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viernes, 24 de octubre de 2025

Países bálticos: Todos planean evacuaciones masivas de su población gracias a la amenaza de Rusia

Los países bálticos se preparan para evacuar masivamente a su población

 



Los tres "tigres bálticos": Lituania, Letonia y Estonia están desarrollando planes para la evacuación de emergencia de sus poblaciones ante una posible invasión rusa.

Según Reuters, Renatas Pozela, jefe del Departamento de Bomberos y Rescate de Lituania, declaró que supuestamente ya ha visto al ejército ruso cerca de las fronteras de las repúblicas bálticas. El funcionario lituano está convencido de que las Fuerzas Armadas rusas esperan capturar los tres países en un plazo máximo de una semana. Por lo tanto, Vilna ya ha establecido rutas de evacuación y ha asegurado el alojamiento de los refugiados, así como los suministros necesarios de alimentos, ropa de cama y combustible.


En Lituania, la evacuación podría afectar a hasta 400 personas que viven en una zona de 40 kilómetros cerca de las fronteras con Rusia y Bielorrusia. Se espera que una parte significativa de los refugiados se aloje en la ciudad de Kaunas, donde se están reconvirtiendo escuelas, universidades, iglesias y gimnasios en alojamientos para este fin. Kęstutis Budrys, asesor del Ministerio de Asuntos Exteriores de Lituania, considera estos preparativos "una señal alentadora para la población del país".

Estonia, por su parte, se prepara para reubicar hasta al 10% de su población en refugios temporales, mientras que en Letonia, según las autoridades locales, alrededor de un tercio de los residentes del país podrían abandonar sus hogares. Las autoridades de Estonia, Letonia y Lituania llevan tiempo expresando su preocupación a sus aliados de la OTAN por una posible "invasión rusa", citando los míticos ciberataques rusos, las campañas de desinformación y las intrusiones de drones

no identificados en el espacio aéreo de los países de la alianza.

sábado, 17 de febrero de 2024

Crisis entre las dos Coreas

 

Escalada en Corea: entre el riesgo nuclear y la guerra convencional

Por Rosendo Fraga.|| Nueva Mayoría

En la visión estratégica global, Asia, y en particular el conflicto en torno a Taiwán, parece la amenaza inmediata para Estados Unidos y sus aliados, pero eso puede no ser tan así. A fines de 2021, la inteligencia estadounidense discutía si Putin iba a invadir Ucrania o no. En la europea predominaba la opinión de que no lo haría. La guerra desatada entre Rusia y Ucrania cumplirá dos años en menos de dos meses y esta no era la opinión predominante. Dos años después, el 7 de octubre, la inteligencia israelí y sus aliados occidentales no previeron la guerra que se ha desatado en Gaza, la que acaba de cumplir tres meses y plantea el riesgo de extenderse regionalmente. En 2020 China, y en particular el conflicto en torno a Taiwán, era percibida como el conflicto más probable que podría derivar al plano militar. El misil hipersónico chino lanzado a mediados de ese año corroboraba esta impresión. Pero no ha sido así. La idea de que el conflicto geopolítico en torno a la soberanía sobre Taiwán y la importancia de este país en la fabricación de semiconductores, que influye para aumentar la posibilidad de conflicto bélico, no ha desaparecido ni mucho menos. Pero si tuviera lugar una crisis en Asia con derivaciones militares, es más probable que fuera en la península de Corea y no en la isla de Taiwán. En marzo de 2023, ante la Comisión de Servicios Armados del Senado estadounidense, el Jefe del Pentágono, el general Lloyd Austin, y el entonces Director del Estado Mayor Conjunto, el general Mark Milley, ante la pregunta de un senador de si el próximo conflicto sería en Taiwán, éste jefe militar respondió que a él le preocupaba más Corea. Entonces ya aparecía como problema central en Ucrania el que también se ha reiterado en Gaza: la falta de munición para los obuses de 155 milímetros y la munición para armas livianas de calibre 7.65. Es decir, la munición que ya se usaba en la Segunda Guerra Mundial.

Durante 2023, a las guerras de Ucrania, Gaza y a la tensión en torno a Taiwán, se ha sumado la escalada generada por Corea del Norte en el Extremo Oriente. Los lanzamientos de misiles balísticos por parte de Norcorea se han repetido cada vez más y con mayor frecuencia. Lo mismo ha sucedido con los satélites espía. El alcance de las armas de este país va en aumento, generando cada vez mayor riesgo para Japón y Corea del Sur. A finales de 2023, Corea del Norte ha incorporado a su arsenal drones submarinos, que podrían transportar armamento nuclear. Pero en los meses recientes, a los servicios de inteligencia occidentales ha preocupado en forma creciente el envío de armamentos por parte de Corea del Norte a Rusia. Lo llamativo es que Corea del Sur es el PBI número catorce del mundo, con un monto de 2.657 billones de dólares, y el de Corea del Norte es de 40.000 millones y ocupa la posición noventa y seis. En cuanto a población, la de este último país es de veintiséis millones y la surcoreana es de cincuenta y un millones, es decir, algo más del doble. Pero en PBI, el de Corea del Sur es sesenta y seis veces el de Corea del Norte. Que con una población y sobre todo un PBI tan bajo, Pyongyang sea una amenaza militar de envergadura para la OTAN y su apoyo militar a Ucrania, parece incomprensible pero lo es. Es un caso muy claro de conflicto asimétrico. Corea del Norte, con una economía muy pequeña y un nivel de desarrollo económico muy bajo, es protagonista en la guerra de Ucrania por su suministro de armas a Rusia, es una amenaza militar no sólo para Corea del Sur y Japón, sino también para Estados Unidos, en Extremo Oriente. Además es gobernada por un líder político inestable, cuya personalidad resulta difícil de prever para la inteligencia occidental.

A partir de Navidad, se produjo una escalada militar entre las dos Coreas y que alcanza a Estados Unidos y a Japón en menor medida. El líder norcoreano, Kim Jong-un, a fin de año dijo públicamente que no hay ninguna posibilidad de acuerdo o reconciliación con Corea del Sur y que estaba dispuesto a enfrentar militarmente la presencia de Estados Unidos en la región, incluso recurriendo para ello a su arsenal nuclear. Paralelamente Ucrania, con el respaldo de Estados Unidos, denunció el suministro de armas por parte de Corea del Norte a Rusia. Los servicios de inteligencia occidentales hicieron trascender que este suministro incluía misiles con un alcance de novecientos kilómetros que aumentaban la capacidad militar de Rusia. Ello puede ser así, pero no cabe duda de que el suministro es también relevante en los dos insumos básicos que tiene esta guerra: los obuses para la artillería de campaña y la munición para la infantería. Para la inteligencia occidental, Rusia está retribuyendo con alta tecnología el apoyo norcoreano que está recibiendo. De la escalada también formaron parte los ejercicios militares anuales programados con antelación entre Estados Unidos y Corea del Sur. Estos se realizaron con munición real y sólo a decenas de kilómetros de la conflictiva frontera entre las dos Coreas. Por su parte, Corea del Norte realizó lanzamientos de satélites espía que Estados Unidos y sus aliados denunciaron como violatorios de las sanciones internacionales impuestas a Norcorea. Las tensiones militares entre las dos Coreas son las mayores desde 2010. La posibilidad de diálogo entre las partes se rompió en 2019, al fracasar un intento de acercamiento que realizó Donald Trump. Para reforzar su compromiso con la opción militar, Kim Jong-un visitó, acompañado de su hija, Ju-ae -quien es vista como eventual sucesora pese a su juventud-, una fábrica de lanzadores de misiles.

Pero quizás un enfrentamiento militar entre Corea del Norte y Corea del Sur y sus aliados (Estados Unidos y eventualmente Japón) sea más convencional que nuclear. Este último campo implicaría posiblemente el final del régimen de Corea del Norte, aunque también pondría en duda el rol de Estados Unidos como actor global con capacidad de contener conflictos. Los ejercicios militares realizados en los primeros días de enero tuvieron una fase relevante en el ámbito terrestre. Aun en el ámbito marítimo, la artillería terrestre surcoreana, incluyendo cañones autopropulsados en vehículos blindados, realizó disparos con munición real en proximidad de dos islas surcoreanas que están a menos de cien kilómetros de la costa. Fue como respuesta a doscientos disparos que realizó con munición real Norcorea en proximidades de dichas islas. El gobierno surcoreano retiró la población de ellas transitoriamente. Se plantea así la posibilidad de que si estalla un conflicto entre las dos Coreas, sea predominantemente terrestre. La organización militar estadounidense desde la Segunda Guerra Mundial ha contemplado tener la capacidad de librar dos guerras simultáneas a nivel global. Por esta razón, se establecieron hace décadas dos grandes depósitos de municiones fuera del país: uno en Corea del Sur y otro en Israel, para abastecer despliegues estadounidenses tanto en Extremo Oriente como en Oriente Próximo. Durante 2024, gran parte de estos depósitos se han vaciado por las necesidades de Ucrania y ahora también de Israel. Una guerra convencional entre las dos Coreas pondría a Estados Unidos frente a tres guerras predominantemente terrestres, teniendo en la península de Corea la necesidad de entrar en combate con sus propios efectivos. Cabe señalar que en 2023 los países europeos de la OTAN se habían comprometido a entregar a Ucrania un millón de proyectiles para la artillería convencional, pero menos de la mitad de la cifra comprometida fue entregada.

En conclusión: el aumento de la tensión militar entre las dos Coreas, que involucra a los Estados Unidos, plantea la posibilidad de ser más relevante en el plano militar que el que podría darse en torno a Taiwán; en forma sorprendente, Corea del Norte es una amenaza militar incluso para Estados Unidos, cuando Corea del Sur tiene un PBI que es sesenta y seis veces el de su antagonista del norte; a partir de Navidad, se ha producido una escalada en la tensión militar entre las dos Coreas, en la cual han jugado un rol importante los ejercicios militares de ambos países con uso de munición real; por último, un eventual conflicto entre las dos Coreas que involucre a EEUU es analizado por el riesgo de escalada nuclear, pero también podría darse en el plano convencional y en un teatro de operaciones terrestre.

lunes, 16 de octubre de 2023

Rusia traiciona Armenia y ésta se acerca a USA

La traición armenia: cómo el gran aliado de Rusia acabó acercándose a Estados Unidos

El Gobierno de Armenia ha empezado ejercicios militares con Estados Unidos en medio de un aumento de tensiones con Azerbaiyán en la guerra de Nagorno-Karabaj



Un soldado armenio, en un pueblo de Nagorno-Karabaj. (Reuters/Artem Mikryukov)


Por Mónica Redondo | El Confidencial

"Rusia tiene solo dos aliados: el ejército y la marina". A Vladímir Putin le gusta utilizar esta cita del zar Alejandro III, aunque esta afirmación está más cerca de la verdad de lo que al presidente ruso le gustaría. Moscú forma parte de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (CSTO) junto a Armenia, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán y Tayikistán. Durante años, estos países han sido aliados acérrimos del Kremlin y todos están obligados a ayudarse los unos a los otros en caso de ataque. Sin embargo, uno de ellos se está desmarcando de la alianza.

La tensión entre Armenia y Rusia aumentó por la guerra que mantiene la ex república soviética con Azerbaiyán en el Alto Karabaj por el control del territorio. A pesar de que el Kremlin ha sido un aliado en las conversaciones entre las dos partes, Ereván ha admitido estar defraudado porque no les ha apoyado militarmente en los últimos capítulos del conflicto. "La catastrófica invasión rusa de Ucrania significa que Armenia ya no puede confiar en Moscú como garante de su seguridad, mientras crece el temor a una vuelta al conflicto abierto con Azerbaiyán", dijo el primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, en una entrevista reciente.

Después de esta crítica inusual a Rusia por parte del Gobierno armenio, Tereván anunció el inicio de los ejercicios militares con Estados Unidos. En la misión Eagle Partner, que tendrá lugar hasta el 20 de septiembre, participarán 175 armenios y 85 estadounidenses para "aumentar el nivel de interoperabilidad" con las fuerzas estadounidenses en misiones internacionales de mantenimiento de la paz. Estos no son los primeros entrenamientos entre los dos países, pero muestran un acercamiento importante a los aliados occidentales en medio de las tensiones crecientes con Azerbaiyán.

"La cooperación entre Estados Unidos y Armenia en el campo de la seguridad se ha intensificado. Armenia ha estado cooperando con Estados Unidos y también con India, Francia y Grecia para diversificar sus asociaciones de seguridad y reducir su excesiva dependencia de Rusia, lo que el primer ministro de Armenia dijo que había sido un error estratégico", apunta Nvard Chalikyan, investigadora del Instituto de Investigación de Políticas Aplicadas de Armenia (APRI), a El Confidencial.



La estrategia de Armenia no ha pasado desapercibida y el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso convocó al embajador de Tereván para presentar una queja formal por los ejercicios militares, así como otras medidas tomadas por Armenia que han considerado "hostiles". Una de ellas, el viaje a Ucrania de la primera dama armenia, Anna Akobyan, para llevar ayuda humanitaria.

Estados Unidos, por su parte, hizo caso omiso a las críticas del Kremlin. "Creo que, dado que Rusia ha invadido a dos de sus vecinos en los últimos años, debería abstenerse de sermonear a los países de la región sobre las medidas de seguridad", dijo Matthew Miller, portavoz del Departamento de Estado.

Alta tensión en Nagorno-Karabaj

El fortalecimiento de la alianza entre Ereván y Washington llega en un momento especialmente inestable en el Nagorno-Karabaj. Desde el año pasado, el punto de conflicto se centra en el corredor Lachin, que conecta la zona montañosa con Armenia y que fue cerrado a finales del año pasado por presuntos activistas azerbaiyanos. El bloqueo ha provocado una crisis humanitaria porque no pueden entrar ni alimentos ni medicamentos en la zona disputada, donde vive una mayoría armenia. "Azerbaiyán prepara abiertamente un nuevo ataque militar a gran escala contra el Karabaj para obligar a los armenios a huir o aceptar el Gobierno de Azerbaiyán", explica Benyamin Poghosyan, otro de los investigadores de APRI.

En las últimas semanas, Bakú ha acumulado más tropas en la zona disputada, lo que se ha considerado como una señal de protesta por los ejercicios militares entre Ereván y Washington. En este nuevo contexto de tensión, Rusia es el único actor externo con presencia militar en Nagorno-Karabaj y puede desempeñar un papel de disuasión para evitar futuros ataques de Azerbaiyán en la zona disputada.

Sin embargo, Armenia no cree que vaya a desempeñar esta función, porque el Kremlin está "distraído" en lo que respecta a la seguridad del Cáucaso Meridional, por la guerra de Ucrania. Por otro lado, Rusia ha aumentado su dependencia de Turquía y Azerbaiyán porque considera a este último como una ruta de tránsito estratégica para llegar a Irán como parte del Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur. Turquía, por su parte, es un aliado clave para ayudar a Rusia a eludir las sanciones occidentales. "En estas circunstancias, Rusia no puede desempeñar el papel que se supone que debe desempeñar como recoge el acuerdo bilateral entre Armenia y Rusia y el marco multilateral de la CSTO", asevera Poghosyan a este periódico.

Tras el viaje de Hakobian, el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso acusó a Armenia de colaborar con el "régimen nazi de Kiev"
A pesar de que Rusia ha calificado los ejercicios militares de este mes como una medida "hostil" por parte de Armenia, ha respondido en muchas ocasiones con frialdad a lo que podrían ser considerados como desplantes por parte del Gobierno de Nikol Pashinyan.

Moscú insiste en que "no tiene problemas" con Ereván, aunque la primera dama viajara a Ucrania y se tomara fotografías con Volodímir Zelenski, ahora mismo el enemigo número uno del Kremlin. El motivo de la visita era el envío de ayuda humanitaria, aunque las implicaciones son simbólicas. Desde el inicio de la invasión a gran escala, Armenia había mantenido un perfil bajo en lo que respecta a la guerra y no dio muestras ni de apoyo ni de rechazo a la ofensiva rusa.

Después del viaje de Anna Hakobian, el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso acusó a Armenia de colaborar con el "régimen nazi de Kiev", aunque no hizo ademán de escalar las tensiones con el que ha sido un aliado histórico. Tampoco cuando el Gobierno de Ereván confirmó que era probable que ratificara el Estatuto de Roma, un tratado de 1998 que entró en vigor cuatro años después y estableció la Corte Penal Internacional. Esta decisión implicaría que Armenia estaría obligada a arrestar a Vladímir Putin, sobre el que recae una orden de arresto por parte del tribunal de derechos humanos de La Haya.

Rusia tiene un as en la manga

Estos factores de tensión no provocarán, al menos por ahora, una retirada de las tropas rusas de Nagorno-Karabaj, según los analistas del Instituto de Investigación de Políticas Aplicadas de Armenia. Tampoco parece plausible que permitan un ataque a gran escala de Azerbaiyán en la región, porque eso supondría una humillación para Rusia por no haber sido capaz de frenar el conflicto.

No obstante, el riesgo de una escalada en este conflicto sigue siendo un motivo de preocupación para los analistas y de alerta para el Gobierno armenio. En el caso de que la ex república soviética fuera atacada, el ejército de Ereván respondería en consecuencia. "La posibilidad de que Rusia participe dependerá del nivel de esa escalada. Un ataque contra Armenia propiamente dicha en septiembre de 2022 no resultó en una respuesta militar de Rusia, la CSTO, Estados Unidos o cualquier otro actor", recuerda la investigadora Nvard Chalikian.

 Asimismo, la implicación de soldados estadounidenses también parece poco probable en caso de escalada, en primer lugar, porque ni Washington ni la OTAN tienen la obligación de defender a Armenia. "Estados Unidos podría ejercer presión diplomática, pero la negativa de Azerbaiyán de abrir el corredor de Lachin a pesar de los numerosos llamamientos por parte de organizaciones internacionales muestran que, hasta ahora, la vía diplomática no ha sido suficiente para disuadir a Bakú", concluye Chalikian.

El acercamiento de Armenia a otros aliados se ha vuelto más visible después de que fortaleciera su relación con la India como fuente de armas. Rusia, su proveedor tradicional, dejó de poder ayudarles en ese sentido por la guerra de Ucrania. Además, ha aumentado su alianza con Irán, que ha sugerido que defendería el territorio armenio contra un posible ataque azerbaiyano. Los ejercicios militares es otro de los ejemplos, aunque Ereván está todavía lejos de desvincularse totalmente de Rusia.

El Kremlin tiene todavía varias maneras de ejercer presión sobre el Gobierno de Ereván, que sigue dependiendo en gran medida de las remesas de los trabajadores inmigrantes en Rusia. Por otro lado, Armenia obtiene casi todo su gas natural de Rusia y la presencia de las tropas rusas en Nagorno-Karabaj sigue siendo una de las cartas que Rusia utiliza. "Deshacerse de los rusos sería probablemente incluso peor que mantenerlos allí", dijo Mikayel Zolian, un político analista de Ereván, a Radio Free Europe.

lunes, 1 de marzo de 2021

La diplomacia americana en la crisis indopakistaní

Estados Unidos no puede ignorar la próxima crisis indopaquistaní

Sameer Lalwani || War on the Rocks





Hace dos años esta semana, aterricé en Nueva Delhi, aturdido por mi vuelo intercontinental desde Washington, D.C. Esperaba con ansias una escala tranquila de dos días de camino a un juego de guerra de crisis del sur de Asia que estaba organizando en Sri Lanka. A la mañana siguiente, me desperté con la noticia de que India acababa de realizar el primer ataque aéreo transfronterizo en el territorio continental de Pakistán en cinco décadas y me encontraba en medio de una grave crisis de la vida real.

Durante las próximas 48 horas, India y Pakistán intercambiarían ataques aéreos que resultaron en el derribo de dos aviones y la captura de un piloto en el contexto de amenazas de misiles informadas y fuerzas nucleares preparadas. En privado, muchos funcionarios estadounidenses expresaron su alarma de que los eventos se saldrían de control, y algunos luego reconocieron que los altos funcionarios estadounidenses básicamente ignoraron la crisis. La escalada fue controlada, principalmente por suerte.

Si bien el anuncio de ayer de un alto el fuego por parte de la India y el Pakistán ofrece un avance positivo después de casi dos años de violencia peligrosamente creciente y tensiones tensas, esto no justifica la complacencia. Quienes trabajan en temas de seguridad del sur de Asia esperan que otra crisis sea inevitable, una que pondrá a prueba a la administración Biden.

Si bien Washington ha hecho una apuesta estratégica por India para cosechar dividendos de la competencia de Estados Unidos con China, aún conserva un interés significativo en garantizar que las futuras crisis del sur de Asia no se salgan de control y arriesguen incluso un intercambio nuclear limitado. Tal curso de eventos pondría en peligro los intereses fundamentales de Estados Unidos, incluido el no uso de armas nucleares, la vida de los ciudadanos estadounidenses y esa apuesta tan estratégica en la propia India. Si algo nos ha enseñado la crisis de 2019 es que ser un espectador imparcial no es una opción.

Más ça Change…

Los documentos oficiales de estrategia de Estados Unidos identifican a India como un nodo vital y crítico en la estrategia de Washington en el Indo-Pacífico para equilibrar el ascenso de China. Pero la región en la que reside sigue siendo una de las más propensas a riesgos. La rivalidad indio-pakistaní con armas nucleares ha producido varias crisis que ponen a prueba a los últimos cinco presidentes, y desde el final de la Guerra Fría, esta rivalidad compone el par más común en la base de datos de comportamiento de crisis internacional. Hace treinta años, la comunidad de inteligencia consideró que esta región era la ubicación "más probable" para un intercambio nuclear, un juicio que se reforzó después del casi accidente de 2019.

Varios estudios durante la última década han evaluado que el sur de Asia es muy propenso al falso optimismo, los errores de cálculo y la escalada de conflictos, incluso al nivel nuclear. La estrecha geografía de ambos países comprime el tiempo para la toma de decisiones en crisis e incentiva reacciones rápidas. Las capacidades convencionales de ataque de precisión a distancias de distancia están listas y atraen a los funcionarios a pensar que los ataques punitivos o de represalia pueden ser fáciles y limpios. Ambos países también parecen estar adoptando doctrinas nucleares más agresivas. Otra característica del subcontinente es el nacionalismo intensificado. Los líderes del sur de Asia pueden ser más sensibles a la presión pública para que se intensifique, incluso cuando los públicos de India y Pakistán pueden apoyar cada vez más el uso de armas nucleares.

Mucho ha cambiado desde la última crisis en 2019. Washington y Nueva Delhi se han acercado aún más estratégicamente a medida que las perspectivas de cooperación con Beijing han disminuido tanto desde la pandemia de COVID-19 como desde la crisis fronteriza chino-india. Estados Unidos también está en una trayectoria para salir de Afganistán, incluso si hay una extensión de seis meses del cronograma para la retirada de las tropas estadounidenses, lo que le permite reevaluar y restablecer su relación con Pakistán, porque ya no necesitaría depender de Islamabad para el aire. y líneas terrestres de comunicación para apoyar a las tropas estadounidenses desplegadas. Más importante aún, la administración Biden ha priorizado la competencia con China, que parece retomar los esfuerzos de la última administración pero con mayor competencia, coherencia y estrategia.

A pesar de estos cambios y de los llamados a Estados Unidos para que deje de jugar como árbitro entre India y Pakistán, los legisladores estadounidenses comprenden que la rivalidad en el sur de Asia es extraordinaria debido a la dinámica nuclear en juego. Aunque los líderes estadounidenses tienen que calibrar cuidadosamente cómo señalan estos intereses para evitar crear incentivos perversos, por ejemplo, "demasiado nuclear para fallar", Estados Unidos sigue teniendo un gran interés en cómo se desarrollan las crisis en el sur de Asia. El establecimiento de un precedente global del uso nuclear o las consecuencias humanitarias y ambientales no solo serían devastadores en general, sino que dicho uso amenazaría directamente los "intereses críticos" de los Estados Unidos, incluida la seguridad de sus ciudadanos y socios.

La crisis de Balakot

La crisis más reciente es instructiva. El 14 de febrero de 2019, un atacante suicida de Cachemira mató a 40 tropas paramilitares indias, un ataque para el cual el organi terrorista con sede en Pakistán Jaish-e-Mohammad reclamó el crédito. El ejército indio tomó represalias contra Pakistán 12 días después con un ataque aéreo contra lo que afirmó ser un campo de entrenamiento terrorista dentro del territorio indiscutible de Pakistán. Al día siguiente, aviones paquistaníes arrojaron municiones en campos vacíos cerca de un cuartel general de una brigada india cerca de la Línea de Control y se produjo una escaramuza aérea, que resultó en el derribo de un MiG-21 indio y la captura del piloto indio por parte de Pakistán. En la niebla y la fricción de la guerra, un helicóptero Mi-17 indio con seis soldados a bordo también fue derribado accidentalmente por una unidad de defensa aérea india. Las tensiones aumentaron cuando, según los informes, India amenazó con lanzar misiles y exigió el regreso inmediato del piloto, mientras que Pakistán amenazó con represalias "tres veces más". Es posible que también se hayan activado los activos nucleares navales indios.

Desde el final de la Guerra Fría, Washington ha sido el gestor de crisis indispensable en el subcontinente. Pero durante la última crisis, fue la suerte, no la gestión de crisis de Estados Unidos, lo que salvó el día. La administración Trump estuvo mayormente ausente en acción hasta que los eventos casi se salieron de control. Afortunadamente, el piloto indio derribado sobrevivió y su captura pareció detener el ciclo de escalada. Su pronto regreso y la ambigüedad sobre el intercambio de daños que se había desarrollado permitieron una desescalada de ambas partes para salvar la cara.

Tanto India como Pakistán pudieron declarar la victoria durante la última crisis, pero eso puede atar las manos de los líderes en el futuro. La próxima crisis está preparada para involucrar duelos de poder aéreo y ataques profundos de la forma en que los rivales han empleado bombardeos de artillería, no solo dentro sino más allá del territorio en disputa de Cachemira. Ambas partes han interiorizado algunas lecciones peligrosamente optimistas sobre la última crisis. La “nueva normalidad” no es reacia al riesgo. La suposición de que la escalada es "fácil de controlar" se ha afianzado.

Mientras tanto, los incentivos para el conflicto y la escalada pueden estar aumentando. Poco después de la crisis de 2019, el primer ministro indio fue recompensado políticamente con una victoria aplastante, atribuida en gran parte a sus decisiones de seguridad nacional. Nueva Delhi también disfrutó de las recompensas geopolíticas del apoyo diplomático internacional en foros internacionales mientras aumentaba la presión política sobre su adversario. Pakistán también se siente profundamente agraviado por lo que percibe como la anexión unilateral de India en agosto de 2019 del territorio en disputa de Cachemira y la abrogación de su autonomía. Pakistán también puede sentir una ventana de oportunidad ya que Estados Unidos depende una vez más de Islamabad para ayudar a llevar a cabo el proceso de paz afgano, mientras que India parece asediada y estirada con un segundo frente mucho más caliente desde la crisis fronteriza del verano de 2020 con China.

Ciertamente, el reciente alto el fuego es una pausa bienvenida, pero su durabilidad sigue siendo incierta y las crisis aún pueden estallar. Los rivales han renovado sus compromisos con un acuerdo de alto el fuego muchas veces solo para volver a la lucha. La última declaración de alto el fuego en mayo de 2018 presagió un moderado de las hostilidades fronterizas, pero meses más tarde fue seguida por la crisis de Balakot.

Lo que está en juego en la gestión de crisis de EE. UU.

¿Adoptará la administración Biden, como el enfoque de Trump de "Estados Unidos primero", una estrategia de no intervención en la próxima crisis del sur de Asia? Eso sería un error, incluso si al hacerlo se corre el riesgo de alguna fricción con India, que está celosa de su soberanía y prefiere tratar con Pakistán de manera bilateral. Cuando inevitablemente ocurra el próximo brote en el sur de Asia, Joe Biden y su equipo deberán desempolvar el "libro de jugadas" de gestión de crisis. Alguien con experiencia, pericia y relaciones en la región deberá ser la persona de contacto designada para coordinar el flujo de visitas de alto nivel y llamadas telefónicas. Los intereses y expectativas de EE. UU. Deben comunicarse con mucha antelación. Las advertencias de viaje, los planes de evacuación, las opciones de intercambio de inteligencia y las sanciones deben prepararse para dar forma a los incentivos para la moderación y la reducción de la tensión. No hacerlo invita a una escalada incontrolada y pone en peligro los intereses de Estados Unidos en la prevención de una nube en forma de hongo.

Los esfuerzos de gestión de crisis son fundamentales, no ortogonales, para los intereses estadounidenses en el Indo-Pacífico. Algunos han propuesto que Estados Unidos simplemente elija un bando y criticaron los esfuerzos de Estados Unidos para desempeñar un papel de "árbitro neutral" en una crisis futura. Washington ya no es un árbitro neutral entre India y Pakistán, ya que ha realizado una gran "apuesta estratégica" por Nueva Delhi. Sin embargo, Estados Unidos sigue siendo esencial como gestor de crisis cuando los enfrentamientos fronterizos y aéreos amenazan con descontrolarse. Beijing podría ayudar, pero Washington no puede contar con eso ni negociarlo. Se necesita un enfoque proactivo de gestión de crisis de Estados Unidos para prevenir el uso de armas nucleares en el subcontinente.

Incluso un pequeño intercambio nuclear corre el riesgo de una insondable pérdida de vidas en una región densamente poblada. Después de los efectos inmediatos de la explosión, las tormentas de fuego, las emisiones y la radiación persistirían, todo con devastadores impactos ambientales y humanitarios. La ruptura del "tabú nuclear" tendría profundas consecuencias para los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos y para otros rivales con armas nucleares.

Más de 750.000 ciudadanos estadounidenses viven en India y Pakistán. La mayoría se concentra en centros urbanos que serían los objetivos más probables de ataques nucleares. Estados Unidos tiene numerosas prioridades de política exterior en Asia, pero la principal de ellas es proteger a los ciudadanos estadounidenses en el extranjero. Incluso el memorando de 2018 recientemente desclasificado sobre el "Marco estratégico para el Indo-Pacífico" que establecía la lógica de la competencia entre grandes potencias en la región identificó que el mayor interés era defender "la patria y los ciudadanos estadounidenses en el exterior", seguido de los riesgos nucleares en la región.

Un enfoque diplomático avanzado también es consistente con una estrategia del Indo-Pacífico que contrarresta a China. Más allá de la asombrosa pérdida de vidas, un intercambio nuclear entre India y Pakistán devastaría la economía india y su capacidad militar. Cualquier detonación nuclear desencadenaría una catástrofe humanitaria, dañaría el agua potable y el suministro de alimentos, y tendría un efecto paralizador en la inversión y el comercio extranjeros que desarmaría a India de la competencia de grandes potencias durante al menos una década. Una India significativamente debilitada incluso por un intercambio nuclear limitado no estaría en posición de ayudar a equilibrar a China o desempeñar el papel de anclaje en el Indo-Pacífico que la estrategia de Estados Unidos ha previsto. Además, no estar a la altura de la gestión de crisis confirmaría las preocupaciones sobre la reducción del ámbito de la diplomacia estadounidense y disminuiría la confianza en que Estados Unidos podría promover la paz y la prosperidad.

Calificaciones

Sin duda, existe un problema de riesgo moral en el que India y Pakistán corren riesgos mientras cuentan con Estados Unidos o la comunidad internacional para rescatarlos como lo han hecho en el pasado. Esta es una preocupación real que los legisladores estadounidenses deben sopesar con cuidado, pero existen métodos creativos tanto para desactivar una crisis como para desincentivar a las partes de instigar o intensificar una nueva en el futuro.

Hay varias vías por las que podría ocurrir otra crisis en el subcontinente. Sin embargo, si es provocado una vez más por terroristas con base en Pakistán, hay formas de hacer que las partes patrocinadoras rindan cuentas sin dar luz verde a la escalada del conflicto. Washington tiene muchas herramientas a su disposición para ayudar a reducir la escalada de la próxima crisis y disuadir a las futuras. Estos incluyen presiones diplomáticas y sanciones financieras. Estados Unidos podría tener la perspectiva de mejorar o retirar el intercambio de inteligencia, la cooperación antiterrorista o incluso la asistencia militar directa y personalizada.

Estados Unidos tiene mucho que perder si deja que una espiral nuclear en aumento siga su curso en el corazón de Asia y mucho que ganar si se detiene esa cadena de eventos. Mucho está en juego aquí, comenzando con la norma contra el uso de armas nucleares en la guerra, el bienestar de los ciudadanos estadounidenses y el futuro de la geopolítica asiática. Por esa razón, la administración de Biden haría bien en eliminar las dudas y preparar su manual de gestión de crisis.

domingo, 13 de septiembre de 2020

Tensión en el Mediterráneo

¡Tensión mediterránea!

por Brian McConville || The Defensiomen





Francia y Grecia


Francia, España, Italia, Portugal, Grecia, Chipre y Malta celebraron hoy una Cumbre del Sur de la UE. La atención se centró en la actividad turca en el Mediterráneo oriental. Una vez finalizada la sesión, emitieron una declaración: "Declaración conjunta de la Cumbre Sur de la UE: Estamos listos para elaborar una lista de sanciones contra Turquía a menos que se retracte de sus acciones unilaterales".

Algunas citas / puntos interesantes.

Francia; Francia acusó a Turquía de "jugar un juego de dominación y control en el Mediterráneo". Francia también pidió a Turquía que deje de perforar en el Mediterráneo y de exportar armas a Libia.

Chipre; Chipre acusó a Ankara de violar la soberanía de dos países europeos, Chipre y Grecia, y también declaró que "utilizaremos todas las herramientas para hacer frente a las medidas turcas ilegales relacionadas con las operaciones de exploración en nuestras aguas territoriales".

Grecia; acordó la estrategia contra Turquía. Se exigió el fin de las "provocaciones". El gobierno griego declaró que “Grecia no está sola”.



Turquía en la cumbre; “La parte griega no está preparada para un diálogo sincero con nosotros. El acuerdo entre Egipto y Grecia perjudica los intereses de Turquía y sus derechos marítimos ”. En la foto se muestra un tweet de Fahrettin Altun, el director de comunicaciones de Turquía.

Grecia y Francia también acordaron una "asociación estratégica" y que estaban en "total acuerdo" con respecto a Turquía.

viernes, 12 de junio de 2020

Las malas relaciones diplómaticas entre Polonia y Rusia


Relaciones entre Rusia y Polonia: las peores desde la Segunda Guerra Mundial y su rápido deterioro

Institute for Global Threats and Democracies Studies

Por David DeBatto

Como todas las naciones del este de Europa, Polonia pasó muchos años bajo el dominio ruso / soviético. Excepto por breves períodos de independencia desde 1794-1795, y luego nuevamente desde 1918 hasta 1939, Polonia fue subyugada bajo el dominio imperial ruso desde 1772 hasta 1918. Después del final de la Segunda Guerra Mundial, Polonia quedó bajo el dominio soviético desde 1945 hasta que declaró su independencia en 1989 a raíz de la disolución caótica de la Unión Soviética. En virtud de su desafortunada ubicación geográfica que limita con Lituania, Bielorrusia, Ucrania y el enclave ruso de Kaliningrado, Moscú siempre ha considerado a Polonia como parte de su cercano exterior y dentro de sus esferas de influencia política y militar. Después del colapso de la Unión Soviética en 1991, los líderes rusos acuñaron la frase, cerca del extranjero, en referencia a las naciones de Europa del Este que anteriormente formaban parte de la Unión Soviética y que a menudo contenían una gran población de habla rusa. Polonia fue una de esas naciones, y Moscú nunca ha olvidado su antiguo estado vasallo y su antiguo gobernante. Con su larga memoria colectiva y su comportamiento agresivo reciente, ¿intentará Moscú volver a llevar a Polonia al Imperio ruso del zar Vladimir I, o el Kremlin simplemente se contentará con causar interrupciones y sembrar el caos en Varsovia?

Recientes acciones militares en Siria, Libia, Donbas y Crimea demuestran claramente la propensión de Moscú a asumir riesgos. Según el general de brigada estadounidense Gregory Hadfield, subdirector de inteligencia de AFRICOM, “Rusia está ejecutando el mismo libro de jugadas (en Libia) que se empleó con éxito en Crimea, Ucrania y, en menor medida, en Siria. Rusia ha demostrado su disposición a violar a las naciones soberanas, y parece dispuesto a hacer lo mismo en África ". Las acciones en Libia representan una expansión peligrosa de la agresión militar rusa en el Magreb (norte de África), una región que no había sido blanco de Moscú. Con este desarrollo, Rusia ha comprometido fuerzas, tanto militares como civiles mercenarios, en una región que se extiende desde el este del Mediterráneo en Libia hasta el oeste del Mediterráneo en Siria, un área que abarca casi la mitad de la costa de la región mediterránea. ¿Es de extrañar que a la OTAN le preocupe la agresión rusa en su cercano extranjero?

Las relaciones ruso-polacas alcanzaron un nuevo nivel cuando se descubrió que alrededor de 22,000 oficiales militares e intelectuales civiles polacos habían sido asesinados y luego enterrados a toda prisa en el bosque de Katyn cerca de Smolensk, en el oeste de Rusia, en algún momento de 1940, poco después de la invasión soviética del este de Polonia en Polonia. 1939 por el ejército soviético. Los soviéticos habían negado repetidamente cualquier participación en la masacre y culparon de las atrocidades a los nazis. Una investigación del Congreso estadounidense en 1951 demostró de manera concluyente que el NKVD soviético (precursor del KGB) fue responsable de los asesinatos en masa. Aunque este hallazgo no se hizo público durante muchos años debido a razones diplomáticas y de inteligencia, el informe finalmente fue publicado por una orden ejecutiva del presidente Obama en 2011. Como se puede imaginar, esta revelación no le cayó bien a Polonia, aunque la mayoría de los polacos Siempre había sospechado lo mismo de todos modos. Años de opresión soviética desde 1945 - 1989 se sumaron al empeoramiento de las relaciones. Justo cuando parecía que las relaciones no podían empeorar, en 2010 un avión que transportaba al presidente polaco Lech Kaczynski y docenas de los principales líderes militares y civiles polacos se estrelló cerca del lugar de la Masacre del Bosque Katyn cerca de Smolensk, Rusia, 70 años antes. Las 97 personas a bordo fueron asesinadas. El avión era un Tupolev Tu-154 construido por los soviéticos, por lo que inmediatamente surgieron acusaciones de sabotaje. Algunos polacos incluso acusaron al ejército ruso de derribar el avión.





KATYŃ, RUSIA, 8 DE ABRIL DE 2017. CEMENTERIO DE GUERRA POLACO EN EL CAMPO DEL COMPLEJO MEMORIAL DEL ESTADO "KATYN". © TOMASZ GZELL (PAP). Foto.

Como si derramar gasolina sobre el ya furioso fuego de la ira polaca sobre las relaciones ruso-polacas, en diciembre de 2019, Vladimir Putin decidió hacer una declaración escandalosa e inflamatoria que culpó directamente del comienzo de la Segunda Guerra Mundial en Europa a los pies de Polonia, el país cuya invasión de la Alemania nazi en septiembre de 1939 lanzó el inicio oficial de la guerra. Luego, Polonia sufrió algunas de las peores atrocidades nazis de la guerra, incluido el genocidio casi completo de su población judía. Nada de eso le importaba al presidente ruso. Según Putin, "fueron ellos", dijo, "quienes, mientras perseguían sus ambiciones mercenarias y exorbitantes, dejaron a su pueblo, el pueblo polaco, abierto al ataque de la maquinaria militar de Alemania y, además, en general contribuyeron al comienzo de la Segunda Guerra Mundial ". Por supuesto, tenía muchas racionalizaciones para el Pacto Molotov-Ribbentrop, el acuerdo entre la Unión Soviética y Alemania que permitió a Stalin invadir y ocupar el este de Polonia, mientras que Hitler invadió y ocupó el oeste de Polonia. Ese hecho no está incluido en ningún libro de texto ruso, y que yo sepa, nunca ha sido incluido en ningún libro de texto estadounidense. Sin embargo, estoy bastante seguro de que el pueblo polaco no necesita ningún libro de texto para recordarles esa traición. Nunca lo olvidarán.

Para llevar todo esto de nuevo al día actual, la OTAN y el resto del mundo todavía están en medio de lidiar con la pandemia de Covid-19 y todas las consecuencias médicas y económicas asociadas con esta crisis internacional. La Unión Europea (UE) ha sufrido un golpe económico masivo debido a las cuarentenas y los cierres de sus economías nacionales. Como ejemplo de lo devastadora que es esta crisis económica, Francia y Alemania anunciaron recientemente una propuesta sin precedentes para otorgar a la UE unos 580 mil millones de dólares como una subvención para ayudar a rescatar a los miembros más necesitados, no se requiere un reembolso. La OTAN, aunque inicialmente tardó en responder, ahora ha proporcionado a muchas naciones suministros médicos, personal médico y logístico muy necesarios, así como otros servicios cruciales. Su apoyo a las naciones miembros e incluso a las naciones no miembros está en curso. Sin embargo, no es ningún secreto que esta pandemia inesperada y sin precedentes ha agotado enormemente los recursos de la OTAN. Ese hecho no ha pasado desapercibido para el Kremlin.

Aunque Rusia también ha sufrido bajo la pandemia de Covid-19, eso no ha frenado las ambiciones militares y políticas de Putin. No muestra signos ni saca tropas de Siria, Crimea o el este de Ucrania, y acaba de lanzar una misión muy controvertida en Libia, que incluye mercenarios y aviones de combate. Esto no parece ser un hombre que está recuperando sus movimientos expansionistas en el corto plazo. Entonces, ¿qué significa todo esto para Polonia y la OTAN?
Polonia es un orgulloso miembro de la OTAN, alberga varias unidades militares de los países miembros de la OTAN (incluido Estados Unidos), y actualmente está en negociaciones con los estadounidenses para construir una base importante para el ejército de EE. UU. En Polonia, un movimiento controvertido que ha enojado a Moscú . Ya sea que Moscú esté ofendido o no, la OTAN y el ejército de los EE. UU. se comprometen a una presencia continua en Polonia en el futuro previsible. El Kremlin solo necesita mirar sus propias acciones en Crimea, Donbas, Siria y ahora, Libia, así como sus ataques cibernéticos contra Estonia y Lituania para comprender este compromiso renovado con Polonia.

Un buen ejemplo de esa presencia renovada de la OTAN son los ejercicios anuales de juegos de guerra, como el Espíritu Ágil de este año. En un esfuerzo por sembrar la confusión y la desconfianza entre los estadounidenses y sus homólogos polacos, la unidad de guerra cibernética de la rama de inteligencia militar rusa, el GRU, lanzó una importante campaña de desinformación durante el ejercicio Agile Spirit de este año. Se organizaron entrevistas falsas con comandantes estadounidenses y se hicieron comentarios supuestamente despectivos sobre el pueblo y los militares polacos. Se insertaron y publicaron en las redes sociales otras noticias falsas diseñadas para fomentar el caos durante el ejercicio militar. El portavoz del gobierno polaco, Stanislaw Zaryn, dijo sobre el ciberataque de GRU en una larga declaración: "La campaña de desinformación es un intento de romper la cohesión de la alianza," destruir la imagen de Estados Unidos ". y debilitar su compromiso en Europa, y plantear dudas sobre la fiabilidad de los países en el flanco oriental de la OTAN ". Afortunadamente, este ataque se identificó temprano y no se causó ningún daño grave. Pero no será la última vez que este tipo de ataque le sucede a un miembro de la OTAN. De hecho, "el Ministerio de Defensa de Lituania el mes pasado dijo que había habido 807 casos de información falsa o engañosa desde febrero sobre el virus, gran parte centrada en Lituania".

Así sigue y sigue. Es muy probable que Polonia experimente muchas más campañas de desinformación como esta, y lo más probable es que las futuras campañas sean de una naturaleza más sofisticada. Moscú, sin lugar a dudas, continuará empujando el sobre y verá cuánto pueden salirse con la suya. Polonia no es segura, de ninguna manera, y ellos lo saben. Estos ciberataques son en realidad actos de guerra lanzados por Rusia en un ámbito digital contra una nación soberana. En mi opinión, no son diferentes de si varias divisiones blindadas rusas respaldadas por infantería de apoyo y cobertura aérea, atravesaron la frontera polaca y abrieron fuego. Estos ataques son, de hecho, las primeras rondas de una guerra, una guerra cibernética si se quiere, pero una guerra, sin embargo. La forma en que la OTAN responda a estos ataques contra los países miembros, estos actos de guerra, determinará el futuro de Polonia, el futuro de la alianza y el futuro de Europa occidental.

Rezo para que elijan la respuesta correcta, y pronto.

viernes, 22 de mayo de 2020

China "jamás tolerará" la secesión de Taiwán

El régimen chino declaró que “jamás tolerará” una secesión de Taiwán

La presidenta de la isla ofreció diálogo a Beijing dijo que debe encontrar la manera de “coexistir” con un país democrático que no aceptará la dominación de las autoridades comunistas
Infobae




China “jamás tolerará” la secesión de Taiwán declaró un responsable gubernamental chino a la agencia estatal Xinhua, en respuesta a las declaraciones de la presidenta taiwanesa Tsai Ing-wen, que pertenece a un partido independentista y es criticada por las autoridades comunistas.

“Tenemos una determinación inquebrantable, una confianza total y todas las capacidades para defender la soberanía nacional y la integridad territorial”, advirtió el portavoz de la Oficina de Asuntos de Taiwán, Ma Xiaoguang, según declaraciones difundidas por la agencia de noticias Xinhua (China Nueva).

Beijing “jamás tolerará actividades separatistas”, dijo el portavoz.

Este miércoles, en el discurso de investidura de su segundo mandato presidencial, Tsai dijo que China debe encontrar la manera de “coexistir” con un Taiwán democrático que no aceptará la dominación de las autoridades comunistas.

“No aceptaremos que las autoridades de Beijing usen (el principio de) ‘un país, dos sistemas’ para degradar Taiwán y minar el statu quo del Estrecho (de Formosa)”, aseguró Tsai, quien apostó por una relación regida por “la paz, la igualdad, la democracia y el diálogo”.


La presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen. EFE/EPA/TAIWAN PRESIDENTIAL OFFICE

“Las relaciones en el Estrecho han llegado a un punto de inflexión histórico. Ambos lados tienen la obligación de encontrar un modo de coexistir a largo plazo y prevenir la intensificación del antagonismo y las diferencias”, dijo la mandataria, partidaria de la independencia taiwanesa

Tsai fue reelegida de manera contundente en enero, pese a los esfuerzos de Beijing por aislar a Taiwán y minar su economía desde que la dirigente llegó al poder en 2016.

Beijing defiende la idea de “un país, dos sistemas” para Taiwán, al igual que hace con Hong Kong. Así, la isla conservaría sus libertades pero estaría bajo el control de Beijing. Tsai rechazó tajantemente este sistema durante su discurso del miércoles.

Taiwán, que tiene su propia moneda, bandera, ejército, diplomacia y gobierno, está de hecho separada políticamente de China desde hace 70 años. Pero solamente un puñado de países cada vez menor reconoce a la isla como país independiente.

Con información de AFP

viernes, 1 de mayo de 2020

Brasil advirtió al narcoestado venezolano que retire sus diplomáticos

Brasil advirtió a Venezuela que los diplomáticos de Nicolás Maduro deben dejar el país esta semana


En un mensaje dirigido a la embajada, la Cancillería brasileña indicó que “según tratativas anteriores”, mediante las cuales ambos Gobiernos comenzaron a retirar a su personal diplomático, los funcionarios venezolanos deberán irse antes del 2 de mayo
Infobae


Nicolás Maduro

El Gobierno brasileño recordó a los diplomáticos venezolanos que representan a Nicolás Maduro que deben dejar el país antes del sábado, según se acordó en marzo pasado, confirmaron a la agencia de noticias EFE este miércoles fuentes oficiales.

En un mensaje dirigido a la embajada, la Cancillería brasileña indicó que “según tratativas anteriores”, realizadas en marzo pasado y mediante las cuales ambos Gobiernos comenzaron a retirar a su personal diplomático, los funcionarios venezolanos deberán abandonar el país antes del 2 de mayo, dijeron a EFE fuentes diplomáticas.

La medida afecta a un total de 34 diplomáticos que hasta ahora ocupaban diversos cargos en la Embajada venezolana en Brasilia y en los seis consulados que el país caribeño tiene en Brasil.

Del mismo modo, el Gobierno de Jair Bolsonaro ha retirado gradualmente de Venezuela a todos sus diplomáticos de ese país, aunque ha aclarado que el personal local de la embajada y los consulados seguirá atendiendo a la comunidad brasileña.


El Gobierno de Jair Bolsonaro ha retirado gradualmente de Venezuela a todos sus diplomáticos de ese país (REUTERS/Ueslei Marcelino)

El Gobierno de Bolsonaro, uno de los más fuertes críticos de Nicolás Maduro, reconoce como presidente legítimo e interino de Venezuela al líder opositor y presidente del Parlamento Juan Guaidó desde inicios del año pasado.

Las relaciones entre ambos países, sin embargo, comenzaron a tensarse en 2017, cuando el entonces presidente brasileño Michel Temer impulsó la suspensión de Venezuela del Mercosur.

Las fricciones fueron mayores desde el 1 de enero de 2019, cuando asumió el poder Bolsonaro, quien al igual que cerca de 60 países del mundo dejó de reconocer a Maduro como presidente venezolano y apoyó la proclamación de Guaidó como gobernante.

Bolsonaro también ha reconocido a la venezolana María Teresa Belandria como legítima embajadora de ese país en Brasil, aunque aún con esas tensiones no ha suspendido las relaciones diplomáticas con el país vecino.

Brasil es desde hace unos dos años el destino de decenas de miles de venezolanos que escapan de la crisis económica, política y social de su país.

Según cálculos oficiales, desde 2018 más de 70.000 venezolanos se han instalado en Brasil, cuyo Gobierno mantiene amplios programas de apoyo junto con organizaciones humanitarias y agencias de la ONU, sobre todo en el estado de Roraima, fronterizo con Venezuela.

(Con información de EFE)

jueves, 20 de febrero de 2020

Moscú y Turquía no cierra un acuerdo de compromiso sobre Siria ¿Y ahora?

Moscú y Ankara no logran llegar a un compromiso sobre Siria. ¿Qué pasará después?

The Defensionem

Las conversaciones han estado en curso durante varios días entre diplomáticos turcos y rusos en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia en Moscú. Sin embargo, más temprano hoy, Erdogan anunció que todavía no se había alcanzado un compromiso y que se acercaba el momento de una ofensiva militar turca contra Siria.



Mapa 1: la supuesta propuesta rusa

Tanto Turquía como Moscú han estado promoviendo posiciones extremas durante las negociaciones. Al parecer, Moscú ha presentado un mapa que muestra todo Idlib bajo control sirio y Turquía solo tiene el control de una delgada franja de tierra junto a su propia frontera ... (Ver mapa 1).

Ankara, por su parte, quiere que el ejército sirio se retire más allá de Idlib, de vuelta a su posición inicial (la llamada posición de Sochi). Obviamente, Damasco no va a estar de acuerdo con esto: el frente rebelde / yihadista se está desmoronando y la SAA avanza a diario, finalmente, después de semanas y meses de lucha. Las fuerzas sirias y sus aliados no controlaron ninguna parte de Idlib en noviembre de 2019. Ahora controlan más del 50% de la provincia.


Mapa 2: requisitos mínimos de Damasco.

En azul, el territorio reconquistado. En rojo, las autopistas M4 y M5

Damasco, por su parte, ha establecido un objetivo mínimo: retomar el control de la autopista Damasco-Alepo M-5 y la autopista Latakia-Alepo M-4. Esto podría ser una base para un compromiso entre todas las partes: a corto plazo, la SAA renunciaría a reconquistar la ciudad de Idlib y Turquía y sus representantes mantendrían el control nominal de aproximadamente 1/3 de la provincia (ver mapa 2).

Obviamente, tanto la SAA como el ejército turco están trabajando en un plan B. Ambas partes han estado vertiendo refuerzos en la región. El mapa 3 muestra que el SAA podría salir de Alepo y empujar hacia el oeste hacia la frontera turca, sellando el camino principal de suministro a Idlib. Obviamente, esto sería un casus beli para Ankara.

Erdogan ha dicho que la ofensiva turca comenzaría antes de finales de febrero. El SAA sigue avanzando.




La campaña anti-argentina fue por Malvinas

Ex director de la Escuela Superior de Guerra sostuvo que la campaña anti argentina fue contra la reivindicación de Malvinas El coronel Gabri...