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lunes, 12 de octubre de 2026

Paranoia en Chile: "No es paso inocente colaborar con el Reino Unido" (¡hundan ese barco!)

No es Paso Inocente el transporte marítimo entre Punta Arena y las Malvinas 


“Es obvio que un tercer país, colaborando con el Reino Unido no puede tomarse como una acción pacífica”, subraya César Lerena; el mayor experto argentino en Atlántico Sur y Pesca.

Agenda Malvinas


Todo buque o artefacto naval que deba ingresar al mar territorial y/o la Zona Económica Exclusiva Argentina con destino a las ISLAS MALVINAS, GEORGIAS DEL SUR Y SANDWICH DEL SUR o de desde éstas Islas, al mar territorial argentino y/o la Zona Económica Exclusiva, previo a ello; debe solicitar autorización a la Autoridad Competente argentina, cualquiera fuese su bandera.



El gobierno ilegal de Malvinas viene asegurándose el transporte, el comercio y la logística de los productos pesqueros que extraen ilegalmente de Malvinas a través del Puerto de Montevideo, el transbordo en alta mar y mediante el vuelo de LATAM hacia y desde Chile. Ahora pretende hacer lo mismo con los productos petroleros, seguramente también los pesqueros y sus correspondientes insumos, a través de una ruta marítima entre Malvinas y Punta Arenas (Chile).

Esto ocurre cuando se ha perdido el respeto por una Nación hermana y el gobierno argentino ha destruido las bases del pensamiento nacional y latinoamericano que tanto prestigio nos dio entonces.

No es paso inocente que buques chilenos, privados o públicos, le den apoyo al invasor británico. Como no fue paso inocente que San Martín cruzara los Andes para libertar Chile. 

Todo buque o artefacto naval que deba ingresar al mar territorial y/o la Zona Económica Exclusiva Argentina con destino a las ISLAS MALVINAS, GEORGIAS DEL SUR Y SANDWICH DEL SUR o de desde éstas Islas, al mar territorial argentino y/o la Zona Económica Exclusiva, previo a ello; debe solicitar autorización a la Autoridad Competente argentina, cualquiera fuese su bandera. No se trata sólo de desconocer la bandera ilegal “Falklands” ya que esta podría ser suplantada por una bandera de conveniencia, chilena por ejemplo; se trata, de que no puede darse apoyo a países extracontinentales que se apropian de territorios de Latinoamérica, violando incluso la Resolución 41/11 de la Asamblea General de las Naciones Unidas (A/RES/41/11), adoptada el 27 de octubre de 1986, que declara a la región entre África oriental y América del Sur oriental, como “Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur” (ZPCAS) y también el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), del 2 de septiembre de 1947 que Argentina y Chile mantienen en vigor, aunque Estados Unidos lo desconocería en 1982 y, Chile -de concretarse este apoyo- sería la segunda vez que lo violaría.

El paso de un buque chileno para dar apoyo a la apropiación de los recursos argentinos de Malvinas no sería inocente.

Aquellas embarcaciones o artefactos navales que no hayan recibido la correspondiente autorización e igualmente naveguen en las aguas de jurisdicción argentina debieran ser intimados y conducidos por las Fuerzas Navales Argentinas al puerto argentino más cercano e iniciado el sumario correspondiente y conforme a ello, eventualmente decomisadas las mercaderías, el buque que las transporte y efectuar las correspondientes acciones penales a los propietarios de los buques, su armador y capitán.

 La Armada Argentina y la Prefectura Naval Argentina deberían coordinar las acciones para evitar el tránsito por la jurisdicción argentina sin autorización correspondiente y proceder a comunicar de inmediato al Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Exterior y Culto el procedimiento seguido con la nave infractora, a los efectos de su información al Estado al que corresponda la embarcación.

El Poder Ejecutivo Nacional estableció la obligatoriedad de solicitar permiso para transitar desde y hacia Malvinas por Decreto 256/2010, basado en la Disposición Transitoria Primera de la CONSTITUCION NACIONAL y las Leyes Nº 23.968, 24.543 y 26.386, y teniendo en cuenta que el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte ocupa ilegítimamente las ISLAS MALVINAS, GEORGIAS DEL SUR Y SANDWICH DEL SUR y los espacios marítimos e insulares correspondientes.

Como se indica en los fundamentos del Decreto citado refiere a la persistencia de dicha ocupación que se traduce en una controversia de soberanía que ha sido reconocida por la Organización de las Naciones Unidas, la Organización de los Estados Americanos y otros organismos internacionales.

El Reino Unido mantiene su negativa a dar cumplimiento a las resoluciones 1514; 2065 (XX), 3160 (XXVIII), 31/49, 37/9, 38/12, 39/6, 40/21, 41/40, 42/19 y 43/25 de la Asamblea General de las Naciones Unidas en las que se reconoce la existencia de una disputa de soberanía referida a la "Cuestión Malvinas" e insta a los gobiernos de Argentina y del Reino Unido a que reanuden las negociaciones a fin de encontrar a la mayor brevedad posible una solución pacífica, justa y duradera de la disputa. Es obvio que un tercer país, colaborando con el Reino Unido no puede tomarse como una acción pacífica.

 

También persiste el incumplimiento británico de la disposición de no innovar, establecida en la Resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que se manifiesta en la ampliación del territorio marítimo y la explotación de recursos naturales.

La Argentina, en lo referido a los recursos vivos, sancionó la Ley Nº 26.386 con el propósito de regular las autorizaciones para la explotación de recursos vivos marinos en espacios marítimos sometidos a la jurisdicción nacional y la Ley 26.659 respecto a la explotación hidrocarburífera. Resulta inadmisible entonces que la explotación ilegal de los recursos renovables y renovables en Malvinas se traslade luego por las aguas de jurisdicción nacional o se trasladen por los espacios marítimos argentinos insumos destinados a la explotación de los recursos argentinos.

En ese sentido, la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, aprobada por Ley Nº 24.543 y ratificada el 1 de diciembre de 1995, reconoce a la República Argentina como Estado ribereño;

Los artículos 32, 89 y 92 de la Ley Nº 20.094 establecen que la navegación en aguas de jurisdicción nacional es regulada por la autoridad marítima, quien a tal efecto dicta las reglas de gobierno, pudiendo limitar o prohibir, por razones de seguridad pública, el tránsito o la permanencia de buques en determinadas zonas de las aguas navegables de jurisdicción nacional, como así también prohibir la navegación en los puertos y en sus canales de acceso, y la entrada y salida de buques cuando medien razones de orden público.

Tanto Uruguay como Chile, pese a los Acuerdos firmados, están prestando apoyo logístico a las explotaciones ilegales que realiza el gobierno ilegal de Malvinas en las aguas argentinas y la plataforma continental argentina.       

La República de Chile, como Estado asociado del MERCOSUR, adhirió y suscribió la Declaración de los Estados Partes del MERCOSUR y Estados Asociados de 20 de diciembre de 2011 (Montevideo), cuyo texto dice: “Las Presidentas y los Presidentes de los Estados Partes del MERCOSUR y Estados Asociados reiteraron el compromiso oportunamente asumido de adoptar, de conformidad con el Derecho Internacional y sus respectivas legislaciones internas, todas las medidas susceptibles de ser reglamentadas para impedir el ingreso a sus puertos de los buques que enarbolen la bandera ilegal de las Islas Malvinas. Aquellas embarcaciones que hubiesen sido rechazadas previamente en su acceso a algún puerto de la región, evitarán solicitar el ingreso a otros puertos de los demás Estados Parte del MERCOSUR y Estados Asociados mientras sean portadoras de dicha bandera…”.

Chile lo ratificó públicamente en diciembre de 2011 y enero de 2012. El gobierno de Sebastián Piñera (a través del vocero Andrés Chadwick y la Cancillería) confirmó que no reconocería ni permitiría el ingreso a puertos chilenos de buques con la bandera de las Islas Malvinas, por no reconocer soberanía propia a las islas y en línea con su apoyo histórico al reclamo argentino. También invocó la declaración de la UNASUR de noviembre de 2010, que tenía un contenido similar sobre la “bandera ilegal”.

Pero, sería una ingenuidad, creer que lo que está en juego es “la bandera ilegal” y no la soberanía argentina de Malvinas, como el propio Chile reconoció en estas y otras declaraciones. El transporte hacia y desde Malvinas, no necesariamente habría de utilizar la bandera ilegal “Falklands” y podría tratarse de cualquier otra bandera de una embarcación privada que presta servicios de logística o transporte de productos hacia y desde Malvinas; y, el objeto mismo, es evitar la prestación de servicios de apoyo a la ocupación prepotente de Malvinas por parte del Reino Unido.

Uruguay como Chile y otros tantos países de Latinoamérica en las declaraciones regionales (MERCOSUR, UNASUR, CELAC, OEA) han suscrito y  respaldado reiteradamente declaraciones de estos foros que Reafirman los “legítimos derechos” de Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y espacios marítimos correspondientes; rechazan actos unilaterales británicos (exploración/explotación de recursos, militarización, etc.) por incompatibles con la Resolución 31/49 de la Asamblea General de la ONU.

El artículo 17° de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar indica que “los buques de todos los Estados, sean ribereños o sin litoral, gozan del derecho de paso inocente a través del mar territorial”; pero, no se puede considerar paso inocente cuando una embarcación navega en la jurisdicción de un Estado ribereño para dar apoyo logístico a un Estado que invade parte del territorio nacional.

A su vez, el artículo 19°, entiende en el inciso 1 que se trata de paso inocente “mientras no sea perjudicial para la paz, el buen orden o la seguridad del Estado ribereño”; cuestión que no ocurre cuando se trata de dar apoyo logístico a una parte del territorio nacional invadido por el Reino Unido; y, transgrede de igual manera el inciso 2 a), que indica: “que el buque es perjudicial para la paz, cuando hay “amenaza o uso de la fuerza contra la soberanía, la integridad territorial o la independencia  política del Estado ribereño…” y, ello, ocurre cuando se da apoyo a un territorio argentino invadido. Los buques destinados a prestar apoyo a la pesca ilegal o a la explotación petrolera ilegal no realiza paso inocente y están violando la soberanía argentina. 

Cualquier tipo de buque y/o bandera viola la soberanía argentina, cuando opera en un puerto de Malvinas, Georgias del Sur y/o Sándwich del Sur sin autorización argentina; como ocurre con cualquier otro puerto argentino o las aguas de jurisdicción argentina o de cualquier país del mundo.    

El buque de cualquier bandera que transponga el Estrecho de Magallanes e ingrese a las aguas de jurisdicción argentina hacia Malvinas y viceversa deberá ajustarse a las reglas del Estado ribereño (La Argentina) y por lo tanto sujeto a las penalidades y sanciones de este Estado.

El Tratado de Paz y Amistad de 1984 (Chile-Argentina) -que algunos medios chilenos han invocado- en su artículo 10° indica que “…de acuerdo con el cual el Estrecho de Magallanes está neutralizado a perpetuidad y asegurada su libre navegación para las banderas de todas las naciones en los términos que señala su art. V. La República Argentina se obliga a mantener en cualquier tiempo y circunstancias, el derecho de los buques de todas las banderas a navegar en forma expedita y sin obstáculos a través de sus aguas jurisdiccionales hacia y desde el Estrecho de Magallanes”; pero, este texto no puede alcanzar a las embarcaciones que con su operatividad atentan contra la integridad territorial de la Argentina.

Un buque comercial debería tener una libre navegación si su paso es inocente; pero, este tipo de paso aplica si no se comete delito, falta, acto reprochable o malicia. Es evidente que asistir a un territorio invadido por un Estado extraño no puede tipificarse de “inocente” y, por el contrario, es contribuir con el Estado invasor.

 

Dr. César Augusto Lerena

Experto en Atlántico Sur y Pesca

Materialeducativo

Presidente del Centro de Estudios para la Pesca Latinoamericana (CESPEL)

Presidente de la Fundación Agustina Lerena

lunes, 17 de agosto de 2026

Chile: Embajador trasandino ruega que usemos la logística adversaria

Gonzalo Uriarte: “Chile está preparado para ser la puerta de Argentina hacia el Pacífico”

En diálogo con DEF, el embajador de Chile en Argentina se refirió a la ambiciosa agenda de reformas del gobierno de José Antonio Kast y al presente y futuro del vínculo bilateral. El intercambio comercial entre los dos países se encuentra en pleno crecimiento, mientras se busca profundizar la integración energética, la conexión interfronteriza y la cooperación en materia de seguridad

  • El embajador pide que usemos su infraestructura para conectarnos con el Pacífico
  • El chileno no ofrece nada de ceder en su ayuda a las fuerzas de ocupación de Malvinas
  • La desesperación tapada de "oportunidades de negocios" es una constante en la entrevista
  • Argentina no debe ceder un ápice a esta desesperación




Por Mariano Roca || Infobae + Addendum



En conversación con DEF, el embajador del país trasandino en Buenos Aires, Gonzalo Uriarte, menciona la arquitectura institucional que ha trascendido a las distintas administraciones (Foto: Fernando Calzada)

Con un modelo económico orientado a las exportaciones y una extendida red de tratados de libre comercio que le permiten acceder a mercados que representan más del 89 % del PBI global, en las últimas cuatro décadas, Chile mantuvo una economía abierta al mundo. En conversación con DEF, el embajador del país trasandino en Buenos Aires, Gonzalo Uriarte, menciona la arquitectura institucional que ha trascendido a las distintas administraciones: “Un Banco Central autónomo, responsabilidad fiscal, seguridad jurídica, apertura comercial y respeto por los contratos y la ley”.

“Los distintos gobiernos han introducido cambios sociales, tributarios y regulatorios, pero han mantenido ese núcleo, porque reduce la incertidumbre y facilita la inversión de largo plazo”, señala el diplomático, acreditado ante el Gobierno argentino desde abril de este año. “El desafío actual es complementar esa apertura con mayor productividad, predictibilidad, competencia, innovación y cohesión social”, completa Uriarte, al tiempo que destaca los múltiples proyectos de integración y cooperación con Argentina.

El nuevo gobierno de Chile y una ambiciosa agenda de reformas económicas


-¿Cuáles son las claves del Plan de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social, impulsado por el presidente José Antonio Kast?
-La primera clave es recuperar competitividad mediante una reducción gradual del impuesto corporativo del 27 % al 23 %. La segunda es entregar mayor certeza jurídica, incluyendo invariabilidad tributaria por 25 años para inversiones superiores a 50 millones de dólares. La tercera es acelerar permisos y establecer mayores responsabilidades del Estado cuando una autorización ambiental favorable sea posteriormente anulada.

-¿Cuáles son los incentivos que plantea el gobierno en materia impositiva y tributaria para impulsar mayores inversiones?

-Los incentivos combinan una menor carga corporativa con instrumentos específicos. Además de la reducción del impuesto corporativo a la primera categoría, se contempla un crédito tributario por contratación de trabajadores, especialmente relevante para las pequeñas y medianas empresas; una exención temporal del IVA para determinadas viviendas nuevas; invariabilidad tributaria para grandes proyectos y mecanismos de declaración o repatriación de capitales. El objetivo es disminuir el costo de invertir, contratar y financiar nuevos proyectos. Naturalmente, estos incentivos deben aplicarse preservando la sostenibilidad fiscal y evitando tratamientos arbitrarios entre empresas.

La relación bilateral con Argentina, un vínculo en ascenso y con enorme potencial


-Chile es el cuarto socio comercial de Argentina. ¿Cómo se puede potenciar el intercambio y cuáles son los sectores con mayor potencial?

-El intercambio bilateral alcanzó aproximadamente 8150 millones de dólares en 2025, su nivel más alto de la última década. Para potenciarlo, debemos reducir barreras no arancelarias, digitalizar las aduanas, armonizar normas técnicas y mejorar la conectividad terrestre y aérea. Los sectores con mayor potencial son energía, minería y proveedores mineros, alimentos, agroindustria, economía del conocimiento, servicios profesionales, turismo y logística. Es ahí donde debemos poner el esfuerzo conjunto. También existe una oportunidad estratégica: combinar las capacidades productivas argentinas con la infraestructura portuaria y la red de acuerdos comerciales de Chile para acceder conjuntamente a los mercados del Asia-Pacífico. Chile está preparado para ser la puerta de acceso de los productos argentinos hacia el Pacífico, con los beneficios que ello traería para ambos lados de la cordillera.

-El sector energético es un capítulo central en el vínculo bilateral. Usted acompañó, en junio, a la ministra de Energía de Chile, Ximena Rincón, y al canciller Francisco Pérez Mackenna, en su visita a Vaca Muerta.

-La integración energética puede avanzar en tres direcciones. Primero, contratos estables de largo plazo para el suministro de gas argentino mediante los gasoductos existentes. Segundo, una interconexión eléctrica bidireccional que combine el gas argentino con la capacidad renovable chilena. Tercero, estudiar seriamente una plataforma logística entre Vaca Muerta y los puertos del Biobío, que permita procesar o exportar hidrocarburos hacia el Pacífico. No es un proyecto inmediato, pero su potencial estratégico para ambos países es considerable.

-La minería es un sector en el que Chile tiene una larga historia y que Argentina quiere potenciar a partir del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). ¿Qué importancia tiene el Tratado de Integración y Complementación Minera?

-El Tratado Minero, firmado en 1997, es fundamental porque ofrece un marco jurídico específico para yacimientos, infraestructura y servicios que atraviesan la cordillera. El RIGI mejora las condiciones de inversión dentro de Argentina; mientras que el Tratado resuelve la dimensión propiamente binacional. Su reactivación debe traducirse en procedimientos más rápidos, reuniones permanentes de la Comisión Administradora y una participación efectiva de proveedores y comunidades de ambos lados de la frontera.

-Los corredores bioceánicos son otro foco de atención para una mejor integración entre los dos países y a nivel regional. El proyecto del túnel de Agua Negra vuelve al centro de la agenda. ¿Cuáles son las perspectivas de avanzar en este y otros proyectos, y cómo podrían financiarse?

-El túnel de Agua Negra conserva un alto valor estratégico porque conectaría la región chilena de Coquimbo con la provincia de San Juan y completaría un corredor entre el Atlántico y el Pacífico. Sin embargo, debemos ser realistas: antes de iniciar la construcción, es necesario actualizar los estudios técnicos, geológicos, ambientales, de demanda y de costos. El esquema de financiamiento, aprobado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en 2017, constituye un antecedente, pero debe ser revisado. Probablemente se requerirá una combinación de aportes públicos, financiamiento multilateral y participación privada en accesos, terminales y servicios logísticos. Mientras tanto, debemos modernizar también los pasos fronterizos actualmente operativos, haciéndolos más simples. Debemos mirar las fronteras europeas y seguir su ejemplo.

-La agenda de la seguridad ha estado presente desde el primer momento en el gobierno del presidente Kast. ¿Cómo pueden colaborar Argentina y Chile en el combate al crimen organizado transnacional?

-Chile y Argentina deben pasar de la cooperación declarativa a una cooperación operacional. Eso significa intercambiar inteligencia en tiempo real, elaborar mapas conjuntos de riesgo, coordinar controles en pasos fronterizos y puertos, rastrear flujos financieros y beneficiarios finales, y fortalecer la cooperación entre policías, fiscalías, aduanas y unidades de inteligencia financiera. También debemos actuar conjuntamente frente al tráfico de drogas, armas y personas, el contrabando y el ciberdelito. El Compromiso Regional de Santiago, acordado el pasado 28 de mayo por Argentina, Bolivia, Ecuador, Perú y Chile, y al cual se han unido recientemente Paraguay y Uruguay, ofrece un marco regional adecuado. Ahora debe traducirse en metas verificables, operaciones coordinadas y mecanismos permanentes de evaluación. De igual manera, en octubre tendremos un nuevo seminario binacional argentino-chileno sobre combate al crimen trasnacional; esa será la segunda ocasión en que se reúnan autoridades y policías de nuestros dos países, para buscar caminos de mejora para combatir de manera eficiente el crimen que traspasa la frontera.

De la protección de la Antártida a una elección clave en la ONU


-Argentina y Chile comparten la condición de países signatarios del Tratado Antártico y una visión sobre la protección del ecosistema del continente. ¿Cuál es la postura de su gobierno?

-La posición de Chile es preservar la Antártida como un continente dedicado a la paz, la ciencia y la cooperación internacional, fortaleciendo el Sistema del Tratado Antártico. Con Argentina, tenemos una relación histórica y capacidades complementarias. Podemos profundizar la investigación conjunta sobre cambio climático, océanos y glaciares; coordinar logística, búsqueda y rescate y respuesta ante emergencias ambientales; y avanzar en la protección de ecosistemas marinos, particularmente mediante la propuesta conjunta de un área marina protegida y una gestión sostenible del kril. En esta materia, nuestros países trabajan de manera conjunta hace décadas, pues ambos creemos en la conservación de la Antártida. Somos países complementarios, y eso se aprecia en el trabajo conjunto de nuestros científicos y militares. (NdA: no, ustedes son un estado parasitario nuestro)

-Por último, el gobierno de José Antonio Kast retiró su apoyo a la candidatura de Michelle Bachelet en la elección para la Secretaría General de Naciones Unidas. ¿Podría aclararnos la posición oficial de su país?

-La posición oficial es clara: Chile retiró el patrocinio de la candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet y dejó de realizar gestiones diplomáticas para promoverla, al considerar que no existían condiciones suficientes para sostener una candidatura regional competitiva. No obstante, la candidatura continúa formalmente respaldada por Brasil y México. Asimismo, nuestro gobierno ha señalado que, mientras ella permanezca en competencia, Chile no apoyará otra candidatura. En consecuencia, Chile respetará el procedimiento institucional: corresponde al Consejo de Seguridad recomendar un nombre y a la Asamblea General efectuar el nombramiento. 

jueves, 22 de abril de 2021

Rusia interesada en un canal entre el Mar de Azov y el Caspio

Canal "Eurasia": Rusia necesita conectar el Caspio con el Mar de Azov

Revista Militar




Hoy en día, una de las amenazas más graves para Rusia es la expansión activa de Turquía en sus fronteras del sur. El "Sultán" Rejap I, obviamente, pretende, en el marco de un proyecto pan-turquista, reunir a su alrededor a todas las ex repúblicas soviéticas de Asia Central y tomar el control de los flujos de tránsito de China a Europa, pasando por el "Corredor Medio". La amenaza a nuestro país que se esconde en esta iniciativa es real y grande, por lo que es necesario presentar un proyecto de infraestructura alternativo que ataría firmemente a las repúblicas centroasiáticas no a Ankara, sino a Moscú. Y tenemos esa opción.


El punto clave en las ambiciones neo-otomanas de Turquía es el Caspio, a través del cual deben pasar los flujos de carga de tránsito, y los oleoductos correrán a lo largo de su fondo. El objetivo principal de la participación de Ankara en el conflicto de Nagorno-Karabaj en el lado de Azerbaiyán era obtener un corredor de transporte terrestre a través del territorio armenio hasta su aliado más cercano y acceso a la costa del Caspio. Pero aquí es donde Moscú puede tropezar. En las condiciones geopolíticas cambiadas, el proyecto del canal de envío de Eurasia, que debería conectar el Mar Caspio y la cuenca Azov-Mar Negro, puede cobrar nueva vida.

De hecho, estas dos áreas de agua ya están conectadas por el canal Volga-Don, pero su capacidad es extremadamente pequeña. Debido a la poca profundidad, los barcos que lo atraviesan tienen un desplazamiento significativamente limitado, o incluso se ven obligados a ir con la mitad de la carga. La capacidad de carga máxima permitida en él es de 7 mil toneladas. En 2007, se planteó la cuestión de la construcción de su segunda sucursal, lo que aumentaría el rendimiento total de 16,5 a 30 millones de toneladas por año, pero el asunto no fue más allá. ¿Qué se propone hacer como alternativa?

La idea de conectar las aguas de los mares Caspio y Azov por un canal surgió allá por los años 30 del siglo pasado, e incluso comenzaron las obras, pero la Gran Guerra Patria las detuvo. Volvieron a él en 2007 y, dos años después, se asignaron fondos para trabajos de exploración. Por su parte, los expertos chinos consideran la construcción del Canal de Eurasia como un proyecto de mediano tamaño. Y aquí están, lo contaremos con más detalle un poco más adelante. A finales de la década de 2000, el canal de envío entre el Caspio y Azov se consideraba una "reunión" regional en torno a la producción y exportación de hidrocarburos, en la que Kazajstán y Turkmenistán estaban más interesados. Lo necesitaban para un acceso conveniente a los mercados extranjeros, así como para Rusia, que podía ganar dinero en tránsito por su territorio. Pero todo dependía del dinero: se calculó que la construcción costaría alrededor de medio billón de rublos. De alguna manera, no había gente dispuesta a invertir tanto. Sin embargo, muchas cosas han cambiado ahora.

Primero, China ha establecido una asociación estratégica con Irán por un período de 25 años. A cambio de entregas de petróleo con descuento, Beijing proporcionará a Teherán 400.000 millones de dólares en inversiones. Esta cooperación será integral y a largo plazo.

En segundo lugar, el "incidente de Suez" demostró claramente la necesidad de algunas alternativas a esta popular ruta de agua. De hecho, la alianza económica entre Pekín y Teherán está dando vida al corredor de transporte chino-iraní, en el que Rusia también encontrará un lugar. En este caso, estamos hablando no solo del suministro de hidrocarburos, sino también de los envíos de contenedores. Recordemos que Irán ha expresado públicamente recientemente su disposición a unirse a la Unión Económica Euroasiática.

Y aquí volvemos nuevamente al Mar Caspio, que es el punto de intersección tanto del "Corredor Medio", en el que Turquía está tratando activamente de recorrer, como del corredor de transporte internacional "Norte-Sur", que va desde el Océano Índico a través de Irán. y Rusia a los países del norte de Europa. En la costa del Caspio, estamos construyendo el puerto de Lagan, cuya capacidad para el transbordo de granos y contenedores debería ser de 12,5 millones de toneladas por año. Los inversores chinos e iraníes ya han mostrado un gran interés en las posibilidades de su expansión. Este puerto debe convertirse en un eslabón clave en la implementación del proyecto Eurasia, que en el futuro podrá quitar parte del tráfico de carga del Canal de Suez. Se estima que para 2030 su volumen debería ser de 20-25 millones de toneladas, y para 2050, de 34 a 44 millones de toneladas. ¿Cómo se logrará tal aumento?

El hecho es que los buques de desplazamiento mucho mayor podrán navegar por el nuevo canal que a lo largo del canal Volga-Don, aumentando la rentabilidad del transporte. Se supone que serán embarcaciones con una capacidad de carga de 10 a 28,5 mil toneladas, así como embarcaciones especialmente diseñadas para Eurasia, que alcanzarán una capacidad de carga de 50 mil toneladas. La gran ventaja del nuevo canal será que la navegación en él será de 10 a 11 meses al año contra 7-9 en el río Volga-Don.

Resumiendo lo dicho, llegamos a la conclusión de que el nuevo canal de navegación entre los mares Caspio y Azov es capaz de ofrecer una gran cantidad de efecto geopolítico específico en la macrorregión. China recibirá una ventana adicional a Europa sin pasar por Turquía, que es un aliado de Estados Unidos en la OTAN, que Beijing prefiere no olvidar, y también profundizará su integración con Irán. Los flujos de tránsito adicionales atravesarán el territorio de Rusia, reponiendo su presupuesto federal. Habrá una base para la adhesión real de la República Islámica a la Unión Euroasiática. Más importante aún, Moscú podrá anclar a la vecina Kazajstán y otras repúblicas de Asia Central de manera más económica a sí misma, reduciendo el efecto de la influencia pan-turca de Ankara. Después de todo, la economía determina la política.

Sí, la construcción de un proyecto de infraestructura de este tipo requerirá grandes inversiones y llevará un tiempo considerable. También existen ciertos riesgos ambientales. Sin embargo, el potencial de "Eurasia" es tan grande que conviene construir este canal de envío en el marco de un consorcio internacional, en el que deben participar todas las partes interesadas.

Marxismo y satanismo