Tortura, hambruna y abuso sexual: la ONU dice que Israel está cometiendo un genocidio en Gaza
Al menos 5 mil niños permanecen enterrados bajo los escombros en Gaza, según la estimación que recoge el nuevo informe de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU, correspondiente al período entre el 7 de octubre de 2023 y el 31 de marzo de 2026. El documento, de casi cien páginas, reúne las violaciones y crímenes cometidos contra la niñez palestina en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, y es —según la propia Comisión— el primer informe de un órgano investigador de la ONU dedicado exclusivamente a los crímenes contra la infancia palestina.
Según el documento presentado esta semana, más de 20.000 menores murieron y otros 44.000 resultaron heridos a causa de los ataques israelíes, una violencia que no se detuvo ni siquiera después del alto el fuego acordado en octubre de 2025. Los niños representan alrededor del 30% del total de personas fallecidas en el territorio palestino. Esa cifra de menores asesinados equivale, además, a cerca del 2% de toda la población infantil de Gaza, estimada en 1.2 millones.
Detenciones sin causa, abuso sexual, pornografía infantil y tortura
Entre los hechos comprobados, el informe documenta tortura, tratos inhumanos y degradantes, y violencia sexual, además de ataques contra instalaciones sanitarias y educativas. Uno de los testimonios recogidos corresponde a un adolescente de 15 años que relató haber sido abusado sexualmente en más de una ocasión por distintos guardias. Asimismo, "La práctica de fotografiar y filmar a niños palestinos desnudos está destinada a humillar y subyugar a la víctima". El informe también asegura que "La violencia sexual contra los niños palestinos no es excepcional, sino un asalto sistemático habilitado por el Estado".
A la violencia sexual se suman las detenciones y los malos tratos. El 51% de los niños palestinos detenidos se encuentra bajo la figura de "detención administrativa", un mecanismo que las autoridades israelíes utilizan para encarcelar a una persona sin acusación formal ni juicio, invocando información secreta que supuestamente demuestra que representa una amenaza. En la práctica, esto implica un encarcelamiento indefinido sin cargos.
En ese marco, un adolescente de 17 años detenido en la cárcel de Megiddo murió como consecuencia de la privación deliberada de alimentos, atención médica y otras necesidades básicas. El informe describe que "Los niños detenidos son sometidos a torturas, incluyendo electrocuciones y ser obligados a permanecer en posiciones dolorosas por hasta 12 horas". La Comisión documentó además que las fuerzas israelíes seleccionaron de forma sistemática e intencional a niños y adolescentes de 12 a 18 años, durante los arrestos masivos.
Hambrunas desde el vientre materno
Durante este período, las tasas de aborto espontáneo en Gaza aumentaron hasta un 300%, y uno de cada tres embarazos se considera actualmente de alto riesgo, como consecuencia de las duras condiciones impuestas en el territorio. El informe también señala que, para marzo de 2026, el 70% de los recién nacidos fueron clasificados como prematuros o con bajo peso, y que al menos 15 bebés murieron por hipotermia, una causa de muerte evitable.
A esto se suma que Israel provocó intencionalmente la inanición de la población civil palestina como método de guerra, lo cual constituye un crimen de guerra según la Comisión. Esa privación de alimentos ya generaba consecuencias desde la gestación: la falta de nutrición adecuada en las madres derivó en un aumento de nacimientos con malformaciones congénitas.
Asimismo, uno de cada tres niños menores de dos años en el norte de Gaza presentaba desnutrición aguda, una condición de extrema delgadez causada por la pérdida severa de grasa corporal y masa muscular, generalmente producto de inanición o enfermedades crónicas prolongadas.
Como resultado de las acciones de Israel, “Se confirmó la hambruna por primera vez en la historia de la región en la gobernación de Gaza en agosto de 2025". A eso debe sumarse que el 96% del agua de la región no es apta para el consumo de las personas.
¿Cuáles son las fuentes fuentes utilizadas?
El informe se basa en historias clínicas, radiografías, tomografías computarizadas, así como fotografías, videos y declaraciones en audio de pacientes que dieron su consentimiento. A esto se suma información aportada por trabajadores de la salud, académicos, periodistas y abogados que estuvieron en contacto directo con las víctimas. La Comisión también consultó a dos patólogos forenses independientes para analizar la evidencia médica de niños que recibieron disparos, y realizó entrevistas individuales y discusiones grupales —tanto remotas como presenciales— con víctimas y testigos.
Para documentar el accionar de las fuerzas de seguridad israelíes, se analizaron declaraciones oficiales, publicaciones en redes sociales de soldados y oficiales, además de material de medios israelíes —como Haaretz, Channel 14 y Sicha Mekomit— que incluía testimonios de soldados.
Ya no son militantes, ahora es la ONU la que habla de “genocidio”
Según el informe, el daño sufrido en Gaza no responde a hechos incidentales, sino que está “destinado a destruir la existencia de los palestinos como grupo”. Legalmente, la Comisión describe estos actos como crímenes de lesa humanidad de exterminio y crímenes de guerra de homicidio intencional.
En ese contexto, la comisión investigadora de la ONU ha concluído que "La conducta de Israel constituye el acto genocida de infligir deliberadamente condiciones de vida calculadas para provocar la destrucción física" y que "El ataque contra los niños fue parte de una estrategia para destruir la continuidad biológica y el futuro de la sociedad palestina".
Comentarios
Publicar un comentario