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miércoles, 23 de septiembre de 2026

Córdoba: Nombrar una instalación policial en homenaje a una sionista

 

Córdoba bautizó una Central de Monitoreo del 911 con el nombre de una militar israelí

La Policía de Córdoba y la Legislatura homenajearon a una soldado israelí en la central del 911, replicando la línea de sometimiento geopolítico del gobierno nacional y exponiendo el desprecio institucional hacia los efectivos propios que mueren en cumplimiento del deber.
Data24




La subordinación ideológica y los homenajes automáticos hacia el Estado de Israel se convirtieron en el eje central de la política exterior de Javier Milei. Desde el inicio de su mandato a fines de 2023, el Presidente consolidó una alianza ciega caracterizada por repetidos viajes a Jerusalén, visitas al Muro de los Lamentos y promesas de traslado diplomático, priorizando la agenda geopolítica extranjera por encima de los intereses soberanos de la Argentina. Esta bajada de línea importada desde la Casa Rosada encontró rápidamente eco en gobernadores y administraciones provinciales ansiosos por congraciarse con el poder central.

La pantomima de esta cercanía artificial tuvo uno de sus puntos más grotescos el 6 de octubre de 2025. En plena presentación de su libro en el Movistar Arena, y con la excusa de conmemorar el aniversario de los ataques en Medio Oriente, Milei entonó públicamente el tradicional canto festivo “Hava Nagila” —cuya letra celebra la alegría, la felicidad y convoca a bailar— frente a miles de personas. Lejos de guardar un respetuoso luto, el mandatario convirtió la tragedia en un show, coreando torpemente frases festivas para conmemorar un atentado, exponiendo la farsa de un fervor religioso y cultural construido exclusivamente para la tribuna.


Javier Milei y Lilia Lemoine cantando una celebración por el atentado del 7 de octubre de 2023.

Importación de homenajes

La lógica de la sumisión geopolítica bajada desde la Casa Rosada encontró un correlato directo en el interior del país. La Policía de Córdoba y la Legislatura provincial decidieron bautizar oficialmente una de las dependencias estratégicas del sistema de emergencias con el nombre de Roni Eshel, una joven militar extranjera de 19 años que integraba las Fuerzas de Defensa de Israel y resultó asesinada el 7 de octubre de 2023. El acto, llevado a cabo con la participación del ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros y la cúpula policial, incluyó la visita especial de la familia de la soldado, que viajaron desde Israel.


La familia Eshel recibiendo un homenaje.

La homenajeada no tenía ninguna relación con la Argentina ni con la provincia de Córdoba. Se desempeñaba en tareas de observación en la frontera de su país de origen, un conflicto geopolítico ajeno a las problemáticas locales. A través de este nombramiento, el poder político cordobés adoptó un símbolo internacional en una dependencia de seguridad pública local, replicando gestos de pleitesía hacia la agenda exterior impulsada por el Ejecutivo nacional.


Los padres de Roni Eshel en el centro de monitoreo que lleva el nombre de su hija.

La decisión responde al denominado “Proyecto Oz”, una iniciativa de alcance global impulsada por instituciones de la comunidad judía que busca replicar el nombre de la soldado en dieciocho centrales de monitoreo de distintos países. Así, una bajada de línea internacional importada por la DAIA se incrustó directamente en la estructura de seguridad cordobesa, con un aval legislativo exprés que condecoró a los familiares con un beneplácito oficial.


La familia Eshel junto a la placa que homenajea a su hija a casi 13.000 km de donde perdió la vida.

El contraste y el abandono propio

El homenaje oficial a una militar extranjera choca de manera violenta con la realidad diaria que atraviesan los efectivos de las fuerzas de seguridad en la Argentina. Mientras el poder político cordobés desfila junto a funcionarios y familiares llegados desde Medio Oriente, los policías provinciales y federales arriesgan y pierden la vida en las calles del país enfrentando al delito cotidiano, sepultados bajo el desinterés institucional y sueldos de miseria.

Esta subordinación selectiva y desconectada de las urgencias reales también ignora conflictos bélicos de magnitud global que llevan años cobrándose vidas a escala masiva, como la guerra en Ucrania. Al final, el despliegue de pleitesía en Córdoba demuestra que la obediencia a la agenda exterior importa más que honrar a los caídos propios.

domingo, 29 de marzo de 2026

Australia: Destina fuerzas militares para mantener el multi-culturalismo


Australia recurre a tácticas militares para proteger el multiculturalismo


Blair Cottrell || The Noticer

El 25 de febrero de 2026, la ministra de Policía de Nueva Gales del Sur, Yasmin Catley, anunció que los contribuyentes financiarán 30 nuevos "Oficiales de Enlace Comunitario Multicultural" para ayudar a identificar crímenes de odio contra las comunidades migrantes.

Los Oficiales de Enlace (o MCLO, como ella los llama) no serán policías juramentados, sino que estarán compuestos por miembros consolidados de las comunidades migrantes.



Esto significa que los MCLO estarán compuestos por personas indias, africanas, asiáticas y árabes al azar que servirán como informantes policiales pagados para proporcionar información sobre lo que sucede en sus respectivas comunidades y sus alrededores.

Esta medida forma parte de un esfuerzo más amplio que el gobierno está realizando para transformar la policía estatal en equipos antifascistas de contrainsurgencia, que están adoptando un enfoque multifacético para combatir el racismo.

Pero todo lo que el gobierno australiano está haciendo aquí ha sido una copia de estrategias antiterroristas internacionales, simplemente readaptadas para apoyar su agenda multicultural de migración masiva.

Durante las campañas militares en el mundo árabe (la "Guerra contra el Terror"), establecer relaciones con residentes locales bien conectados fue indispensable para el Ejército estadounidense y sus unidades de contrainsurgencia, específicamente en Irak y Afganistán.

A cambio de pago y protección, estos residentes locales proporcionaban información valiosa sobre su aldea, los talibanes, los simpatizantes de Saddam u otros grupos militantes en las regiones relevantes.

Ganar influencia en ciertas regiones para disuadir a los residentes locales de unirse o apoyar a las redes terroristas también fue fundamental para la contrainsurgencia, ya que la población local era un recurso importante para los grupos militantes antiestadounidenses.

Aunque (irónicamente) la presencia de soldados estadounidenses en Oriente Medio aumentó la simpatía de los residentes locales por los grupos insurgentes, la contrainsurgencia sigue siendo una estrategia de eficacia demostrada para forjar relaciones con grupos externos, recopilar información y ganar comprensión e influencia.

El objetivo final de esta actividad es limitar el acceso a recursos importantes que necesitan los insurgentes y reducir su capacidad de reclutamiento.

Pero, a ojos del actual gobierno australiano, los insurgentes no provienen de comunidades migrantes. Casi siempre son de extrema derecha y blancos.

Básicamente, el gobierno parece estar reorientando la contrainsurgencia como un medio para que la policía estatal aprenda de los grupos comunitarios migrantes y gane influencia sobre ellos, para colaborar con ellos en su lucha contra el racismo.

Uno de sus objetivos será intentar mejorar las relaciones dentro y entre los diferentes grupos migrantes, para evitar que cometan tantos delitos y se maten entre sí. Si bien no funcionará, seguirán gastando mucho dinero en intentarlo.

Harán esto como parte de un esfuerzo por proteger la doctrina del multiculturalismo, ya que los ejemplos de delitos cometidos por migrantes son numerosos y sirven como un importante recurso de apoyo para la extrema derecha.

Los "racistas blancos" y los antisemitas seguirán siendo los principales "insurgentes" que la policía tiene la tarea de perseguir, pero adoptar un enfoque más acorde con la contrainsurgencia se centrará en limitar los principales recursos que la llamada extrema derecha utiliza para generar apoyo.

Básicamente, el gobierno está gastando enormes cantidades de dinero e incluso reutilizando tácticas de tipo militar para intentar generar la ilusión de que la sociedad multicultural es un lugar de armonía y que sus oponentes ideológicos son similares a una red terrorista.

A esto se destinan nuestros impuestos.


jueves, 8 de septiembre de 2022

China: Las masivas violaciones a los DD.HH. de la minoría Uigur en la mira de la ONU

Las 6 atrocidades que reveló el informe de la ONU sobre los abusos del régimen chino en Xinjiang

La ONU publicó el largamente esperado reporte sobre las violaciones de derechos humanos contra las minorías étnicas, en el que advierte de posibles “crímenes contra la humanidad”
Infobae


Centro de reclusión en Xinjiang, que el régimen llama de reeducación (Reuters)

El informe de la ONU publicado el miércoles sobre los abusos en Xinjiang señaló que China “ha cometido graves violaciones de los derechos humanos” en sus políticas de “lucha contra el terrorismo”, con detalle en las atrocidades cometidas contra los uigures y miembros de otros grupos mayoritariamente musulmanes.

A continuación, los principales argumentos de la ONU.

Detenciones masivas arbitrarias

El informe de la ONU describe un “patrón de detenciones arbitrarias a gran escala” en Xinjiang, donde individuos sospechosos de terrorismo son retenidos en instalaciones de alta seguridad sin el debido proceso y por un periodo de tiempo indefinido.

Tener demasiados niños, llevar velo o barba o no usar pasaporte son citados como comportamientos que pueden llevar a las autoridades a identificar individuos en riesgo de “extremismo” y marcarlos para una posible detención. Recientemente hay indicios de un cambio a penas de prisión formales “como principal método de encarcelamiento a gran escala y privación de libertad”, según el informe.

Un dispositivo de reconocimiento facial instalado por el régimen chino para conceder a los residentes el acceso a su recinto en una puerta en Urumqi, Región Autónoma Uigur de Xinjiang (Reuters)

Muchos fueron detenidos sin que sus familias fueran informadas, agrega.

Torturas y violaciones

El informe asegura que se han hallado acusaciones “creíbles” de torturas y agresiones sexuales, incluidas violaciones, en los centros de detención de Xinjiang.

Antiguos internos entrevistados por la ONU describen haber sido golpeados en “sillas de tigre” -usadas por la policía china para inmovilizar a los interrogados-, haber sido forzados a seguir tratamientos médicos sin explicaciones y haber sufrido violaciones y “exámenes ginecológicos invasivos”. “La negación generalizada de todas las acusaciones por parte del gobierno, así como sus ataques humillantes y sexistas a aquellos que han dado un paso adelante para compartir sus experiencias (...) aumentaron la indignidad y el sufrimiento de los supervivientes”, dice la ONU.

Silla de Tigre (imagen: Human Rights Watch)

La evidencia es abrumadora, basada en testimonios de las víctimas.

“Ex detenidos entrevistados por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) habían pasado periodos de tiempo, generalmente, de entre dos meses y 18 meses, en centros de ocho lugares geográficos diferentes, incluidas las prefecturas autónomas de Ili, Aksu, Bayingol, Hotan, Karamay y Urumqi. Dos tercios de los 26 ex detenidos entrevistados declararon haber sido sometidos a un trato que equivaldría a tortura y/u otras formas de malos tratos, ya sea en los propios centros de formación profesional o en el contexto de los procesos de remisión a los centros de formación profesional”, señala el texto.

Y añade: “Estas denuncias señalan que los malos tratos tuvieron lugar durante los interrogatorios o como forma de castigo por (supuestas) infracciones. Los relatos incluían haber sido golpeados con bastones, incluso con porras eléctricas, mientras estaban atados de pies y manos en la llamada ‘silla de tigre’; haber sido sometidos a interrogatorios con agua en la cara; haber sido sometidos a aislamiento prolongado; y haber sido obligados a sentarse inmóviles en pequeños taburetes durante períodos prolongados”.

Silla de Tigre (ilustración: Russell Christian/Human Rights Watch)

Y algunos ex detenidos también hablaron de diversas formas de violencia sexual, incluidos algunos casos de violación, que afectaron principalmente a las mujeres.

Tratamiento médico forzado

Otro aspecto señalado es el referido al tratamiento médico forzado: “Casi todos los entrevistados describieron que se les administraban regularmente inyecciones, pastillas o ambas cosas, así como que se les recogían regularmente muestras de sangre en las instalaciones del centro de formación profesional”.

“Los entrevistados fueron coherentes en sus descripciones de cómo los medicamentos administrados les hacían sentir somnolientos. Un entrevistado, por ejemplo, describió el proceso de la siguiente manera: ‘Recibíamos un comprimido al día. Parecía una aspirina. Nos ponían en fila y alguien con guantes nos revisaba sistemáticamente la boca para asegurarse de que la tragábamos’. Aunque la frecuencia de estas intervenciones y tratamientos médicos variaba según los entrevistados, tanto las inyecciones como la administración de lo que se describía como ‘pastillas blancas’ se producían al principio de su internamiento y a lo largo de su estancia en los centros de formación profesional. Ninguno de los entrevistados fue debidamente informado sobre estos tratamientos médicos, ni se sintió en condiciones de rechazarlos. En tales circunstancias, no puede inferirse un consentimiento informado”, advierte el informe.

Esterilizaciones y abortos

La ONU indica haber hablado con mujeres que dicen haber sido “forzadas a abortar o a insertarse dispositivos intrauterinos anticonceptivos”.

El informe considera creíbles estas alegaciones y señala la aguda caída de la natalidad en Xinjiang desde 2017, basado también en un libro blanco de Pekín que vinculaba tener muchos hijos con el extremismo religioso.

“Hay indicaciones creíbles de violaciones de los derechos reproductivos a través de la aplicación coercitiva de políticas de planificación familiar”, afirma el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.

La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, confirmó que recibió presiones del régimen chino para que no se publique el reporte (Reuters)

Supresión de la libertad religiosa

El informe critica las “excepcionalmente amplias interpretaciones de extremismo” de China, que criminaliza actividades “conectadas a disfrutar la vida cultural y religiosa”.

Vestir hiyab o dar a los niños nombres musulmanes son señalados como indicios de “extremismo religioso” que “pueden conducir a graves consecuencias para estas personas”, dice el informe.

El Alto Comisionado apunta también informes “profundamente preocupantes” sobre la destrucción de mezquitas y cementerios en la región.

Trabajos forzados

La ONU encontró también señales de “elementos de coerción” en algunos programas de empleo en Xinjiang, en línea con las largas denuncias de trabajos forzados proferidas por Estados Unidos y otros países occidentales.

El informe cita comunicados del gobierno que hablan de transferir a internos de centros vocacionales a fábricas y se pregunta si “tales programas pueden considerarse totalmente voluntarios”.

El informe, que no llegó a hablar de genocidio, es de todas formas contundente. “Estas violaciones de los derechos humanos, tal y como se documenta en esta evaluación, se derivan de un ‘sistema de leyes antiterroristas’ interno que es profundamente problemático desde la perspectiva de las normas y estándares internacionales de derechos humanos. Contiene conceptos vagos, amplios y abiertos que dejan una gran discrecionalidad a los funcionarios para interpretar y aplicar amplios poderes de investigación, prevención y coerción, en un contexto de garantías limitadas y escasa supervisión independiente. Este marco, que es vulnerable a la aplicación discriminatoria, ha conducido en la práctica a la privación arbitraria de libertad a gran escala de miembros de la comunidad uigur y de otras comunidades predominantemente musulmanas (...) al menos entre 2017 y 2019″, advierte el informe.

CALCULO DE LA POBLACIÓN AFECTADA

En esta investigación, la ONU no ofrece cifras concretas del número de personas que llegaron a estar en estos campos, donde en los últimos años se ha afirmado que un millón de personas llegaron a estar internadas.

No obstante el análisis de distintas fuentes de información -incluyendo de tipo oficial- le permite calcular que entre el 10 % y el 20 % de la población adulta perteneciente a una minoría étnica residente en varias comarcas y pueblos de Xinjiang pudo estar detenida entre 2017 y 2018.

(Con información de AFP) 

martes, 18 de febrero de 2020

China persigue y encarcela a los uigures islámicos sólo por profesar la religión

Denunciante uigur: China está 'arrestando gente sin ningún motivo'

Un documento recientemente filtrado confirma cómo China está encarcelando a los minoritarios musulmanes uigures basándose únicamente en su religión y cultura. DW habló con familiares de uigures que han desaparecido en los "campos de reeducación" de Xinjiang.

DW


Una imagen de un presunto campo chino de 'reeducación' en Xinjiang

Era fácil pasar por alto la estrecha y anodina escalera que conducía a una mezquita de sótano iluminada en el concurrido barrio de Sultan Murat de Estambul.

Abajo, una niña pequeña corría entre las columnas blancas y doradas, mientras una docena de hombres, la mayoría de ellos con abrigos de invierno, rezaban sobre la alfombra azul pálido.

Los hombres son todos uigures, una comunidad musulmana con sede en la región autónoma uigur de Xinjiang, en el noroeste de China.

De vuelta en Xinjiang, estas oraciones de la tarde habrían sido un acto peligroso. Desde 2016, el gobierno chino ha arrestado a los uigures y encarcelándolos en lo que oficialmente se denominan "Centros de capacitación en educación vocacional", pero en Occidente se los conoce como campos de "reeducación".

Todos los hombres levantaron la mano cuando se les preguntó cuántos de ellos tienen familiares en Xinjiang que desaparecieron en la red de prisiones y campamentos de China.

Luego sacaron sus teléfonos inteligentes y mostraron fotos de las tarjetas de identificación de sus familiares; fotos de esposas, hijos y padres que han desaparecido sin dejar rastro.

"No sé si mi hija está viva o no", dijo un hombre mirando la foto de una mujer joven y delgada.

"El gobierno chino quiere tomar el control total y eliminar a todas las personas que viven allí", dijo el imán de la mezquita a DW mientras gesticulaba enojado. "Quieren matar a los uigures y nuestra cultura".

Es difícil decir exactamente cuántos han sido encarcelados. Según las estimaciones, al menos 1 millón de los aproximadamente 10 millones de uigures que viven en Xinjiang han desaparecido en la red de prisiones y campamentos construidos por las autoridades chinas.

Los informes de la región muestran que algunos detenidos están detenidos indefinidamente, mientras que otros son trasladados a campos de trabajo. Aquellos a quienes se les permite regresar a sus hogares se mantienen bajo la estrecha supervisión de las autoridades locales, con su libertad de movimiento estrictamente limitada.

Las autoridades chinas afirman que los "centros de formación profesional" se construyeron para luchar contra las "ideas extremistas" y proporcionar a los uigures "habilidades valiosas". En los campamentos, se dice que los detenidos se someten a un riguroso proceso de adoctrinamiento y toman cursos de idioma mandarín.

En una entrevista reciente durante una visita a Berlín, el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, dijo que varias ONG, periodistas y diplomáticos tuvieron acceso a Xinjiang y que "no vieron un solo campo de concentración o campo de reeducación". Wang agregó que "no hay persecución [de los uigures] en Xinjiang".



La primera página del documento de 137 páginas se filtró a DW y socios de medios

China está encarcelando a los uigures por su religión y cultura 

Mientras China mantiene esta narrativa oficial, un nuevo documento obtenido por DW y los socios de medios alemanes NDR, WDR y Süddeutsche Zeitung arroja una luz diferente sobre la historia. Muestra que China está encarcelando a los uigures en función de sus prácticas y cultura religiosas, en lugar de comportamientos extremistas.

El documento filtrado tiene 137 páginas y enumera meticulosamente los nombres y números de identificación de 311 uigures detenidos en 2017 y 2018. Sus casos incluyen detalles sin precedentes de familiares, vecinos y amigos de los detenidos. La lista de detenidos menciona a más de 1,800 personas con nombres completos, identificaciones e información sobre el comportamiento social, por ejemplo, si alguien reza en casa o lee el Corán. Sin embargo, se enumeran cientos más sin estos detalles.

Todos los casos enumerados son uigures del condado de Karakax, que pertenece a la prefectura de Hotan en el suroeste de Xinjiang, cerca de las fronteras de la India y el Tíbet.

Aunque representa solo una pequeña parte de Xinjiang, el documento revela la asombrosa cantidad de datos que las autoridades han recopilado sobre los uigures. Cada movimiento en Xinjiang es monitoreado por cámaras de seguridad con software de reconocimiento facial y aplicaciones obligatorias para teléfonos inteligentes.

Algunas personas fueron atacadas porque tenían más de la cantidad legalmente permitida de niños, otras porque habían solicitado un pasaporte. Algunos hombres fueron detenidos simplemente porque les creció la barba. Uno fue detenido porque descargó un video religioso hace unos seis años.

Varios expertos acordaron que el documento masivo, un solo archivo PDF sin ningún sello oficial, probablemente sea auténtico en función de su contenido e idioma. DW también habló con varios uigures con familiares en la lista que corroboraron hechos clave.





Un mapa del condado de Karakax e imágenes satelitales de los campamentos chinos de 'reeducación'

Denunciante: 'Están arrestando gente sin razón'

Abduweli Ayup, un académico uigur educado en Estados Unidos que vive en Noruega, le proporcionó el documento a DW. Ayup pasó 15 meses en una prisión china después de que intentó abrir escuelas de idiomas uigures en Xinjiang.

Ayup decidió hacerlo público, a pesar del riesgo para su familia en casa. Le dijo a DW que ya está siendo monitoreado por las autoridades chinas. Varios de los familiares de su esposa en Xinjiang han sido arrestados en los últimos meses. Poco antes de reunirse personalmente con DW, recibió una llamada telefónica amenazadora advirtiéndole que retrocediera.

"Sí, es peligroso", dijo encogiéndose de hombros. "Pero alguien debería hablar y decirle al mundo lo que está sucediendo".

Ayup le dijo a DW durante una reunión en un hotel en Noruega que estaba "conmocionado" cuando vio el documento por primera vez.

Rápidamente se dio cuenta de que el sistema de internamiento de China tenía poco que ver con el llamado extremismo. "Pensé: están arrestando gente sin ninguna razón".


El denunciante Abduweli Ayup, en la foto a la derecha, fue amenazado cuando contactó a DW y otros medios

Ayup decidió hacer algo y comenzó a buscar familiares de las personas que figuran en el documento. Localizó a 29 de ellos, la mayoría viviendo en Turquía, y comenzó a hacer llamadas telefónicas.

Dijo que era una tarea desgarradora. Muchas personas a las que llamó no habían contactado a su familia en Xinjiang durante años, sabiendo muy bien que una llamada telefónica desde el extranjero puede solicitar atención no deseada y conducir a la cárcel.

Ahora le correspondía a Ayup, un hombre serio y de voz suave, decirles a estos uigures en el extranjero que sus familiares que aún estaban en Xinjiang habían desaparecido en los campos de reeducación. "Tuve que decirles que arrestaron a sus familiares y llorarían", dijo.
Hermana del detenido: 'Estaba desconsolada'Una de las personas a las que Ayup contactó fue Rozinisa Memet Tohti, una ama de casa y madre de tres hijos de unos 30 años.

Un periodista de DW la conoció en un apartamento bien decorado en Estambul; La mesa de la sala estaba cubierta de dulces, frutas y nueces para los visitantes.

En una emotiva entrevista, Tohti dijo que estaba desconsolada después de que le dijeron que su hermana menor estaba en la lista. "No pude comer ni dormir durante muchos días. Nunca pensé que mi hermana menor estaría en la cárcel".

Tohti tiene muchas fotos de sus parientes. Uno es de una joven pareja sosteniendo a un bebé, sonriendo tímidamente a una cámara durante una excursión familiar en un parque. Otro es de un hombre mayor con una larga barba y una expresión seria bajo un sombrero de lana.

Tohti sostuvo cada imagen con cuidado, agarrándolas en sus manos durante la entrevista. Estos bien podrían ser los últimos recuerdos de sus hermanas y padres.



Gran parte de la familia de Rozinisa Memet Tohti ha desaparecido en campamentos en Xinjiang

Sabía que su hermana mayor y sus padres ancianos fueron encarcelados en 2016. Un amigo de la familia que visitó Turquía por negocios le contó a Tohti sobre los arrestos.

Pero aún no se había enterado del arresto de su hermana más joven en marzo de 2018. Sus familiares restantes en Xinjiang han interrumpido el contacto, y Tohti temía que los pusiera en riesgo al contactarlos.

La hermana de Tohti dirigía una pastelería con su esposo, y no parecía alguien que corriera peligro de ser arrestada.

"Estaba realmente conmocionada", dijo Tohti mientras luchaba por contener las lágrimas.

En Xinjiang, las personas en las zonas rurales pueden tener tres hijos, y las personas en las ciudades pueden tener dos hijos. Sin embargo, muchos uigures no se adhieren a la política y han asumido erróneamente que la multa será una multa.

La hermana menor de Tohti fue arrestada porque tenía demasiados hijos. El documento describe su caso en detalle.

Según la traducción del documento de DW, la hermana menor "actualmente no representa ningún daño" y está preparada para "graduarse" del "centro vocacional" y ser "monitoreada por la comunidad".

No está claro si la hermana menor ha sido liberada. Si es así, es probable que ella también esté siendo monitoreada de cerca; todos sus movimientos y contactos observados y notados.

Tohti dijo que estaba asustada por su familia después de escuchar historias desgarradoras sobre cómo los detenidos son tratados por un ex prisionero que escapó a Turquía hace dos años.

"Escuché que si se hablan, serán golpeados y puestos en una celda de aislamiento".

También había escuchado rumores de que los órganos de los prisioneros fueron extraídos y vendidos en otras partes de China. Otros parientes uigures de Xinjiang con los que DW habló en Estambul repitieron historias sobre la sustracción de órganos.

Tohti dijo que sospecha que sus sobrinas y sobrinos pudieron haber sido puestos en un orfanato establecido por las autoridades en Xinjiang para los niños de los uigures detenidos. Los expertos dicen que los orfanatos se utilizan para llevar a cabo un riguroso programa de adoctrinamiento destinado a eliminar su cultura e identidad uigur.



Militantes Uigures 'preparados para luchar hasta el final'

Las autoridades chinas dicen que los campamentos son una política contra la militancia y que existen razones legítimas para que las autoridades chinas se preocupen por el extremismo uigur.

En 2009, los disturbios étnicos en Urumqi, la capital de Xinjiang, dejaron más de 140 muertos y cientos de heridos, cuando los manifestantes atacaron a los residentes chinos y quemaron autobuses.
La policía paramilitar china patrulla Urumqi luego de un bombardeo en 2014

La policía paramilitar china patrulla Urumqi luego de un bombardeo en mayo de 2014

En 2014, se llevó a cabo un ataque terrorista en un mercado en Urumqi, matando a 31 personas. En respuesta, el gobierno chino intensificó su vigilancia y control de los uigures.

Los musulmanes uigures han enfrentado durante mucho tiempo la discriminación cultural y política en China, lo que ha provocado un descontento y violencia generalizados.

En Estambul, DW conoció a un hombre uigur elegantemente vestido con el pelo muy corto en una pequeña tienda, con las persianas cerradas para mayor privacidad. El hombre dijo que había viajado a Siria en 2015 con un grupo de 50 a 60 hombres uigures para entrenamiento militar de miembros del Ejército Libre Sirio (FSA).

El aspirante a luchador dijo que les enseñaron cómo usar rifles Kalashnikov y artillería de fuego.

Agregó que el objetivo del campo de entrenamiento de seis meses en Siria era regresar a Xinjiang y luchar contra el Partido Comunista Chino. El grupo planeó apuntar a sitios militares, y cualquier chino Han que trabajara para el gobierno era un objetivo legítimo.

Con una expresión tranquila, el hombre dijo que estaban "preparados para luchar hasta el final".

Hasta ahora, admitió, el plan se ha desarraigado porque varios miembros del grupo han sido detenidos en Turquía y Europa.

Sin embargo, dijo que todavía estaba esperando una oportunidad para volver a ponerlo en acción.

Aunque DW no pudo verificar su cuenta de forma independiente, ha habido otros casos de grupos uigures que se han entrenado con la FSA. Según los informes, varios cientos de uigures también se han unido al llamado grupo militante del Estado Islámico.

Las autoridades alemanas reconocen posibles "vínculos" entre las facciones separatistas uigures y los talibanes afganos y al-Qaida, según un informe confidencial compilado por el Ministerio de Relaciones Exteriores alemán a fines del año pasado.
Sin embargo, con el pretexto de combatir el terrorismo, la política de China parece castigar a toda una población, atacando el idioma, la religión y la cultura uigur y colocando a las personas bajo una malla muy unida de vigilancia electrónica constante.

Y mujeres como las dos hermanas de Tohti, cuyo único "delito" fue tener demasiados hijos y solicitar un pasaporte, han sido atrapadas en la lucha "antiterrorista" de China.

"Te llevarán sin razón", le dijo un hombre a DW, cuyo hermano menor de la esposa estaba en la lista. Habló con DW bajo condición de anonimato, temiendo represalias chinas.

Pero se mantuvo firme en que su cuñado, a quien describió como un estudiante tranquilo, no había hecho nada malo.

"Era simplemente normal", dijo, y agregó que si las autoridades chinas en Xinjiang pudieran encarcelar a su cuñado de libros, nadie estaría a salvo.

Cherie Chan, Julia Bayer y Wesley Rahn de DW contribuyeron a este informe.

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