Mostrando entradas con la etiqueta imperialismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta imperialismo. Mostrar todas las entradas

domingo, 12 de noviembre de 2023

China y el imperialismo de los préstamos internacionales

 

Cómo los préstamos chinos cargaron a los países en desarrollo con una deuda que ahora son incapaces de pagar

En lugar de prestar dinero para autopistas y puentes, Beijing ha pasado a proporcionar rescates de emergencia: “Es el mayor cobrador oficial de deuda del mundo”



Un proyecto de construcción en el puerto de Colombo (Sri Lanka) en 2018 financiado con dinero de China. (REUTERS/Dinuka Liyanawatte)

Tras prestar 1,3 billones de dólares a países en desarrollo, principalmente para grandes proyectos de infraestructura, China ha cambiado su enfoque para rescatar a muchos de esos mismos países de sus montones de deuda.

Los préstamos iniciales formaban parte, en su mayoría, de la Iniciativa la Franja y la Ruta, que Xi Jinping, el máximo dirigente chino, puso en marcha en 2013 para reforzar el transporte, las comunicaciones y los vínculos políticos en más de 150 países.

Pero ahora los dos principales bancos estatales chinos que concedieron la mayoría de los préstamos para infraestructuras han reducido sus nuevos préstamos. Los préstamos de rescate subieron al 58 por ciento de los préstamos de China a países de ingresos bajos y medios en 2021 desde el 5 por ciento en 2013, según un nuevo informe de AidData, un instituto de investigación de William and Mary, una universidad en Williamsburg, Virginia, que recopila información completa sobre la financiación del desarrollo chino.

Beijing está desempeñando un papel poco familiar e incómodo: ser el mayor cobrador oficial de deuda del mundo”, escribió el instituto.

Si bien la Iniciativa de la Franja y la Ruta le dio a Beijing influencia geopolítica y ayudó a financiar proyectos económicamente útiles, los préstamos chinos también se utilizaron para construir proyectos caros que no han estimulado el crecimiento económico y han cargado a los países con una deuda que ahora son incapaces de pagar.

Gran parte de los préstamos concedidos recientemente por Beijing consisten en préstamos del banco central chino a los bancos centrales de los países que suscribieron préstamos de la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Otra parte importante y creciente procede de bancos comerciales chinos controlados por el Estado, que trabajan conjuntamente con grupos de bancos occidentales.

Las deudas impagadas a China forman parte de los miles de millones que los países en desarrollo deben a otras naciones, al Fondo Monetario Internacional y a prestamistas privados. La deuda insostenible ha sido un problema de larga data para las naciones más pobres. Pero las recientes conmociones económicas causadas por la pandemia de Covid y el aumento mundial de los precios de la energía y los alimentos a raíz de la invasión rusa de Ucrania han agudizado especialmente el ciclo actual.

Un trabajador se ajusta el casco en el metro ligero contruido en Nigeria por la China Civil Engineering Construction Corporation (REUTERS/Joe Penney/archivo)

China está cambiando el enfoque de sus préstamos mientras Estados Unidos intenta igualar el éxito inicial de China en el establecimiento de fuertes vínculos con los países en desarrollo.

La Corporación Internacional de Financiación del Desarrollo de Estados Unidos, creada por la administración Trump y el Congreso en respuesta a la Iniciativa la Franja y la Ruta, planea anunciar esta semana un préstamo de 125 millones de dólares para la modernización de astilleros en Grecia y hasta 553 millones de dólares en préstamos para la expansión de puertos en Sri Lanka, dijeron funcionarios estadounidenses con un conocimiento detallado de los planes, que no estaban autorizados a hablar públicamente sobre los préstamos antes de que se anunciaran.

La expansión temprana y rápida de China de la Iniciativa la Franja y la Ruta alarmó a los funcionarios estadounidenses, que consideraron que el programa erosionaba la influencia estadounidense. La administración Trump y el Congreso fusionaron y ampliaron dos agencias en 2018 para crear la corporación financiera de desarrollo. La agencia proporcionó 9.300 millones de dólares en financiación de proyectos en los 12 meses que terminaron el 30 de septiembre, frente a los 7.400 millones del año anterior.

Entre 2014 y 2017, según AidData, China proporcionaba casi tres veces más financiación para el desarrollo que Estados Unidos. Pero en 2021, China superaba a Estados Unidos en solo un 30%.

Sri Lanka fue el escenario de uno de los proyectos chinos de infraestructuras con mayor carga política: la construcción de un puerto de 1.100 millones de dólares en Hambantota, una ciudad a unos 130 kilómetros al sureste de Colombo que era la base política de Mahinda Rajapaksa, entonces presidente de Sri Lanka. El puerto atraía poco tráfico. Cuando el proyecto fue incapaz de pagar sus deudas, entidades chinas consiguieron un arrendamiento de 99 años para el puerto y 15.000 acres de terreno a su alrededor. (El préstamo estadounidense de hasta 553 millones de dólares se destinaría a la ampliación del concurrido puerto de Colombo, capital y principal ciudad de Sri Lanka).

El presidente chino, Xi Jinping, y el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, visitan la terminal de contenedores de China Ocean Shipping Company (COSCO), en El Pireo (Orestis Panagiotou/REUTERS)

Gran parte del trabajo para la Iniciativa la Franja y la Ruta ha sido realizado por empresas chinas de construcción e ingeniería, que enviaron a miles de ingenieros, operadores de equipos pesados y otros especialistas a través de Asia, África, América Latina, Europa del Este y el Pacífico.

AidData calculó que China había prestado 1,3 billones de dólares desde 2000, casi todos a países de la Iniciativa de la Franja y la Ruta.

China proporcionó el dinero casi en su totalidad en forma de préstamos, no de subvenciones, y los préstamos solían ser a tipos de interés ajustables. Como los tipos de interés mundiales se han disparado en los dos últimos años, los países pobres se han encontrado con que debían a Beijing pagos mucho más elevados de lo que esperaban.

Los prestamistas y contratistas chinos pudieron construir proyectos rápidamente porque el gobierno chino rara vez exigía estudios medioambientales exhaustivos, revisiones de la viabilidad financiera o comprobaciones sobre el desplazamiento de las poblaciones locales obligadas a ceder sus tierras. Se exigió a los gobiernos nacionales de los países en desarrollo que garantizaran el reembolso de los préstamos concedidos a sus gobiernos locales y provinciales.

En los primeros años, el 65% de los préstamos fueron concedidos por los bancos estatales chinos, en particular el Banco de Desarrollo de China y el Banco de Exportaciones e Importaciones de China, según AidData. Sin embargo, al enfrentarse a muchos préstamos problemáticos, han recortado su volumen, y en 2021 esos préstamos representaban menos de una cuarta parte de los préstamos.

Los bancos comerciales chinos que cotizan en bolsa, pero cuyas participaciones de control siguen en manos del Gobierno, representan ahora otra cuarta parte de los préstamos. Pero conceden préstamos principalmente a países en desarrollo a través de bancos occidentales que tienen normas de préstamo más estrictas.

“Hay que salvaguardar el desarrollo protegiéndolo de los riesgos”, declaró Guo Lei, Vicepresidente de Finanzas Mundiales del Banco de Desarrollo de China, en el Foro Financiero Internacional celebrado a finales de octubre en Guangzhou (China).

Wang Wenbin, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, defendió los préstamos de su país al extranjero. “Un endeudamiento razonable es bueno para el desarrollo económico”, declaró en una sesión informativa celebrada el martes, horas después de la publicación del informe de AidData. “Muchos países utilizan la deuda pública como un medio importante para conseguir financiación y apalancamiento para el desarrollo económico”.

El puerto de Hambantota, que el gobierno de Sri Lanka entregó a China al no poder pagar su deuda, en Hambantota, Sri Lanka, 5 de marzo de 2018. (Adam Dean/The New York Times)

Los préstamos de rescate de emergencia de China, normalmente del banco central chino, se destinan principalmente a países que tienen dificultades para devolver préstamos anteriores de instituciones financieras de Beijing, explicó Bradley Parks, director ejecutivo de AidData.

Según el nuevo informe del instituto, la media de los préstamos de rescate concedidos por China en los últimos años a países ya muy endeudados con China fue de 965 millones de dólares. En comparación, los países que no debían mucho a los acreedores chinos recibieron una media de 26 millones de dólares en préstamos de rescate, según AidData.

El Fondo Monetario Internacional concede cada año más préstamos de rescate que China, aunque la diferencia se ha ido reduciendo. Beijing se encuentra cada vez más en desacuerdo con el FMI y otros acreedores sobre quién acepta las pérdidas al aliviar la presión de la deuda de los países en desarrollo.

Reza Baqir, ex funcionario del FMI que fue nombrado gobernador del banco central de Pakistán hasta 2022, afirmó en el foro de Guangzhou que los rescates financieros de China no deben considerarse una competencia para el FMI.

“Yo lo veo como algo complementario, más que como una compensación por acudir al FMI”, afirmó.



jueves, 3 de marzo de 2022

Garry Kasparov anticipó la psicopatía de Vladimir Putin

Garry Kasparov predijo hace siete años la invasión de Putin a Ucrania: las claves para entender por qué lo hizo

Luego de la anexión de Crimea y el asalto ruso al oriente ucraniano, el ex campeón de ajedrez y activista opositor publicó en “Winter is Coming” un análisis de la política del Kremlin que hoy recupera una espantosa actualidad
El ataque ruso en la segunda ciudad de Ucrania dejó al menos cuatro muertos y nueve heridos, lo que suma más de 2.000 víctimas civiles en una semana.

Más de 2.000 civiles murieron en los seis días que lleva la invasión de Rusia a Ucrania: casi 400 niños, mujeres, hombres, ancianos, discapacitados muertos cada día. “El bombardeo de [Vladimir] Putin a los civiles en Ucrania hoy era inevitable”, dijo Garry Kasparov, el ex campeón de ajedrez y activista político que se destaca entre los opositores más intransigentes y articulados del presidente ruso. “Tratar de explicarlo como un misterio es como tratar de explicar por qué el escorpión pica a la rana en la vieja fábula persa. Es su naturaleza”.

No es la primera vez que Kasparov recurre a la naturaleza del escorpión para analizar las acciones de Putin. En su libro Winter Is Coming (Se acerca el invierno, título prestado de Game of Thrones), el mejor ajedrecista del mundo durante 20 años, retirado en 2005 para liderar una coalición pro-democracia en su país, escribió, luego de describir el cruce fatal del río que la rana hace con el escorpión sobre su espalda:

La moral práctica consiste en que no hay que confiar en un escorpión porque la lógica y la razón no te ayudan mucho cuando estás muerto. Otra lección es que no todo el mundo actúa en aras de los intereses mutuos, o siquiera en su propio interés, y esa naturaleza verdadera puede imponerse sobre la lógica y la auto preservación. Pienso en esto cada vez que escucho a los diplomáticos europeos hablar de un escenario en el que todos ganan cuando se trata de Putin y Ucrania.

El ex campeón de ajedrez Garry Kasparov es un activista político que se destaca entre los opositores más intransigentes y articulados de Vladimir Putin. (Shutterstock)

Si la amenaza permanente desde las tierras heladas del norte, a la que alude el título del libro, es Putin en Rusia, el subtítulo abandona toda discreción para ir a lo explícito: Por qué Vladimir Putin y los enemigos del mundo libre deben ser detenidos. Es una acusación a Occidente escrita en 2015, poco después de la anexión de Crimea y la invasión de 2014 en el oriente ucraniano, la región de Donbass.

Releer aquel libro en 2022 es una experiencia inquietante. Si ahora Kasparov advierte que “el mejor predictor del comportamiento futuro es el comportamiento pasado”, otra vez se está repitiendo a sí mismo. Escribió en 2015:

Sin una estrategia orientadora a la que atenerse, las democracias pierden ante las dictaduras oportunistas que pueden actuar con más rapidez y sin equilibrio de poderes o personas a las que rendir cuentas. No podemos esperar a actuar hasta que la catástrofe ya esté en marcha. Esta actitud estilo “despiértenme cuando invadan Polonia” fue tonta en 1938 y es aun más tonta en 2015 porque contamos, para educarnos, con la lección de septiembre de 1939 —cuando Polonia fue invadida— y los seis años espantosos que siguieron. Al menos [el primer ministro británico Neville] Chamberlain no disponía entonces de un libro de historia que le contara lo que se avecinaba.

Los paramédicos trasladan a un hombre en una camilla, herido en un bombardeo sobre una zona residencial, a una maternidad reconvertida en centro de urgencias y refugio antiaéreo en Mariupol. (AP Foto/Evgeniy Maloletka)

Hoy Kasparov ha reclamado una serie de medidas para frenar a Putin a partir de su invasión a Ucrania, pero conviene repasar algunos de los conceptos que organizó en Winter is Coming:

Sobre la estabilidad global

“Aquellos que dicen que el conflicto de Ucrania se encuentra lejos y que es poco probable que conduzca a la inestabilidad global, pasan por alto una advertencia clara que Putin nos ha hecho. No hay ninguna razón para creer que su anunciada visión de una Gran Rusia acabe en el este de Ucrania y sí muchas para creer que no será así. Los dictadores sólo se detienen cuando se les detiene, y apaciguar a Putin con Ucrania sólo avivará su apetito de más conquistas.”

Sobre la obsesión rusa con Ucrania

Toda la catástrofe de 2014 se ve como una conmoción repentina. Sin embargo, tal como he advertido con frecuencia durante al menos 15 años, la última erupción represiva y violenta de Putin [se refiere a aquel año, 2014] se ha construido sostenidamente a lo largo del tiempo y sólo se intensificó luego de años de negociación occidental y de pretensión de que todo estaba bien. No hubo un gran cambio por parte de Obama que provocara a Putin, ni un cambio drástico en las actitudes de Putin o en la fortuna de Rusia que hiciera necesaria la invasión de Ucrania. Siempre se había movido en esa dirección, y la única pregunta era si los líderes occidentales cambiarían o no su actitud para prevenir que tal erupción sucediera”.

La bandera de ucraniana se mantiene en una escuela afectada por los bombardeos en Járkov. (REUTERS/Vitaliy Gnidyi)

Sobre el presidente de Rusia

“El ascenso de Vladimir Putin y su clan de San Petersburgo ha sido descripto como maquiavélico, pero se lo representa mejor con los logros de Don Vito Corleone: la red de traiciones, el secreto, y las fronteras borrosas entre lo que es negocio, lo que es gobierno y lo que es delito. Todo está en los libros de Mario Puzo”.

“A diferencia de la Unión Soviética, Putin apuntó al totalitarismo de una sola persona: él”.

“Las raíces de Putin en el KGB lamentablemente conformaron un estilo de gobierno que no fue ni reformista ni democrático. El hilo que une su política interna con su política exterior fue su esfuerzo por explotar el miedo: los miedos de los rusos de que su país estaba bajo el ataque de fuerzas externas hostiles (los chechenos, la OTAN, los defensores del libre mercado; por lo general todos) y los miedos de los occidentales de que sin un líder fuerte y pragmático Rusia nuevamente se volvería ingobernable, inestable y potencialmente agresiva. Quince años más tarde, las tácticas de mercader del miedo de Putin se mantienen muy parecidas, e igualmente efectivas”.

Sobre las armas nucleares

Una mujer muerta en Donetsk, territorio controlado por militantes pro rusos, se cuenta entre las más de 2.000 víctimas civiles. (AP Photo/Alexei Alexandrov)

“Incluso mientras la Unión Soviética se desintegraba, Rusia, que por lejos era su miembro mayor y más poderoso, mantuvo muchos de los privilegios y los puestos de la URSS, del mismo modo que conservó el arsenal nuclear más grande del mundo, mientras que a Ucrania, Belarus y Kasajistán se las presionó exitosamente para que entregaran los de ellas”.

“Obviamente Rusia violó el acuerdo [el Memorándum de Budapest, por el cual Ucrania entregó “el tercer arsenal del mundo” a cambio del “respeto a su independencia, su soberanía y sus fronteras”] cuando invadió y anexionó Crimea en marzo de 2014. En cuanto a los demás signatarios, no hay otra forma de aplicación del memo y la única respuesta prometida es solicitar la acción del Consejo de Seguridad de la ONU ‘si Ucrania se convierte en víctima de un acto de agresión o en objeto de amenaza de agresión con armas nucleares’”.

Sobre la actitud de Occidente

“Nos volvimos hacia los líderes del mundo libre que no hicieron nada para reforzar la frontera ucraniana aun después de que Rusia se anexionara Crimea y mostrara claramente sus ambiciones de desestabilizar el oriente ucraniano. (...) Fingieron que Ucrania no les afectaría. Esperaban poder ignorarla con seguridad, en lugar de defender la integridad territorial de una nación europea atacada. Los paralizaron el miedo y las disputas internas. Se resistieron a imponer fuertes sanciones a Rusia porque les preocupaba el impacto en sus propias economías. Protegieron puestos de trabajo pero perdieron vidas”.

Según datos de la ONU, la cifra de refugiados ucranianos —en la foto, en Polonia— superó el millón en una semana. (REUTERS/Yara Nardi)

“Cuando terminaba lo peor de la violencia entre Rusia y Georgia por Osetia del Sur [en 2008], recordé una conversación que había tenido en Moscú, en 2005, con un alto funcionario de la Unión Europea. Rusia era mucho más libre que hoy, pero la arremetida de Putin contra los derechos democráticos ya se estaba acelerando.

—¿Qué haría falta —le pregunté al funcionario— para que Europa deje de tratar a Putin como a un demócrata? ¿Acaso que prohíba todos los partidos de la oposición? ¿O qué tal si empieza a matar gente en las calles?

Se encogió de hombros y me respondió que aun en ese caso sería poco lo que la UE podría hacer, y agregó que ‘mantener el vínculo será siempre la mejor esperanza para la gente de Europa y de Rusia’. Espero que los ciudadanos de Georgia y Ucrania estén en desacuerdo. La invasión de Rusia a Georgia fue el resultado directo de casi una década de esta combinación de impotencia y autoengaño de Occidente. Haber salido impune de lo de Georgia funcionó como invitación para que Putin fuera a Ucrania seis años después”.

Comparación con los Balcanes

Un mural alusivo a la guerra en Ucrania en Cardiff, Gales, refleja el rechazo global a la invasión rusa. (REUTERS/Rebecca Naden)

“En Kosovo, del mismo modo que en la actual invasión de Ucrania [se refiere a la de 2014], ningún país de la OTAN estaba siendo atacado. Pero Bill Clinton continuó [su discurso]:

‘Si nosotros y nuestros aliados permitiéramos que esta guerra continuara sin responder, el presidente [serbio Slobodan] Milosevic interpretaría nuestra vacilación como una licencia para matar. (...) Imaginen qué podría pasar si nosotros y nuestros aliados, en cambio, decidimos mirar hacia otro lado mientras esta gente es masacrada a las puertas de la OTAN. Eso desacreditaría a la OTAN, la piedra angular sobre la cual se ha apoyado nuestra seguridad en los últimos 50 años’.

Digamos ‘Ucrania’ en lugar de ‘Kosovo’ y ‘Putin’ en lugar de ‘Milosevic’ y el presidente Obama podría repetir palabra por palabra para mi gran satisfacción. (...) Desde luego que los escenarios y los oponentes son otros: Rusia no es Serbia y Putin no es Milosevic. Pero la lección es que la aplicación decisiva del poder, en el momento y con efecto disuasivo, puede ser algo muy bueno, y que vacilar tiene consecuencias reales y alienta las agresiones futuras”.

Luego de Euromaidán

[También conocida como la Revolución de la Dignidad, Euromaidán es una serie de manifestaciones europeístas y nacionalistas que sucedieron en Ucrania a finales de 2013 y que causaron la caída del presidente Víktor Yanukóvich, elegido por el Partido de las Regiones, pro ruso.]

Residentes participan en un ejercicio militar para civiles de un grupo radical de extrema derecha, Sector Derecho, en medio de la amenaza de una invasión rusa a Kiev, Ucrania. (REUTERS/Umit Bektas)

“A lo largo de Euromaidán, los funcionarios rusos proclamaron acusaciones más y más histéricas sobre el papel de los ‘agentes extranjeros’ en las protestas. A pesar de no tener pruebas, el Kremlin denunció repetidamente a los ciudadanos ucranianos por haber sido entrenados y armados por los Estados Unidos y tramar un golpe de estado violento. Ese argumento recordaba el modo en que la Unión Soviética se refería a los disidentes”.

“El Kremlin no podía darse el lujo de admitir que los ucranianos, el pueblo más cercano a los rusos, peleaban por su libertad”.

“Una vez más, Putin refutó las predicciones de sus defensores occidentales y continuó su invasión del oriente ucraniano. Pocos meses más tarde miles de ucranianos, incluidos muchos civiles, habían muerto, y cientos de miles se habían visto forzados a escapar. Las fuerzas armadas ucranianas se vieron gravemente superadas por las ‘fuerzas rebeldes’, aunque no había existido un movimiento rebelde o separatista digno de mención en el este de Ucrania hasta que Putin descubrió un ejército enorme y bien pertrechado”.

Sobre el dinero de la guerra

“En tanto Putin coleccione triunfos sin resistencia, ganará más apoyo. Tomó Crimea casi sin disparar un tiro. Inundó Ucrania oriental con agentes y armas mientras Europa vacilaba. Los oligarcas que podrían haber presionado a Putin al comienzo de su aventura ucraniana [se refiere a 2014] son ahora financistas de la guerra sin una salida elegante. Tantos puentes se han quemado que los puntos de presión sobre el Kremlin son cada vez más difíciles de alcanzar”.

 

martes, 1 de marzo de 2022

Invasión a Ucrania: "El mundo ya no será igual"

El cliché que usó un periodista del The New York Times para explicar la dimensión histórica del ataque de Putin a Ucrania

Thomas L. Friedman es quizás el máximo columnista del prestigioso diario norteamericano. Explicó por qué debió usar una frase de cinco palabras para sintetizar la invasión del dictador ruso al país vecino

Un manifestante sostiene una foto que muestra al presidente ruso Vladimir Putin con una huella de los colores nacionales ucranianos en la cara durante una protesta contra la guerra en Múnich, Alemania, 26 de febrero de 2022 (Reuters)

Las cinco palabras más peligrosas del periodismo son: ‘El mundo nunca será igual’. En más de cuatro décadas de periodismo, rara vez me he atrevido a utilizar esa frase. Pero ahora voy a hacerlo a raíz de la invasión de Ucrania por parte de Vladimir Putin”.

Con ese sintético párrafo, el prestigioso periodista Thomas L. Friedman, comenzó la escritura de su última columna -Nunca hemos estado aquí antes- en The New York Times, donde analiza la situación dramática que vive Europa tras la invasión ordenada por el dictador de Moscú en Ucrania.

Friedman dice que, sin embargo, esta vez sí es necesario y oportuno aplicar esa frase cliché que tantas veces se pronunció de manera hueca y sin argumentos sólidos. “Nuestro mundo no va a volver a ser el mismo porque esta guerra no tiene paralelo histórico. Se trata de una cruda apropiación de tierras al estilo del siglo XVIII por parte de una superpotencia, pero en un mundo globalizado del siglo XXI. Esta es la primera guerra que será cubierta en TikTok por individuos superempoderados armados solo con teléfonos inteligentes, por lo que los actos de brutalidad serán documentados y difundidos en todo el mundo sin editores ni filtros”, señaló el multipremiado cronista.

Sí, el intento ruso de apoderarse de Ucrania es un retroceso a siglos anteriores -antes de las revoluciones democráticas en América y Francia-, cuando un monarca europeo o un zar ruso podía simplemente decidir que quería más territorio, que era el momento oportuno para apoderarse de él, y así lo hizo. Y todo el mundo en la región sabía que devoraría todo lo que pudiera y que no había comunidad mundial que lo detuviera”, comparó Friedman en su último artículo.

Pero no sólo se comporta como aquellos conquistadores del siglo pasado, de acuerdo al intelectual norteamericano. También rompe las reglas establecidas para mantener la paz mundial tras el término de la Guerra Fría. “Al actuar así hoy, Putin no sólo pretende reescribir unilateralmente las reglas del sistema internacional vigentes desde la Segunda Guerra Mundial -que ninguna nación puede devorar a la nación de al lado-, sino que también pretende alterar ese equilibrio de poder que, en su opinión, se impuso a Rusia tras la Guerra Fría”, añadió.

Un manifestante sostiene un cartel durante una protesta contra la guerra, después de que Rusia lanzara una operación militar masiva contra Ucrania, en Berna, Suiza, el 26 de febrero de 2022. REUTERS/Arnd Wiegmann

No estamos en 1945 ni en 1989. Puede que hayamos vuelto a la jungla, pero hoy la jungla está conectada”, analizó Friedman. Y prosiguió: “Está conectada más íntimamente que nunca por las telecomunicaciones, los satélites, el comercio, Internet, las redes de carreteras, ferroviarias y aéreas, los mercados financieros y las cadenas de suministro. Así, mientras el drama de la guerra se desarrolla dentro de las fronteras de Ucrania, los riesgos y las repercusiones de la invasión de Putin se hacen sentir en todo el mundo, incluso en China, que tiene buenos motivos para preocuparse por su amigo del Kremlin”.

Friedman también comparó la voracidad territorial de Putin con Adolf Hitler y su expansión durante la Segunda Guerra Mundial. “¿Se derrumbará Putin por la sobrecarga imperial? Es demasiado pronto para decirlo. Pero estos días me han recordado lo que observó otro líder retorcido que decidió devorar a sus vecinos en Europa. Su nombre era Adolf Hitler, y dijo: ‘El comienzo de toda guerra es como abrir la puerta de una habitación oscura. Uno nunca sabe lo que se esconde en la oscuridad’”.

Imágenes de vigilancia muestran el impacto de un misil en un edificio residencial en Kiev, Ucrania, el 26 de febrero de 2022, en esta imagen fija tomada de un vídeo obtenido por REUTERS. ESTA IMAGEN HA SIDO SUMINISTRADA POR UN TERCERO. CRÉDITO OBLIGATORIO. SIN REALES. SIN ARCHIVO

Rusia está en proceso de apoderarse por la fuerza de un país libre con una población de 44 millones de personas, que es un poco menos de un tercio de la población de Rusia. Y la mayoría de estos ucranianos llevan 30 años luchando por formar parte del Occidente democrático y de libre mercado y ya han forjado innumerables lazos comerciales, culturales y de Internet con empresas, instituciones y medios de comunicación de la Unión Europea”, sentenció el norteamericano.

Friedman continuó: “Mientras esta guerra se desarrolla en TikTok, Facebook, YouTube y Twitter, Putin no puede cerrar a su población rusa -y mucho menos al resto del mundo- las horribles imágenes que saldrán de esta guerra cuando entre en su fase urbana. Sólo en el primer día de la guerra, más de 1.300 manifestantes en toda Rusia, muchos de ellos coreando ‘No a la guerra’, fueron detenidos citando a un grupo de derechos. No es un número pequeño en un país en el que Putin no admite la disidencia”.

“Si me preguntan cuál es el aspecto más peligroso del mundo actual, diría que es el hecho de que Putin tiene más poder sin control que cualquier otro líder ruso desde Stalin. Y Xi Jinping tiene más poder sin control que cualquier otro líder chino desde Mao. Pero en la época de Stalin, sus excesos se limitaban en gran medida a Rusia y a las zonas fronterizas que controlaba. Y en la época de Mao, China estaba tan aislada que sus excesos sólo afectaban al pueblo chino”, analizó.

Finalmente, el columnista Premio Pulitzer concluyó: “Ya no: el mundo actual descansa sobre dos extremos simultáneos: Nunca los líderes de dos de las tres naciones nucleares más poderosas -Putin y Xi- han tenido un poder más desenfrenado y nunca más gente de un extremo a otro del mundo ha estado conectada con cada vez menos topes. Por lo tanto, lo que esos dos líderes decidan hacer con su poder desenfrenado nos tocará a todos, directa o indirectamente. La invasión de Ucrania por parte de Putin es nuestra primera muestra real de lo loco e inestable que puede llegar a ser este tipo de mundo conectado. No será la última”.


miércoles, 14 de abril de 2021

Son incorregibles: Lamentos rusos por la pérdida imperial de Ucrania

Por qué se perdió Ucrania

Autor: A. Voskresensky || Revista Militar





Sin Ucrania, Rusia deja de ser un imperio euroasiático. Si Moscú recupera el control sobre Ucrania, sus recursos, población y acceso al Mar Negro, entonces Rusia recibirá automáticamente los fondos nuevamente para convertirse en un poderoso estado imperial, esparcido por Europa y Asia.

- Zbigniew Brzezinski, El gran tablero de ajedrez.


Ucrania ... Cuánta amargura, odio, incomprensión y decepción encierra esta palabra.

Han pasado treinta años desde el colapso de la Unión Soviética, y ahora han pasado siete años desde el Euromaidan. Pasan los años, pero la intensidad de las pasiones no disminuye: Ucrania ha tomado el lugar de honor de una espina envenenada en el corazón de los habitantes de la Federación, y esto durará muchas, muchas décadas ...

Perdiendo territorios


¿Cómo sucedió que perdimos, quizás, la más significativa de todas las repúblicas postsoviéticas? Por qué estamos perdiendo nuestros territorios por completo?

Esta es la pregunta, y nada más.

Puedes negar todo lo que quieras, dicen, esta no es nuestra tierra en absoluto y, en general, por qué todos los necesitamos, pero esto es solo una ilusión. Una amarga y terrible ilusión que en un momento condujo al colapso de la URSS ...

Por desgracia, el mundo está tan organizado que no hay lugar para jugadores solitarios. Ningún estado puede proporcionarse de forma independiente un mercado de ventas independiente sin socios comerciales y vínculos militares estables. Tomemos a China, por ejemplo, con su población de 1,398 mil millones, una capacidad industrial monstruosa, una ambición exorbitante. Pero, ¿qué le falta a este formidable gigante tecnológico?

Aliados

Por las buenas o por las malas, Beijing está tratando de proveerse de nuevos mercados de ventas externas, para encontrar países listos para desplegar la Armada y la Fuerza Aérea de China en su territorio, está invirtiendo fondos colosales en proyectos de infraestructura internacional, pero ¿por qué? ¿Por qué necesitan esto, preguntas? ¿Quizás quieran volverse aún más ricos?

Lamentablemente, la realidad es mucho más complicada y nuestro país está muy mal adaptado a ella.

La era de las batallas de tanques de los ejércitos han llegado a su fin, ha llegado la era de las guerras económicas.

Estamos perdiendo rápidamente todo el espacio postsoviético y vamos a una defensa profunda precisamente porque no logramos orientarnos en la situación a tiempo. Después del colapso de la Unión Soviética, la opinión predominante en Rusia era que existiríamos perfectamente sin "gorrones", habiendo construido una economía que nos mantendría a nosotros mismos ya nadie más. En la década de 2000, la retórica cambió: las buenas relaciones con Occidente eclipsaron la mente de todo el país, por lo que perdimos un tiempo y oportunidades tan valiosos, y finalmente perdimos el control de la mayoría de los satélites.


Según las encuestas realizadas por el Instituto Internacional de Sociología de Kiev y el Centro Levada de Rusia, el 48% de los ucranianos todavía tiene una buena o muy buena actitud hacia Rusia. Fuente de la foto: dw.com

Sí, llamemos a todo por sus nombres propios: los países del espacio postsoviético fueron nuestros satélites. Fue nuestra zona de influenciay precisamente fuimos responsables por el control sobre ella.

Por desgracia, esto no es de ninguna manera una reliquia del llamado "pensamiento imperial"; esta era la realidad, porque fue Rusia de todas las ex repúblicas soviéticas la que se convirtió en el país más grande y rico y, lo más importante, solo Rusia había ambiciones serias en política exterior. De una forma u otra, las circunstancias nos llevaron al papel de líder, que, lamentablemente, no pudimos afrontar.

Sí, por supuesto, puede colocar toda la responsabilidad sobre la propia Ucrania y su liderazgo, pero, en esencia, ¿cómo fue? Un estado joven con perspectivas inciertas, una ausencia total de un aparato administrativo calificado (que estuvo representado por los jefes del partido soviético de ayer, que fueron engañados por el dinero y el poder que les había caído) y, francamente, una economía absolutamente competitiva.

¿El débil y completamente dependiente estado ucraniano de Rusia tenía ambiciones más allá de las declaradas por un puñado de nacionalistas radicales fuera de la mente? No. Pero, lamentablemente, quedamos encantados al mismo tiempo tanto por los ruidosos (y, como más tarde resultó, no tan numerosos) amantes de Stepan Bandera, como por los políticos corruptos y arrodillados de la "vieja escuela" que nos aseguraban la completa devoción de su país a los ideales de una alianza con la Federación ...

Ambiciones de colonia

¿Qué planteó realmente a la sociedad ucraniana como la idea principal de los Maidans? ¿Rusofobia? ¿Fascismo? ¿Quieres convertirte en "camas americanas"? Por supuesto, hubo propuestas similares. Sin embargo, repito, estábamos fascinados por los radicales: un puñado de personas parecía marcar la pauta de toda la política del otrora fraternal Estado. Es cierto que en Rusia, por alguna razón, los modestos deseos y demandas de la mayor parte de los "rebeldes", que los declararon durante la desafortunada Revolución Naranja, pasaron completamente desapercibidos en Rusia y, sin embargo, coincidieron extremadamente bien con nuestras propias necesidades ...

Por desgracia, todas las ambiciones políticas sin pretensiones de Ucrania se redujeron al deseo de convertirse ... en esencia, en una colonia. Ella, de hecho, se convirtió en ella, pero no en la nuestra. En el sentido moderno, una "colonia" es un satélite dependiente económica y tecnológicamente que proporciona a la metrópoli un mercado de ventas estable y estable, unido a la lealtad política a cambio de un nivel de vida inalcanzable en caso de existencia independiente. Sin anexiones e incursiones militares, mantenimiento forzoso del orden e infusión de fondos; por el contrario, un sistema extremadamente rentable en el que el dependiente controla independientemente su territorio, asegura el desarrollo económico y enriquece al señor.

La principal demanda de la sociedad ucraniana fue, por ridículo que parezca, precisamente el deseo de convertirse en colonia. Por qué Rusia se perdió este momento, por qué nos llevaron a la posición de los defensores en nuestro propio territorio: la pregunta es ciertamente interesante y requiere un material separado.

En resumen, sin embargo, podemos responder ahora: "poder blando".

El poder, que por alguna razón no tenemos.


Las películas y series de televisión turcas son vistas por más de 600 millones de personas en 152 países. El "poder blando" está ahí. Fuente de la foto: peopletalk.ru

Como se mencionó anteriormente, los conflictos interestatales han alcanzado un nuevo nivel: la exportación de patrones culturales, estilos de vida, tecnologías de consumo, medios de comunicación es ahora de gran importancia, si no central ... No solo perdimos la confrontación en estos frentes, lo hicimos Ni siquiera lo noté y no se dio cuenta. Para la mayoría de los rusos, esas cosas todavía suenan alocadas, incomprensibles e incluso estúpidas; desafortunadamente, el hecho de que los niños cantantes y bailadores convencionales de Corea del Sur puedan tener una influencia mucho mayor en un país en particular, o incluso en el mundo, que nuestras brigadas de fusileros motorizados.

Fortalecer la fuerza integral de la cultura china. Promueva la cultura china, mejor salga al mundo, mejore su influencia internacional.
- de la resolución del IV Pleno del Comité Central del Partido Comunista de China de la 16ª convocatoria de septiembre de 2004.
Quizás, las relaciones entre Turquía y Azerbaiyán pueden considerarse como un ejemplo ideal de "poder blando" en el espacio postsoviético. En el contexto de la política bastante vaga de Rusia en el Transcáucaso (coqueteando con Armenia, a veces anti-rusa, junto con una actitud desdeñosa hacia Azerbaiyán, que era un cliente habitual de nuestra industria de defensa con dinero "real"), Ankara pudo convertirse no solo en un aliado, sino también en un "hermano mayor" de Bakú.

De hecho, en este momento Azerbaiyán ocupa la posición no solo de un sindicato, sino de un país vasallo (en el mejor sentido de la palabra): Ankara ha recibido un nuevo mercado de ventas (especialmente arsenal productos) y un punto de apoyo fiable en el Cáucaso. La cultura turca se exporta suave y discretamente para crear "lazos fraternos" estables entre los dos estados, que de ahora en adelante están vinculados no sólo por lazos militares o políticos, sino también espirituales. Sin embargo, este proceso se ha lanzado con éxito en Asia Central y Central ... En los países que eran nuestros hace menos de medio siglo.

Turquía, que es inferior a nosotros en muchos indicadores, está promoviendo enérgica y con éxito su condición de unificador de las tierras turcas, justificado por el nuevo histórico un concepto en cuyo marco Ankara asigna todas las épocas significativas e imágenes históricas atractivas que tienen al menos alguna relación lejana con los turcos. Nómadas escitas, Batu, Ataturk ...

No les importa el problema de apropiarse del patrimonio histórico de otra persona; aquí y ahora están creando una zona de influencia, utilizando todos los métodos y medios disponibles.

Retirándose en nuestra propia tierra

Ucrania ... Un país con una mentalidad afín para nosotros. Las personas que hablan el mismo idioma que nosotros. El estado, hasta el día de hoy, está estrechamente relacionado con la economía rusa.

Curiosamente, teníamos muchos más requisitos previos y medios para el desarrollo de relaciones vasallistas exitosas con ella que Turquía y Azerbaiyán ... ¿Por qué, en más de 20 años, Rusia no ha sido capaz de crear palancas de influencia estables en un país económicamente dependiente, lingüísticamente? idéntica forma de vida, un país cercano religiosa e históricamente?

¿Por qué estamos tan ciegos para promover la influencia de nuestro estado, no solo presentando nuestro dinero ruso a los presidentes-zares locales, y no a las amplias masas populares?

Damos carta blanca a los clanes individuales y dejamos de trabajar por completo, de hecho, con la gente común, mientras que este es precisamente el notorio "poder blando", y en nuestra política en el exterior debemos, en primer lugar, confiar en ellos, en nuevas caras, de las cuales posteriormente, se forman lazos aliados estables, y no beneficiarios primitivos en la forma de otro Yanukovych o Bashar Assad.


Hace menos de 10 años, una imagen similar era común. Pero ahora los soldados de nuestros antiguos aliados están marchando junto con los soldados de nuestros enemigos ... Fuente de la foto: ukraina.ru

Todavía estamos absortos en informes felices sobre el regreso de Crimea y creemos sinceramente que la muerte de niños rusos en Donbas es un precio justo para evitar que Ucrania se una a la OTAN. Creemos que dos movimientos tácticos exitosos neutralizaron nuestra derrota estratégica.

Lamentablemente no. Hemos perdido un país entero únicamente por culpa nuestra. Y estamos tratando de ocultar este hecho a nuestros propios ojos.

Hace treinta años dijimos que Coca-Cola y jeans derrotaron a la Unión Soviética. Diez años después, ese Hollywood se instaló en la cabeza de nuestros hijos. Ahora volvemos a inclinar la cabeza humildemente, pero ahora ante la serie de televisión turca, "Bayraktars" y el espíritu misterioso del "cuento de hadas oriental".

¿Hasta cuándo nos retiraremos a nuestra propia tierra, regada abundantemente con la sangre de nuestros antepasados, perdiendo en la guerra de las palabras y la opinión pública?


domingo, 12 de julio de 2020

Rusia vs China: El lío por el aniversario de Vladivostok

Rusia y China: el oso y el dragón




Rusia y China: el oso y el dragón. El día de hoy, el embajador ruso en China publicó un video en su cuenta de Twitter celebrando el 160 aniversario de la fundación de la ciudad de Vladivostok. ¡Lo que no esperaba era la reacción masiva que su publicación creó en China! Diplomáticos chinos, periodistas y usuarios de Weibo denunciaron la publicación y lamentaron que Vladivostok alguna vez se llamara Haishenwai: la región rusa de Primorsky Krai, de la cual Vladivostok es la capital, alguna vez fue parte de Manchuria.
Las recriminaciones chinas se centraron en el hecho de que China fue abusada por las potencias europeas, Japón y Rusia durante un siglo (llamado "Siglo de humillación" o "Cien años de humillación"). El período de tiempo fue de 1839 a 1949. Durante ese tiempo, China fue ocupada y obligada a firmar una serie de lo que Beijing llama "Tratados desiguales". China enumera 21 de tales tratados desiguales, cada uno de los cuales entregó poder, concesiones o territorios a potencias extranjeras. En 1860, cuando China perdió decisivamente la Segunda Guerra del Opio, el príncipe imperial chino se vio obligado a firmar la "Convención de Pekín": una colección de tres tratados con Gran Bretaña, Francia y Rusia. A través de esta convención, los británicos agregaron Kowloon a Hong-Kong, los franceses recuperaron todos los establecimientos religiosos (cristianos) que habían sido confiscados por las autoridades chinas y Rusia adquirió Outer-Manchuria, que incluía Primorsky Krai y la isla de Sakhalin.

Tendemos a ver a Rusia y China como aliados o socios, pero olvidamos que esta posición / percepción es relativamente nueva. Los soviéticos y las tropas chinas se enfrentaron en 1969 y el incidente casi condujo a una guerra total. Moscú siempre ha estado cansado de su gran vecino con el que comparte 4.209 km de fronteras comunes. Rusia es muy consciente de que China solo puede mirar con envidia a Siberia, rica en recursos, y al litoral estratégico del Lejano Oriente. Moscú también es consciente de que, si bien Rusia ha sido hasta ahora el socio "principal" en la relación ruso-china, la situación se está invirtiendo lenta e inexorablemente.

La cooperación chino-rusa no es nueva: los dos países a menudo se unen en el Consejo de Seguridad de la ONU y a veces comparten una visión común, como lo demuestra la "declaración conjunta ruso-china sobre un mundo multipolar y el establecimiento de un Nuevo Orden Internacional" que fue adoptado por ambas partes el 23 de abril de 1997! Pero el acercamiento chino-ruso solo ha cobrado impulso desde el asunto ruso-ucraniano de 2014 y el posterior establecimiento de sanciones occidentales contra Rusia. Sin dichas sanciones, es dudoso que Rusia sea tan acogedora con Beijing y no hay duda de que dada una opción, Rusia preferiría comerciar con sus socios europeos.

De hecho, mientras Xi Jinping y Vladimir Putin a menudo sonríen ante las cámaras, un vistazo rápido a un mapa militar le mostrará que Rusia ha desplegado no menos de cuatro brigadas de misiles Iskander-M 9K720 en el Distrito Militar Oriental de Rusia (frente a China) : ¡Duplica la cantidad desplegada en el Distrito Militar Occidental frente a la OTAN! Esto dice mucho sobre las preocupaciones rusas sobre las intenciones y ambiciones chinas a largo plazo.

Es posible que Pekín ya haya aprovechado la necesidad de Moscú de reemplazar las inversiones occidentales perdidas en Rusia: el 70–80% de la inversión en Primorsky Krai / Extremo Oriente ruso es chino. Moscú, justamente preocupado por la situación, ha estado tratando de diversificar su cartera de inversores extranjeros en la región. Hasta ahora, tanto los sauditas como los japoneses han acordado invertir. De hecho, ¡Japón en realidad solo está invirtiendo en la región rusa con el único objetivo de tratar de limitar la influencia china en Vladivostok y sus alrededores!

Todavía no estamos en un punto en el que China exigirá abiertamente la "restitución" de esta región a Rusia. Y no estamos en una situación en la que veremos a ambos países ir a la guerra entre sí. No todavía, de todos modos. Pero a medida que China se vuelva más segura, más asertiva, más poderosa y más agresiva, este tipo de escenario será cada vez más realista. ¿Cómo se adaptará el Oso cuando el Dragón adopte la diplomacia del "guerrero lobo"?

sábado, 20 de junio de 2020

China toma Hong Kong y ahora va por Taiwán

China termina con la autonomía de Hong Kong y ahora va por Taiwán

Es el fin de la teoría de “una china, dos sistemas” diseñada por Deng Jiaoping cuando recibió la ex colonia británica. En la isla taiwanesa temen una invasión del ejército rojo aprovechando la crisis creada por la pandemia.


Por Gustavo Sierra

Especial para Infobae




Aprovechando el supuesto éxito del combate al coronavirus, el gobierno chino de Xi Jingping aprobó una nueva legislación para controlar Hong Kong y minar profundamente su autonomía.

El Victoria Park de Hong Kong, símbolo de la expresión de libertad de este enclave democrático en el corazón autoritario de China, está vacío. Desde hace 30 años, para esta época, el parque siempre estuvo repleto de manifestantes en actos que conmemoraban la masacre de la Plaza Tiananmen de 1989. Las protestas contra el régimen de Beijing y la nueva legislación que prácticamente anula la autonomía de la ex colonia británica continúan en otras partes de la ciudad. Pero los activistas pro-democracia saben que, si presionan al régimen comunista poniendo de manifiesto su acto más atroz de la Era posterior a la muerte de Mao Zedong, pueden sufrir la tan temida “invasión” del Ejército Rojo que terminaría con todo vestigio democrático. Un proceso que está siendo seguido muy de cerca desde Taiwán. Allí en la isla china pro occidental, creen que ellos serán los próximos. El régimen de Xi Jingping está aprovechando lo que cree es su “momento de gloria” tras controlar la pandemia de coronavirus en su territorio y se lanza a “reconquistar” lo que considera todo su territorio.

Hong Kong y Macao, las dos regiones semiautónomas de China, son los únicos lugares en el país a los que se les permitió hasta ahora marcar un evento como el de Tiananmen que el Partido Comunista ha tratado de borrar de la memoria nacional. El asesinato de miles de estudiantes pro-democracia por parte de soldados del ejército chino, a principios de junio de 1989, sigue siendo un tabú para el PCCH. Y este año, por primera vez, las autoridades de Hong Kong rechazaron el permiso para los eventos en el Victoria Park. Dijeron que era por el coronavirus. Sin embargo, para los activistas en favor de la democracia, la cancelación es un presagio del oscuro futuro de Hong Kong, en el que Beijing extiende el control ideológico sobre la antigua colonia británica a pesar de las protestas masivas y la condena internacional.

Hace dos semanas, la Asamblea Popular China (el congreso que responde a la línea marcada por el PCCH) aprobó un proyecto de ley de seguridad nacional que criminaliza efectivamente la disidencia contra Beijing en el territorio hongkonés y que se podría extender también a la otra pequeña región autonómica de Macao y a la isla de Taiwán. La nueva ley controla “la posible secesión, la subversión, el terrorismo y la interferencia extranjera” en la ciudad. Y fue aprobada para detener los disturbios antigubernamentales y la agitación prodemocrática que sacuden a Hong Kong desde hace un año. Los opositores aseguran que esto marca el final del concepto de “un país, dos sistemas” creado por Deng Jiaoping en el marco de la entrega del territorio por parte de Gran Bretaña para dar a Hong Kong más libertad política que en el resto del continente. La Declaración Conjunta Sino-Británica de 1997 que gobernó la entrega de la colonia, dice que la forma de vida y el sistema capitalista de Hong Kong permanecerían sin cambios hasta 2047. Pero la nueva ley de seguridad nacional ahora reduce en gran medida su alcance y su tiempo de vigencia.


Manifestantes pro-democracia buscan refugio después de que la policía disparara gas lacrimógeno durante una marcha por las calles de Hong Kong en contra del plan de Beijing de imponer una ley de seguridad nacional. REUTERS/Tyrone Siu

El joven líder del Movimiento de los Paraguas de 2014, Nathan Law, cree que la ley de seguridad nacional “básicamente destruirá el concepto de los dos sistemas que hasta ahora habían convivido y va a aplastar cualquier disidencia. Ya no será diferente la libertad que un chino puede tener en Hong Kong que en Beijing”. “La libertad de expresión, la libertad de reunión y la libertad de pensamiento ya no están protegidas”, agregó en una entrevista con la revista Newsweek. El Consejo Legislativo de Hong Kong, conocido como LegCo, ya había intentado terminar con la autonomía en 2003, pero las protestas masivas obligaron a los legisladores a archivar el plan. El entonces presidente ejecutivo de la ciudad-territorio, Tung Chee-hwa, tuvo que renunciar por no poder imponer el deseo del PCCH y el supuesto mal manejo de la pandemia del SARS que azotaba a China en ese momento. Ahora, bajo la cobertura de otra epidemia, la del Covid-19, la ley se hizo realidad sin depender de los legisladores locales. Lo anunció a través de una carta a los ciudadanos la actual directora ejecutiva, Carrie Lam, aduciendo que “el territorio se ha convertido en un agujero enorme en la seguridad nacional, y la prosperidad y estabilidad de nuestra ciudad están en riesgo”.

A pesar de la nueva legislación, en las últimas horas se registraron nuevas protestas en Hong Kong, con sus calles céntricas cubiertas de nubes de humo y gases lacrimógenos en medio de batallas entre la policía antidisturbios y los manifestantes. También se vio cómo un grueso del movimiento prodemocracia cambió de táctica y adoptó la llamada filosofía “Be Water” de Bruce Lee, acuñada por su personaje de enseñanza de artes marciales en la serie de televisión “Longstreet” de la década de 1970. “Tienes que ser líquido, sin forma, como el agua”, le decía el instructor a su alumno. “Pones agua en una taza, se convierte en la taza. La viertes en una tetera, se convierte en la tetera. El agua puede fluir, arrastrarse, gotear o estrellarse. Sé agua, mi amigo”. Ahora, para evitar las infiltraciones y los arrestos masivos, los grupos de manifestantes no tienen líderes en las calles, son móviles y adaptables, responden de manera rápida e impredecible a la acción policial con decisiones de “crowdsourcing” tomadas espontáneamente en aplicaciones de mensajería segura como Telegram. Esto impide a la policía china identificar y detener a los líderes del movimiento.

Los prodemocracia, creen que la situación también va a afectar a China continental. Más de 27.000 niños cruzan diariamente la frontera para ir a la escuela en Hong Kong, donde estudian en un sistema educativo más similar al británico que al chino. Cuatro de cada cinco turistas que visitan la ciudad provienen del continente. Los compradores chinos van por artículos internacionales de lujo como relojes caros y vestidos de alta costura, además de productos cotidianos como la fórmula para bebés, que se considera más segura que las leches que se venden en el resto del país. Hay tour de compras organizados por todo China que llegan a Hong Kong sólo a abastecerse de la fórmula para bebés. Es tal el consumo que las autoridades de la zona autónoma tuvieron que introducir un límite de compras. Los inversores continentales apuestan casi 40.000 millones de dólares en el mercado de valores de Hong Kong cada año. Aunque la ciudad es una parte mucho menos significativa de la economía de China que cuando los británicos entregaron el control en 1997, por lo que Beijing puede absorber más fácilmente la pérdida. Entonces, la economía de la ciudad autonómica era equivalente al 18% de la continental. Ahora, la cifra está más cerca del 3 por ciento. Aun así, sigue siendo uno de los principales centros financieros del planeta, algo que Tim Summers, un analista del centro de estudios Chatham House, dijo que “no es fácilmente replicable”. “Hong Kong, definitivamente, es algo realmente valioso para China, y creo que el liderazgo chino se da cuenta de eso. Y quiere controlarlo a toda costa. Aunque sea una contradicción”, agregó.


Protesta contra el régimen continental chino en la Liberty Square de Taipei, la capital taiwanesa. Allí hay una enorme preocupación por una posible invasión militar. REUTERS/Ann Wang

La preocupación del movimiento pro democracia y la comunidad internacional se extiende también a Taiwán. La isla se encuentra a 120 kilómetros de la costa china a través del estrecho de Taiwán. Permanece fuera del control de Beijing desde hace más de 70 años, cuando se convirtió en el último bastión de las fuerzas nacionalistas derrotadas por el PCCh en la Guerra Civil China. Beijing considera a Taiwán como una provincia renegada y siempre prometió establecer el régimen del partido comunista sobre la isla como parte de su política de “una China”. Y aquí no habla de “dos sistemas”. Hasta ahora, Taiwán resistió todos los embates para la reunificación. Cuenta con un importante apoyo militar de Estados Unidos, aunque sin un reconocimiento oficial de su independencia. Pero ahora, Xi Jingping pareciera estar convencido de que es el momento de avanzar mucho más allá y de que la Administración de Trump no va a intervenir si el Ejército Rojo toma el control de Taiwán.

El jefe del Estado Mayor Conjunto chino, el general Li Zuocheng, dijo la semana pasada que los militares “tomarán todas las medidas necesarias para aplastar decididamente cualquier complot o acción separatista” en Taiwán “si se pierde la posibilidad de una reunificación pacífica”.

lunes, 17 de febrero de 2020

¿Rusia vuelve por su imperio?

¿Ha vuelto el Imperio Ruso?


Los analistas observan que la cultura rusa combina elementos de la época de los zares con otros de la era soviética, mientras crece la admiración de los jóvenes por la URSS

 
El presidente ruso,Vladimir Putin, en el desfile del Día de la Victoria, en Crimea. (Ivan Sekretarev / AP)

Ernesto Vale Carballés, Moscú  || La Vanguardia

El político ruso Semyon Baghdasarov, miembro de la Duma Estatal, sostiene que Rusia siempre fue una nación imperial, ya fuera durante la época del Imperio Ruso o en los tiempos de la URSS, y que, por lo tanto, debería volver a los “valores” imperiales.

En todo caso, hablar de Rusia es siempre muy complicado. Su política se parece un poco a la matrioshka, su famosa muñeca, que al desarmarla van apareciendo otras. Y eso desconcierta al más pintado.

Por otro lado, hay mucha desinformación, tanto por parte rusa como del lado occidental, lo cual hace más difícil pronosticar hacia dónde se dirige ese país eslavo.

Algunos analistas afirman que transita hacia nuevas formas imperiales, alegando que la actual cultura rusa está combinando elementos del imperio de los zares con otros de la era soviética.

El presidente ruso Vladimir Putin lleva la batuta del país desde hace años desde el Kremlin de Moscú. (POOL / EFE)


Teniendo en consideración que la mayoría de rusos no reniega del pasado, cualquiera que siga el acontecer interno del mundo ruso se dará cuenta enseguida de que están poniendo en valor lo que ellos consideran positivo de ambas épocas”

Sin contar con el rol central que está jugando la Iglesia Ortodoxa en todo ello. Aunque eso sería para tratar aparte en otro tema.

Hay politólogos y estrategas geopolíticos que afirman que la gran equivocación cometida por Occidente fue haber expandido la OTAN hacia el Este, rompiendo así la palabra que los líderes occidentales le habían dado al exjefe de Estado soviético Mijaíl Gorbachov, padre de la Perestroika, en 1990.

Eso hizo que las élites nacionalistas rusas repensaran su política europea, reorientándola hacia China.

La realidad es que Rusia es un país demasiado complejo para saber con certeza lo que está sucediendo o lo que va a suceder.

Hay cosas que resultan cuando menos curiosas, como, por ejemplo, ver a Vladimir Zhirinovski, líder del Partido Liberal Democrático, un partido que algunos tachan de extrema derecha, sentado al lado del líder de los comunistas rusos, Gennadi Ziugánov. Casualidad o no, casi siempre aparecen juntos cuando el presidente ruso reúne en el salón de actos del Kremlin a todos los diputados de la Duma.

El exjefe de Estado soviético Mijaíl Gorbachov, padre de la Perestroika. (Inma Sainz de Baranda)


Otra cosa que sorprende mucho es que sigue aumentando el número de jóvenes entre 18 y 24 años que sienten una fuerte admiración por la URSS. Es curioso, están idealizando una época sin haber vivido en ella, como apuntan los sociólogos”

Un dato que por cierto está preocupando a mucha gente.

Pero más allá de estas curiosidades, no deja de ser apresurado aventurar un salto imperial de Rusia. Lo que sí es cierto, es que su influencia en el mundo, bien sea por su pacto estratégico con China o bien por su propia dinámica interna de desarrollo, quizá sea ambas cosas, sigue creciendo y fortaleciéndose.

Un misil balístico intercontinental RS-24 durante el desfile militar en Moscú por el Día de la Victoria. (Getty / Getty)

Se dice que las sanciones económicas impuestas por Barack Obama, por la anexión de Crimea, les favoreció, puesto que fue a partir de ellas cuando optaron por recuperar muchas de las industrias desmanteladas en la década de 1990, modernizándolas y creando otras nuevas.

Además de haber puesto a toda máquina el complejo militar-industrial con el cual están consiguiendo resultados espectaculares, especialmente en el campo de las armas hipersónicas y de la guerra electrónica.


Expertos geopolíticos aseguran que otro de los grandes errores occidentales fue creer, después la caída de la URSS, que en Rusia solo quedaban materias primas y armas nucleares, con lo cual “sentenciaron” que era imposible su recuperación”

El presidente ruso Vladimir Putin utiliza incluso deportes como el jockey sobre hielo para desplegar su diplomacia e influencia. (ALEXANDER ZEMLIANICHENKO / AFP)

En todo caso, su pronta recuperación económica, sus avances en nanotecnología, comunicaciones, en el desarrollo de nuevos materiales, en la industria nuclear civil, la inteligencia artificial, por citar unos pocos ejemplos, han cogido con el paso cambiado a Occidente.

Lo cierto es que la “vuelta rusa” parece que vino para quedarse, como dijo una vez el ex ministro, Josep Borrell. Y, junto con el ascenso meteórico chino, está alterando el tablero de juego mundial, complicándole las cosas a Occidente. Los más pesimistas hablan incluso de la caída de este último.

Aunque también los hay que aseguran que Rusia, en su apuesta mundial, fue más allá de sus posibilidades. Afirmación que bien mirada se parece más a un deseo que a una realidad, porque no concuerda con lo que realmente está ocurriendo.

En todo caso, no será cuestión de mucho tiempo para certificar una cosa o la otra.