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jueves, 2 de julio de 2026

Francia: La hiperfeminización de las cortes galas y el desastre judicial y social

Caos y vaginas

  

 

La hiperfeminización de la magistratura francesa es una de las transformaciones sociológicas más profundas del Estado desde los años 1970.

1946: las mujeres acceden a la magistratura
1950: 5 %
1970: 20 %
1980: 35 %
1990: 50 %
2000: 60 %
2010: 65 %
2020: 69 %
2026: 72 %

Es catastrófico. Decisiones incomprensibles. Afrentas al sentido común judicial. Leyes no aplicadas. Laxismo desmedido. Revancha personal en los casos de divorcio. Reincidencias múltiples interminables. Contextualizaciones permanentes. Victimización e infantilización sistemática de los criminales. Escupitajo burlón a la cara de las verdaderas víctimas. Traiciones. Emocionalismo e ideología por todas partes. Razón en ninguna.
La causa número 1 del caos societal francés.

martes, 31 de marzo de 2026

Piden que el Califato Unido deje de depender de Estados Unidos en materia de defensa

El Reino Unido debe reducir su dependencia de Estados Unidos en materia de defensa

Por George Allison || UKDJ




Un comité parlamentario ha advertido que el Reino Unido debería empezar a planificar la reducción de su dependencia de Estados Unidos en capacidades clave de defensa y seguridad, argumentando que las ideas preconcebidas sobre la seguridad nacional están empezando a cambiar.

En su último informe sobre la Estrategia de Seguridad Nacional, el Comité Conjunto sobre la Estrategia de Seguridad Nacional afirmó que el Reino Unido opera actualmente en una «era de incertidumbre radical», donde la competencia entre grandes potencias, las amenazas híbridas y las alianzas cambiantes están erosionando progresivamente las antiguas reglas. Si bien coincide en general con la evaluación del Gobierno sobre el panorama de amenazas, observa una clara brecha entre lo que se promete y cómo se cumplirá realmente. 

El comité señaló que «no está clara la adecuación de la rendición de cuentas intergubernamental ni la financiación de los compromisos», e indicó que «también falta un plan detallado para el desarrollo de capacidades soberanas». También destacó lo que describió como “una clara falta de claridad sobre qué departamentos gubernamentales son responsables de qué aspectos de la seguridad nacional”, lo que plantea dudas sobre si el sistema actual puede ofrecer un enfoque coherente.

El Reino Unido, según el informe, aún tiene “dependencias estratégicas de Estados Unidos para capacidades esenciales en materia nuclear, de inteligencia y de defensa convencional”. Si bien reconoce que la relación con Estados Unidos sigue siendo fundamental, el comité es bastante directo al afirmar que es necesario hacer más para prepararse para un escenario en el que ese apoyo no esté garantizado de la misma manera.

Recomienda que el Gobierno “debe también desarrollar un plan claro, junto con otros aliados europeos, para una transición hacia un mayor liderazgo europeo en la OTAN”, incluyendo la preparación para un “escenario catastrófico” en el que Europa tenga que actuar sin el respaldo de Estados Unidos en una crisis. Además, señala que el Reino Unido debería “planificar un alejamiento de una relación bilateral con Estados Unidos tan dependiente” de Washington para áreas clave de capacidad de defensa, incluso si la cooperación continúa donde sea conveniente.

Además, el informe señala varias áreas débiles, sugiere que las deficiencias en la consulta podrían haber provocado que se prestara poca atención al impacto de los recortes al poder blando, y afirma que los planes para fortalecer la resiliencia civil aún están poco desarrollados. Por ejemplo, se ofrece poca información sobre cómo se protegerá mejor la infraestructura nacional crítica, qué hará exactamente la Academia de Resiliencia del Reino Unido o cómo se supone que funcionará en la práctica un enfoque de seguridad que involucre a toda la sociedad.

China también se menciona de forma más directa que antes. El comité afirma que el Gobierno debería reconocerla como una clara amenaza para la seguridad nacional, especialmente dada la dependencia de las cadenas de suministro y los materiales críticos, y ser más transparente sobre cómo se gestionan las consideraciones de seguridad al hacer negocios o firmar acuerdos.

En cuanto a la industria, se critica con bastante claridad que nadie parece haber definido adecuadamente qué significan realmente las "capacidades soberanas". Esta falta de claridad, según el informe, ya está dificultando la planificación y la inversión de las empresas. Se solicita una dirección más clara, especialmente en lo que respecta a la financiación y el apoyo a las pequeñas empresas que trabajan en defensa y seguridad.

Entre las recomendaciones se incluyen llamamientos a una mayor transparencia, una mayor rendición de cuentas dentro del gobierno y una mayor claridad en torno a los planes para alcanzar el 1,5% del PIB de gasto en seguridad y resiliencia para 2035.

sábado, 20 de julio de 2024

Argentina: La decepción del programa Carem

Energía nuclear: la decepción con el reactor Carem


Después de más de 40 años y cuantiosos recursos gastados en esta quimera, analizamos las razones que han llevado a este proyecto a un completo fracaso.

José Converti || Los Andes



 
El proyecto Carem 25 lo lleva adelante la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) en un predio ubicado en Lima, provincia de Buenos Aires. (Télam)

Para comprender las razones del fracaso del proyecto Carem debemos retrotraernos al origen y objetivo del mismo. No se originó como algunos creen en 1984 con el gobierno de Alfonsín, sino al menos 8 años antes en el proyecto Carena, cuyo objetivo era desarrollar un reactor apto para la propulsión de un submarino. Este se complementaría con la fábrica de submarinos suscripta en un convenio con los astilleros Thyssen Nordseewerke, de la entonces Alemania Occidental, para montar un astillero especializado en submarinos con propulsión diesel-eléctrica. Estaba previsto, sin embargo, una modificación de los mismos para proveerlos de propulsión nuclear.Se realizaron los estudios preliminares de factibilidad de un reactor nuclear para dicho propósito durante la gestión de Castro Madero, pero se hizo una mala elección en el tipo de reactor a utilizar. En lugar de adoptar un PWR que había dado excelentes resultados en el proyecto norteamericano, copió el concepto de un reactor desarrollado en Alemania para la propulsión de un buque de superficie, el Otto Hahn construido en 1964.

El proyecto fue “aparentemente” discontinuado durante los gobiernos constitucionales que siguieron al gobierno militar. Castro Madero, sin embargo, logró “perdurar” y continuó influyendo en carácter de asesor de la CNEA. Se intentó continuar el desarrollo del reactor naval, justificándolo con cambios menores para la generación de energía eléctrica, apelando a calificativos como “reactor innovativo” e “inherentemente seguro” para la generación de energía eléctrica en “pequeñas poblaciones aisladas”. El proyecto Carena se transformó en Carem sólo cambiando un par de letras en su nombre. También fue una mala decisión.

La CNEA destinó permanentes recursos económicos para desarrollar el prototipo del Carem y Castro Madero actuó como su promotor.


Configuración del reactor nuclear Carem

Castro Madero creía realmente que el reactor CAREM era adecuado, con pocas modificaciones, para la propulsión de un submarino y logró también entusiasmar a la conducción de la Armada. En 1986 el titular de la Armada, vicealmirante Ramón Arosa anunció que en dos años más Argentina ya tendría su primer submarino nuclear.

El reactor Carem no es un diseño adecuado para la propulsión de submarinos y no hay ningún submarino con propulsión nuclear que utilice reactores de este tipo.

Continuó el proyecto Carem como reactor “innovativo”, y así el drenaje de recursos de CNEA, y hoy día aún perdura dentro del ámbito de la misma. Después de más de 40 años, continúa con problemas técnicos fundamentales sin resolver y absorbiendo cuantiosos recursos del Estado.

Un reactor nuclear de agua a presión (PWR) convencional está constituido esencialmente por un recipiente de presión que aloja al combustible nuclear, un generador de vapor, bomba de circulación del circuito primario y un presurizador externo al recipiente del reactor.

El Carem es un reactor “Integrado”. Este concepto consiste en incluir todos estos elementos dentro del recipiente de presión.

Al incluir todos estos componentes dentro del recipiente de presión aumenta considerablemente su volumen. El mismo está sometido a presiones internas de más de 120 atmósferas. Esto encarece enormemente el costo del mismo y la tecnología necesaria para las soldaduras y fabricación. Como ejemplo comparativo el tamaño del recipiente de presión del Carem que generaría unos 30 MW eléctricos es semejante al de un PWR convencional que genera 600 MW.

Las barras de control de reactividad son accionadas por un sistema hidráulico que no ha sido probado y que es extremadamente complejo. Los reactores convencionales (PWR) ejercen un control positivo sobre las variables operativas del reactor. La presión queda fijada por el presurizador, el caudal de refrigerante queda establecido por la bomba y las barras de control con accionamiento electromagnético permiten controlar la reactividad. La potencia térmica generada se puede determinar en forma confiable por el caudal y las temperaturas de entrada y salida del refrigerante al recipiente de presión del reactor.

El Carem no permite determinar la potencia térmica sino en forma indirecta, aproximada y con mucha dificultad. El comportamiento del reactor desde el punto de vista termohidráulico no se puede determinar con métodos calificados.

Para validar los sistemas de accionamiento de barras de control se construyó una facilidad experimental (Capem)pero en casi 20 años no se logró ponerla en funcionamiento. Con respecto a los generadores de vapor nunca se intentó efectuar algún tipo de validación experimental. Esto también destaca la mala gestión del proyecto, especialmente en los roles directivos.

El proyecto Carem ya lleva más de 40 años y existen muchas dudas en cuanto a su factibilidad técnica y futuro comercial. No se ha efectuado un estudio serio sobre los costos de este tipo de reactor, pero todos los indicios sugieren que no será competitivo en relación a los diseños (PWR) convencionales ni a las fuentes alternativas de energía renovable.

El concepto Carem no surgió de una evaluación seria con criterios ingenieriles y realistas de la opción más conveniente para desarrollar localmente, y no se efectuó una ingeniería conceptual adecuada. Este reactor fue utilizado para vender a la Armada Argentina un pretendido reactor para la propulsión de submarinos. Como no prosperó en el objetivo original, fue “reciclado” como proyecto de reactor “innovativo” de baja potencia para supuestas pequeñas poblaciones aisladas sin acceso a otras fuentes de energía eléctrica. Tampoco es válida la justificación del Carem como SMR (Small Modular Reactor) ya que este concepto ha mostrado tener un costo mucho mayor que lo prometido. De esta forma, la CNEA, que ha resultado ser exitosa en el diseño de reactores experimentales tipo pileta, ha fracasado en el desarrollo de un reactor de potencia destinado a la generación nucleoeléctrica. La alineación de los esfuerzos de CNEA en un proyecto de “dudosa justificación” ha bloqueado la posibilidad que se encaren conceptos de probado funcionamiento tales como el PWR convencional.

Países de recursos limitados como el nuestro, deben ser cuidadosos en la elección del tipo de reactor a desarrollar y sin duda la del Carem no ha sido una buena elección.

*El autor es Profesor Emérito de Ingeniería Nuclear del Instituto Balseiro

sábado, 18 de mayo de 2024

La próxima crisis de Corea del Norte

La próxima crisis de Corea del Norte

Y cómo Washington puede impedirlo

Por Sue Mi Terry || Foreign Affairs



El líder norcoreano Kim Jong Un inspeccionando una instalación de misiles, mayo de 2024


El presidente estadounidense Joe Biden tiene muchas crisis de política exterior entre manos. Pero, lamentablemente para él, a medida que Estados Unidos se acerca a las elecciones de noviembre, existe una alta probabilidad de que se produzca otra emergencia: nuevas provocaciones por parte de Corea del Norte. Pyongyang tiene un historial de comportamientos violentos durante las elecciones estadounidenses. Una investigación del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, por ejemplo, encontró que Corea del Norte realiza más de cuatro veces más pruebas de armas en años electorales en Estados Unidos que en otros años.

La situación en la Península de Corea ya se está volviendo tensa. El 10 de enero, el líder norcoreano Kim Jong Un declaró que Corea del Sur era un estado enemigo, poniendo fin a todas las conversaciones sobre reunificación pacífica y preparando el terreno para más hostilidades. Cualquier estallido de este tipo podría superar todo lo ocurrido antes. Después de décadas de trabajar con Washington para controlar a Kim y limitar su programa nuclear, Beijing y Moscú han decidido abrazar al líder de Corea del Norte, permitiéndole actuar con una nueva impunidad.

La verdadera naturaleza de cualquier próxima crisis norcoreana es difícil de predecir. Como mínimo, es probable que Pyongyang lleve a cabo provocaciones no letales, como ataques cibernéticos al gobierno, la defensa, las telecomunicaciones y las instituciones financieras. También podría probar el Hwasong-18, su misil balístico intercontinental (ICBM) de combustible sólido, con la esperanza de mejorar su confiabilidad. Y Corea del Norte podría hacer explotar un arma nuclear táctica: una pequeña arma nuclear diseñada para el campo de batalla.

Pero Corea del Norte también podría ir más allá del ruido de sables y lanzar un ataque militar real, aunque limitado, contra Corea del Sur, similar a cuando hundió un buque de guerra de Corea del Sur y bombardeó la isla de Yeonpyeong en 2010. Un ataque de ese tipo podría extenderse rápidamente. de control. El actual presidente surcoreano, Yoon Suk-yeol, es un halcón declarado y ha prometido responder con fuerza a cualquier ataque norcoreano. Es poco probable que se vea frenado por el hecho de que su partido perdió escaños en las elecciones a la Asamblea Nacional de abril. En lugar de ello, Yoon podría violar el espacio aéreo norcoreano con vehículos aéreos no tripulados o devolver el fuego, alcanzando una de las muchas posiciones de artillería de Corea del Norte a lo largo de la frontera.

Si Yoon responde de la misma manera a una provocación norcoreana, la península podría verse rápidamente atrapada en un conflicto que nadie quiere, especialmente Estados Unidos. Como aliado de un tratado, Washington está obligado a salir en defensa de Seúl, y verse arrastrado a una guerra con un Estado canalla con armas nucleares es un escenario de pesadilla para los funcionarios estadounidenses, que ya están sobrecargados. Pero para evitar que esto suceda, la administración Biden debe intensificar sus esfuerzos para disuadir a Corea del Norte. Debe secar el canal de financiación ilícita que abastece al ejército del país. También debe revisar y actualizar los planes de contingencia con Japón y Corea del Sur. De esa manera, Washington está preparado en caso de que Pyongyang decida atacar.

MÁS GRANDE Y MÁS MALO

Durante los últimos cinco años, el régimen de Kim ha estado ampliando rápidamente su programa de armas nucleares. Desde que fracasaron sus reuniones con Trump, Kim ha rechazado todas las ofertas de negociaciones serias con Estados Unidos y ha probado nuevas armas capaces de transportar ojivas nucleares, incluidos potentes misiles balísticos intercontinentales de combustible sólido y un sistema de armas nucleares submarino. Pyongyang también está desarrollando misiles hipersónicos diseñados para penetrar las defensas aéreas estadounidenses y un gran sistema de lanzamiento múltiple de cohetes que, según Kim, podría "colapsar" la capital de Corea del Sur y destruir "la estructura de sus fuerzas militares". Mientras tanto, Corea del Norte lanzó con éxito un satélite de reconocimiento militar en noviembre y ha prometido poner varios satélites más en órbita este año. Estos lanzamientos le brindarán algo que desea desde hace mucho tiempo: más información en tiempo real sobre las actividades militares de Estados Unidos y Corea del Sur en la península.

De regreso a la Tierra, Corea del Norte está ampliando sus capacidades de enriquecimiento de uranio para fabricar más armas nucleares. Kim ha prometido "aumentar exponencialmente la producción de armas nucleares para realizar todo tipo de métodos de ataque nuclear". En un pleno del partido celebrado en diciembre, pidió un aumento del arsenal de armas nucleares del país, y el sitio de enriquecimiento de uranio de Corea del Norte es ahora más grande que nunca. Imágenes satelitales recientes indican que el país está ampliando una supuesta instalación nuclear cerca de Pyongyang. Mientras tanto, informes de inteligencia sugieren que está listo para reanudar las pruebas nucleares subterráneas en su sitio de Punggye-ri.

A medida que Corea del Norte ha intensificado sus esfuerzos armamentísticos, también ha intensificado su ataque retórico contra su vecino del sur. Kim abandonó recientemente el objetivo de reunificación de Pyongyang, que data de hace décadas, y en lugar de ello declaró que Corea del Sur es su principal adversario. En la nueva visión del mundo del régimen, los dos países ya no comparten ningún parentesco y Corea del Norte se está preparando para un “enfrentamiento militar” con Corea del Sur. Para demostrar que es algo serio, la Agencia Central de Noticias de Corea, dirigida por el régimen, eliminó recientemente cientos de textos que hablaban de la posibilidad de unificación. El régimen solía referirse a su país como la “mitad norte” de la península de Corea. Esa frase, junto con muchas otras, ahora ha sido borrada.


     La administración Biden debe intensificar sus esfuerzos para disuadir a Corea del Norte.


No hay indicios de que Kim se esté preparando para una guerra total. El régimen no está movilizando tropas ni equipos, no hay un aumento de la actividad en sus bases militares y los funcionarios surcoreanos no han detectado una concentración significativa cerca de la frontera. Pero la retórica de Kim sugiere que podría producirse un ataque menor. Y si decide atacar, será difícil detenerlo. Tanto China como Rusia están ahora mucho más estrechamente alineadas con Pyongyang que con los gobiernos occidentales, por lo que es poco probable que lo obliguen a dar marcha atrás. De hecho, a finales de marzo, China se abstuvo (y Rusia vetó) una moción para ampliar el Panel de Expertos de la ONU, un organismo independiente que supervisa el cumplimiento de las sanciones nucleares por parte de Corea del Norte. Zhao Leji, uno de los altos funcionarios de China, se reunió recientemente con Kim en Pyongyang para aumentar la confianza y la cooperación. Kim se reunió con Putin en septiembre de 2023 y, desde entonces, Pyongyang ha recibido un flujo constante de delegaciones rusas, incluida una visita en marzo de Sergei Naryshkin, director del Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia. Según The Korea Herald, Naryshkin “discutió profundamente cuestiones prácticas para seguir impulsando la cooperación” con su homólogo norcoreano.

La asociación entre Corea del Norte y Rusia es, en última instancia, de conveniencia. Pero las asociaciones prácticas aún pueden ser poderosas, y la entente Moscú-Pyongyang no es una excepción. La invasión rusa de Ucrania ha llevado a una convergencia de necesidades políticas e intereses materiales que ha llevado a Corea del Norte a enviar armas a Rusia en masa. Mientras tanto, Corea del Norte está recibiendo más asistencia económica y tecnológica de Rusia. Moscú, por ejemplo, parece haber ayudado a Pyongyang con su programa de satélites militares. Rusia pronto podría ofrecer a Corea del Norte asistencia con vehículos de lanzamiento espacial, asistencia que ayudaría a Corea del Norte a desarrollar mejores misiles balísticos intercontinentales.

Para Kim, el mayor premio sería la transferencia de tecnología militar rusa sensible y de vanguardia y armamento avanzado. En particular, quiere ayuda para construir misiles de combustible sólido y vehículos de reentrada, lo que haría avanzar el programa nuclear de Corea del Norte. Rusia también podría ayudar a Corea del Norte con su submarino nuclear y sus misiles balísticos lanzados desde submarinos, áreas en las que Rusia tiene experiencia significativa.

Las relaciones de Pyongyang con Beijing pueden parecer débiles en comparación con la floreciente conexión de Corea del Norte con Rusia. Pero China sigue siendo el aliado más valioso de Corea del Norte, y los dos estados están cada vez más unidos por su enemistad hacia Washington. China ahora también está cooperando más con Rusia, lo que sugiere que Beijing, Moscú y Pyongyang están creando un pacto tripartito peligroso, aunque informal. Como advirtió Bruce Bennett, investigador de defensa de RAND, estos tres países podrían “convertir a Ucrania en un laboratorio de Rusia, China y Corea del Norte para examinar y mejorar diversas armas y tácticas en la guerra real”. El resultado probable será una mejora de las capacidades militares de cada uno. La cooperación también podría aumentar la disposición de Corea del Norte a asumir riesgos, aumentando la posibilidad de nuevos ataques contra su vecino del sur.

TODAS LAS COSAS CONSIDERADAS

Hasta ahora, Biden y sus asesores han ignorado en gran medida la península de Corea, y es comprensible. Con las guerras en Ucrania y Gaza y las crecientes tensiones con China e Irán, la administración ha tenido poco margen de maniobra para centrarse en las payasadas de Kim. Pero Corea del Norte es uno de los tres únicos países, junto con China y Rusia, que podrían lanzar un ataque nuclear contra Estados Unidos continental, y también amenaza a dos importantes aliados de Estados Unidos, Japón y Corea del Sur. Y por eso la administración no tiene más remedio que centrarse en la península.

Es cierto que Washington tiene pocas opciones buenas, sobre todo teniendo en cuenta que Kim está menos aislado que tres años antes. Su nueva fuerza ha llevado a algunos observadores de Corea a argumentar que es hora de que Washington abandone su búsqueda poco realista de desnuclearización y se centre en la reducción del riesgo a través de negociaciones. Instan a la administración Biden a atraer a Pyongyang a regresar a la mesa de negociaciones ofreciendo relajar las sanciones a cambio de negociaciones que fomenten la confianza, como una congelación o incluso una desaceleración del enriquecimiento nuclear. Este enfoque podría tomar como modelo el Tratado de Prohibición de Ensayos Nucleares de 1963, firmado por el presidente estadounidense John F. Kennedy y el líder soviético Nikita Khrushchev, que prohibió la mayoría de los tipos de ensayos nucleares y alivió ligeramente las tensiones en el apogeo de la Guerra Fría.

Hay pocas desventajas en explorar negociaciones con Pyongyang. Pero la realidad es que Corea del Norte no ha mostrado mucho interés en hablar desde que la cumbre de Trump de 2019 terminó anticipadamente sin ningún acuerdo. El líder norcoreano tiene ahora incluso menos incentivos para hacer concesiones que entonces, gracias a la asistencia que el régimen recibe de China y Rusia. E incluso si Kim estuviera interesado en llegar a algún tipo de acuerdo con Estados Unidos, tendría sentido que primero impulsara el programa nuclear de Corea del Norte lo más posible para aumentar su poder de negociación. Kim también podría imaginar que, al causarle problemas a Biden, podría facilitar el regreso del presidente Donald Trump, quien estaba ansioso por reunirse con él e incluso afirmó que los dos líderes se habían enamorado. Kim se sintió decepcionado por la cumbre de 2019 con Trump en Hanoi, pero debe estar aún más decepcionado por la administración Biden, que ha ignorado en gran medida a su régimen. Para un tirano hambriento de atención, la indiferencia es el golpe más cruel de todos.

Ahora no es el momento de levantar las sanciones. Ahora es el momento de redoblar la apuesta.

Esta realidad significa que Biden no tiene más remedio que seguir fortaleciendo la disuasión estadounidense contra Corea del Norte. Con ese fin, debería redoblar sus esfuerzos para proteger a Corea del Sur y mejorar la cooperación en materia de defensa entre Seúl y Tokio. Podría, por ejemplo, proporcionar más datos e inteligencia en tiempo real a Corea del Sur y colaborar en el desarrollo de sistemas de defensa antimisiles, equipos de vigilancia, drones y armas habilitadas con inteligencia artificial, aprovechando las fortalezas tecnológicas de ambos países. Dado el mayor riesgo de una confrontación convencional, Seúl y Washington también necesitan aumentar las capacidades de disuasión convencional, incluso agregando más misiles aire-tierra que puedan atacar los radares enemigos, como el sistema de defensa aérea S-400 que Rusia puede proporcionar al Norte. Corea.

También hay medidas que Estados Unidos puede tomar para mantener la presión económica sobre Corea del Norte, a pesar de la entente entre Beijing y Moscú. Según Joshua Stanton, el principal arquitecto de un proyecto de ley de 2016 que fortaleció las sanciones contra Corea del Norte, la administración Biden puede construir una coalición de quienes estén dispuestos a limitar el acceso de Pyongyang a la financiación ilícita. El régimen de Kim, por ejemplo, obtiene ingresos enviando trabajadores al extranjero para trabajar en restaurantes, obras de construcción y talleres clandestinos en países de todo el mundo. Estos trabajadores contrabandean dinero en efectivo a granel a Corea del Norte y se dedican al lavado de dinero y a delitos cibernéticos. Washington y sus aliados pueden rastrear y exponer las cadenas de suministro detrás de los productos fabricados con trabajo forzoso norcoreano y prohibir su venta en sus fronteras.

Hay críticos de los enfoques estrictos. Por ejemplo, el historiador John Delury ha sostenido que una aplicación más estricta de sanciones sólo impedirá oportunidades para la diplomacia y aumentará aún más las tensiones en la península de Corea. Sanciones más duras, sostiene Delury, “no sólo son inútiles” sino también “contraproducentes y peligrosas”. Pero este análisis es incorrecto. Como señala Stanton, la historia ha demostrado que Pyongyang está, de hecho, más dispuesto a negociar cuando las restricciones son efectivas y más inclinado a aislarse, proliferar y provocar cuando no lo son. Observó que Corea del Norte volvió a las negociaciones entre 2005 y 2007, y nuevamente entre 2018 y 2019, luego de períodos de aplicación de sanciones relativamente fuertes. Por el contrario, las pruebas nucleares de Pyongyang en 2006, 2009 y 2016 coincidieron con períodos en los que Washington se mostró relativamente laxo. Es revelador que la principal exigencia de Kim durante negociaciones pasadas con Estados Unidos fuera el alivio de las sanciones. “Todo se trataba de las sanciones”, dijo Trump a los periodistas en 2019. “Querían que se levantaran las sanciones en su totalidad y nosotros no pudimos hacerlo”.

Ahora tampoco es el momento de levantar las sanciones. Ahora, de hecho, es el momento de redoblar la apuesta. Si Biden quiere evitar que Corea del Norte actúe mal, primero debe brindarle al gobierno nuevos incentivos para hablar, y eso significa nuevas restricciones que Washington puede utilizar como zanahorias. En otras palabras, Biden necesita sacar del piloto automático la política norcoreana y lanzar un esfuerzo proactivo para disuadir a Pyongyang. De lo contrario, corre el riesgo de alentar a un Kim, ya envalentonado, a realizar una gran provocación.




miércoles, 8 de mayo de 2024

Invasión a Ucrania: Los problemas operativos rusos

Explicando por qué Rusia está perdiendo: errores de inteligencia, fuerza aérea ineficaz, armas inferiores

Por Nhan Vu



VietnamDefence - VietNamDefence presenta un artículo de referencia que analiza algunas de las debilidades y fracasos de Rusia en el primer año de la guerra en Ucrania, antes de que el ejército ucraniano lanzara un desastroso contraataque en el verano y el otoño de 2023. Situación de guerra La situación ahora ha cambiado a medida que Rusia toma toma la iniciativa estratégica y tiene la ventaja, mientras Ucrania se retira a una posición defensiva. Sin embargo, algunas de las revisiones del artículo aún contienen profundas lecciones aprendidas.



Un convoy militar ruso de 64 km de largo marcha hacia Kiev (Maxar Technologies)

Los funcionarios y la propaganda rusos han catalogado a su ejército como “el segundo mejor del mundo”. Los líderes de otros países a veces están de acuerdo con esto. Por ejemplo, en 2016, Barack Obama llamó al ejército ruso “el segundo más poderoso”. Incluso Volodymyr Zelensky, hablando con motivo del cumplimiento de un año del inicio del conflicto, dijo que Ucrania se había mantenido firme contra “el segundo ejército más grande del mundo”. Sin embargo, unos meses después de la invasión rusa de Ucrania, la frase se convirtió en un meme, y las acciones del ejército ruso en Ucrania plantearon preguntas: ¿por qué el ejército ruso casi de inmediato comenzó a sufrir derrotas en el frente y por qué continúan abandonando el país? ¿campos de batalla?

La inteligencia rusa ha demostrado ser ineficaz

En febrero de 2022, cuando Rusia estaba reuniendo tropas en la frontera con Ucrania, los expertos del grupo de investigación Conflict Intelligence Team anunciaron que esta cantidad de tropas y armas era suficiente para "capturar las principales ciudades". Según diferentes evaluaciones, en aquel momento Rusia había reunido entre 150.000 y 190.000 soldados en la frontera. Se trata de unos 90 mil soldados del ejército, unos 30 mil soldados de la Guardia Nacional y el resto son milicias populares de la República Popular de Lugansk y Donetsk. Sin embargo, a pesar de su ventaja numérica, Rusia no estaba bien preparada para la operación militar especial. Una es que el ejército ruso utilizó mapas obsoletos de la década de 1970 para bombardear. De hecho, la inteligencia soviética describió en detalle muchas ciudades de Ucrania con instalaciones militares claramente marcadas, pero después de 50 años, estos mapas están obsoletos: muchas empresas han cerrado o se han convertido en instalaciones militares. Por ejemplo, Rusia bombardeó el aeropuerto de Zhuliany en Kiev, que anteriormente albergaba un depósito militar.

En segundo lugar, la inteligencia rusa juzgó mal el sentimiento prorruso en Ucrania. Parece que los rusos realmente esperaban que los ucranianos les trajeran flores para darles la bienvenida. Los soldados de la Guardia Nacional Rusa entraban en las ciudades sin armas, sólo porras y escudos, y los verdaderos soldados del ejército ruso estaban mal equipados y vestían uniformes de desfile. Y esto lo demuestran no sólo las fotografías publicadas por el ejército ucraniano. Según Mediazona y el Servicio Ruso de la BBC, que está recopilando datos sobre los soldados rusos caídos, entre los que murieron en los primeros días del conflicto se encontraban soldados de regimientos de bandas militares.

La redada fracasó

El ejército ruso ha entrado en Ucrania: regimientos de élite, en su mayoría soldados contratados, han marchado por las carreteras hacia las principales ciudades para intentar capturarlas. Los medios esperaban que Kiev fuera capturada rápidamente. Sin embargo, los convoyes rusos se estiraron y 190 soldados se dispersaron, lo que facilitó que el ejército ucraniano bombardeara al ejército ruso, los convoyes rusos fueron literalmente quemados hasta los cimientos. Además, el ejército ucraniano también atacó la fuerza logística de suministro, dejando al ejército ruso sin combustible ni refuerzos durante el primer mes de la guerra. Si nos fijamos en las pérdidas técnicas, el número de tanques rusos abandonados por falta de combustible es mayor que el número de tanques destruidos por el ejército ucraniano. Inicialmente, el ejército ruso logró algunas victorias en el sur.

Los expertos explican esto por el hecho de que el Distrito Militar del Sur de Rusia se considera mejor preparado que el resto de las fuerzas rusas, y los residentes de los asentamientos fronterizos con Crimea en realidad tenían sentimientos pro-Rusia.

Un gran error del ejército ruso fue que desde el comienzo de la guerra no estaba claro quién ordenó específicamente el ataque. El concepto de un ejército moderno implica la toma de decisiones y la coordinación entre diferentes ramas militares a nivel de base. Además, al comienzo de la guerra, las unidades ni siquiera recibían nombres en clave de comunicación, las unidades adyacentes no podían comunicarse entre sí y los oficiales utilizaban teléfonos móviles en lugar de teléfonos móviles a través de los cuales la artillería ucraniana podía rastrear fácilmente la posición de las tropas rusas. . Los generales que acudieron al frente murieron rápidamente, y las órdenes se dieron desde distintos puestos de mando del territorio ruso. Debido a instrucciones incorrectas, los tanques rusos, por ejemplo, atacaron Ugledar a través de campos minados o intentaron cruzar el río cerca de Belogorovka y perdieron más de 100 vehículos y sus tripulaciones.

La capacidad de combate del ejército ruso disminuyó continuamente.

Al comienzo de la guerra, quedó claro que el plan para capturar rápidamente las ciudades ucranianas había fracasado, pero Rusia no tomó ninguna medida más que un bombardeo masivo, desperdiciando la mayor parte del fuego de misiles. Después de perder un número significativo de tropas, Rusia movilizó todas las fuerzas a la guerra para salvar la situación. Las autoridades rusas no declararon la movilización durante bastante tiempo, pero se vieron obligadas a hacerlo para cambiar de táctica y librar una guerra prolongada y destruir puntos fuertes.
Se enviaron al frente varias compañías militares privadas. Además, Rusia incluso tiene que movilizar soldados para proteger la frontera nacional, como la 18.ª División de Artillería y Ametralladoras que protege las Islas Kuriles o soldados de la base militar de Gyumri. Sin embargo, la calidad ha disminuido a pesar de la cantidad. Los expertos señalan que la profesionalidad del cuerpo de oficiales, a juzgar por las operaciones que hemos visto, es cuestionable. Mientras tanto, los soldados del ejército ucraniano tienen más experiencia de combate porque la guerra en Ucrania dura más de 8 años.

De todas las compañías militares privadas rusas presentes en Ucrania, sólo las fuerzas de Wagner desempeñaron un papel importante en la guerra. Desde el principio, su poder de combate, así como su nivel de seguridad logística, fueron superiores al del ejército ruso. Sin embargo, más tarde, por falta de tropas, Wagner comenzó a reclutar prisioneros. Destruyeron las fortalezas ucranianas y esto requirió una gran cantidad de tropas. Por supuesto, los prisioneros no eran soldados de élite ni muy motivados, pero tenían la capacidad de atacar fortalezas, a pesar de las pérdidas.

Rusia está perdiendo gradualmente su poder armamentístico

Debido a las grandes pérdidas, las dificultades para garantizar la logística del ejército ruso y la imposibilidad de permanecer en las grandes ciudades, el ejército ruso pasó de misiones estratégicas a misiones tácticas. Aunque la doctrina militar rusa establece claramente que las guerras modernas terminan rápidamente, el ejército ruso se ha visto obligado a pasar a una guerra prolongada. Ahora lo importante no es capturar tanto territorio como sea posible, sino capturar sólo las provincias de Donetsk y Lugansk. Sin embargo, incluso después de los cambios, las tácticas del ejército ruso siguieron siendo demasiado simples: utilizaron sólo artillería a gran escala. Esa guerra fue efectiva en Bakhmut y Mariupol porque en ese momento Rusia podía permitirse consumir muchas veces más proyectiles de artillería por día que el ejército ucraniano.

Sin embargo, ni siquiera las reservas de misiles de la Unión Soviética eran ilimitadas y, con el tiempo, esta ventaja empezó a desaparecer. Mientras tanto, el ejército ucraniano recibió armas de alta precisión.

Los suministros de armas occidentales ayudan a Ucrania no sólo a derribar misiles de crucero, sino también a aumentar las posibilidades de destruir misiles balísticos rusos. La reciente entrega de sistemas Patriot de las últimas variantes tiene como objetivo precisamente derribar misiles balísticos. La superioridad armamentística del ejército ucraniano ha aumentado y sigue aumentando. Por ejemplo, en el sistema de lanzamiento múltiple de cohetes HIMARS de EE. UU., a diferencia de los sistemas rusos, cada cohete HIMARS tiene un sistema de guía por satélite. Gracias al uso de drones por parte del ejército ucraniano y a las agencias de inteligencia occidentales que les proporcionaron imágenes de satélite, la eficacia de los bombardeos aumentó. Debido a la falta de armas, Rusia incluso ha comenzado a retirar del almacenamiento a largo plazo los tanques T-54 y T-55 producidos en la década de 1950. Los expertos dicen que la única razón por la que el ejército ruso los utiliza es para que parezca que tienen tanques.

La Fuerza Aérea es ineficaz.

Otro defecto del ejército ruso es el pobre desempeño de su fuerza aérea. Antes de que estallara el conflicto, los expertos subrayaron la significativa superioridad de la fuerza aérea rusa sobre Ucrania. Sin embargo, Rusia no ha logrado suprimir el sistema de defensa aérea de Ucrania, lo que significa que la fuerza aérea rusa no puede actuar masivamente, especialmente en lo profundo del territorio ucraniano. Y la fuerza aérea rusa en realidad sólo apoya a las tropas rusas en el frente. Rusia tiene aviones Su-34 y Su-24, que todavía utilizan bombas como la FAB-500 o la FAB-250. Se trata de bombas no guiadas que tienen más de 50 años. Por cierto, hay que decir que la Unión Soviética cometió el error de atacar sin apoyo aéreo en Afganistán, factor que debilitó al ejército soviético en aquel entonces.

Además, después de que los F-16 sean transferidos a Ucrania, será muy difícil para el ejército ruso llevar a cabo incluso las limitadas operaciones de primera línea que se están llevando a cabo actualmente. El F-16 puede llevar a cabo ataques de precisión e interceptar misiles de crucero, lo que podría hacer que el espacio aéreo ucraniano sea prácticamente impenetrable.

Concluir

La inteligencia rusa no cumplió con sus tareas: se basó en información obsoleta y calculó mal el estado de ánimo del pueblo ucraniano o proporcionó información que las autoridades rusas querían escuchar.

Por lo tanto, el ejército ruso no estaba preparado para una guerra a gran escala: el número de tropas era insuficiente y la estrategia de capturar grandes ciudades ucranianas solo hizo que Rusia perdiera la mayor parte de las unidades de soldados contratados capaces.

Luego, después de la derrota, Rusia tardó demasiado en tomar una decisión: la movilización parcial se anunció sólo después de que el frente cerca de Jarkov se había derrumbado; además, la movilización fue apresurada e ineficiente.

La forma en que está organizado el ejército ruso también es un obstáculo. Incluso después de años de modernización y aumento de presupuestos militares, Rusia continúa tomando decisiones demasiado centralizadas y sus acciones contradicen su propia doctrina.

Después de que las tropas rusas se retiraron de Kherson, con la excepción de Bakhmut, Rusia prácticamente no capturó ninguna zona residencial y el frente avanzó sólo unos pocos kilómetros desde la primavera pasada. Ahora Ucrania ha preparado sus fuerzas y, con la ayuda de los suministros occidentales de armas e información, puede pasar a contraatacar.

Fuente: Leonid Nersisyan, Georgy Aleksandrov // Novayagazeta.eu, 5.6.23.

domingo, 14 de abril de 2024

Tailandia y China negocian cambiar fallidos SSK por FFG u OPVs

Tailandia espera la decisión de China sobre cambiar las compras de submarinos a fragatas o buques OPV





Tecnología submarina S26T de China. La Armada propuso originalmente pasar a comprar fragatas de China, pero el plan fue abandonado porque las fragatas costarían más de mil millones de baht (foto: NavalNews)


El Ministro de Defensa espera que el acuerdo sobre submarinos chinos, largamente retrasado, se concluya pronto.

El ministro de Defensa, Sutin Klungsang, dijo el lunes que este mes se alcanzaría una solución al largamente retrasado proyecto de submarinos de China.

Dijo que una vez que se alcanzara una solución, la propondría al Gabinete para su aprobación final, también antes de finales de abril.

Sutin visitó China la semana pasada para negociar con el comité chino encargado de vender submarinos a la Marina Real Tailandesa.

Durante el viaje, dijo Sutin, su delegación mantuvo conversaciones con el comité de trabajo que aceptó la propuesta de la parte tailandesa de informar al gobierno chino de su posición sobre el tema.

Sutin admitió que había explicado al comité chino que el pueblo tailandés dudaba de la calidad de los motores de los submarinos fabricados en China.

Dijo que su delegación luego preguntó al comité chino si el submarino podría ser reemplazado por una fragata o un patrullero de alta mar (OPV).

El comité chino respondió que si Tailandia optaba por utilizar fragatas u OPV en lugar de submarinos como en el proyecto inicial, entonces el precio tendría que ser renegociado.

Anteriormente, el proyecto de adquisición de submarinos de la Marina Real Tailandesa sufrió un importante revés cuando Alemania retiró el suministro de motores diésel para los buques. La ley alemana limita el uso de máquinas de fabricación alemana a armas fabricadas en países extranjeros.

Sutin destacó que las conversaciones con China se basan en los intereses nacionales y en el principio de que el dinero pagado no se desperdiciará. Al mismo tiempo, Tailandia tuvo que llegar a un acuerdo con China ofreciendo una segunda opción después de que su primera opción de submarinos fuera rechazada.

Sutin dijo que celebraría una videoconferencia para futuras discusiones con el comité de trabajo de China el lunes por la noche.

Si se llega a un acuerdo, dijo, se finalizará un nuevo acuerdo para la aprobación del Gabinete. De lo contrario, tendrá que viajar de nuevo a China para alcanzar un acuerdo final lo antes posible.

Sutin también visitó Corea del Sur la semana pasada. Dijo que la visita no tenía nada que ver con el proyecto del submarino, pero fue invitado por su homólogo surcoreano a observar la industria de defensa y visitar la fuerza de la ONU donde están estacionados varios soldados tailandeses.


 La Nación 

lunes, 4 de diciembre de 2023

Hamas: La inteligencia israelí sabía hace un año del ataque

Israel conocía el plan de ataque de Hamas desde hace más de un año

  • Funcionarios israelíes obtuvieron el plan de batalla.
  • Pero lo desestimaron por considerarlo aspiracional, demasiado difícil de llevar a cabo.

Ronen Bergman y Adam Goldman || Clarín





Funcionarios israelíes obtuvieron el plan de batalla de Hamas para el atentado terrorista del 7 de octubre más de un año antes de que se produjera, según muestran documentos, correos electrónicos y entrevistas. Pero los funcionarios militares y de inteligencia israelíes desestimaron el plan por considerarlo aspiracional, demasiado difícil de llevar a cabo para Hamás.

El documento de aproximadamente 40 páginas, que las autoridades israelíes denominaron en clave "Muralla de Jericó", esbozaba, punto por punto, exactamente el tipo de invasión devastadora que provocó la muerte de unas 1.200 personas.

El documento traducido, revisado por The New York Times, no fijaba una fecha para el ataque, pero describía un asalto metódico diseñado para superar las fortificaciones que rodean la Franja de Gaza, tomar ciudades israelíes y asaltar bases militares clave, incluido un cuartel general de división.

El plan se cumplió al pie de la letra


Hamas siguió el plan con una precisión asombrosa. El documento preveía una descarga de cohetes al comienzo del ataque, drones para destruir las cámaras de seguridad y ametralladoras automáticas a lo largo de la frontera, y hombres armados que entraran en masa a Israel en parapentes, motos y a pie, todo lo cual ocurrió el 7 de octubre.
El plan también incluía detalles sobre la ubicación y el tamaño de las fuerzas militares israelíes, los nudos de comunicaciones y otra información sensible, lo que plantea interrogantes sobre cómo Hamás había reunido esa inteligencia y si había filtraciones dentro del sistema de seguridad israelí.

El documento circuló ampliamente entre los jefes militares y de inteligencia israelíes, pero los expertos determinaron que un ataque de esa escala y ambición estaba fuera de las capacidades de Hamas, según documentos y funcionarios. No está claro si el primer ministro Benjamin Netanyahu u otros altos dirigentes políticos también vieron el documento.

El año pasado, poco después de que se obtuviera el documento, funcionarios de la división de Gaza del ejército israelí, responsable de defender la frontera con Gaza, dijeron que las intenciones de Hamss no estaban claras.

"Todavía no es posible determinar si el plan ha sido plenamente aceptado y cómo se manifestará", rezaba una evaluación militar revisada por el Times.


La advertencia de una analista tres meses antes

Luego, en julio, sólo tres meses antes de los ataques, una experimentada analista de la Unidad 8200, la agencia de inteligencia de señales de Israel, advirtió que Hamas había llevado a cabo un intenso ejercicio de entrenamiento de un día de duración que parecía similar a lo descrito en el plan.

Pero un coronel de la división de Gaza desestimó sus preocupaciones, según los correos electrónicos cifrados consultados por el Times.

"Refuto rotundamente la idea de que el escenario sea imaginario", escribió la analista en los intercambios de correos electrónicos. El ejercicio de entrenamiento de Hamás, dijo, coincidía plenamente con "el contenido de la Muralla de Jericó".

"Es un plan diseñado para iniciar una guerra", añadió. "No es sólo un asalto a un pueblo".

Los oficiales reconocen en privado que, si el ejército se hubiera tomado en serio esas advertencias y hubiera redirigido importantes refuerzos hacia el sur, donde Hamas atacó, Israel podría haber mitigado los ataques o incluso haberlos evitado.

En cambio, el ejército israelí estaba poco preparado mientras los terroristas salían en tropel de la Franja de Gaza. Fue el día más mortífero de la historia de Israel.

Los responsables de seguridad israelíes ya han reconocido que no lograron proteger al país, y se espera que el gobierno cree una comisión para estudiar los acontecimientos que llevaron a los atentados. El documento sobre la Muralla de Jericó deja al descubierto una cascada de errores cometidos a lo largo de un año que culminó en lo que los funcionarios consideran ahora la peor falla de los servicios de inteligencia israelíes desde el ataque sorpresivo que llevó a la guerra árabe-israelí de 1973.

En la base de todas esas fallas estaba la creencia, fatalmente errónea, de que Hamas carecía de capacidad para atacar y no se atrevería a hacerlo. Esa creencia estaba tan arraigada en el gobierno israelí, según los funcionarios, que hicieron caso omiso de las crecientes pruebas de lo contrario.

El ejército israelí y la Agencia de Seguridad Israelí, encargada de la lucha antiterrorista en Gaza, no accedieron a efectuar declaraciones.

Los funcionarios no quisieron decir cómo obtuvieron el documento de la Muralla de Jericó, pero estaba entre varias versiones de planes de ataque recopilados a lo largo de los años. Un memorando del Ministerio de Defensa de 2016 visto por el Times, por ejemplo, dice: "Hamas tiene la intención de trasladar el próximo enfrentamiento a territorio israelí".

Tal ataque implicaría muy probablemente la toma de rehenes y "la ocupación de una comunidad israelí (y tal vez incluso de varias comunidades)", dice el memorando.

El documento de la Muralla de Jericó, llamado así por las antiguas fortificaciones de la actual Cisjordania, era aún más explícito. Detallaba ataques con cohetes para distraer a los soldados israelíes y hacer que se apresuraran a entrar en los búnkeres y drones para desactivar las complejas medidas de seguridad a lo largo de la valla fronteriza que separa Israel de Gaza.

Los combatientes de Hamas atravesarían entonces 60 puntos del muro, irrumpiendo a través de la frontera con Israel. El documento comienza con una cita del Corán: "Sorpréndelos a través de la puerta. Si lo hacéis, sin duda venceréis".

La misma frase ha sido ampliamente utilizada por Hamas en sus videos y declaraciones desde el 7 de octubre.

Uno de los objetivos más importantes esbozados en el documento era invadir la base militar israelí de Re'im, sede de la división de Gaza encargada de proteger la región. También se enumeraban otras bases que estaban bajo el mando de la división.

Hamas cumplió ese objetivo el 7 de octubre, arrasando Re'im e invadiendo partes de la base.

La audacia del plan, según los oficiales, hizo que fuera fácil subestimarlo. Todos los ejércitos elaboran planes que nunca utilizan, y los funcionarios israelíes estimaron que, aun cuando Hamas invadiera, sólo podría reunir una fuerza de unas pocas decenas de hombres, no los cientos que finalmente atacaron.

Israel también había malinterpretado las acciones de Hamas. El grupo había negociado permisos para que los palestinos pudieran trabajar en Israel, lo que los funcionarios israelíes interpretaron como una señal de que Hamas no buscaba una guerra.

Pero Hamás había estado elaborando planes de ataque durante muchos años y los funcionarios israelíes se habían hecho con versiones anteriores de los mismos. Lo que podría haber sido un golpe de inteligencia se convirtió en uno de los peores errores de cálculo de los 75 años de historia de Israel.

En septiembre de 2016, la oficina del ministro de Defensa recopiló un memorando supersecreto basado en una versión muy anterior de un plan de ataque de Hamas. El memorando, que fue firmado por el ministro de Defensa en ese momento, Avigdor Lieberman, decía que una invasión y toma de rehenes "conduciría a un grave daño a la conciencia y la moral de los ciudadanos de Israel".

El memorando, que fue visto por el Times, decía que Hamas había comprado armas sofisticadas, inhibidores de GPS y drones. También decía que Hamas había aumentado su fuerza de combate a 27.000 personas, habiendo añadido 6.000 a sus filas en un periodo de dos años. Hamas esperaba alcanzar los 40.000 combatientes en 2020, según el memorando.

El año pasado, después de que Israel obtuviera el documento de la Muralla de Jericó, la división militar de Gaza redactó su propia evaluación de inteligencia sobre este último plan de invasión.

Hamas había "decidido planear una nueva incursión, sin precedentes en su alcance", escribieron los analistas en la evaluación revisada por el Times. Decía que Hamas pretendía llevar a cabo una operación de engaño seguida de una "maniobra de gran escala" con el objetivo de arrollar a la división.

Pero la división de Gaza se refirió al plan como una "brújula". En otras palabras, la división determinó que Hamas sabía adónde quería ir pero aún no había llegado allí.

El 6 de julio de 2023, la experimentada analista de la Unidad 8200 escribió a un grupo de otros expertos en inteligencia que decenas de comandos de Hamas habían realizado recientemente ejercicios de entrenamiento, con altos mandos de Hamas como observadores.

El entrenamiento incluía un simulacro de derribo de aviones israelíes y la toma de un kibutz y una base de entrenamiento militar, matando a todos los cadetes. Durante el ejercicio, los combatientes de Hamas utilizaron la misma frase del Corán que aparecía en la parte superior del plan de ataque de la Muralla de Jericó, escribió en los intercambios de correos electrónicos vistos por el Times.

La analista advirtió que el simulacro seguía de cerca el plan de la Muralla de Jericó y que Hamas estaba reuniendo la capacidad para llevarlo a cabo.

El coronel de la división de Gaza aplaudió el análisis pero dijo que el ejercicio formaba parte de un escenario "totalmente imaginativo", no una indicación de la capacidad de Hamas para llevarlo a cabo.

"En resumen, esperemos pacientemente", escribió el coronel.

El tira y afloja continuó, en tanto algunos colegas apoyaron la conclusión original de la analista. Pronto ella hizo referencia a las lecciones de la guerra de 1973, en la que los ejércitos sirio y egipcio arrollaron las defensas israelíes. Las fuerzas israelíes se reagruparon y repelieron la invasión, pero la falla de los servicios de inteligencia desde hace mucho sirve de lección para los responsables de seguridad israelíes.

"Ya sufrimos una experiencia similar hace 50 años en el frente sur en relación con un escenario que parecía imaginario y la historia puede repetirse si no tenemos cuidado", escribió la analista a sus colegas.

Aunque ominoso, ninguno de los correos predecía que la guerra fuera inminente. La analista tampoco cuestionó la opinión generalizada entre los servicios de inteligencia israelíes de que Yahya Sinwar, el líder de Hamas, no estaba interesado en una guerra con Israel. Pero evaluó correctamente que las capacidades de Hamas habían mejorado drásticamente. La brecha entre lo posible y lo deseable se había reducido considerablemente.

Las fallas a la hora de unir los puntos eran un reflejo de otra falla analítica de hace más de dos décadas, cuando las autoridades estadounidenses también tenían múltiples indicios de que el grupo terrorista Al Qaeda estaba preparando un atentado. Los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra el World Trade Center y el Pentágono fueron en gran medida una falla de análisis e imaginación, según concluyó una comisión gubernamental.

"La falla de la inteligencia israelí el 7 de octubre se parece cada vez más a nuestro 11-S", dijo Ted Singer, un alto funcionario de la CIA retirado hace poco que trabajó extensamente en Oriente Medio. "La falla es una laguna en el análisis para pintar un cuadro convincente a los líderes militares y políticos de que Hamas tenía la intención de lanzar el ataque cuando lo hizo".

c.2023 The New York Times Company

lunes, 8 de mayo de 2023

Invasión: Ucranianos se quejan de la calidad del obuses italianos donados


Obús italiano en ruta a Ucrania

Los ucranianos critican nuevamente el bajo rendimiento de las armas italianas: ninguno de los obuses es utilizable

Military Watch Review




Según los informes, el Ministerio de Defensa de Ucrania ha descubierto que los armamentos suministrados recientemente por Italia tienen una gran falta de calidad, según informes del Financial Times que citan fuentes anónimas, y ninguno de los 20 obuses autopropulsados ​​recientemente entregados ha sido utilizable. Aunque el M109 es un diseño de obús estadounidense, Italia produjo las armas en el país y, según los informes, las había mantenido de manera deficiente. El periódico agregó que la contraofensiva de Ucrania no estuvo a la altura de las expectativas occidentales y que Kiev, al no haber presionado a Estados Unidos para que proporcionara cazas F-16, pronto podría verse bajo una presión significativa para negociar. El informe del Times sobre el estado de los armamentos italianos está lejos de tener precedentes, ya que se ha descubierto repetidamente que las armas de varios estados europeos y de Italia en particular tienen deficiencias en calidad.

En diciembre, por ejemplo, los morteros italianos Mod63 de 120 mm fueron descritos por los destinatarios ucranianos como "mucho peores que sus equivalentes soviéticos de la Segunda Guerra Mundial", y los problemas con las entregas de municiones desde Italia limitaron aún más la utilidad de los activos. “Hoy apenas podemos disparar dos proyectiles por minuto que no superen los 3-4 km, menos de la mitad de lo que esperábamos”, informaron fuentes ucranianas, y los activos se consideraron no aptos para el combate y se retiraron rápidamente del uso de primera línea a pesar de las armas. escasez en la guerra en curso. Las armas alemanas también han sido particularmente criticadas debido a su calidad cuestionable, con el desempeño de múltiples sistemas citados como ejemplos. El medio de comunicación alemán Der Spiegel, por ejemplo, informó a finales de julio que los cañones de artillería autopropulsados Panzerhaubitze 2000, promocionados por varias fuentes occidentales como los más capaces del mundo, mostraban signos significativos de "desgaste" después de solo un mes en funcionamiento. servicio, desmoronándose y obligando a Ucrania a depender más de su artillería de otras fuentes. Según los informes, la artillería estadounidense y soviética y otros equipos han demostrado ser significativamente más confiables.

miércoles, 11 de enero de 2023

La dimensión del fracaso militar rusoviético

Cómo entender el fracaso bélico de Vladimir Putin

Cómo la invasión no provocada del Kremlin llevó a Rusia a un pantano sangriento
Infobae





El presidente ruso, Vladimir Putin, y una invasión que no salió cómo había soñado/ Reuters.

Cuando concluyó la segunda batalla de El Alamein, en Egipto, en noviembre de 1942, Winston Churchill reflexionó sobre la victoria británica. “Esto no es el final. Ni siquiera es el principio del fin”, advirtió, memorablemente. “Pero es, quizás, el final del principio”. A medida que la invasión rusa de Ucrania se acerca a su undécimo mes, está alcanzando el mismo punto de inflexión. Ha sido una historia de arrogancia rusa, sufrimiento humano y, sobre todo, desafío ucraniano.

En abril de 2021, Rusia comenzó a concentrar un número inusual de fuerzas en la frontera con Ucrania. En retrospectiva, aquello fue un simulacro de lo que vendría después. En julio de ese año, Vladimir Putin, presidente de Rusia, publicó un farragoso ensayo en el que cuestionaba el derecho de Ucrania a existir como Estado independiente. Después de que Rusia concluyera sus maniobras militares masivas Zapad en el oeste de Rusia y Bielorrusia en septiembre, dejó allí gran parte de su arsenal, otra señal de advertencia.

En octubre, la inteligencia estadounidense había conseguido los planes de guerra de Rusia. Al mes siguiente, Bill Burns, director de la CIA, fue enviado a Moscú para advertir a Putin. Pero la escalada continuó, rastreada con un detalle sin precedentes por la inteligencia de fuentes abiertas, como las imágenes de satélites comerciales.

En enero, mientras Rusia mantenía falsas conversaciones con Estados Unidos y la OTAN y negaba estar planeando una invasión, The Economist advertía de que se avecinaba una guerra. “Para Putin, la apuesta puede merecer la pena”, escribimos. “Mejor empezar una guerra ahora, a pesar de los costes concomitantes, que arriesgarse a una Ucrania erizada de tropas extranjeras dentro de una década”. La invasión se produjo finalmente al amanecer del 24 de febrero, con un retraso de aproximadamente una semana respecto a la fecha prevista debido a la preocupación por las condiciones meteorológicas y al nerviosismo de Moscú. Los ejércitos rusos penetraron en Ucrania desde el norte, el este y el sur, iniciando la mayor guerra en Europa desde 1945.

La mayoría de los funcionarios, incluidos los ucranianos, esperaban que Rusia arrollara rápidamente a su vecino más pequeño. Pero no fue así. Aunque los planes de guerra de Rusia habían quedado al descubierto -el 17 de febrero, la inteligencia de defensa británica publicó un mapa preciso de los posibles ejes de la invasión-, sus unidades militares no recibieron órdenes hasta 24 horas antes de la guerra, según un estudio reciente del think tank RUSI. Las tropas carecían de municiones, alimentos, combustible y mapas. Muchas se adentraron en ciudades ucranianas sin las armas cargadas. Cuando preguntaban a los civiles ucranianos dónde se encontraban, sus posiciones eran rápidamente denunciadas.

Esto se debió, en parte, a un fallo de los servicios de inteligencia. Los cacareados espías rusos cometieron una serie de errores garrafales. Muchos hablaron sólo con los ucranianos que estaban de acuerdo en que el país estaba maduro para la conquista y que caería sin una lucha seria. La información contradictoria -y había mucha- no se transmitió a los niveles superiores de la cadena. Las agencias de espionaje de los países autoritarios suelen decir a sus jefes lo que quieren oír.

La invasión también reveló una podredumbre más profunda en las fuerzas armadas rusas, incluida la corrupción endémica y la falta de formación. Cuando Valery Gerasimov, jefe del Estado Mayor, se reunió con su homólogo británico en febrero, afirmó que Rusia había alcanzado la paridad militar convencional con las fuerzas armadas estadounidenses. Esa afirmación ha quedado en evidencia. Las fuerzas aéreas rusas tuvieron que luchar contra las anticuadas pero ágiles defensas aéreas ucranianas, y sus tanques se utilizaron de forma inepta. Las fuerzas cibernéticas no estaban preparadas para una campaña larga.

La retirada de las tropas rusas en Bucha dejó al descubierto la masacre que habían perpetrado

Sin embargo, la fase inicial de la guerra estuvo más cerca de lo que muchos supusieron en su momento. Ante la duda de que Rusia invadiera el país, los propios dirigentes civiles ucranianos no estaban totalmente preparados, a pesar de las extensas advertencias de Estados Unidos y Gran Bretaña. La mayoría de las fuerzas regulares ucranianas estaban inmovilizadas en la región oriental de Donbás, tras prever que cualquier ataque probablemente sólo llegaría allí. Los aviones y tanques rusos eran superiores a los ucranianos. La actuación de Rusia en el sur fue mejor. Sus fuerzas formaron allí eficaces “grupos de asalto” de blindados e infantería, respaldados por combatientes chechenos, señala RUSI. Pero incluso así, Mariupol, una ciudad portuaria, no cayó hasta mayo, tras meses de brutales bombardeos aéreos.

De hecho, las unidades rusas se mostraron incapaces de adaptarse o de recuperarse de sus numerosas bajas iniciales. El 2 de marzo tomaron Kherson, capital de la provincia del mismo nombre, pero se encontraron bloqueados en los suburbios de Kyiv, repelidos en Kharkiv en el este y detenidos en su camino a Odessa en la ciudad meridional de Mykolaiv. A finales de marzo, el Kremlin miró a los ojos a la realidad y anunció que “reduciría drásticamente” las operaciones en el norte para centrarse en Donbás.

Para la primera semana de abril, la ignominiosa retirada rusa de la capital estaba prácticamente completada. Ucrania había ganado la batalla de Kiev, a pesar de una desventaja de doce a uno en número de tropas al principio. A medida que las tropas rusas se retiraban, dejaban a su paso pruebas de asesinatos en masa y otros crímenes de guerra en ciudades como Bucha, acabando de hecho con cualquier perspectiva de éxito de las conversaciones de paz.

La segunda fase de la guerra tuvo algunos éxitos para Rusia. Utilizó su ventaja en munición de artillería para superar a Ucrania en el este, apoderándose poco a poco de la totalidad de la provincia de Luhansk. La artillería rusa en Donbás disparó unos 20.000 proyectiles al día, según RUSI, con un máximo de 32.000 proyectiles algunos días, de tres a cinco veces más que la ucraniana. “Somos inferiores en cuanto a equipamiento y, por tanto, no somos capaces de avanzar”, se lamentaba Volodymyr Zelensky, presidente de Ucrania, a principios de junio.

Pero sus fuerzas encontraron formas creativas de contraatacar. En abril, Ucrania organizó audaces incursiones transfronterizas con helicópteros en la ciudad rusa de Belgorod y luego hundió el Moskva, el buque insignia de la flota rusa del Mar Negro, una de las mayores pérdidas navales de un país desde la guerra de las Malvinas de 1982. Ucrania también dominó la guerra de la información en Occidente. En agosto describimos las travesuras de la North Atlantic Fellas Organisation (NAFO), un ejército virtual proucraniano cuyos miembros adoptan el disfraz de perros shiba inu y combaten a los propagandistas rusos con memes.

La tercera fase de la guerra comenzó en verano, cuando Ucrania pasó a la ofensiva. En junio recibió de Estados Unidos los primeros lanzacohetes HIMARS, de mayor alcance y precisión que cualquier otro del arsenal ruso. Comenzó los llamados ataques profundos contra depósitos de municiones, puestos de mando y cuarteles situados muy por detrás de las líneas del frente. También atacó puentes sobre el río Dniéper, aislando a las fuerzas rusas en la ciudad de Kherson. Una ofensiva formal allí en agosto progresó lentamente. Pero un ataque sorpresa en Kharkiv al mes siguiente se convirtió en una derrota, liberando vastas franjas de territorio.

A medida que las ofensivas ucranianas iban teniendo éxito, Rusia se apresuraba a adaptarse. El 21 de septiembre, Putin anunció una movilización parcial de hombres rusos, un proceso del que salieron más de 100.000 en menos de dos meses. En octubre, Putin nombró un nuevo comandante, el general Sergei Surovikin, que inició una campaña de ataques a gran escala con drones y misiles contra las infraestructuras ucranianas. Un mes más tarde retiró las tropas rusas de la orilla derecha de Kherson como parte de un cambio más amplio a la defensiva.

Rusia sigue a la ofensiva en Bajmut, una pequeña ciudad de Donetsk que se ha convertido en una prueba para el Grupo Wagner, un conjunto de mercenarios respaldado por el Kremlin, y Ucrania sigue sondeando las líneas rusas en algunos lugares. Pero el tiempo ya está afectando a la guerra. El suelo embarrado pronto se congelará, lo que permitirá que los vehículos pesados vuelvan a circular, pero las temperaturas bajo cero dificultarán la supervivencia de los soldados sobre el terreno. “Ya estamos viendo una especie de reducción del ritmo del conflicto”, señaló Avril Haines, directora de inteligencia nacional de Estados Unidos, el 3 de diciembre, “y esperamos que eso sea lo que veamos en los próximos meses”. Ambas partes se están rearmando para las ofensivas, probablemente en 2023, con Ucrania creando un nuevo cuerpo de ejército y Rusia utilizando a los hombres movilizados para entrenar a nuevas unidades.

La guerra ha arrojado una serie de lecciones importantes. A pesar de la creciente importancia de la tecnología, la masa sigue siendo importante. Las reservas de mano de obra, armamento y munición son vitales cuando una guerra se prolonga. La inteligencia es clave: la decisión de hacer públicos los planes de invasión de Rusia socavó la narrativa del Kremlin y le impidió utilizar el pretexto que había planeado para la guerra. La guerra urbana ha ocupado un lugar destacado en lugares como Kiev, Mariupol, Severodonetsk y Bajmut.

Quizá la mayor lección de todas sea simplemente que la guerra ha vuelto. “Los países desarrollados llevan 75 años evitando grandes conflictos entre sí”, escribió John Mueller, politólogo, en julio de 2021, el mes en que Putin plasmó en papel sus desvaríos sobre Ucrania. Ha sido “quizá el paréntesis más largo de la historia”. La cuestión es si los delirios de Putin romperán la larga paz o servirán de advertencia a otros.

miércoles, 14 de septiembre de 2022

Rusia: Diputados municipales piden la renuncia del asesino

Decenas de diputados municipales rusos apoyaron el pedido de renuncia a Vladimir Putin: lo acusan de traición

La petición, que aún no ha sido remitida a la cámara baja del Parlamento ruso, ha sido firmada ya por diputados de consejos municipales de toda Rusia

Vladimir Putin (REUTERS)

La petición pública de dimisión del presidente ruso, Vladimir Putin, ha sido apoyada ya por 84 diputados municipales (concejales) de toda Rusia, que demandan a la Duma, o cámara de diputados, que acuse de alta traición al jefe del Kremlin por iniciar la campaña militar en Ucrania.

Son cada vez más los diputados que se suman a la demanda de que Vladímir Putin dimita”, comentó este lunes a la prensa Dmitri Paliuga, autor de la iniciativa y diputado municipal en San Petersburgo.

La petición, que aún no ha sido remitida a la cámara baja del Parlamento ruso, ha sido firmada ya por diputados de consejos municipales de toda Rusia.

Entre los diputados que han apoyado la demanda figuran cargos públicos de Moscú y San Petersburgo, además de ediles de otras regiones de la parte europea del país y de Siberia.

Paliuga informó en su cuenta de Twitter que ha sido citado para comparecer mañana, martes, ante un tribunal de distrito de San Petersburgo por supuestamente desprestigiar al presidente ruso.

Con todo, el político negó que lamente su decisión de dirigirse a la Duma, ya que, en los últimos días ha recibido un gran apoyo de sus conciudadanos en el distrito Smólninski, gesto que consideró de “un valor incalculable”.

Putin está recibiendo críticas (Reuters)

Paliuga y varios de sus colegas se dirigieron la pasada semana a la Duma con la petición de que acuse de alta traición a Putin por iniciar la “operación militar especial”.

Consideramos que la decisión del presidente Putin sobre el inicio de la operación militar especial perjudica la seguridad de Rusia y sus ciudadanos”, señala la petición.

El objetivo de la petición es que Putin sea depuesto de su cargo al frente del Kremlin, donde llegó en 2000 y, según la reforma constitucional, podría permanecer hasta 2036.

"En nuestra opinión, con el comienzo de la operación militar especial en territorio de Ucrania en las acciones del presidente de Rusia, Vladímir Putin, hay indicios de un crimen contemplado por el artículo 73 de la Constitución de la Federación Rusa, alta traición", señalan.

Según la solicitud, desde el inicio de las hostilidades están muriendo ciudadanos rusos, se ha deteriorado la economía nacional, y se está produciendo una fuga de inversores y cerebros.

Además, se amplía la OTAN hacia el este y, debido a la decisión del presidente, la frontera entre Rusia y la Alianza Atlántica se ha duplicado con el ingreso de Finlandia y Suecia.

La intervención militar rusa también ha provocado el efecto contrario a la desmilitarización del país vecino con el suministro occidental a Ucrania de 38.000 millones de dólares en armamento.

Según una encuesta divulgada la pasada semana, un 70% de los rusos apoya en mayor o menor grado la campaña militar en Ucrania, a lo que se opone un 18% de la población.

Rusia anunció el sábado la retirada de sus tropas de varias localidades estratégicas de la región de Járkov, en el norte de Ucrania, lo que ha disparado las críticas de los partidarios de una ofensiva mucho más agresiva en el país vecino.

(Con información de EFE)

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