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domingo, 22 de marzo de 2026

Argentina-Paraguay: Relaciones geopolíticas

Argentina y Paraguay: Análisis Multifacético





1. La paradoja del destino: Brasil para el capital, Argentina para los pobres


Esta asimetría no es accidental sino el resultado de capas superpuestas de historia, geografía económica y redes sociales sedimentadas.

Por qué Brasil para los negocios:

La explicación estructural parte de Itaipú. La represa binacional —construida bajo el Tratado de 1973, firmado en plena dictadura de Stroessner con Brasil— ancló la economía paraguaya al ciclo de inversión brasileño de un modo que no tiene equivalente en el lado argentino. Las regalías de Itaipú representan históricamente entre el 10 y el 20% de los ingresos del Estado paraguayo según el período. Pero más importante aún es el fenómeno brasiguayo: entre 300.000 y 500.000 ciudadanos brasileños —cifras que varían según la fuente y el período— colonizaron las tierras del oriente paraguayo (Alto Paraná, Canindeyú, Amambay) desde los años 60 en adelante, primero con apoyo tácito de Stroessner, que vio en esa colonización una válvula de presión para el MST brasileño y una fuente de divisas. Hoy controlan entre el 30 y el 40% de la tierra agrícola productiva del país. El capital agroindustrial brasileño —junto con capitales locales vinculados al Partido Colorado— es el núcleo duro del modelo exportador de soja que convirtió a Paraguay en el cuarto exportador mundial del grano. Campo Grande, Foz do Iguaçu y São Paulo son las plazas financieras naturales de ese circuito. Argentina quedó fuera estructuralmente.

A esto se suma la política tributaria paraguaya —flat tax del 10% sobre renta empresarial, régimen de maquila desde 1997— que hace a Paraguay competitivo para el capital brasileño que busca producir barato y exportar. Argentina nunca desarrolló un instrumento equivalente de seducción del capital paraguayo.

Por qué Argentina para la emigración pobre:

El mecanismo es el inverso del anterior. La misma expansión brasiguaya que trajo capital brasileño desplazó a los campesinos paraguayos de sus tierras en el oriente —un proceso documentado por académicos como Ramón Fogel y Marcial Riquelme. Ese campesinado desplazado, guaraní-hablante, con escasa educación formal, tiene tres destinos: Asunción, Argentina o, en menor medida, España. Argentina resulta preferible por razones de red social y barrera lingüística: el castellano, aunque no es la lengua materna, es la segunda lengua de casi todos los paraguayos; el portugués, en cambio, sería aprender desde cero. En Buenos Aires existe una diáspora paraguaya de aproximadamente 550.000-700.000 personas (según el censo 2022 y proyecciones), concentrada en el Gran Buenos Aires, particularmente en La Matanza, Merlo y el Conurbano Sur. Esta red actúa como sistema de amortiguación: hay pariente, hay trabajo informal en construcción o servicio doméstico, hay comunidad. La informalidad argentina absorbe mano de obra no calificada con mayor facilidad que el mercado formal brasileño. El acceso a salud y educación en Argentina —con todas sus deficiencias— es más poroso para el migrante que el sistema brasileño, que exige documentación y registro más riguroso.

Existe además una dimensión menos discutida: la explotación laboral de paraguayos en talleres textiles del barrio Once y en el trabajo doméstico no registrado en Buenos Aires es, paradójicamente, funcional al migrante porque le permite ingresar sin papeles. Brasil tiene controles más estrictos.

2. Conflictos de baja intensidad y problemas fronterizos pendientes

El Pilcomayo: Es el conflicto más técnicamente serio y menos visible. El río es límite internacional entre Argentina (Formosa) y Paraguay (Presidente Hayes y Boquerón), pero tiene la característica geomorfológica de ser un río con carga sedimentaria extraordinaria que migra su cauce de forma constante. Esto genera disputas permanentes sobre soberanía territorial. La Comisión Mixta Argentino-Paraguaya del Río Pilcomayo existe desde el Tratado de 1939 y fue reforzada en 2004, pero los conflictos locales —incluyendo fricciones entre comunidades indígenas de ambos lados— no están resueltos. Los problemas de pesca y acceso al agua afectan además a comunidades Qom y Nivaclé cuyas territorialidades preexisten a la frontera.

El narcotráfico y la permeabilidad fronteriza: El PCC (Primer Comando da Capital) brasileño utiliza Paraguay como plataforma logística y tiene presencia en la frontera argentino-paraguaya, particularmente en Misiones y Formosa. El tráfico de efedrina, cocaína y marihuana (Paraguay es el mayor productor de cannabis de Sudamérica) hacia Argentina es un conflicto de baja intensidad con episodios de violencia esporádica. La débil presencia estatal argentina en esa frontera es un problema estructural reconocido.

Yacyretá: la herida abierta: La represa binacional sobre el Paraná, acordada en 1973 y operativa desde 1994, es denominada en Paraguay "la obra de la vergüenza" —una frase que el expresidente Rodríguez utilizó públicamente. El reclamo paraguayo tiene varias capas: primero, la deuda histórica de Argentina por royalties no pagados o subestimados; segundo, la inundación de territorios paraguayos (incluyendo Encarnación, cuya zona baja quedó bajo el lago artificial) sin compensación adecuada; tercero, la asimetría en la negociación del precio de la energía. La revisión del Tratado de Yacyretá es un tema que reaparece periódicamente con potencial de escalada.

Contrabando y subfacturación: La frontera seca entre Misiones/Corrientes y Paraguay es un vector continuo de contrabando de cigarrillos (marca paraguaya Palermo, entre otras), electrónicos, combustible subsidiado y agroquímicos. La subfacturación en el comercio bilateral perjudica a Argentina en términos de recaudación. Esto genera tensiones de baja intensidad entre aduanas, fuerzas de seguridad y actores económicos locales con intereses en el statu quo.

Acuífero Guaraní: El acuífero transfronterizo más grande del mundo —compartido por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— tiene un régimen de gestión acordado en el Acuerdo del Acuífero Guaraní de 2010, ratificado tardíamente por algunos países. Las tensiones en torno a la sobreexplotación y la posible privatización del acceso son un conflicto latente de largo plazo.

3. Competencia económica: áreas y diferenciales de productividad

La competencia directa entre Argentina y Paraguay es más intensa de lo que la asimetría de tamaño sugeriría, precisamente porque Paraguay ha logrado converger en ciertos sectores agroexportadores.

Soja y granos: Es el frente de competencia más visible. Paraguay exporta aproximadamente 6-7 millones de toneladas de soja anuales, con costos de producción significativamente menores que en Argentina: menor presión impositiva (sin retenciones, sin SIRA, sin cepo cambiario), menor costo de la tierra en relación a la productividad y acceso a capital brasileño que opera con escala. Argentina tiene ventajas en la industria del crushing —el complejo aceitero del Gran Rosario es el mayor polo de procesamiento de soja del mundo— y en la calidad de los puertos. Paraguay, sin salida al mar, depende de la Hidrovía Paraguay-Paraná, donde Argentina tiene posición dominante. Esto crea tanto competencia como interdependencia: Paraguay necesita a Argentina para exportar, pero Argentina no puede bloquear el tránsito sin violar tratados internacionales.

Carne vacuna: Ambos países compiten en los mismos mercados (China, la Unión Europea, Israel). Paraguay tiene ventajas en costo de producción (tierra más barata, menor carga regulatoria) y en los últimos años ha ganado cuota de mercado en China. Argentina mantiene ventaja en reconocimiento de marca (especialmente en Europa y Medio Oriente), pero sus restricciones internas a la exportación —que han reaparecido cíclicamente— le dan a Paraguay una ventaja de confiabilidad como proveedor.

Azúcar: Paraguay tiene industria azucarera competitiva orientada al MERCOSUR. Compite con las provincias del NOA argentino (Tucumán, Jujuy, Salta), aunque la competencia es más directa con Brasil que con Argentina.

Maquila y manufactura liviana: El régimen de maquila paraguayo (Ley 1064/97) atrae inversión de Brasil, Argentina, Corea y Taiwán para producir en Paraguay y exportar. Esto representa competencia para zonas industriales argentinas en bienes con alta intensidad de mano de obra. Los costos laborales en Paraguay son sustancialmente menores.

Electricidad: Paraguay es el mayor exportador neto de electricidad per cápita del mundo. El diferencial de costo energético —producto de Itaipú y Yacyretá— es una ventaja competitiva estructural para la industria paraguaya que Argentina no puede replicar. De hecho, Argentina compra energía a Paraguay en sus déficits estacionales.

Diferenciales que favorecen a Argentina: mayor valor agregado industrial, infraestructura portuaria, capital humano calificado, industria farmacéutica, agroindustria de procesamiento, sector de servicios profesionales y tecnología.

4. La posición cultural de Paraguay hacia Argentina: ambivalencia estructural

La relación cultural paraguaya con Argentina es uno de los vínculos más cargados de tensión psicológica en el sistema regional sudamericano. Puede describirse como una ambivalencia estructural con raíces históricas profundas.

La Guerra de la Triple Alianza (1864-1870) como trauma fundacional:

No es posible entender la cultura política paraguaya sin este acontecimiento. Paraguay perdió en esa guerra entre el 60 y el 70% de su población —las estimaciones varían, pero hay consenso académico en que fue el mayor desastre demográfico proporcional de una nación en la historia moderna— y fue ocupado militarmente por Argentina, Brasil y Uruguay durante cinco años. Argentina no solo participó en la guerra sino que el presidente Bartolomé Mitre fue el comandante supremo de las fuerzas aliadas. El historiador paraguayo Julio César Chaves y, más recientemente, trabajos revisionistas como los de Milda Rivarola han documentado cómo esta guerra se convirtió en el mito fundacional de la identidad paraguaya moderna: un pueblo pequeño y resistente frente a potencias agresoras.

En el imaginario paraguayo —cultivado sistemáticamente por el sistema educativo desde el siglo XIX y reforzado por el stronismo— Argentina no es un hermano neutro sino un participante en el mayor trauma nacional. Esto no implica odio cotidiano, pero sí una reserva estructural frente a las intenciones argentinas.

El Guaraní como frontera identitaria:

El 90% de los paraguayos habla Guaraní —co-idioma oficial desde la Constitución de 1992— y más del 60% lo usa como primera lengua en el hogar. Este hecho lingüístico-cultural es el marcador más poderoso de diferencia frente a Argentina y Brasil por igual. El Guaraní no es solo un idioma: es el vehículo de una identidad mestiza jopara que Paraguay reivindica como única en América. Frente al castellano porteño —percibido a menudo como arrogante y culturalmente imperialista— el Guaraní funciona como barrera simbólica de resistencia.

La ambivalencia cotidiana:

Al mismo tiempo, Paraguay consume masivamente cultura argentina: el fútbol (River y Boca tienen más hinchas en Paraguay que cualquier club local), la televisión, la música, la moda. Buenos Aires es la ciudad de referencia para la clase media paraguaya que quiere modernidad, medicina de calidad o educación universitaria. Esta dependencia cultural genera resentimiento: se admira lo que se siente que humilla. El término peyorativo bolita —usado en Argentina para paraguayos y bolivianos— es conocido por todos los paraguayos que emigraron y opera como recordatorio permanente de la jerarquía implícita en la relación bilateral.

El rol del Partido Colorado:

El stronismo (1954-1989) consolidó una narrativa nacional en la que Brasil era el garante de la estabilidad (Itaipú fue firmada en ese período) y Argentina era el vecino con aspiraciones hegemónicas. Durante décadas, el Partido Colorado mantuvo una posición de mayor cercanía con Brasil que con Argentina, en parte porque el régimen militar argentino tuvo relaciones complejas con Stroessner —a pesar de la ideología compartida— y en parte porque el exilio opositor paraguayo se refugiaba en Buenos Aires, lo que hacía a Argentina sospechosa.

Yacyretá como símbolo contemporáneo:

Si la Guerra de la Triple Alianza es el trauma histórico, Yacyretá es el agravio contemporáneo. La inundación de barrios enteros de Encarnación, la relocalización forzada de comunidades, la percepción de que Argentina negoció el precio de la energía en condiciones desfavorables para Paraguay, todo ello alimenta una narrativa de explotación que el Colorado Party utiliza cuando le conviene.

5. La élite paraguaya: estructura, actores y puntos de acceso

La élite decisional paraguaya tiene una arquitectura peculiar que combina un partido político hegemónico con actores económicos transnacionalizados y una clase técnica emergente.

El Partido Colorado (ANR) como estructura de poder total:

La Asociación Nacional Republicana ha gobernado Paraguay durante casi todo el período 1947-presente, con la única interrupción del gobierno de Fernando Lugo (2008-2012), que terminó en un impeachment controvertido. El Colorado no es solo un partido: es un sistema de distribución de recursos, empleos públicos, contratos y favores que penetra hasta el nivel municipal. Cualquier estrategia argentina que ignore al Colorado está ignorando la principal correa de transmisión del poder en Paraguay. Las facciones internas del Colorado —que compiten ferozmente entre sí— son la política real del país.

Los actores económicos clave:

Horacio Cartes (presidente 2013-2018): magnate del tabaco, bebidas (Grupo Cartes) y finanzas, con presencia en casi todos los sectores de la economía formal e informal. Sancionado por el Departamento de Estado de EEUU en 2023 bajo la Ley Global Magnitsky por presuntos vínculos con el narcotráfico y el Hezbollah, lo cual complica su papel público pero no ha eliminado su influencia en las redes del Colorado. Es el nodo más importante de la facción dominante del partido.

Santiago Peña (presidente desde 2023): economista formado en Columbia University, exfuncionario del FMI y exministro de Hacienda de Cartes. Representa la tecnocracia pragmática del Colorado: pro-mercado, favorable al capital extranjero, con agenda de modernización del Estado dentro de los límites del sistema.

La ARP (Asociación Rural del Paraguay): representa a los grandes ganaderos y terratenientes, muchos de ellos familias tradicionales con apellidos históricos (Argaña, Franco, Gill). Es el sector económico con más peso en la política agraria.

FEPRINCO (Federación de la Producción, la Industria y el Comercio): paraguas de las principales cámaras empresariales. Es el interlocutor natural para acuerdos de inversión y comercio.

Los brasiguayos y el agronegocio transnacional: aunque no son "élite paraguaya" stricto sensu, tienen tal peso en la economía real que ninguna decisión sobre política agraria o de tierras se toma sin considerar sus intereses. Son, en la práctica, un actor de veto.

La Iglesia Católica: conserva influencia en política social y educativa superior a la media regional. El Cardenal y los obispos del interior son mediadores sociales relevantes.

Las Fuerzas Armadas: menos autónomas que en el pasado, pero con presencia en la frontera y en empresas del Estado. El complejo militar-empresarial tiene menor peso que en Argentina o Brasil.

Cómo Argentina debería acercarse a esta élite:

El punto de entrada más eficaz no es el Estado-a-Estado en abstracto, sino la resolución de agravios concretos con efecto simbólico alto. Yacyretá es el caso paradigmático: una renegociación generosa y transparente del precio de la energía —o un fondo de compensación visible— tendría un efecto diplomático desproporcionado respecto de su costo económico. La élite colorada necesita narrativas nacionales de "victorias" frente a Argentina que pueda usar internamente; Argentina debería dárselas calculadamente.

6. Agenda de acciones para el gobierno argentino

Las siguientes acciones están ordenadas por urgencia y factibilidad, no por importancia estratégica.

Gestión de agravios históricos y simbólicos

Renegociar el Tratado de Yacyretá con criterios de equidad explícita y publicidad. No hace falta ceder en todo: hace falta que Paraguay pueda mostrar que ganó algo tangible. Un fondo de desarrollo fronterizo financiado con royalties adicionales, canalizado hacia Encarnación y la región del Itapúa, tendría alto rendimiento diplomático. Paralelamente, explorar gestos de memoria histórica vinculados a la Guerra de la Triple Alianza —sin renunciar a la versión argentina de los hechos, pero reconociendo el sufrimiento paraguayo— en el marco de la diplomacia cultural.

Infraestructura y conectividad como vector de influencia

La Hidrovía Paraguay-Paraná es el talón de Aquiles logístico paraguayo y la palanca argentina más subutilizada. Una política argentina de facilitación del tránsito —tarifas competitivas, modernización de puertos de transbordo en Corrientes y Resistencia, ventanilla única bilateral— reduciría la dependencia paraguaya de los puertos brasileños y crearía interdependencia conveniente. El Puente Ayolas-Ituzaingó (en estudio) y la mejora del corredor vial Posadas-Encarnación-Asunción son proyectos con retorno estratégico.

Diplomacia económica focalizada

Crear un instrumento bilateral de inversión específico para PyMEs argentinas interesadas en el régimen de maquila paraguayo, en lugar de dejar ese espacio solo al capital brasileño. Establecer una mesa binacional permanente con FEPRINCO y la Cámara de Comercio Argentina-Paraguaya. Proponer acuerdos de doble imposición y protección de inversiones con estándares modernos.

Política migratoria como herramienta de soft power

La diáspora paraguaya en Argentina —600.000 personas aproximadamente— es el puente más directo entre ambas sociedades y el más descuidado por la diplomacia argentina. Una política migratoria que facilite la regularización, el reconocimiento de títulos y el acceso a servicios (en lugar del patrón actual de tolerancia informal y discriminación cotidiana) tendría un efecto directo sobre la percepción de Argentina en Paraguay. Los migrantes que envían remesas y regresan son embajadores o detractores según el trato recibido.

Cooperación técnica y educación como inversión de largo plazo

Expandir las becas del MINCYT y del CONICET para investigadores y estudiantes paraguayos, con énfasis en áreas de interés mutuo (agroecología, agua, energía). Posicionar universidades argentinas —especialmente del NEA, UNaM, UNNE— como alternativa regional a las brasileñas para la clase media paraguaya. La cooperación técnica en estadística pública (el INDEC puede colaborar con la DGEEC paraguaya) y en política agropecuaria tiene bajo costo y genera presencia institucional duradera.

Inteligencia diplomática y mapeo de élites

Argentina carece históricamente de una diplomacia paraguaya sofisticada. La embajada en Asunción debería ser una plaza de primer nivel —no un destino secundario— con capacidad de mapear las facciones del Colorado, identificar empresarios con intereses en Argentina y desarrollar relaciones con la nueva tecnocracia del gobierno Peña. El acceso al presidente Peña es relativamente más fácil para Argentina que para Brasil, precisamente porque su formación internacional lo hace receptivo a interlocutores técnicos. Ese canal debería explotarse.

Posicionamiento frente a la expansión china

China está avanzando en Paraguay desde que Taiwán perdió el reconocimiento diplomático paraguayo, aunque Paraguay es uno de los últimos países que mantiene relaciones con Taipei (lo cual complica la relación directa). Más relevante es la presencia china en infraestructura y financiamiento regional. Argentina debería coordinar con Paraguay —sin postura ideológica rígida— para que la entrada de capital chino no desplace infraestructura que afecta intereses argentinos, particularmente en la Hidrovía.

Nota de síntesis:
La relación Argentina-Paraguay está crónicamente subgestionada desde Buenos Aires. La asimetría de tamaño genera en Argentina una inatención estructural que Paraguay percibe como arrogancia y que empuja a Asunción hacia Brasilia. La ventana de oportunidad actual —gobierno paraguayo técnico y pragmático, momento de reposicionamiento regional de Argentina— es real pero acotada. El vector de entrada más eficaz es la combinación de resolución de agravios concretos (Yacyretá, migración) con inversión en conectividad física, que crea dependencias recíprocas más durables que cualquier declaración de intención.

miércoles, 1 de diciembre de 2021

Peronismo al gobierno: Empresas españolas invierten en Paraguay para procesar langostino argentino

Empresas españolas invierten en Paraguay para agregar valor al langostino pescado en aguas argentinas

Nuestro Mar





Dos empresas españolas han decidido invertir más de 20 millones de dólares en una planta de procesamiento de langostino argentino en la ciudad de Hohenau, departamento de Itapúa. Es decir, que se abastecen de “langostino en bloque” de empresas argentinas, en Paraguay hacen productos con ‘valor agregado’ y los reexportan a Europa.

Dice la crónica firmada por Nelson Saldivia: “Comenzó la temporada de langostino salvaje patagónico en Paraguay. La afirmación parece una ironía, pero lo que en su momento se anunció como posibilidad se hizo realidad.

Las empresas Pamape SL y Wofco SA, ambas de origen español, desembolsaron inversiones a 6 kilómetros del río Paraná, en la ciudad de Hohenau, departamento de Itapúa, ubicada en cercanías de Posadas, la capital misionera.

Pamape y Wofco tienen entre sus clientes a empresas pesqueras patagónicas que les proveen langostino en bloques, donde será reprocesado a costos más competitivos para luego sacar un producto final de góndola al mercado europeo.

Ese langostino salvaje patagónico que se reprocesará en Paraguay se pesca en aguas nacionales y también en jurisdicción de Chubut. En Argentina se le hace un proceso mínimo, se los congela en pastillas y lo exportan a Paraguay; allí, las comercializadoras de alimentos de España, le aplican valor agregado y reexportan a Europa un producto terminado.

Las compañías ibéricas explicaron que optaron por invertir en Paraguay por “contar con costos competitivos”, dando por sentado que estas condiciones no las encontraron en Argentina de donde se proveen de langostino.

El diario La Nación de Paraguay reveló que “el gran proyecto generará un total de 400 fuentes de trabajo para los pobladores de la zona. La firma realizará el congelamiento y procesamiento del crustáceo dentro de la planta para luego ser exportado al exterior”, consignó respecto de la inversión en la ciudad de Hohenau.

La información añade que a planta estará instalada a 6 kilómetros del río Paraná y contará con la capacidad de elaborar 24 toneladas de langostinos diarios. El proceso de instalación ya se inició y se estima que tendrá una duración de aproximadamente 6 meses de trabajo.

“El inicio del proyecto tuvo la venia de la Municipalidad de Hohenau en conjunto con la Gobernación de Itapúa. Ambas instituciones firmaron un convenio con la compañía South Atlantic Company, fundada en Paraguay y compuesta por las empresas Pamape SL y Wofco SA, ambas de origen español”, detallan respecto de la sociedad que crearon en el vecino país para armar la planta de procesamiento.

El representante de la empresa South Atlantic Company, Lucio Tortosa, ventiló a la prensa paraguaya que “hicimos un trabajo de investigación abarcando distintas aristas y factores. Nos atrajo mucho, sobre todo el valor de la energía del país. Paraguay es muy competitivo. Hicimos comparaciones con otras naciones evaluadas, y Paraguay cuenta con todo lo necesario para poder ingresar dentro del rubro y afianzarse”, manifestó.

Las recientes rebajas de puntos de retenciones a las exportaciones pesqueras de Argentina y la suba para los “bloques congelados” no desaceleraría esa práctica comercial que ha tenido un sostenido crecimiento en los últimos años.

Una de las principales exportadoras de bloques de langostino para su reproceso en el exterior ratificaron que continuarán con esa modalidad, ya que no cuentan con incentivos y condiciones reales que hagan competitivos los costos de producción locales para elaborar productos de alto valor agregado.

En ese esquema es que se produce esta inversión de dos empresas alimenticias españolas que les interesa el “langostino salvaje patagónico”, se lo compran a pesqueras argentinas, pero optan por reprocesarlo en un tercer país donde hay menor presión fiscal, y los costos laborales son diferentes. (REVISTA PUERTO / BICHOS DE CAMPO) #NUESTROMAR

viernes, 4 de septiembre de 2020

Fuerzas paraguayas matan a dos terroristas criminales argentinas del EPP

Dos argentinas que integraban la guerrilla EPP en Paraguay murieron en un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad

El coronel Héctor Grau dijo que dentro del territorio de la Argentina se creó una “guardería” de combatientes que recluta menores de edad para sumarlos al grupo armado
Infobae




Dos argentinas, integrantes de la guerrilla Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), murieron este miércoles en un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad en el norte de ese país, en el que se desarticuló un importante campamento del grupo armado.

En diálogo con el periódico paraguayo ABC, el coronel Héctor Grau confirmó que las mujeres abatidas en el operativo llevado a cabo por las Fuerzas de Tarea Conjunta (FTC) tenían nacionalidad de la Argentina -aunque aún resta saber sus identidades- y que en ese país se creó una “guardería” de combatientes de la guerrilla, que además reclutan menores.

Grau dejó entrever que las mujeres eran familiares de los hermanos Liliana y Osvaldo Villalba, líderes del grupo de delincuentes.



“Nuestra presunción es que tienen documentos de identidad de la República Argentina y en las próximas horas vamos a tener sus identidades”, agregó al medio citado.

Por su parte, el teniente coronel Luis Apesteguia confirmó a la agencia de noticias EFE que las víctimas efectivamente son dos mujeres, abatidas en ese choque en el interior de una estancia en la zona de Yby Yaú, en el departamento de Concepción.



Apesteguia, portavoz de la Fuerza de Tarea Conjunta, el combinado de militares y policías que combate a ese grupo armado, añadió que en el campamento se encontraron paneles solares y que el mismo podría ser el principal centro militar de operaciones del EPP.

Agregó que el procedimiento sigue su curso, al hilo de otras informaciones que aseguran que una decena de guerrilleros que acompañaban a las víctimas habrían logrado huir.

Luego indicó que en estas horas se está procediendo a la identificación de las dos mujeres, de cara a ofrecer informaciones precisas sobre todo el operativo.

Los medios locales señalan que ambas formarían parte del primer “anillo” del EPP.



El procedimiento está siendo seguido por el presidente del país, Mario Abdo Benítez, quien se trasladó ayer a una base militar de Concepción.

Durante el operativo, que se inició tras un previo trabajo de vigilancia, resultó herido leve un miembro de la Fuerza de Tarea Conjunta.



El departamento de Concepción es una de las zonas de influencia del EPP, fundado en 2008 y que se financia con secuestros y ataques a haciendas ganaderas y fincas agrícolas. El grupo permanece sin realizar ataques de entidad desde hace meses debido al cerco de las fuerzas de seguridad, según mantiene la FTC, que calcula en una treintena el número de miembros.

El pasado junio, y en otro enfrentamiento, fue muerto uno de los líderes de la Agrupación Campesina Armada (ACA), una escisión del EPP que había sido dado por desarticulada y que consiguió organizarse de nuevo.

Una escisión de ambos grupos es el Ejército de Mariscal López, sospechoso del secuestro en 2016 del ganadero Félix Urbieta, de quien se sigue sin tener noticias.

El Gobierno tampoco ha dado con el paradero del suboficial de la Policía Nacional Edelio Morínigo, secuestrado en 2014 por el EPP.

Las autoridades paraguayas atribuyen al EPP medio centenar de asesinatos.El campamento del EPP que fue desarticulado en el operativoArmas encontradas en el campamento Las mujeres eran familiares de los hermanos Liliana y Osvaldo Villalba, líderes del grupo de delincuentesCelulares y otros equipos de comunicaciónEl gobierno calificó de exitoso el operativo (@MaritoAbdo)El campamento fue desmantelado y buscan a otros guerrilleros que lograron escapar