta es una obra que lidera y debe liderar la CNEA. Con todas las
dificultades que implicó trabajar con una macro que se complicó mucho
desde 2018 (muchos componentes del reactor son importados o cotizan en
divisas), se hicieron los esfuerzos necesarios para avanzar con la
construcción. No puedo negar que fue por momentos muy difícil, pero el
resultado está ahí. Entregamos la obra a las nuevas autoridades con más
de un 50% de avance físico, luego de haberla recibido con solo un 10% de
avance, aproximadamente.
Un reactor multipropósito construido por la CNEA y financiado por el tesoro nacional. Insensibilidad derechista en estado puro.
Tres reactores
Durante dos años y medio, entre 2016 y 2019, por primera vez en la
historia en Argentina hubo tres reactores en construcción. Resalto por primera vez.
No creo que haya habido en ese momento muchos países con tres reactores
en construcción al mismo tiempo. Y, seguro, ninguno del tamaño de los
nuestros. Ese período es calificado por algunos voceros de la actual
administración como “el abandono del sector”. Incluso se lo han hecho
decir al Presidente de la Nación. No sé realmente qué película están
viendo.
No tiene sentido ni nos lleva a ninguna parte organizar la
conversación pública sobre la base de difamaciones y discursos
amigo-enemigo. Los relatos falaces no performan la realidad que, como
dijo alguien, es la única verdad. Si alguien habla mucho de los demás,
quizás sea porque mucho no puede decir de sí mismo.
La inserción argentina a nivel internacional
Argentina es heredera de una tradición de prestigio nuclear a nivel
internacional casi desde su fundación. Es una ventaja comparativa que
tenemos, que lleva muchos años, que ha atravesado todos los gobiernos y
que no nació en 2016 (pero sin dudas no murió ahí).
Teniendo esto en cuenta, al arrancar nuestra gestión decidimos
comenzar a trabajar en una estrategia a la altura del lugar que tiene
Argentina, que nos colocara como un actor solvente y a la vez confiable
en materia de seguridad física nuclear, un campo en el que –para un país
como el nuestro, exportador de tecnología– no había lugar para
indefiniciones. Quienes trabajamos en este campo sabemos que, en materia
de seguridad, ningún objetivo se cumple en soledad: es necesaria la
cooperación interagencias dentro de nuestro país y con otros países. Ese
fue un eje de nuestra política.
Entre 2017 y 2019, lideramos el Grupo de Respuesta y Mitigación de la
Iniciativa Global para Combatir el Terrorismo Nuclear (GICNT). También
lideramos el Grupo de information sharing de la Red de Centros de Apoyo y Entrenamiento Seguridad Física del Organismo Internacional de Energía Atómica. Fuimos co-chair,
junto con Australia, de las reuniones técnicas del proceso de revisión
de la enmienda de la Convención sobre Protección Física de los
Materiales Nucleares. Lideramos el International Framework for Nuclear
Energy Cooperation (IFNEC), una plataforma internacional de más de 60
países con desarrollo nuclear.
El 1 de septiembre (de 2017), Argentina se convirtió en el miembro pleno número 32 de la Nuclear Energy Agency de la OCDE.
Durante 2016, y frente a la iniciativa del Gobierno argentino de
solicitar ingreso a la OCDE (por cierto, ¿cómo viene eso?), llegamos a
la conclusión de que Argentina podía ser miembro de la Agencia Nuclear
de esa organización mucho tiempo antes que el ingreso “pleno”. Tomamos
entonces la decisión de solicitar el ingreso a la Nuclear Energy Agency
de la OCDE para 2017. Y de afrontar el proceso para hacerlo. Durante el
último trimestre de 2016, mantuvimos varias reuniones con los equipos
técnicos de la OCDE-NEA. Presentamos a principios de 2017 un informe
sobre las capacidades y compromisos argentinos en lo referente a los
usos pacíficos de la tecnología nuclear y recibimos la visita de un
equipo evaluador en marzo 2017. El 17 de mayo la NEA decidió invitarnos
formalmente a convertirnos en miembros plenos y concedernos el acceso a
su Banco de Datos, situación que finalmente se concertó mediante un
intercambio oficial de cartas entre el Secretario General de la OCDE,
Angel Gurría, y el entonces Ministro de Energía, Juan José Aranguren. El
1ro de septiembre, Argentina se convirtió en el miembro pleno número 32
de la Nuclear Energy Agency de la OCDE.
Pero bueno, tal vez el ingreso a la NEA-OCDE está mal “porque es de derecha”.
No es mi intención hacer un resumen de nuestra gestión. Hubo otros
éxitos y también fracasos. No pudimos cerrar el contrario para una
cuarta central nuclear, por ejemplo. Pero la intención de esta nota no
es esa. Surge como una reacción a un relato que está a años luz de la
realidad. Un mexicano diría “ya, guey, ya estuvo”.
Un equipo plural y pluralista
Tuve la responsabilidad de armar de cero el equipo de 30 personas de
la Subsecretaría de Energía Nuclear, y de elegir a gente que luego
propuse para designar a cargo de la conducción de CNEA y las empresas
públicas del sector. En la Subsecretaría armé un equipo integrado por
gente nueva y gente que ya trabajaba en la Secretaría de Energía, pero
en absolutamente ningún caso le requerí a nadie lealtad política o
partidaria. Sí compromiso con la tarea y solvencia profesional. Y es lo
que recibí. Conozco a la gente que trabajó conmigo, de diversas
posiciones políticas, pero todos con conocimientos específicos en su
tarea. Varios de los directores y directoras que me acompañaron podrían
haber ganado mucho más dinero en el sector privado, de haberlo querido.
Estoy muy agradecido por su compromiso.
No hicimos de las empresas un coto de caza de la política
ni un botín a repartir entre los diversos sectores políticos de la
coalición oficial.
En cuanto a la gente a cargo de conducir CNEA y las empresas, todas
fueron designadas por su capacidad profesional, y a nadie se le pidió
lealtad política. De hecho, en el caso de CNEA y NASA nombramos gente
con más de 30 años de carrera en esas mismas instituciones. No hicimos
de las empresas un coto de caza de la política ni un botín a repartir
entre los diversos sectores políticos de la coalición oficial. Si esto
alguna vez pasa, hoy o en el futuro, será algo que deberá ser evaluado
por quienes corresponda. Tengo mis prevenciones en varios casos, pero
habiendo escuchado el jueves pasado a la nueva presidenta de la CNEA en
su presentación en el Senado, me satisface ver a una persona con un
discurso solvente, sobria, enfocada en las actividades y proyectos, y
sin invocar enfrentamientos estériles. Con varias de sus reflexiones
incluso coincido y con algunas otras no, lo cual es lógico porque
pertenecemos a comunidades políticas diferentes. Pero por lo menos en
esa ocasión mostró que se puede disentir sin tirar piedras. Ojalá
contagie a otros colegas de su propio sector. Y evite que ellos la
contagien a ella.
Y a los que se tientan con los relatos tribuneros, les digo que hay
que tener cuidado con abusar del “espejito espejito quién es el más
bonito” porque de golpe el cristal te tira una cara que no era la que
esperabas. Ah, pero Macri.
El descarado asesinato del jefe del antiguo programa de armas nucleares de Irán el mes pasado y las amenazas de represalias de Irán, una vez más, han puesto de relieve la rapidez con la que pueden escalar las tensiones en Oriente Medio. Los observadores señalaron correctamente que el perpetrador, probablemente Israel, probablemente estaba motivado por un deseo de complicar el plan del presidente electo Joe Biden de resucitar el acuerdo nuclear con Irán. Pero quizás la mayoría de estos eventos son un claro recordatorio de que, aunque el programa de armas de Irán terminó hace más de 15 años, los fantasmas de ese programa continúan rondando el presente.
Para una administración de Biden interesada en volver a entrar en el acuerdo nuclear, convencer a Teherán de que revoque su programa nuclear podría ser la parte fácil. De hecho, Teherán ha declarado repetidamente que volverá a cumplir con el acuerdo de 2015 del que se retiró el presidente Donald Trump, conocido como Plan de Acción Integral Conjunto, si Estados Unidos hace lo mismo. Pero la tarea más difícil podría ser decidir qué hacer con el pasado de las armas nucleares de Irán.
Ese programa, conocido como el Plan Amad, fue un esfuerzo encubierto y dedicado por parte de Irán para producir un arma nuclear para lanzar misiles. La evidencia sugiere que se desarrolló desde la década de 1990 hasta 2003, cuando la exposición pública de sitios nucleares sensibles y la presión y el escrutinio internacionales resultantes llevaron a Irán a cancelar el programa. A pesar de años de esfuerzos internacionales, Irán hasta ahora no ha aclarado su antiguo programa de armas. Comprender por qué, y por qué es importante, es clave para desarrollar una estrategia realista para administrar y, en algunos casos, aprovechar ese pasado para los objetivos estadounidenses. La buena noticia es que Estados Unidos todavía puede prevenir una bomba iraní, incluso si Irán no revela sus secretos nucleares enterrados.
Por qué el programa anterior de Irán sigue siendo importante
¿Por qué, exactamente, un programa de armas abandonadas sigue siendo importante para la política estadounidense? Se destacan tres razones principales.
En primer lugar, surgieron nuevas preguntas sobre esas actividades pasadas en 2018 luego de que Israel se apoderó audazmente de un tesoro de documentos de Irán, el llamado "archivo nuclear", que proporcionó nuevos detalles sobre este programa anterior. Durante los últimos dos años, Irán se ha mostrado poco cooperativo a la hora de abordar las preocupaciones de los inspectores internacionales, y esos mismos inspectores han determinado que las respuestas de Irán no son creíbles. La preocupación estadounidense e internacional aquí no es que Irán esté construyendo en secreto una bomba en este momento, sino que Teherán no esté cumpliendo con sus obligaciones de salvaguardias básicas en virtud del Tratado de No Proliferación Nuclear al ocultar actividades pasadas, incluidas algunas que probablemente involucraron material nuclear no declarado. . Es muy probable que tales preocupaciones y preguntas persistan cuando Biden asuma el cargo.
En segundo lugar, tener información precisa sobre el alcance del trabajo anterior de Irán y lo que están haciendo los ex miembros de ese programa ahora es importante para detectar cualquier nuevo esfuerzo armamentista. Como han detallado los informes del Departamento de Estado, algunos de los científicos involucrados en el programa anterior han sido alojados en un nuevo instituto de investigación, que fue dirigido por el exjefe de ese programa, Mohsen Fakhrizadeh, hasta su asesinato, y se emplearon en actividades relacionadas con la militarización. .
En tercer lugar, Estados Unidos debe pensar en lo que significa este antiguo programa para sus esfuerzos por construir sobre el acuerdo nuclear (por ejemplo, extender las cláusulas de extinción, fortalecer y extender las disposiciones de monitoreo) y para mantener cualquier acuerdo nuclear a lo largo del tiempo. Es poco probable que cambie la negativa de Irán a aclararse, y es dudoso que se hayan hecho públicas todas las pruebas sobre el pasado de Irán, lo que significa que es probable que se produzcan más sorpresas. ¿Cómo debería Estados Unidos equilibrar la gestión de las preocupaciones sobre el pasado de Irán con el mantenimiento de un acuerdo que, de otro modo, estaría manteniendo efectivamente el programa de Irán contenido en el presente? ¿Qué papel, si lo hubiera, deberían desempeñar las preocupaciones sobre el pasado de Irán y la falta de rendición de cuentas de Irán en la negociación de un sucesor del acuerdo? No hay respuestas fáciles o directas a estas preguntas, pero son importantes.
Afortunadamente, al menos a partir de hoy parece que Estados Unidos no necesita considerar estas preguntas contra un reloj que avanza. No hay evidencia de que Irán esté trabajando activamente hacia un arma nuclear, o que estas actividades en cuestión estén en curso. Todos parecen estar centrados en el trabajo que terminó hace mucho tiempo y los esfuerzos de limpieza relacionados. Además, los informes oficiales de Estados Unidos han sido consistentes desde 2007 en el sentido de que, si bien Irán puede haber participado en algunas actividades de doble uso, no ha reiniciado su antiguo programa de armas, que terminó en 2003. El Departamento de Estado de Estados Unidos dijo tan recientemente como este año - en particular, después de que ya se habían descubierto los archivos - que "Irán no participa actualmente en actividades clave asociadas con el diseño y desarrollo de un arma nuclear". Estas conclusiones son en gran medida coherentes con la evaluación de la Internacional Agencia de Energía Atómica: la organización encargada de monitorear el programa de Irán. Por lo tanto, aunque los archivos pueden proporcionar nuevos detalles interesantes, no hay indicios de que cambien el panorama general.
Por qué Irán no se ha aclarado
La administración Trump y los críticos del acuerdo han afirmado que la existencia de los archivos prueba que nunca se puede confiar en Irán y justifica su decisión de abandonar el acuerdo nuclear. También han insinuado, sin presentar pruebas claras, que Irán podría incluso continuar con un programa de armas hoy. Es por eso que la administración Trump insistió en que, como parte de cualquier acuerdo futuro, Irán debe aclararse y abrir las puertas de su pasado nuclear. Ex funcionarios de Trump y otros críticos del acuerdo han argumentado recientemente que estas preocupaciones sobre posibles actividades nucleares secretas deberían frenar cualquier plan de Biden para volver al acuerdo.
Pero el enfoque de "todo o nada" de Trump no es práctico y es poco probable que tenga éxito por tres razones.
Primero, las posibilidades de que Irán salga limpio son extremadamente bajas. Irán cree que cualquier confesión, no importa cuán completa sea, sería descartada como insuficiente y conduciría a un mayor escrutinio y presión internacionales de Estados Unidos y Occidente, no menos. Estos temores no son infundados. Estados Unidos se retiró del acuerdo a pesar del cumplimiento iraní, un acto que una futura administración republicana podría repetir si Biden puede volver al acuerdo, y el cambio de régimen sigue siendo popular entre algunos círculos políticos estadounidenses. Irán también teme que entregar una lista de científicos resulte en más asesinatos. Como resultado, es probable que Irán continúe respondiendo a las preocupaciones de la Agencia Internacional de Energía Atómica como siempre lo ha hecho: con una combinación de negación, desestimación, presentación de información parcial o inventada y tomando medidas para eliminar las pruebas incriminatorias.
En segundo lugar, aclarar también requeriría que Irán revirtiera la narrativa cuidadosamente elaborada que ha desarrollado a lo largo de los años: que la evidencia contra Irán es fabricada y es parte de un complot de Estados Unidos e Israel para mantener la presión sobre Irán. Esto obligaría al líder supremo Ali Khamenei a admitir haber mentido al público iraní o afirmar que el programa de armas ocurrió sin su conocimiento. Ninguno de estos es atractivo para un hombre que ha cultivado la imagen de un gobernante benevolente pero ungido divinamente y poderoso.
Finalmente, Irán probablemente se aferró a algunos de los conocimientos y capacidades de su programa anterior precisamente porque quería preservar su opción futura de construir un arma nuclear. Este enfoque, conocido en el campo nuclear como estrategia de cobertura, no debe confundirse con la intención de construir armas nucleares. Los factores que dan lugar a la cobertura, entre ellos las incertidumbres estratégicas y la política interna, no se pueden cambiar fácilmente. El líder supremo de Irán no ha tomado la decisión de volverse nuclear como Corea del Norte, pero ciertamente no quiere terminar como el exlíder libio Muammar Gaddafi, quien renunció a su programa nuclear en un acuerdo con Occidente solo para morir en el derrocamiento violento de su gobierno tras una intervención de la OTAN en la guerra civil del país.
¿Qué debería hacer Biden?
La administración Biden debería ser modesta en sus expectativas de lo que puede lograr cuando se trata de obligar a Irán a proporcionar una explicación honesta de su pasado. Tratar de obligar a Irán a seguir su programa anterior no es factible, pero la buena noticia es que no es necesario para lograr el objetivo de Estados Unidos de evitar que Irán adquiera armas nucleares.
Estados Unidos no necesita saber todo sobre el pasado de Irán: solo necesita saber lo suficiente para tener la confianza de que Irán no puede construir una bomba sin ser detectado en el presente. Esto se logra a través de inspecciones internacionales, inteligencia estadounidense y aliada, y sí, un mejor monitoreo bajo el acuerdo nuclear de Irán. Cuánto es “suficiente” no es una respuesta fija y es más arte que ciencia. De hecho, puede llegar un momento en que surjan pruebas urgentes de trampas iraníes, por ejemplo, una instalación de enriquecimiento encubierta o la reanudación del trabajo de armamento. Pero nada sugiere que esté en ese punto todavía.
Washington no debería tomar como rehén el potencial de reanudar un acuerdo nuclear que estaba trabajando para la tarea imposible de desenterrar todos los esqueletos del pasado nuclear de Irán. Si los últimos cuatro años han demostrado algo, es que Estados Unidos está en mejores condiciones de influir en la trayectoria nuclear de Irán desde dentro del acuerdo que desde fuera. De hecho, la presión internacional sobre Irán procedente de los archivos nucleares tiene beneficios: puede ayudar a Irán a pensar dos veces antes de reanudar un esfuerzo armamentista, y proporcionar una influencia útil a medida que la administración Biden renueva la diplomacia nuclear con Irán.
Nada de esto quiere decir que Estados Unidos no debería presionar a Irán para que cumpla con sus obligaciones. Debería. Pero Washington no debería sacrificar la capacidad de detectar un futuro programa de armas iraní solo para atrapar a Irán en una mentira sobre su pasado nuclear.
Las cámaras de televisión que ayer transmitían en directo el funeral de Mohsen Fajrizadeh, padre del programa nuclear iraní,
evitaban pinchar otros rostros que no fueran los ya conocidos por la
población. Había orden de no desvelar caras que no fueran las del ministro de Defensa u
otros generales con cargos de visibilidad pública, con presencia
habitual en los medios. Todo ello en una ceremonia poco nutrida por la
pandemia. Las razones que explican esa cautela, según fue quedando claro
a lo largo del día con las declaraciones de los altos mandos, tienen
que ver con la sorpresa y perplejidad del poder iraní ante la
sofisticada tecnología utilizada para asesinar a quien hasta el viernes
era un científico prácticamente desconocido para la mayoría de la
población.
La versión de los cinco hombres armados que viajaban en
una camioneta negra difundida inicialmente por las agencias de noticias
iraníes después del atentado se ha transformado radicalmente con el paso
de las horas. Según ha trascendido ahora, las balas que acabaron con la
vida de Fajrizadeh habrían sido disparadas por una ametralladora controlada por control remoto.
“Debido a la frecuencia de informaciones que hemos recibido estos
últimos 20 años sobre posibles atentados contra el científico,
desafortunadamente en esta ocasión el asunto no fue atendido con la
suficiente seriedad, y esta vez tuvieron éxito”, aseguró el comandante Ali Shamkani, secretario del Consejo Superior de Seguridad Nacional, la que es la máxima instancia en materia de seguridad en Irán.
CAMBIO DE VERSIÓN
En contra de las primeras versiones, no había ningún tirador en la escena del crimen
“No había nadie en el escenario del crimen”, agregó
Shamkani, quien admitió que los servicios de inteligencia y de
seguridad habían predicho con exactitud la posibilidad de un atentado en
ese mismo lugar contra el que está considerado como el cerebro del
programa nuclear iraní. “Este asesinato no quedará sin respuesta”,
manifestó por su parte el ministro de Defensa, Amir Hatami, que como el
resto de autoridades apuntan hacia Israel como responsable del
asesinato.
El escenario que ayer intentaban reconstruir los medios de
comunicación iraníes era el siguiente: el coche blindado del científico,
en el que también viajaba su mujer, transitaba por un boulevard de la
pequeña población de Absard seguido de los coches de sus guardaespaldas.
Al sentir que algo había impactado en el vehículo, Fajrizadeh se apeó
del automóvil para supuestamente revisar lo que había ocurrido. En ese
exacto momento, la ametralladora, escondida en el interior de un coche
localizado a 150 metros de donde se encontraba el científico, empezó a
disparar. Las balas le alcanzaron en un costado y en la espalda. Uno de
los guardespaldas que acudió en su ayuda también recibió algunos
impactos. Poco después el coche en el que estaba escondida el arma
explotaba.
PERPLEJIDAD
El poder iraní se declara perplejo ante la sofisticación de la tecnología utilizada
La cadena en inglés de la televisión pública iraní,
PressTV, añadía que los restos del arma encontrados en el lugar tenían
el logo y especificaciones propias de la industria armamentística
israelí. En la lista de sospechos, además de Israel , también se apunta a
la organización Mujaiden-e Khal, grupo opositor considerado por el
régimen como el gran enemigo de Irán y que en el pasado ya ha colaborado
con el Mosad y otros servicios de inteligencia occidentales. “Sin duda
los hipócritas –en el lenguaje con que se les califica– tienen algo que
ver en ello”, sentenció Shamkani al salir de un funeral en el que los
participantes pedían abiertamente venganza.
El interrogante está en saber cuándo llegará esta
respuesta. El presidente Hasan Rohani ha evocado el concepto de
“paciencia estratégica”, que cada vez tiene más enemigos en Irán. “Es
evidente que hay una disputa entre los dos grandes grupos de la política
iraní. Unos piden una revancha rápida y otros quieren tiempo”,
explicaba ayer el experto en política internacional Naser Hadian, que
asegura que el Gobierno de Rohani, pero también países aliados como
Rusia y China, piden no responder ahora y esperar al gobierno
estadounidense de Joe Biden para que la diplomacia tenga una
oportunidad.
Pero hay otro sector, del que forma parte el jefe
del brazo judicial y el portavoz del Parlamento, que creen que “mostrar
contención es dar luz verde a los terroristas”.
El domingo, un periódico que se considera próximo al
ala más dura del régimen proponía que las represalias se centraran en
el puerto israelí de Haifa y que comportaran vidas humanas.
Asesinado Mohsen Fakhrizadeh, científico y cerebro de la defensa persa
Escena del atentado en una imagen difundida ayer por la televisión estatal iraní(IRIB HANDOUT / EFE)
CATALINA GÓMEZ ÁNGEL
La imagen rememora una de las peores pesadillas que vivió Irán hace una década, cuando científicos vinculados con el programa nuclear empezaron a ser sistemáticamente asesinados por hombres armados. Al menos cuatro de ellos murieron. Uno más, Mohsen Fakhrizadeh, señalado por ser una de las cabezas de este programa, falleció ayer en un escenario similar cuando el coche en el que viajaba fue alcanzado por la explosión de un coche bomba y un tiroteo.
La respuesta de su equipo de seguridad no alcanzó a salvarlo y, horas después, el Ministerio de Defensa anunció su “martirio”.
“Terroristas han asesinado a un eminente científico iraní. Esta cobardía, que tiene indicios serios del papel de Israel, muestra el belicismo desesperado de los perpetradores”, tuiteó el ministro de Asuntos Exteriores, Mohammad Javad Zarif, minutos después de confirmarse su muerte. No era el único que actuaba con prisa, en un país donde las reacciones suelen llegar tarde y especialmente en un viernes de descanso. El ministro de Defensa también recurrió a Twitter para asegurar que este asesinato subraya “el odio profundo de los enemigos”.
Teherán apunta a Israel
“Recuerden ese nombre”, dijo hace dos años Netanyahu señalando al asesinado
Estas declaraciones evidencian que Irán vuelve a señalar en la misma dirección que lo hizo en la anterior campaña de asesinatos: el Mossad israelí. Pero también reflejan la extrema importancia que para el régimen tenía Fakhrizadeh, que hace dos años fue mencionado por el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, cuando mostraba supuestas pruebas recopiladas por agentes israelíes de que el programa de armas nucleares sí existió (Irán siempre ha asegurado que su programa tiene fines netamente civiles). “Recuerden ese nombre”, dijo Netanyahu en un PowerPoint en el que señalaba a Fakhrizadeh como responsable de este programa de investigación conocido como Amad.
¿Quién era Fakhrizadeh? Las versiones son diferentes dependiendo de donde se origine la información, aunque hay consenso en que era un científico –se cree que tenía 59 años–, profesor de Física de la Universidad Imam Hussein de Teherán. “Fue viceministro de Defensa y jefe de la Organización de Investigación e Innovación de Defensa. Tiene una alta reputación científica y una larga trayectoria en las innovaciones de defensa del país. Su trabajo en el campo de la defensa es grandioso y fructífero”, confirmaba ayer el ministro de Defensa, el general Amir Hatami.
Algunos medios en persa que emiten desde el extranjero aseguran que era general de los Guardianes de la Revolución, pero de esto no hablan los medios iraníes. Y desde los servicios de inteligencia estadounidense se le considera el científico más veterano del programa nuclear y encargado del programa encubierto. Información que tampoco confirma Teherán. En el 2007, una resolución de las Naciones Unidas lo involucraba también con el programa de misiles balísticos.
Cerca de la capital
Primero dispararon contra la víctima, y en pleno tiroteo estalló un coche bomba
Según se fue conociendo a lo largo de la tarde de ayer, Fakhrizadeh habría sido alcanzado cuando transitaba en su coche por el bulevard de la población de Absard, al este de Teherán, donde muchas personas relacionadas con cargos de alta responsabilidad tienen su segunda residencia. Primero habría sido atacado con varios disparos y luego llegaría la explosión de un coche mientras el intercambio de disparos con los guardaespaldas continuaba. Uno de ellos recibió cuatro impactos de bala y se asegura que al menos tres personas más habrían muerto. El científico, que algunas versiones aseguran iba con su familia, pudo ser trasladado en helicóptero a un hospital donde no lograron salvarle la vida.
Anoche las voces que pedían venganza crecían minuto a minuto. A la revancha que piden por el asesinato del general de las fuerzas Qods, Qassem Suleimani, se añade ahora la de Fakhrizadeh.
Nadie desconoce que los dos principales aliados de Washington en la zona, Israel y Arabia Saudí, siguen presionando a Washington para que detenga el programa nuclear persa y no pocos temen que Trump intente avivar el ambiente para instigar una guerra antes de dejar la presidencia de EE.UU.
Este asesinato posiblemente tendrá repercusiones en el acuerdo Nuclear iraní al que el presidente en funciones, Joe Biden, estaría planteándose regresar después de que Trump se retirara hace dos años.
En un primer momento, el portavoz del Gobierno iraní dijo que “no hay nada que comentar”. Pero, pasadas las horas, el presidente de Irán, Hasan Rohaní, advirtió de que su país responderá al asesinato del científico Mohsen Fajrizadeh “en el momento apropiado y de la forma adecuada”, al tiempo que acusó a Israel del crimen y de querer “crear caos”.
A Rohaní se ha unido el líder supremo iraní, Alí Jameneí. En un mensaje publicado en su página web oficial, Jameneí informó a los distintos órganos de poder del país de que hay “dos temas importantes que deben ser puestos en la agenda”. ”Primero, la investigación de este crimen, y el castigo definitivo de sus autores y de aquellos que lo ordenaron; y segundo, el seguimiento de los esfuerzos científicos y técnicos del mártir en todas las áreas en las que él se desempeño”, apuntó.
Vuelve la tensión con Corea del Norte: identificaron un posible centro de manufactura de ojivas nucleares
Imágenes satelitales muestran un complejo muy vigilado y con un tráfico de vehículos. Los nuevos indicios de actividad atómica surgieron cerca de una planta de enriquecimiento de uranio Infobae
La sede de Wollo-Ri, con contenedores y vehículos especiales(foto: Planet Labs)
El análisis de fotografías por satélite permitió a investigadores estadounidenses identificar una instalación que aparentemente funcionaría para manufacturar cabezas nucleares en las afueras de Pionyang,la capital de Corea del Norte, informó hoy uno de los analistas.
Se trata de un complejo situado en Wollo-ri, a las afueras del distrito de Mangyondae (al oeste de la capital Pyonyang), con “una serie de características” que indican que tiene ese cometido, escribe en su blog (armscontrolwonk.com) Jeffrey Lewis, reputado experto del estadounidense Centro de Estudios para la No Proliferación James Martin.
El análisis de la altura da a entender que hay una amplia estructura subterránea, pero no hay detalles sobre cuán extensa puede ser
El lugar parece tener instalaciones subterráneas y cuenta con un “robusto perímetro de seguridad” y edificios residenciales de varias plantas, precisamente el tipo de construcción en el que el régimen suele alojar a “científicos y técnicos involucrados en los programas nuclear y de misiles”.
Lewis incide en que estas residencias quedan dentro del perímetro, lo que separa al personal de las comunidades circundantes, o en el hecho de que ha identificado los típicos monumentos que conmemoran visitas de los líderes norcoreanas que justo en este caso no han sido publicitadas por medios del régimen.
El análisis del persistente e importante flujo de tráfico y de la presencia de un tipo específico de vehículos en Wollo-ri indica que la manufactura está a pleno rendimiento estos días y se mantuvo también activa en 2018 y 2019, cuando Corea del Norte y Estados Unidos celebraron sus tres cumbres sobre desnuclearización.
Todas estas características, unidas al hecho de que Wollo-ri está cerca de la planta de enriquecimiento de uranio de Kangson, en la vecina ciudad de Nampo (costa occidental norcoreana), certifican, según Lewis, las sospechas de la inteligencia estadounidense de que el lugar “tiene un rol en la manufactura” de cabezas nucleares.
El experto indica sin embargo que aún no está claro si el lugar está destinado “al ensamblaje final de las cabezas o a la producción de componentes” para las mismas.
Una visión ampliada del lugar muestra “nuevas estructuras entre junio y septiembre de 2018"
Por voluntad propia y aparentemente para facilitar las negociaciones sobre desarme, Corea del Norte afirma que mantiene desde finales de 2017 suspendidas sus pruebas nucleares y de misiles de alcance intercontinental (ICBM).
No obstante, el diálogo sobre desnuclearización está en punto muerto desde la fracasada cumbre de Hanói en febrero de 2019, donde EEUU se negó a levantar sanciones al considerar insuficiente la oferta de desarme norcoreana.