domingo, 11 de octubre de 2026

Argentina: La oportunidad de los minerales críticos

Minerales críticos: la oportunidad que se abre para Argentina





Argentina podría aumentar un 168 % su producción de litio entre 2025 y 2030 y reunir alrededor del 10 % de la capacidad mundial de químicos de litio en 2035. Son dos de las proyecciones más relevantes del Global Critical Minerals Outlook 2026 de la Agencia Internacional de Energía (AIE). Leídas juntas, muestran una oportunidad que combina expansión minera, procesamiento industrial y un lugar más importante dentro de las cadenas globales de abastecimiento.
La perspectiva merece atención porque llega en un mercado que busca nuevos proveedores, pero sigue siendo exigente con los costos. Tener recursos abre una posibilidad. Transformarlos en producción competitiva requiere capital, tecnología, infraestructura y años de ejecución. El informe permite evaluar cuánto avanzó Argentina y dónde se juega la próxima etapa.

Litio en Argentina: producción y valor agregado hacia 2030

El primer cambio es de escala. En el caso base de la AIE, la extracción argentina pasa de 19.000 toneladas de litio contenido en 2025 a 51.000 en 2030. Eso representa multiplicar la producción por casi 2,7 y elevar la participación mundial del 6,3 % al 9,4 %. El gráfico de incorporaciones de oferta entre 2025 y 2035 ubica al país como el segundo mayor aporte entre las geografías representadas, detrás de China.



Estas cifras están expresadas en litio contenido. Conviene mantener esa unidad al compararlas: las capacidades de los proyectos suelen anunciarse en toneladas de carbonato de litio, que incluyen también el peso del carbono y el oxígeno. Confundir ambas medidas altera por completo la escala de la discusión.
El salto argentino también tiene importancia regional. La AIE prevé que la producción de litio de América Latina y el Caribe aumente cerca de un 50 % hacia el final de la década y destaca la cartera de inversiones argentina como uno de sus motores. Chile conserva su condición de productor establecido, mientras Argentina gana peso con proyectos que ya producen o atraviesan etapas iniciales de desarrollo.
El segundo cambio es industrial. El anexo proyecta que la producción argentina de químicos de litio aumente de 16.000 a 51.000 toneladas de litio contenido entre 2025 y 2030. Su participación mundial pasaría de aproximadamente el 5 % al 9,4 %. Además, el informe estima que el país podría concentrar alrededor del 10 % de la capacidad química global en 2035.
Extraer litio de una salmuera y obtener un producto comercial requiere separación, purificación y conversión química. Ese procesamiento ya integra el desarrollo argentino y demanda plantas, ingeniería, control de calidad y conocimiento operativo. La oportunidad industrial empieza en esas actividades y puede ampliarse mediante proveedores, servicios y tecnología.
Avanzar hacia materiales de cátodo, celdas o baterías completas exige evaluar cada negocio por separado. La disponibilidad de litio es una ventaja, pero esos eslabones también dependen de escala, otros insumos, propiedad tecnológica, energía y cercanía a los clientes. Mi lectura es que Argentina puede construir una especialización valiosa consolidando primero los procesos en los que ya está creciendo.

Extracción directa de litio: el potencial de la DLE en Argentina

La extracción directa puede ampliar esa ventaja. La AIE señala que los principales proyectos de gran escala que utilizan DLE fuera de China se concentran en Argentina. Fénix aporta más de treinta años de experiencia combinando adsorción con piletas de evaporación. Centenario y Rincón amplían el despliegue de estas tecnologías.
Eramet informa una capacidad de 24.000 toneladas anuales de carbonato de litio para su planta de Centenario. Rio Tinto proyecta construir Rincón para una capacidad aproximada de 60.000 toneladas anuales del mismo producto. Son capacidades industriales: su aprovechamiento depende de completar las obras, estabilizar los procesos y sostener la operación.
La DLE puede mejorar la recuperación y permitir el aprovechamiento de salmueras que antes resultaban difíciles o costosas. Su desempeño debe demostrarse para las condiciones de cada proyecto. La composición de la salmuera, los consumos de agua, energía y reactivos, y el comportamiento del reservorio forman parte de esa evaluación. Para Argentina, operar estas plantas también abre espacio para formar especialistas y desarrollar capacidades que puedan utilizarse en otros proyectos.



La extracción directa gana participación en la producción de litio prevista para América Latina y el Caribe hacia 2035. Argentina concentra los principales proyectos de gran escala que utilizan estas tecnologías fuera de China.

RIGI y minerales críticos: inversión y mercados para Argentina

El contexto mundial explica por qué esa expansión interesa. Según la AIE, China concentró alrededor del 75 % de la producción de químicos de litio en 2025. Aunque su participación disminuiría hacia 2035, seguiría dominando el procesamiento. Aumentar la oferta argentina puede contribuir a diversificar geográficamente tanto la extracción como la transformación química.
Esa contribución tiene valor estratégico para los compradores. Convertirla en oportunidades comerciales requiere acuerdos de suministro, acceso a financiamiento y producción confiable. La seguridad de abastecimiento puede favorecer nuevos desarrollos, pero cada proyecto necesita demostrar que puede entregar el producto requerido a un costo competitivo.
La disciplina económica importa especialmente en un sector volátil. El informe registra una caída del 9 % en la inversión mundial en minerales críticos durante 2025 y recortes cercanos al 40 % entre las empresas de litio. Al mismo tiempo, proyecta que la demanda mundial de litio se multiplique por 3,5 entre 2025 y 2040 en su escenario de políticas declaradas. La demanda de largo plazo y las decisiones de inversión de corto plazo pueden moverse en direcciones distintas.
En ese punto aparece el RIGI. La AIE lo menciona entre los instrumentos regionales que pueden mejorar las condiciones para concretar inversiones de largo plazo. A junio de 2026, el informe contabilizaba nueve proyectos mineros aprobados por USD 10.000 millones, principalmente de litio, cobre y oro. Esa cifra corresponde al corte temporal del documento y a proyectos aprobados; los desembolsos y la producción llegan durante su ejecución.
El efecto económico relevante es mejorar la previsibilidad de proyectos que comprometen mucho capital antes de generar ingresos. Reducir incertidumbre puede facilitar el financiamiento y modificar la evaluación de una inversión. Su resultado productivo debe medirse en obras terminadas, plantas operativas y volúmenes comercializados.
Los acuerdos internacionales que reseña el Outlook complementan esa posibilidad. Argentina aparece vinculada con socios de distintas regiones y con un marco de cooperación con Estados Unidos en minería y refinación. Su utilidad económica dependerá de que faciliten capital, tecnología, compradores y acceso a mercados. La diversificación de relaciones puede ampliar las opciones disponibles para cada proyecto.

Cobre e infraestructura: perspectivas mineras hacia 2040

El cobre representa otra vía de crecimiento, con un grado distinto de detalle en el informe. La AIE muestra un aporte argentino creciente en el panorama regional, mientras advierte dificultades para sostener la producción en Chile y Perú. Sin embargo, el anexo no presenta una proyección argentina individual que permita asignarle un volumen o un calendario preciso.
La lectura para el país es favorable: existe espacio para incorporar nueva oferta en una región que necesita inversiones para sostener su peso mundial. Dimensionar cuánto aportará Argentina exige complementar el Outlook con los estudios, decisiones de inversión y cronogramas de cada proyecto. El litio ya tiene una trayectoria nacional cuantificada; el cobre requiere seguir la materialización de su cartera.

La infraestructura conecta todas estas oportunidades. El informe identifica restricciones regionales de electricidad, agua, tecnología y personal capacitado. En Argentina, resolverlas puede ampliar la cantidad de proyectos viables y reducir costos durante décadas de operación. Redes, caminos, abastecimiento hídrico y logística forman parte de la competitividad minera.
El caso de Lindero ofrece un ejemplo concreto: según la AIE, incorporar generación solar y almacenamiento redujo aproximadamente un 40 % el consumo anual de diésel. La coordinación entre provincias y el desarrollo de proveedores también pueden mejorar la ejecución. Formar operadores, técnicos, geólogos e ingenieros permite que una mayor parte del trabajo y del conocimiento quede vinculada con la economía local.
El dato que obliga a mirar más lejos aparece en 2040. Después de llegar a 51.000 toneladas de litio contenido en 2030, la producción argentina del caso base apenas aumenta hasta 54.000 diez años después. Es un crecimiento adicional de alrededor del 6 %, muy inferior al salto previsto para esta década.
Esa trayectoria refleja la cartera de proyectos incorporada al modelo. Sostener la expansión argentina requerirá sumar desarrollos, ampliar operaciones y mejorar recuperaciones. Las decisiones que permitan hacerlo deberán tomarse con anticipación, porque entre estudiar un recurso y estabilizar una planta transcurren años.
El Outlook 2026 muestra una oportunidad concreta para ganar participación en litio, profundizar su procesamiento y abrir una nueva etapa cuprífera. La magnitud del beneficio dependerá de cuánto de esa cartera se transforme en producción, exportaciones, empleo especializado y proveedores competitivos.
Argentina puede convertirse en un proveedor más relevante y confiable de minerales críticos. La próxima década se juega en su capacidad para financiar, construir y operar los proyectos que hagan sostenible ese lugar.
Fuentes: Agencia Internacional de Energía, Global Critical Minerals Outlook 2026.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Argentina: La oportunidad de los minerales críticos

Minerales críticos: la oportunidad que se abre para Argentina Argentina podría aumentar un 168 % su producción de litio entre 2025 y 2030 y...