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lunes, 21 de febrero de 2022
Juegos de ciberguerra (Rosendo Fraga)
Juegos de ciberguerra
Las empresas tecnológicas se están viendo arrastradas al tablero de la geopolítica. El conflicto Rusia y Ucrania, banco de pruebas de una nueva era.
Por Rosendo Fraga
El mundo de Internet tiene un lejano origen estatal: fue creado como una red de comunicaciones segura del Pentágono, que pasó después al uso público. Son muchos los adelantos científicos y tecnológicos que se generaron en el ámbito militar, como por ejemplo el desarrollo de la energía nuclear, hoy la esperanza para una energía más sustentable.
A lo largo de aproximadamente tres décadas, las empresas tecnológicas pasaron de simples emprendimientos individuales o de pocas personas, a ser las grandes empresas que hoy conocemos, como Amazon, Google, Facebook, Twitter y Apple, entre otras.
Su valor bursátil permitió ir midiendo su importancia y poder económico. Fueron empresas globalizadas que se desarrollaron rápidamente en el ámbito privado con carácter trasnacional, y fuera del control o la regulación de los Estados. Parecía haberse gestado un mundo por encima de éstos, más fuerte que gobiernos y sistemas políticos.
Ya una década atrás se fueron delineando tres modelos de regulación estatal de Internet: la estadounidense, versión extrema del libre mercado; la europea, con tendencia a la regulación; y la de China, bajo fuerte control estatal. A ello se suma la “deep web”, una suerte de Internet clandestina que permite diversas actividades ilícitas.
Las tecnológicas y los países
En la primera década del siglo XXI el ámbito global al margen de los Estados fue el modelo que permitió la expansión y consolidación de los “grandes gigantes” de Internet. Pero en la segunda década este mundo se nacionalizó.
Las empresas comenzaron a pertenecer a los países, no en cuanto a su propiedad, sino como sujetos de la pugna geopolítica. La pugna entre Estados Unidos y China por la hegemonía mundial, que se desarrollaba en el ámbito comercial, militar y espacial, se trasladó plenamente al de las empresas tecnológicas.
Las estadounidenses se asumieron como tales, buscando y obteniendo la protección de Washington para sus actividades. A su vez, las chinas también se nacionalizaron y el papel de Huawei en la tecnología 5G fue un ejemplo evidente. Es decir, el campo tecnológico pasó a ser un nuevo ámbito del enfrentamiento geopolítico. Esta pugna se expandió entre las dos potencias, buscando que los demás países del mundo se alinearan con su modelo tecnológico.
Esta pugna se expandió entre las dos potencias, buscando que los demás países del mundo se alinearan con su modelo tecnológico.
Pero al mismo tiempo surgió un cuestionamiento político: la capacidad y el poder de estas empresas para manipular resultados electorales, mediante el uso de los datos de los usuarios. Facebook, en particular, fue blanco de denuncias en Estados Unidos y el Reino Unido por esta causa. Las grandes empresas tecnológicas pasaron a ser un riesgo para la esencia del sistema democrático. Esto las afectó en su imagen y generó una prevención de las fuerzas políticas respecto a ellas.
A eso se sumó el cuestionamiento por el uso económico de los datos de los usuarios, introduciendo una discusión sobre el derecho de propiedad, lo que tampoco favoreció la imagen de estas empresas.
Desde el punto de vista militar, se sumaron nuevas amenazas. Surgieron los términos de ciberseguridad y ciberguerra. Las grandes potencias comienzan a ser acusadas de este tipo de actividades. Estados Unidos y Europa acusan a Rusia y a China de emprender y preparar acciones de agresión política. Agregaron el riesgo de que este tipo de acciones pudiesen afectar los sistemas tecnológicos de los enemigos, paralizando servicios y actividades.
Al mismo tiempo, el crimen organizado comenzó a hackear a grandes empresas y grandes usuarios exigiendo rescates económicos, que en muchos casos se pagaron. Entre el uso con fines militares y el que le da el crimen organizado, la frontera no parece nítida.
El ciberterrorismo es otra faceta que se plantea como amenaza concreta gracias a Internet. Ha permitido la supervivencia de los grupos del extremismo islámico, la comunicación entre sus miembros y el acceso a métodos de acción terrorista. Utilidad militar, crimen organizado y terrorismo encuentran en este ámbito posibilidades concretas de acción.
Una influencia inédita
¿Hay algún antecedente histórico de algo similar al mundo de la Internet desafiando a los gobiernos y sociedades? Si bien hay antecedentes de procesos de globalización, es difícil encontrar procesos con los cuales puedan realizarse comparaciones o encontrarse similitudes. Algunos estudiosos de la literatura han encontrado en la obra de Jorge Luis Borges antecedentes de la Internet como concepto, medio siglo antes de que esta se desarrollara, como en el caso del cuento “El Aleph”.
El uso de las fake news con fines políticos se fue difundiendo y su uso en campañas electorales es ahora común y frecuente. Ello contribuyó al clima de “polarización política” que predomina en Occidente en los últimos años.
No sólo Facebook, Google y Twitter fueron usados como medio de difusión política en la órbita estadounidense: también sucedió con empresas chinas como Tik Tok.
Surgió también un conflicto entre las grandes empresas tecnológicas y los medios de comunicación tradicionales (televisión, radio, prensa gráfica, etc.) por la propiedad de las noticias. La difusión gratuita de los contenidos acentuó el traslado de los usuarios de los medios tradicionales a la web. Eso hizo que el periodismo clásico se sumara a las voces críticas contra los dueños de las empresas tecnológicas.
Jeff Bezos tiene una de las dos fortunas más grandes del mundo y también es uno de los dos emprendedores privados más relevantes de la carrera espacial.
En el ámbito empresario, el poder de estas empresas se hizo creciente y evidente, y no sólo por su valor bursátil. El dueño de Amazon, Jeff Bezos, tiene una de las dos fortunas más grandes del mundo, y también es uno de los dos emprendedores privados más relevantes de la carrera espacial, en asociación con la NASA. Probablemente, la ocupación y explotación económica de los territorios espaciales será el próximo salto científico y geopolítico, en el cual comienzan a jugar un rol algunos dueños de tecnológicas.
El conflicto entre Rusia y la OTAN, el más relevante en el ámbito político y estratégico desde la disolución de la Unión Soviética, muestra la importancia del llamado “ciberespacio”. Siete ministerios de Ucrania fueron hackeados en la tercera semana de enero. Hay quienes piensan que si el conflicto deriva al plano militar, la fecha del inicio de las operaciones deberá ubicarse en ese hecho.
Guerra híbrida
Este conflicto también muestra lo que es el concepto de “guerra híbrida”, en la cual Rusia parece ser la potencia más capacitada. Este tipo de guerra combina las fuerzas armadas tradicionales con milicias, fuerzas especiales encubiertas y operaciones en el ciberespacio.
Las grandes empresas tecnológicas fueron una novedad que produjo grandes transformaciones inéditas. Pero ahora ellas se enfrentan a riesgos y amenazas que las obligan a salir de su ensimismamiento para entender la historia, la política, el poder, la guerra, la creciente desigualdad social, los nacionalismos, las religiones y la cultura.
Hasta ahora, en su actividad ha predominado la rentabilidad como expresión del espíritu emprendedor del capitalismo. Pero ahora su supervivencia dependerá más de la capacidad de entender y comprender un mundo que hasta ahora les ha sido ajeno.
viernes, 11 de junio de 2021
Guerras grises: Su falta de sentido estratégico
50 sombras de Gray: por qué el concepto de Guerras Grises carece de sentido estratégico
Adam Elkus || War on the Rocks
Muchos hombres, a medida que envejecen, comienzan a preocuparse por las canas. Los militares estadounidenses, sin embargo, se preocupan por las guerras grises. Las guerras grises son, como señaló el ex comandante del Comando de Operaciones Especiales de EE. UU., Guerras en las que grupos o entidades "buscan asegurar sus objetivos mientras minimizan el alcance y la escala del combate real". Estas guerras y conflictos geopolíticos, que van desde la anexión rusa de Crimea y su continua agresión en Ucrania hasta el reinado de terror de Boko Haram en Nigeria, requieren supuestamente nuevos medios de formación, organización y doctrina. Solo hay un problema: el concepto de "guerras grises" carece incluso del sentido estratégico más básico. Al igual que el libro y la película 50 Shades of Grey, el concepto de las guerras grises exagera enormemente sus propias transgresiones de la norma. Debajo de la exageración hay algo más bien ooh-la-lame en lugar de ooh-la-la.
En primer lugar, debe observarse que esta definición, que se aplica tanto a las guerras con los negables "hombrecitos verdes" de Vladimir Putin como a las guerras de Oriente Medio en Irak y Siria con maniobras móviles de armas combinadas, es incoherente. Sí, Putin lo mantiene discreto, pero ¿puede realmente decirse lo mismo de cualquiera de las facciones sirias o iraquíes que se disputan las principales ciudades y se twittean imágenes de decapitaciones entre sí? Si esta última forma de combate carece de alcance y escala, ciertamente no carece de ferocidad debido a las intenciones de los combatientes (que luchan todos por su supervivencia). Y también se puede objetar la idea de que, para empezar, estos conflictos también carecen de alcance y escala. Todas las facciones en Siria e Irak están librando una guerra de la mayor ferocidad, y la expansión del Estado Islámico a campos de batalla más allá de Irak y Siria sugiere que el conflicto no necesariamente se limita a sus principales escenarios de operaciones.
La terminología de la zona gris también se ha aplicado para caracterizar el conflicto en el Mar de China Meridional. ¿Seguramente las diversas operaciones de Putin, las disputas territoriales chinas, las guerras civiles en Irak y Siria y el terrorismo de Boko Haram en Nigeria no son igualmente grises? La idea de que el término abarque de alguna manera de manera significativa todos estos conflictos es extraña. Pero este no es el mayor defecto del concepto de guerras grises. Es otro ejemplo más del problema recurrente de los estrategas militares y analistas civiles que inventan una nueva terminología para reemplazar conceptos olvidados, aunque quizás más coherentes. Las guerras de la zona gris parecen ser una combinación de dos ideas muy conocidas en estrategia militar y ciencia política: guerras limitadas y competencia.
Las guerras grises a menudo se definen como guerras en las que los combatientes minimizan el alcance y la escala del combate. No se trata tanto de una nueva estratagema exótica como de la constatación de que, como señaló Carl von Clausewitz, la guerra absoluta, la guerra sin restricciones de ningún tipo de limitación política, es en gran medida, si no completamente, imposible en la práctica. El contexto político de la guerra siempre implica cierto grado de minimizar el alcance y la escala del combate.
Por ejemplo, Estados Unidos no golpeó la parte continental de China en la Guerra de Corea, y Gran Bretaña en su mayoría dejó la parte continental de Argentina ilesa en la Guerra de las Malvinas. Durante el apogeo del conflicto en Afganistán, tampoco invadimos Pakistán para atacar a las fuerzas enemigas con base allí, sino que las atacamos desde el aire. Diablos, en la Guerra del Golfo de 1991 limitamos el alcance y la escala del combate por diseño, al pesar de aquellos que creían que podríamos haber destruido al ejército iraquí o deberíamos haber derrocado a Saddam Hussein en ese mismo momento.
Finalmente, en muchas guerras de principios del siglo moderno, la decisión de las batallas estuvo limitada por preocupaciones políticas y logísticas. Seguramente todos estos no equivalen a guerras grises, ¿verdad? La vaguedad de la construcción, especialmente cuando se trata de distinguir las guerras grises de hoy de las guerras más antiguas, aparentemente no grises, es extremadamente problemática. En segundo lugar, muchos de los ejemplos que los teóricos de las guerras grises citan como novedosos son de hecho bastante antiguos. Se dice que Rusia, por ejemplo, está participando en una guerra de zona gris porque opera en un umbral entre lo que vemos como guerra y paz.
Por supuesto, no hay nada eterno o fijo en este umbral. Los estados han entrado en guerra por las leyes de prohibición de drogas de otros estados, la seguridad de los estudiantes de medicina que estudian en el extranjero y, en ocasiones, también para generar crecimiento económico y una nueva corriente de cautivos humanos para sacrificarlos a los dioses. Entonces, la práctica aparentemente nueva de operar en un umbral entre la guerra y la paz es en realidad solo sentido común. Si cree que su oponente tiene un umbral para cuando esté dispuesto a escalar, simplemente puede mantener sus fechorías por debajo de ese umbral y obtener lo que quiere.
Durante la Guerra Fría, los paquistaníes dirigieron la insurgencia y el terrorismo contra la Unión Soviética y sus aliados locales en Afganistán. Debido a que la seguridad de Pakistán estaba garantizada por los Estados Unidos, Pakistán se sintió libre de fomentar rebeliones contra Moscú y su régimen títere siempre que la operación no empujara a los soviéticos a un combate abierto con Islamabad. Los paquistaníes también siempre se han involucrado en operaciones de conflicto de baja intensidad contra la India y han patrocinado la insurgencia y el terrorismo con la expectativa de que podrían operar por debajo del umbral de Nueva Delhi para las represalias. La creencia de que los indios no contraatacarán puede no ser una presunción válida porque la India se ha vuelto cada vez más propensa a tomar represalias por el apoyo y la tolerancia paquistaníes al terrorismo. Sin embargo, esta suposición ha motivado a todas las operaciones paquistaníes desde su patrocinio de terroristas e insurgentes de Cachemira hasta su propia táctica durante la Guerra de Kargil de 1999.
No necesitamos ninguna terminología nueva y exótica para este tipo de actividad. Me vienen a la mente cosas como la guerra por poderes, el corte de salami, las estrategias coercitivas, el dominio de la escalada y, sobre todo, la competencia. Obligar a un enemigo es obligarlo a hacer lo que desee, hiriéndolo y planteando la amenaza de daños futuros, hasta que llore, tío. El economista y estratega militar Thomas Schelling escribió sobre cómo hacerlo en Arms and Influence, escrito en el apogeo de la Guerra Fría. Esta competencia puede ocurrir a través de una campaña de bombardeos o algunos enfrentamientos aislados, fintas, amenazas o maniobras. El mecanismo no es tan importante como el uso y / o amenaza de violencia armada y otros medios relevantes para conseguir que alguien haga lo que nos plazca. Parece que nos hemos olvidado de estas venerables ideas en nuestro precipitado salto a la zona gris.
Desafortunadamente, la supuesta novedad de las operaciones de la zona gris expone mucho más que el analfabetismo histórico y el entusiasmo por las modas terminológicas. También sugiere una falta de aprendizaje de la historia. Los soldados, civiles y analistas estadounidenses soportaron dolorosamente décadas de frustración durante la Guerra Fría pensando en cómo hacer frente a los componentes de lo que hoy consideramos como conflictos de la zona gris. Produjeron suficientes publicaciones teóricas, personales y científicas sobre el tema para llenar una biblioteca de investigación completa. Y en el camino experimentaron muchos errores o tomaron decisiones poco fiables que, por pura suerte, no terminaron en una catástrofe nuclear. No todas estas ideas y experiencias son útiles para los problemas actuales, pero al menos merecen un mínimo de consideración.
El hecho de que tengamos que inventar nuevas teorías, terminología y modos de práctica para lidiar con guerras grises supuestamente novedosas es una acusación de una negativa a explotar cantidades masivas de conocimiento y experiencia existentes. Los dólares de los impuestos de sus padres y abuelos pagaron por un establecimiento de investigación masivo que produjo enormes cantidades de material sobre operaciones irregulares y operativos clandestinos, la confusión de las represalias masivas por la toma de poder incremental y la estrategia para guerras limitadas que involucran adversarios complejos que con frecuencia están dispuestos a utilizar Operaciones de propaganda y engaño. Este dinero también ha pagado una gran cantidad de investigación y análisis sobre cómo contrarrestar tales amenazas, muchas de las cuales se pudren sin leer en las bibliotecas de investigación.
Desafortunadamente, aunque parecemos perfectamente satisfechos con tirar el conocimiento y las experiencias que cuestan cantidades sustanciales de dinero e innumerables soldados muertos para obtener, las tarjetas de biblioteca de nuestros adversarios no están exactamente sin usar. Como ha observado Timothy L. Thomas, los rusos se benefician del impacto acumulativo de décadas de investigación y análisis sobre varios tipos de operaciones psicológicas y de información que comenzaron a principios de la década de 1960. Se puede trazar una línea muy clara hasta los orígenes soviéticos de la práctica "gris" rusa actual. De hecho, tal vez, como señaló un analista, el hecho de que veamos la práctica rusa como novedosa podría muy bien ser una función del éxito de la artimaña rusa:
[C] ontemporalmente la guerra de información de Rusia mezcla las tácticas de desinformación militar soviéticas anteriores y el análisis de las estrategias de información "estadounidenses" con algunos elementos constitutivos del entorno de información contemporáneo. De hecho, se podría argumentar que la percepción misma de esta guerra de información como "novedosa" constituye el éxito de Rusia con su campaña de desinformación y estrategia de relaciones públicas, que exagera demasiado las capacidades reales de Rusia. … El análisis [básico] revela que todos los principios y enfoques principales que utiliza el gobierno ruso en la actualidad se tomaron de los conjuntos de herramientas soviéticos.El verdadero problema no es realmente que nuestros adversarios hayan cambiado. Es que nos hemos negado a cambiar. Seguimos sorprendiéndonos y sorprendiéndonos cuando nuestros adversarios hacen las mismas cosas que siempre han hecho: aplicar la fuerza de manera creativa y otros medios coercitivos para lograr sus objetivos políticos. Ciertamente, a menudo no hacen esto marchando hacia un enemigo y declarando "ríndete o destruiré todo lo que tienes", pero, de nuevo, Estados Unidos, aparte de las charlas baratas de los políticos, tampoco libra guerras verdaderamente ilimitadas. Muchas de nuestras guerras han estado muy restringidas en objetivos y conducta. Y los Estados Unidos también utiliza muchos medios coercitivos no letales, desde arruinar financieramente a los adversarios hasta explotar hábilmente la "guerra de la ley" para llevar a cabo huelgas de justificación legal a menudo ambigua, para lograr sus propios objetivos.
En lugar de tratar de disfrazar las prácticas adversarias mundanas como exóticas y pervertidas, deberíamos deshacernos de las 50 sombras de Grey y tratar de recuperar lo sexy haciendo algo muy simple: analizar lo que el enemigo está tratando de hacer, cómo lo hará, qué estamos dispuestos a hacer para frustrarlo, y cómo creemos que podemos frustrarlo. Si al menos no podemos hacer esto, tal vez nosotros, como la heroína de la novela y la película 50 Sombras, nos permitamos ser azotados y encadenados por un adversario aparentemente imponente, aunque frágil.
domingo, 31 de enero de 2021
Libia: ¿Las LAAF son un actor híbrido?
Las Fuerzas Armadas Árabes Libias: ¿Un actor armado híbrido?
Tim Eaton || WotR
Nota del editor: este es el tercer artículo de una serie sobre actores armados híbridos en el Medio Oriente. Asegúrese de leer el primer y segundo ensayo. El concepto de la serie surgió de un proyecto de Chatham House sobre el mismo tema.
¿Qué son exactamente las Fuerzas Armadas Árabes Libias (LAAF) del mariscal de campo Khalifa Haftar? ¿Es simplemente el ejército del país, una fuerza estatal, como afirman sus partidarios? ¿O no es más que una alianza de milicias o una empresa familiar, como afirman sus detractores? Las respuestas a estas preguntas requieren comprender la naturaleza de la autoridad estatal en Libia, así como la naturaleza de la relación entre los grupos armados y la sociedad.
En diciembre de 2019, las LAAF parecían preparadas para ingresar a la capital libia, Trípoli. Haftar había hundido los esfuerzos liderados por la ONU para llegar a un acuerdo político cuando lanzó la ofensiva en abril. Sus partidarios insistieron en que buscaba librar a la capital de milicias y extremistas. Pero sus ambiciones claramente iban más allá: la comunidad internacional lo había estado cortejando, sin embargo, se había apartado de todos los acuerdos sobre la mesa. Su ambición de controlar el país finalmente estaba a su alcance. Y, sin embargo, seis meses después, un humilde Haftar apareció en una conferencia de prensa junto al presidente egipcio Abdel Fattah al-Sisi y Aguila Saleh, el presidente de la Cámara de Representantes de Libia (el parlamento reconocido internacionalmente, pero siempre dividido), transmitiendo su apoyo. por un alto el fuego y un arreglo político. El apoyo militar de Turquía a los rivales de Haftar había cambiado el rumbo del conflicto. La LAAF estaba perdiendo territorio y su búsqueda por controlar el país había llegado a su fin.
Las ramificaciones del fracaso de Haftar aún se están desarrollando. Una nueva ronda de negociaciones políticas está en curso, pero el dilema no resuelto de cómo involucrar - o marginar - a Haftar y su LAAF permanece. Los antiguos patrocinadores internacionales del mariscal de campo (los Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Francia) no parecen haber perdido por completo la fe, a pesar de la importante cantidad de apoyo militar y político que Haftar ha desperdiciado. Inmediatamente después del colapso de la ofensiva de Haftar, sus oponentes políticos, particularmente en las autoridades civiles, comenzaron a ser más abiertamente críticos con las LAAF. Pero Haftar conserva su influencia sobre el proceso político. Para comprender hacia dónde se dirigen estos desarrollos, es necesario plantear preguntas sobre la naturaleza de la LAAF.
¿El sector de la seguridad de Libia contiene actores estatales? ¿Importa?
El lenguaje utilizado para describir la LAAF es consecuente. Un elemento central de su reclamo de legitimidad es cómo la LAAF ha tratado de posicionarse como el brazo militar del estado, al tiempo que califica a sus oponentes de “milicias”, un término peyorativo en el contexto libio. Sin embargo, los términos que se utilizan actualmente para describir a los grupos armados en la literatura de ciencias sociales carecen de suficiente poder explicativo para describir los comportamientos de la LAAF. Este artículo utiliza una evaluación de la LAAF para participar en el debate sobre el uso del término "actor armado híbrido", haciendo preferible la acuñación del término "actor armado híbrido".Gran parte del discurso académico sobre la construcción del Estado en Libia en las últimas décadas ha involucrado el concepto de "apatridia". Esta "apatridia" fue fruto de una "aversión a la dependencia de las instituciones e ideologías estatales para la legitimidad política y la lealtad" de la era de Gaddafi, según Lisa Anderson. Por ejemplo, el sector de la seguridad libio lleva mucho tiempo atomizado. A partir de mediados de la década de 1970, Muammar Gaddafi atacó al ejército libio como un instrumento de represión, desarrollando una serie de unidades pretorianas para "poner a prueba de golpes" al régimen. No ha surgido ningún ejército estatal eficaz desde la muerte de Gaddafi en 2011. En cambio, se ha formado una serie de grupos armados constituidos localmente. Estos grupos son poderosos dentro de sus distritos electorales locales, pero tienen una capacidad limitada para proyectar poder y consolidarse a nivel nacional. La excepción es la LAAF, que se ha expandido constantemente desde 2014 hasta 2020, cuando fracasó su intento por controlar Trípoli. Su descripción de sí misma como una fuerza nacional que puede cerrar tratos para expandirse ha sido importante para esta expansión.
Toby Dodge sostiene que todos los actores son efectivamente actores estatales; rechaza la distinción entre "estados" y "sociedades". Pero, en el caso de Libia, ¿no son todos solo actores que compiten por el control del estado en varios campos? Aunque la respuesta puede no ser importante para los académicos, sí lo es para los responsables de la formulación de políticas, quienes deben emitir juicios prácticos sobre qué individuos, entidades y grupos armados (y redes extendidas) deben involucrar y cómo deben involucrarlos. Los términos que explican cómo operan los grupos armados y sus redes afiliadas son, por tanto, muy útiles.
Hibridez: ¿una muleta analítica aceptable?
Los analistas que examinan el sector de la seguridad de Libia se han comprometido con el concepto de hibridación para describir la naturaleza de un sector de seguridad libio en el que los supuestos agentes del estado no se someten a la autoridad del estado y sus instituciones. Señalan que comprender la naturaleza de estas relaciones es fundamental para el desarrollo de procesos de reforma del sector de la seguridad que puedan aplicarse. Sin embargo, este enfoque viene con compensaciones. Todos los colaboradores de esta serie destacan los problemas asociados con una concepción weberiana abstracta de un estado separado y desinteresado. De manera similar, todos reconocen que, al etiquetar a un actor armado como "híbrido", el supuesto implícito es que son una combinación de un actor estatal y no estatal, lo que refuerza la concepción weberiana del estado, pero con un nuevo atuendo (es decir, un formulación neoweberiana).Pero esta falla se compensa con la necesidad práctica de poder explicar cómo los actores armados se relacionan con las instituciones de jure del estado y cómo funciona ese estado. Esto es fundamental para analizar la relación en evolución entre el poder, la capacidad y la legitimidad de jure y de facto de los actores rivales en los países en cuestión. Términos aparentemente agnósticos como "grupos armados" eluden los aspectos económicos y políticos de estas redes.
LAAF: Ni actor estatal ni militar
La LAAF no alcanza el umbral para ser considerada una fuerza estatal o militar por tres razones. En primer lugar, se cuestiona su base jurídica: la LAAF es una alianza de grupos afiliados a un gobierno, el gobierno interino con sede en el este, que no está reconocido por las Naciones Unidas, y un parlamento, la Cámara de Representantes con sede en el este, es decir. Sin embargo, debido a las divisiones crónicas, las violaciones de procedimiento y la falta de debido proceso, la decisión de 2015 de la Cámara de Representantes de nombrar a Haftar como comandante general de las fuerzas armadas libias es controvertida. Sin embargo, la LAAF ha utilizado con éxito el apoyo de la Cámara de Representantes y el Gobierno Interino para garantizar que se apruebe la legislación para acceder a fondos a través de fuentes estatales y para legitimar sus crecientes intereses en el sector privado. La fundación de un Comité de Defensa en 2016 por la LAAF y el gobierno, el parlamento y el banco central con sede en el este creó un vehículo para la financiación directa de la LAAF, mientras que la legislación de inversión militar apoyó el desarrollo de una Autoridad Militar para la Inversión y las Obras Públicas en 2017, emulando el modelo egipcio de control militar de áreas clave de la economía. La LAAF ha utilizado este barniz de legalidad para exceder sus poderes legales reales y ha estado implicada en actividades económicas para las que no tiene mandato, como la exportación de combustible y la emisión de visas de trabajo.Un incidente particularmente revelador fue el uso de una entidad paralela recién creada de Brega Fuel and Marketing Company para firmar un acuerdo de distribución de combustible de 10 años con la Autoridad Militar para Inversiones y Obras Públicas. La Autoridad Militar de Inversiones y Obras Públicas, a su vez, firmó un contrato con una empresa con sede en los Emiratos Árabes Unidos para vender combustible libio subvencionado a clientes comerciales en una estación flotante cerca de la costa libia. Este mecanismo habría permitido a la Autoridad Militar de Inversiones y Obras Públicas beneficiarse de un subsidio destinado a los ciudadanos, pero el acuerdo no se implementó, probablemente como resultado del escrutinio internacional.
En segundo lugar, la LAAF no es socio ni está sujeta a la supervisión de ninguna autoridad legislativa o ejecutiva. Rara vez ha hablado de labios para afuera sobre la supervisión de sus actividades por parte de la Cámara de Representantes. Haftar ha dicho que está demasiado ocupado gestionando la guerra para comparecer ante el organismo parlamentario. Un supuesto anuncio de un gobierno militar en abril de 2020 que nunca se materializó ilustra que, en lugar de estar sujeto al estado, la LAAF quiere convertirse en el estado.
En tercer lugar, la LAAF se queda corta en términos de su consolidación como institución militar. El grupo fusiona elementos anteriores de las fuerzas armadas de la era de Gaddafi, nuevos reclutas entrenados a través de estructuras de comando central y milicias variadas con grupos ideológicos (salafistas), tribales y regionales. El debate sobre la LAAF quizás se resuma mejor como una disputa sobre el equilibrio relativo de estos componentes. La relación de cada uno de estos elementos con Haftar y su mando central varía. Algunos de los grupos más grandes y mejor equipados fueron formados por el comando central a partir de 2016. La Brigada 106 es un buen ejemplo del tipo de unidad que la LAAF está buscando desarrollar. La brigada se formó originalmente en 2014 y anteriormente estaba a cargo de la protección de Haftar antes de ser formalizada por la LAAF en 2016. Ahora es el grupo individual más grande de la LAAF. Desde su formalización, los jóvenes reclutas militares se han alistado en la Brigada 106 en gran número. Sin embargo, el grupo se ha mantenido en gran medida al margen de la batalla, aunque ha sufrido grandes pérdidas cuando se ha comprometido. El liderazgo de la brigada refleja la dualidad de las LAAF. Oficialmente, su comandante es el mayor general Salem Raheel. Pero en realidad, el líder de facto sigue siendo el hijo de Haftar, Khaled. Esta es una prueba más de que los elementos clave de LAAF están estrechamente conectados con Haftar por lazos familiares y de parentesco.
Otros grupos, sin embargo, parecen tener poco más que una alianza táctica con Haftar. Esto es cierto particularmente en las áreas geográficas en las que la LAAF se ha expandido, a partir de 2019. En estas áreas, algunos protagonistas locales simplemente parecen haber concluido que Haftar era el jugador que retrocedía en el tablero de ajedrez nacional. Muchos de los grupos armados que forman parte de la alianza LAAF negociaron acuerdos con Haftar. Excluyendo las campañas sangrientas en Bengasi y Derna, la expansión de LAAF se ha producido principalmente como resultado de acuerdos más que de conquista. La LAAF había desarrollado algo parecido a un modelo de franquicia. Considere, por ejemplo, el Batallón 128, que está encabezado por Hassan Maatuq al-Zadma. El batallón se formó en 2016 para proteger la ciudad de Harawa, que se encuentra a 70 kilómetros de Sirte, de los ataques del Estado Islámico. Rápidamente obtuvo el apoyo del liderazgo de LAAF y desde entonces se ha expandido por todo el país, incorporando grupos preexistentes y combatientes individuales. El batallón 128 ahora tiene aproximadamente una docena de unidades y, en el sur del país, parece haber llegado a grupos marginados durante la expansión más amplia de las LAAF allí. Es posible que esto se haya hecho en coordinación con el liderazgo de las LAAF, pero es notable que la coherencia del Batallón 128 parece depender en gran medida de Zadma como individuo. Esto es indicativo del desafío que tiene la LAAF para garantizar el mando y control sobre la variedad de grupos y personalidades que ha reunido.
Entonces, si la LAAF no es un ejército, ¿qué pasa con otro término centrado en el estado, como "paramilitar"? Esto puede navegar por los déficits legales, pero sigue siendo inapropiado porque la LAAF, en su forma actual, no es una creación de estructuras estatales formales.
Algunos de los términos utilizados para describir a los actores no estatales, como "criminales", "señores de la guerra" y "grandes" (un término ampliamente utilizado en los estudios sobre el África subsahariana) no son satisfactorios para describir la LAAF. Si bien estos términos describen algunas de las características socioeconómicas y generadoras de ingresos de la LAAF, se basan en el análisis de las personas que dirigen las organizaciones en lugar de las organizaciones en sí mismas. Describir a todos los actores como subordinados a Haftar simplifica demasiado los complejos procesos de negociación en las áreas donde opera la LAAF, incluso si Haftar, el cuadro de hombres que lo rodean, son los elementos más poderosos de la red. Estos términos también tienen poco lugar para el papel motivador que juega la ideología: la rúbrica nacionalista de la LAAF, forjada en sus campañas en Bengasi y Derna, es una fuente de poder ideológico que parece diferenciarla de sus oponentes, aunque las fuerzas de la LAAF son mejor vistas como vehículo para las ambiciones de Haftar. Un enfoque en los “rebeldes”, el “gobierno rebelde” y los “insurgentes” puede ser más adecuado, transmitiendo la resistencia que las LAAF presentan al control estatal desde todas las direcciones. Sin embargo, las conexiones de LAAF con las estructuras estatales enumeradas anteriormente hacen que estos términos tampoco sean adecuados.
Reflejando la realidad empírica
Por lo tanto, los términos discutidos anteriormente proporcionan un poder explicativo limitado. El término "actor armado híbrido" refleja mejor la compleja relación de la LAAF con las instituciones formales de jure del estado (definidas aquí como el Gobierno de Acuerdo Nacional, la Cámara de Representantes, los ministerios y las instituciones estatales) y el dominio de facto de la LAAF de áreas bajo su control. El uso de este término abre importantes líneas de investigación para los políticos que necesitan comprender las conexiones de la LAAF en los campos político y económico, así como en el militar.Los estados occidentales han tardado en apreciar la expansión de la LAAF en estos campos y, hasta cierto punto, han sido sorprendidos por su propia negativa a interactuar con líderes civiles que no reconocen como legítimos en el este de Libia. Esta falta de un compromiso más amplio ha contribuido a la ausencia de una estrategia eficaz para interactuar con Haftar y la LAAF. El resultado ha sido darle a Haftar una carta blanca en las negociaciones políticas con la esperanza de que pueda entregar al este del país, un error que quedó claro con la decisión del mariscal de campo de lanzar una ofensiva sobre Trípoli a fines de 2019. La estrategia de participación debe comenzar con una evaluación precisa de qué es y qué no es el LAAF. Usar los términos correctos ayudará en este proceso.
domingo, 27 de diciembre de 2020
La doctrina de medios americana para los 2020s: Lecciones de la Guerra Fría
Vol 4, Iss 1 Winter 2020/2021 || Historia de la Guerra Fría
Una estrategia de medios de EE.UU. para la década de 2020: lecciones de la Guerra Fría
Mark G. Pomar || Texas National Security Review
La administración entrante de Biden tiene la oportunidad de fortalecer la seguridad nacional de los EE. UU. Revitalizando las transmisiones internacionales de EE. UU., tanto en términos de estructura organizacional como de estrategia general. Para hacerlo, debe buscar en la historia de la Guerra Fría de Radio Free Europe / Radio Liberty algunas lecciones fundamentales sobre cómo formular e implementar estrategias de medios que aseguren la credibilidad e independencia del periodismo y promuevan los intereses de seguridad nacional de EE. UU.
“Una prensa libre es la guardiana incansable de todos los demás derechos que aprecian los hombres libres; es el enemigo más peligroso de la tiranía ".
–Winston Churchill
Durante más de cuatro décadas, Voice of America (VOA) y Radio Free Europe / Radio Liberty (RFE / RL) estuvieron en la primera línea de la Guerra Fría. Todos los días, las dos estaciones de radio transmiten noticias y programas sobre política, economía, cultura y religión que traspasaron la censura soviética y brindaron a los oyentes una imagen veraz y completa del mundo y una comprensión más profunda de los valores occidentales de libertad y democracia. Los legisladores estadounidenses, tanto demócratas como republicanos, reconocieron la radiodifusión internacional como una de las "historias de éxito" de la Guerra Fría de Estados Unidos, mientras que los líderes elegidos democráticamente en el antiguo bloque del Este, incluido el presidente polaco Lech Walesa y el presidente checo Vaclav Havel, atribuyeron a las transmisiones de radio un final pacífico de la Guerra Fría y el comienzo de una nueva era de libertad. Si bien Estados Unidos enfrenta hoy nuevos desafíos, las transmisiones de la Guerra Fría pueden ofrecer lecciones importantes sobre cómo formular e implementar estrategias de medios que aseguren la credibilidad e independencia del periodismo y promuevan los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos. La administración entrante de Biden tiene la oportunidad de fortalecer la seguridad nacional de los EE. UU. Revitalizando las transmisiones internacionales de EE. UU., Tanto en términos de estructura organizacional como de estrategia general.
En los últimos días de la administración Obama, en un esfuerzo equivocado por fortalecer la gestión de la radiodifusión estadounidense, el Congreso insertó una enmienda mal concebida y redactada apresuradamente a la Ley de Autorización de Defensa Nacional del año fiscal 2017 que eliminó la Junta de Radiodifusión bipartidista y de medio tiempo. of Governors (rebautizada como Agencia de los Estados Unidos para los Medios Globales en 2018), que había gobernado todas las entidades de radiodifusión desde principios de la década de 1990, incluidas: VOA, RFE / RL, la Oficina de Radiodifusión de Cuba, Radio Free Asia, Redes de radiodifusión de Oriente Medio y el Fondo de Tecnología Abierta.1 En su lugar, creó una posición poderosa de director ejecutivo que ahora tenía autoridad legal para eliminar las juntas asesoras bipartidistas, dirigir el trabajo de los periodistas, reasignar fondos entre las entidades de radiodifusión separadas y contratar y despedir a los directores y funcionarios de las seis entidades. De importancia crítica fue el estado de las tres organizaciones beneficiarias (RFE / RL, Radio Free Asia y Middle East Broadcasting Networks), que eran empresas privadas que recibían subvenciones del gobierno de los EE. UU. Y operaban en condiciones de plena competencia con los legisladores estadounidenses. Al abolir la junta bipartidista, la enmienda de 2017 debilitó significativamente el cortafuegos que protegía al periodismo independiente y desdibujó las distinciones vitales entre las emisoras federales, como Voice of America, y los beneficiarios privados, erosionando aún más el impacto general de la radiodifusión internacional estadounidense.
Luego, en el verano de 2020, la radiodifusión internacional de EE. UU. Experimentó otro éxito cuando la administración Trump nombró a Michael Pack como director ejecutivo de la Agencia de Medios Globales de EE. UU. En lugar de desarrollar una estrategia de medios integral que promoviera los intereses de seguridad nacional de EE. UU., Pack comenzó su mandato despidiendo a los jefes de cuatro de las entidades: RFE / RL, Middle East Broadcasting Networks, Radio Free Asia y la Oficina de Cuba Broadcasting, sin ofrecer cualquier motivo de sus acciones. Los dos principales editores de Voice of America dimitieron antes de que él asumiera el cargo. Pack también derrocó a diplomáticos y periodistas profesionales en juntas de supervisión y se negó a extender las visas de más de 70 periodistas extranjeros por dudosos motivos de seguridad nacional.2 Rescindió la regla del cortafuegos que prohibía al CEO participar en la supervisión editorial de las emisoras. Como señaló un ensayo en el Washington Post, la "objeción [fue] de Pack a la prohibición de la regla de intentos por parte de USAGM [U.S. Ejecutivos de la Agencia de Medios Globales] para 'dirigir, presionar, coaccionar, amenazar, interferir o influir de manera inadmisible en cualquiera de las cadenas de USAGM ... en el desempeño de sus funciones periodísticas y de radiodifusión ”3. Tan atroz fue el ataque frontal de Pack a integridad de la transmisión internacional de EE. UU. que, en el apogeo de su campaña presidencial, el candidato presidencial demócrata Joe Biden prometió despedirlo en su primer día en el cargo, y señaló que las acciones de Pack "corren el riesgo de secuestrar instituciones de medios no partidistas invaluables que defienden valores estadounidenses fundamentales como la libertad y la democracia en el mundo" 4.
Simplemente contratar a un nuevo director de la agencia no será suficiente. La administración de Biden deberá comenzar el proceso de reconstrucción de la radiodifusión internacional de EE. UU. Primero derogando la enmienda que creó el puesto de CEO y luego forjando una nueva estrategia global de medios que defina el papel y las funciones de la radiodifusión internacional en la próxima década y explique cómo contribuye a los intereses de seguridad nacional más amplios de Estados Unidos. Este proceso de dos pasos será una empresa importante, que requerirá apoyo público y bipartidista, así como, en algunos casos, acción legislativa. Pero revitalizar la radiodifusión internacional será indispensable si Estados Unidos quiere reafirmar su papel de liderazgo en el mundo y defenderse con éxito de una China peligrosa, una Rusia resurgente y altamente agresiva, una Corea del Norte volátil y una esfera caótica de las redes sociales que amplifica las voces antiamericanas. alrededor del mundo.
Aunque Estados Unidos enfrenta nuevos peligros en la próxima década, que van desde la proliferación de sitios de redes sociales y el crecimiento de redes de noticias no estatales hasta innovaciones tecnológicas en rápida evolución, creo que los años de la Guerra Fría, la "edad de oro" de la radiodifusión internacional estadounidense - puede ofrecer algunas lecciones valiosas sobre la mejor manera de garantizar la credibilidad de las transmisiones estadounidenses, contrarrestar las narrativas falsas, facilitar la democratización de sociedades cerradas (o semicerradas) y proyectar los valores estadounidenses. Si bien todas las transmisiones internacionales de EE. UU. Durante la Guerra Fría ameritan un estudio detenido, la experiencia de Radio Free Europe / Radio Liberty, especialmente a fines de la década de 1980 y principios de la de 1990, ofrece ejemplos relevantes de lo que funcionó bien y por qué.
RFE / RL al final de la Guerra Fría
Durante décadas, RFE / RL sirvió como emisoras “sustitutas”, funcionando como lo harían los medios locales si Europa del Este y la Unión Soviética hubieran disfrutado del estado de derecho y la libertad de prensa. Las dos emisoras no solo proporcionaron noticias y actualidad integrales y equilibradas, sino que también transmitieron programación sobre la cultura, la historia, la religión y los movimientos democráticos indígenas en sus regiones objetivo. Enfrentaron a los gobiernos comunistas en una lucha que George Urban, director de RFE en la década de 1980, caracterizó como "guerra no convencional", luchó no con tanques y artillería sino con "palabras, ideas, percepciones, visitas papales, discusiones sobre 'canastas de compras' y otros medios blandos ”5. Y estos nuevos medios requerían nuevas formas de eludir el control total del régimen sobre los medios de comunicación nacionales y dirigirse directamente a la población. “La intención de RFE y RL”, ha señalado Ross Johnson, ex director de RFE, “era proporcionar a los oyentes un puente intelectual hacia Europa Occidental y Estados Unidos y una base fáctica para comprender sus propias vidas y el mundo que los rodea. , a fin de preservar el pensamiento independiente que los medios de comunicación nacionales controlados buscaban prevenir o reprimir ”. 6 Al transmitir noticias basadas en hechos sobre el mundo, y especialmente sobre las condiciones internas en Europa del Este y la Unión Soviética, los políticos estadounidenses razonaron, RFE / RL podría debilitar y, con el tiempo, incluso derrotar al comunismo.
Cuando terminó la Guerra Fría, el Congreso pidió un "dividendo de paz" y el futuro de RFE / RL se volvió incierto. Los líderes elegidos democráticamente en Europa Central y Oriental expresaron su preocupación, convencidos de que las transmisiones estadounidenses eran más necesarias que nunca, ya que los países ex comunistas estaban haciendo la difícil transición hacia una economía de mercado y un sistema de gobierno democrático. En una de varias conversaciones telefónicas con el presidente George H.W. Bush en 1990-1991, Vaclav Havel, el venerado disidente y dramaturgo convertido en presidente de la Checoslovaquia independiente, planteó la cuestión del futuro de RFE y pidió al presidente de los Estados Unidos que se reuniera con su ministro de Relaciones Exteriores, Jiri Dienstbier, para discutir este tema crítico. “Entiendo que el Congreso puede recortar los fondos para RFE”, dijo Havel a Bush, “pero espero que sea posible brindar apoyo a esta institución. Es muy importante ”.7 Bush acogió con agrado el llamado de Havel e indicó que quería saber más sobre cómo la RFE estaba contribuyendo al desarrollo de la democracia y la economía de mercado, especialmente porque había estado escuchando los mismos mensajes de los líderes democráticos recién elegidos en Polonia. y Hungría. “La razón por la que queremos que RFE esté abierta”, señaló Havel, “es que aunque nuestra radio es gratuita, nuestros periodistas no tienen suficiente experiencia. RFE es una institución educativa para nosotros. Tenemos que aprender de eso ". Solo tres días después de esta llamada telefónica, el 15 de abril de 1991, Bush se hizo eco de las palabras de Havel en su discurso a la Asociación Nacional de Locutores:
El año pasado, cuando Vaclav Havel, el presidente de Checoslovaquia, vino a la Casa Blanca, me dijo que él y otros solían escuchar Radio Free Europe y Voice of America, California. Y el presidente Havel reconoció que esas transmisiones ayudaron a lanzar la Revolución de Terciopelo y convertir una sociedad totalitaria en democrática. Está claro, entonces, que los medios de comunicación gratuitos y accesibles fortalecen y ayudan a construir la democracia.8
La conversación Bush-Havel abordó varios temas clave que enfrentaba RFE / RL (y, en menor grado, Voice of America) a principios de la década de 1990, cuando los países de Europa Central y Oriental estaban obteniendo su plena independencia y la Unión Soviética se precipitaba hacia su propia desaparición. Planteó la cuestión central que atormenta a muchos políticos en Washington: ¿Los medios libres en los países del antiguo bloque del Este hicieron que RFE / RL quedara obsoleta? Y si es así, ¿podrían cerrarse (o, al menos, reducirse) los servicios de idiomas y proclamar los ahorros presupuestarios un dividendo de paz? Al final, la administración Bush resistió los esfuerzos del Congreso para hacer recortes en el presupuesto de la Junta de Radiodifusión Internacional, la agencia federal que otorgó fondos a RFE / RL, considerando las estaciones de radio como parte integral de la estrategia general de política exterior de los Estados Unidos.
Al transmitir noticias basadas en hechos sobre el mundo, y especialmente sobre las condiciones internas en Europa del Este y la Unión Soviética, los legisladores estadounidenses razonaron, RFE / RL podría debilitar y, con el tiempo, incluso derrotar al comunismo.
En marzo de 1990, varios meses después de la caída del Muro de Berlín y la proclamación de nuevos países independientes en Europa Central y Oriental, el Consejo de Seguridad Nacional inició una importante reevaluación de la radiodifusión internacional (National Security Review 24) que dirigió las agencias clave de política exterior. , incluido el Board for International Broadcasting, "para considerar el papel futuro de la radiodifusión del gobierno de EE. UU. en un momento en que muchas, pero no todas, las partes del mundo disfrutan de un flujo de información cada vez más libre, incluidos los medios de comunicación libres autóctonos". La directiva del Consejo de Seguridad Nacional exigía que la Junta de Radiodifusión Internacional se ocupara del papel de la radiodifusión sustituta en áreas cada vez más abiertas a los medios de comunicación y al intercambio de ideas, así como a considerar la “asignación de recursos limitados a diversas regiones, países e idiomas . ”9 En el momento de la conversación telefónica entre Havel y Bush, la revisión del Consejo de Seguridad Nacional aún estaba en curso, en gran parte porque la situación política en Europa del Este estaba cambiando tan rápidamente. La cuestión de la democracia en los países ex comunistas estaba muy en la mente de Bush y estaba muy interesado en escuchar las evaluaciones de Havel y Dienstbier sobre las dos emisoras.
El punto central de la conversación Havel-Bush fue la breve pero sucinta descripción de Havel del nuevo papel de RFE / RL: que se convertiría en una institución educativa que compartiría el conocimiento, la experiencia y los recursos periodísticos que había acumulado y perfeccionado durante décadas con los países emergentes. organizaciones de medios libres en los antiguos países comunistas. Havel entendió que a medida que las instituciones democráticas ganaran fuerza y los medios nacionales se volvieran más profesionales, RFE / RL ya no sería necesaria. Pero ese día aún estaba lejos en el futuro. Mientras tanto, las democracias incipientes de Europa Central dependían de las transmisiones internacionales estadounidenses.
Otros líderes democráticos recién elegidos en Europa Central y Oriental se hicieron eco de las palabras de Havel, pidiendo a RFE / RL que ayude a explicar los desafíos de construir democracias estables y una economía de mercado sobre las ruinas del régimen comunista. La forma más eficaz de lograrlo, en palabras del primer ministro polaco Tadeusz Mazowiecki, era que RFE “continúe sirviendo como una fuente confiable de información y comentarios perspicaces” .10 De manera similar, el primer ministro húngaro Jozsef Antall expresó su gratitud durante 40 años de transmisiones de RFE, pero destacó que en el futuro inmediato, RFE “puede ayudar al fortalecimiento de la democracia en Hungría de muchas maneras. … [A] unque nuestra prensa está libre de censura, todavía debe aprender a vivir con esta libertad. RFE puede proporcionar un estándar de calidad y equilibrio, en competencia sana con nuestros propios periodistas ”. 11 Uno de los héroes del movimiento de Solidaridad polaco se hizo eco de las palabras de Antall. “En todos los países de Europa del Este, la dictadura ha perdido y la libertad ha ganado”, afirmó Adam Michnik, “pero eso no significa que haya ganado la democracia. La democracia significa la institucionalización de la libertad. No tenemos un orden democrático, y por eso nuestra libertad es tan frágil y tan inestable ". 12
El papel de RFE / RL fue tan exitoso en el mantenimiento del espíritu nacional de las personas que viven bajo el comunismo que las dos emisoras fueron nominadas formalmente para el Premio Nobel de la Paz de 1991 por Lennart Meri, el ministro de Relaciones Exteriores de Estonia (y más tarde, presidente) en nombre de los líderes democráticos recién elegidos en Checoslovaquia, Hungría, Bulgaria y Polonia. En su carta de nominación, Meri enfatizó que Radio Free Europe y Radio Liberty hicieron una contribución única al renacimiento de la democracia en Europa Central y Oriental y la Unión Soviética.13
A pesar de que los testimonios y elogios de RFE / RL fueron bien recibidos en Washington y tuvieron un buen desempeño en la arena política, la administración Bush abordó el futuro de la radiodifusión internacional de manera estratégica, entendiendo que era un instrumento importante de la política exterior estadounidense. Estableció un grupo de trabajo bipartidista de alto nivel que requería que cada entidad gubernamental involucrada en la radiodifusión justificara sus operaciones explicando cómo sus objetivos estratégicos contribuían a la seguridad nacional general de los Estados Unidos. En el Board for International Broadcasting, un consejo de administración bipartidista en el que me desempeñé como director ejecutivo, establecimos tres objetivos principales para RFE / RL:
- Contribuir a la estabilidad social en las sociedades en proceso de democratización proporcionando una perspectiva moderada, alternativa y apartidista de los asuntos internos y un contrapeso a las voces del extremismo.
- Complementar y ampliar los esfuerzos directos de EE. UU. Y Europa Occidental para promover una mayor evolución pacífica de la democracia en la región de transmisión fomentando la comprensión de los valores y prácticas democráticos occidentales, ayudando a las democracias emergentes a compartir información entre ellas y fortaleciendo el flujo de información entre el Este y el Oeste.
- Compensar la continua debilidad de las organizaciones de medios de comunicación nacionales mientras se esfuerzan por lograr una independencia, profesionalismo y credibilidad genuinos, y estimular niveles más altos de profesionalismo a través de una competencia constructiva.14
El plan reconoció que la misión de estas emisoras podría completarse en algún momento en el futuro. Pero en lugar de tomar medidas perentorias, propusimos una hoja de ruta con tareas e hitos específicos para medir el progreso. Destacamos el mismo concepto que Havel había planteado a Bush en su conversación telefónica, a saber, el papel educativo de RFE / RL. Con el ejemplo y a través de oportunidades de capacitación profesional, RFE / RL trabajaría con periodistas de toda la región para ayudar a establecer un código de ética y conocimientos profesionales que permitiría a los países ex comunistas convertirse en prósperos estados democráticos.
En diciembre de 1991, Bush aceptó las conclusiones del grupo de trabajo que reconoció que RFE / RL "tiene una misión continua ... que será muy importante durante algunos años". “Creemos”, informó el grupo de trabajo, que “el nuevo papel de la radiodifusión alternativa y sustituta es ayudar a las naciones recientemente democráticas a establecer y desarrollar instituciones democráticas, en particular medios libres y sin restricciones. Esta función de las radios debe ser afirmada por la Administración ”. 15 El grupo de trabajo también hizo dos recomendaciones específicas: (a) que la Junta de Radiodifusión Internacional debe continuar supervisando a todas las emisoras beneficiarias patrocinadas por el gobierno de los EE. UU., Y (b) que el La necesidad continua de transmisiones de RFE / RL debe evaluarse periódicamente de acuerdo con métricas tales como la proliferación de medios de comunicación profesionales e independientes, elecciones libres y justas y la transferencia regular y pacífica del poder político. La administración Bush asumió que RFE / RL continuaría transmitiendo hasta finales de siglo, pero en realidad, basándose en las métricas establecidas por la Junta de Radiodifusión Internacional, las emisoras de los tres países más avanzados en términos de desarrollo de medios y la democracia terminó mucho antes: Checoslovaquia el 1 de enero de 1993; Hungría el 31 de diciembre de 1993; y Polonia el 31 de diciembre de 1994.16
No menos importante fue el entendimiento de Biden de que la estructura administrativa única de RFE / RL era fundamental para su independencia y credibilidad.
El plan estratégico de la Junta de Radiodifusión Internacional para la radiodifusión internacional, aprobado en el último año de la administración Bush, se topó con un obstáculo importante a principios de 1993. Desde que Bill Clinton hizo campaña en una plataforma que prometía un dividendo de paz, en su primer presupuesto, simplemente redujo a cero financiación para RFE / RL. Con la Guerra Fría terminada, razonó la nueva administración, ¿quién necesitaba estas “reliquias”? Esta línea de pensamiento fue recogida por un senador recién elegido, Russ Feingold, quien se convirtió en el principal defensor del cierre de RFE / RL. Alarmada por estas acciones precipitadas y consciente de la continua necesidad de transmisiones RFE / RL, la Junta de Radiodifusión Internacional se puso en acción. El presidente de la junta, Steve Forbes, y yo nos propusimos visitar a todos los miembros clave del Comité de Relaciones Exteriores del Senado y hacer nuestro argumento de que RFE / RL era más necesaria que nunca en este peligroso período de transición del gobierno comunista a un economía de mercado democrática. Además, señalamos que un grupo de trabajo bipartidista había respaldado métricas específicas para determinar cuándo deberían cerrarse los servicios de idiomas individuales y argumentamos que sería de interés nacional de Estados Unidos adherirse a ese plan.
Con la excepción de Feingold, los senadores profesaron diferentes niveles de apoyo, pero solo un senador se tomó el tiempo para aprender sobre las emisoras en detalle y nos dijo que "lo entendió". El senador Joseph Biden nos escuchó mientras exp
Explicó cómo funcionaba RFE / RL durante la Guerra Fría, por qué creíamos que todavía era necesaria y por qué su credibilidad y eficacia dependían de su condición de independiente. Deseoso de aprender más acerca de las transmisiones de RFE / RL, Biden aceptó nuestra invitación para asistir a la próxima reunión de la junta de la Junta de Radiodifusión Internacional en febrero de 1993. Después de una larga discusión con los directores y la alta gerencia de RFE / RL, Biden concluyó que
Está fuera de discusión que Radio Free Europe y Radio Liberty contribuyen enormemente al desarrollo de las instituciones democráticas en el antiguo bloque soviético. Como modelo de cómo deberían funcionar los medios independientes en una sociedad libre y para mantener honestos a quienes anhelan silenciar a la prensa, Radio Free Europe y Radio Liberty siguen siendo actores centrales en el drama que se desarrolla en la región. … [P] o cerrar RFE / RL en esta coyuntura crítica de la historia sería absurdo.17
Biden luego nos dijo que trabajáramos en estrecha colaboración con sus asesores principales y nos aseguró que asumiría el desafío de salvar a las dos emisoras.
El 25 de enero de 1994, casi un año después de nuestra reunión inicial con Biden, la senadora Claiborne Pell presentó el proyecto de ley 1281 del Senado, que autoriza asignaciones para el Departamento de Estado, la Agencia de Información de los Estados Unidos y la Junta de Radiodifusión Internacional.18 Pell admitió que el proyecto de ley era polémico - consolidó la gestión de las transmisiones internacionales de EE. UU. e hizo importantes recortes en el presupuesto general - pero señaló que reconocería a Biden por una enmienda muy importante que preservaría las estaciones de radio. "La enmienda que envié al escritorio es un compromiso", comenzó Biden,
un compromiso genuino y reñido, después de meses de deliberaciones y debates, no solo en el Comité de Relaciones Exteriores, sino también dentro de los poderes ejecutivos. … El debate ha sido arduo. No siempre ha sido armonioso. Pero hemos encontrado un camino a seguir en el que creo que todas las partes interesadas pueden estar de acuerdo19.
Luego, Biden pasó a hablar sobre el trabajo de las estaciones de radio, los elogios que habían recibido de los líderes democráticos en Europa del Este y el importante papel que seguirían desempeñando en la década de 1990. Lo que se destaca en los comentarios de Biden fue su generoso reconocimiento al trabajo de otros, desde Clinton hasta el senador Jesse Helms e incluso Feingold. Al reunir a todos los partidos clave, pudo convencerlos de que se adhirieran a la misión central de RFE / RL: “proporcionar una base firme para el esfuerzo a largo plazo posterior a la guerra fría para promover la democracia y los intereses de EE. UU. alrededor del mundo." No menos importante fue el entendimiento de Biden de que la estructura administrativa única de RFE / RL era fundamental para su independencia y credibilidad.20
La Ley de Radiodifusión Internacional de 1994 consolidó las diferentes emisoras bajo una Junta de Gobernadores de Radiodifusión, que a lo largo de los años tuvo una historia administrativa inestable, pero logró preservar la condición de beneficiaria de RFE / RL y, por lo tanto, su credibilidad y eficacia. En una coda adecuada a las conversaciones de Havel-Bush de 1991, en 1995 Havel invitó a RFE / RL a trasladar su centro de radiodifusión de Múnich a Praga, un testimonio público del papel fundamental que las emisoras habían jugado en la liberación de Europa Central y Oriental. Para 2020, RFE / RL estaba transmitiendo a 23 países en 27 idiomas, habiendo agregado nuevos servicios para Afganistán, Pakistán, Irán, el norte del Cáucaso y los Balcanes.
Al forjar una estrategia global de medios y eliminar la enmienda de 2017 que debilitó la credibilidad periodística, Estados Unidos puede emplear estos importantes activos para comunicarse directamente con países que son políticamente inestables y representan una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Qué hizo que la transmisión de RFE / RL fuera exitosa
Para desarrollar una estrategia de medios para la radiodifusión estadounidense durante la próxima década, sería útil identificar los elementos clave de la programación de RFE / RL que llevaron a su éxito durante la Guerra Fría. Aunque las transmisiones de todos los servicios lingüísticos de RFE / RL merecen un examen exhaustivo y un análisis cuidadoso, me basaré en ejemplos del Servicio Ruso de RL, el más grande y posiblemente el más trascendente de los servicios, dado que estaba dirigido al principal adversario de Estados Unidos durante el Frío. War.21 Transmitida las 24 horas del día, los siete días de la semana, la programación rusa abarcó una amplia gama de temas, desde noticias y actualidad hasta derechos humanos, literatura, artes, historia y religión. El objetivo era proporcionar a los oyentes soviéticos noticias e información sobre su país y el mundo que no recibirían de los medios controlados por el estado. Los temas que los medios soviéticos distorsionaron o evitaron fueron especialmente prominentes en las transmisiones de RL. El fundamento del Servicio Ruso de RL era que las noticias y la información veraz apoyarían a las fuerzas democráticas incipientes en la Unión Soviética y ayudarían a lograr un final pacífico de la Guerra Fría.
Basándome en mi trabajo en el Servicio Ruso de RL (1982-1983) y en el Board for International Broadcasting (1986-1993), sugeriría que la eficacia y el éxito final de la programación fue el resultado de dos elementos fundamentales: (1) estándares altamente profesionales de información de noticias y (2) programación de características bien investigada, basada en hechos y estratégicamente enfocada.
La programación de noticias y asuntos de actualidad, el núcleo mismo de la misión de la radio, se basaba en fuentes abiertas fácilmente disponibles en Occidente y evitaba escrupulosamente cualquier historia de una sola fuente o rumor popular. Esta no siempre fue una tarea fácil, ya que los locutores emigrados estaban ansiosos por salir al aire con una noticia de última hora o una primicia. Pero la estricta disciplina ejercida por la alta dirección de la radio y la mesa central de noticias mantuvo los errores al mínimo. Dado que el gobierno soviético controlaba todos los medios de comunicación nacionales y ejercía una estricta censura, muchos oyentes sintonizaron RFE / RL (y otras emisoras internacionales) para conocer la situación en el mundo y en casa.
Durante la Guerra Fría, la programación de noticias y temas de actualidad representaba aproximadamente del 30 al 40 por ciento del tiempo de transmisión total de los servicios de idiomas más grandes. El resto del tiempo de transmisión se dedicó a la programación de funciones, y eso requirió un enfoque estratégico para la selección de temas y problemas. Por ejemplo, ¿debería RL dedicar la mayor parte de su tiempo al aire al movimiento disidente soviético de los años setenta y ochenta o debería equilibrarse cuidadosamente la información sobre las violaciones de los derechos humanos con amplias transmisiones sobre las artes, la cultura e incluso sobre temas apolíticos? ¿Cuál fue la combinación adecuada de programas con carga política? ¿Deberían el estalinismo y el Gulag ser el foco central de los programas de historia o debería RL explorar diferentes filosofías políticas y varios movimientos de reforma del siglo XIX? ¿Qué importancia tuvo la programación religiosa? En un momento en que la Unión Soviética era militantemente atea, ¿debería el Servicio Ruso de RL emitir liturgias y sermones semanales, así como programas específicos sobre el judaísmo y el islam? Estos debates, y muchos otros, se desataron diariamente en las estaciones de radio mientras buscábamos construir una audiencia comprometida.
Tres objetivos estratégicos primordiales gobernaron los temas principales que seleccionamos e informamos la programación de características del Servicio Ruso: presentar la vida, la cultura y la política rusas que las autoridades soviéticas habían “cancelado”; retratar la vida estadounidense y occidental de una manera veraz y equilibrada; y desafiar la desinformación soviética. Juntos, estos objetivos dieron como resultado transmisiones creíbles y confiables.
Dado que el gobierno soviético controlaba todos los medios de comunicación nacionales y ejercía una estricta censura, muchos oyentes sintonizaron RFE / RL (y otras emisoras internacionales) para conocer la situación en el mundo y en casa.El primer objetivo ejemplificó el valor estadounidense fundamental de la libertad de expresión y la libertad individual. Intentó superar la draconiana censura soviética dando voz a los rusos que estaban arbitrariamente aislados de su propio país y pueblo y, en efecto, silenciados. Una vez que los artistas, escritores, filósofos, historiadores, activistas de derechos humanos o incluso ciudadanos comunes se enfrentaron a las autoridades soviéticas o emigraron, se convirtieron en no personas cuyos nombres no podían mencionarse, favorable o neutralmente, en la prensa soviética. jerga que llamamos "cancelado". Por ejemplo, celebridades tan importantes como Mstislav "Slava" Rostropovich y su esposa, Galina Vishnevskaya, fueron literalmente borradas del mundo musical soviético, sus nombres ya no forman parte de la historia del Teatro Bolshoi, simplemente porque estos dos artistas de fama mundial se habían mantenido defendió los derechos humanos y defendió y protegió a Alexander Solzhenitsyn cuando fue acosado por las autoridades soviéticas. Ejemplos como este se cuentan por miles.
En RL, comenzaríamos nuestras sesiones de estrategia regulares analizando los últimos ataques soviéticos contra rusos individuales y explorando cómo podríamos mostrar mejor su difícil situación. Siempre que fue posible, intentamos que sus propias voces salieran al aire para que pudieran hablar directamente con sus compatriotas. Durante la Guerra Fría, RL entrevistó a prácticamente todos los principales escritores y figuras culturales rusos, así como a muchos menos conocidos. Nuestra programación examinó la literatura, la música, las artes y los escritos históricos que estaban prohibidos en la Unión Soviética. Como resultado, en un momento en que la Unión Soviética suprimió activamente cualquier manifestación de la cultura rusa independiente, RL alimentó su pleno florecimiento. Algún día, cuando la histeria anti-estadounidense se apague, la Rusia poscomunista reconocerá la enorme contribución que RFE / RL hizo a la vida y la cultura rusa durante los días oscuros de la Guerra Fría al dar voz a los que no la tienen.
El segundo objetivo estratégico principal de RFE / RL fue presentar una imagen honesta, veraz y equilibrada de la vida estadounidense y occidental, pero de una manera que nuestros oyentes soviéticos pudieran comprender y apreciar. Si bien estábamos comprometidos a discutir la democracia occidental, las políticas estadounidenses y los problemas sociales internos - "con todo y todo" - éramos muy conscientes de que los medios soviéticos sometían a nuestros oyentes a una virulenta propaganda antiamericana y a un análisis muy distorsionado del sistema capitalista a diario. Además, la traducción sencilla o incluso la adaptación de un artículo del New York Times, el Washington Post, la prensa europea o el Central News Desk de RFE / RL no necesariamente transmitirían la textura y los matices de la vida occidental que harían que estas historias fueran fácilmente comprensibles. y relevante para nuestros oyentes. Siempre que fue posible, buscamos a rusos (o occidentales profundamente empapados de la cultura rusa) para que fueran "traductores", proporcionando el contexto necesario para las historias principales. Esto no significó que evitáramos discutir los males de la sociedad occidental. Muy al contrario. Los informes de Voice of America y RFE / RL sobre el escándalo de Watergate, los disturbios raciales de la década de 1960 y las protestas contra la guerra de Vietnam, por ejemplo, fueron vistos por nuestros oyentes como ejemplos de periodismo creíble y honesto. Además, esta sencilla presentación de los problemas en Occidente, incluidos los pros y los contras de diferentes políticas, nos distingue de los medios soviéticos, algo que no pasó desapercibido para nuestra audiencia.
El tercer objetivo estratégico era enfrentar a las autoridades soviéticas en su propio territorio desafiando directamente su narrativa de su propia historia, así como el estado del mundo. Nuestra programación cuestionó la ideología comunista; examinó las distorsiones soviéticas de la historia y la cultura rusas; habló abiertamente sobre el Gulag, la hambruna ucraniana y el terror estalinista; se centró en la subyugación de Ucrania, Georgia y otras naciones dentro del imperio ruso / soviético; y expuso campañas de desinformación soviéticas en todo el mundo. Esta era la Guerra Fría y estábamos listos para explotar las vulnerabilidades de la Unión Soviética. Trabajamos duro para producir programas que fueran justos en el juicio y escrupulosamente investigados, pero que, al mismo tiempo, recordaran a nuestros oyentes el gran abismo entre la propaganda soviética y la realidad soviética. RFE / RL no transmitió llamamientos para un “cambio de régimen” ni se permitió críticas gratuitas a los líderes soviéticos, pero fuimos duros al enfrentar los crímenes y la desinformación soviéticos. Queríamos ayudar a nuestros oyentes a ver su propio país y su sistema político por lo que eran.
Principios estratégicos
Casi 30 años después de la disolución de la Unión Soviética, instigada en gran medida por la radiodifusión internacional estadounidense, uno podría preguntarse si el éxito de RFE / RL durante este período particular de la historia ofrece alguna lección útil para los desafíos de los medios de hoy que son diferentes, pero no menos peligroso, para la seguridad nacional de los Estados Unidos. Después de todo, muchas cosas han cambiado en los años posteriores a la Guerra Fría. El comunismo ya no es una ideología en marcha. Oriente Medio y las amenazas terroristas encabezan ahora la lista de las principales preocupaciones de seguridad nacional, mientras que Corea del Norte e Irán emergen como potencias nucleares hostiles. China ha reemplazado a la Unión Soviética como la "otra" gran potencia mundial y un mundo globalizado está inundado de redes sociales que mezclan libremente hechos y ficción y sirven como conducto para el vitriolo antiamericano. Además, Rusia se ha infiltrado en las redes sociales estadounidenses con la intención de exacerbar los conflictos internos e interferir en las elecciones estadounidenses. Hacer frente a estos y otros desafíos de la próxima década es una tarea difícil. Pero si la administración entrante de Biden ha de hacerlo, debería aprovechar tres lecciones fundamentales de la radiodifusión de la Guerra Fría que contribuyeron a la derrota del comunismo, el crecimiento de los países democráticos y el fortalecimiento de la seguridad nacional de Estados Unidos: (a) la inversión en investigación y conocimiento del área de transmisión, (b) análisis de la audiencia, y (c) compromiso con la credibilidad periodística.
La primera lección es la decisión estratégica a largo plazo de dedicar importantes recursos a la investigación sobre la política, la economía, la historia y la cultura de los países a los que Estados Unidos transmite. RFE / RL fue un ejemplo en la gestión de combinar una operación de noticias de ritmo rápido con un instituto de investigación altamente sofisticado, empleando un personal internacional con títulos avanzados de las principales universidades estadounidenses y europeas. Diariamente, los investigadores de RFE / RL producirían informes de vanguardia sobre desarrollos políticos, económicos y culturales en Europa central y oriental y la Unión Soviética que informaron la programación y permitieron a las emisoras preparar no solo análisis oportunos y en profundidad de temas de actualidad pero también documentales históricos originales. Al compartir sus informes de investigación con la comunidad académica en general en los Estados Unidos y Europa, RFE / RL también forjó estrechas relaciones de trabajo con las principales universidades y grupos de expertos, lo que, a su vez, elevó la calidad general de las transmisiones. Significativamente, muchos de los gerentes más efectivos de RFE / RL eran historiadores, politólogos y expertos en estudios de área, a menudo con doctorados, que no provenían de medios comerciales.
El trabajo de los investigadores de RFE / RL fue complementado por un ejército de archiveros que monitorearon todos los medios de comunicación soviéticos y de Europa del Este, crearon colecciones únicas de artículos de prensa y sirvieron como recursos invaluables para las emisoras que a menudo necesitaban información general detallada en cualquier momento. Además, a partir de finales de la década de 1960, RFE / RL comenzó a recopilar materiales samizdat (trabajos autoeditados en la Unión Soviética que no estaban autorizados por el estado) y rápidamente se convirtió en el mayor depósito de estos materiales en el mundo. Las obras de Samizdat se utilizaron ampliamente en la programación de RFE / RL en las décadas de 1970 y 1980 para dar testimonio de la creciente represión de disidentes, activistas de derechos humanos, judíos refuseniks y creyentes religiosos. Estos programas reunieron una investigación intelectual rigurosa con la inmediatez de la radiodifusión, una síntesis única que fue una de las razones por las que los líderes democráticos emergentes en Europa del Este y la Unión Soviética vieron a RFE / RL como una herramienta educativa y una potente fuerza de cambio.
Dados los recursos en línea disponibles en la actualidad, es posible que no sea necesario recrear las operaciones de investigación de RFE / RL de la era de la Guerra Fría en su totalidad, pero una nueva estrategia de medios para la década de 2020 debería reconocer que la transmisión internacional exitosa es más que solo una actividad diaria. periodismo. Depender de los servicios de noticias por cable, adaptaciones de artículos de noticias de los principales periódicos estadounidenses y europeos, o incluso reportajes directos no es suficiente. Para atraer una audiencia que pueda tener un impacto político duradero, especialmente en sociedades cerradas o semicerradas, las emisoras internacionales deberán proporcionar contexto y profundidad a sus historias relacionadas con las noticias. La mejor forma de hacerlo es contratando expertos del área y trabajando en estrecha colaboración con los centros universitarios y grupos de expertos adecuados.
La segunda lección que RFE / RL puede ofrecer es la importancia de realizar análisis exhaustivos y bien financiados de la audiencia mundial de la radiodifusión internacional de EE. UU. La investigación seria de la audiencia siempre fue parte de una programación exitosa. Ya en 1953, las estaciones de radio establecieron una pequeña sección para estudiar los medios de comunicación de Europa del Este y la Unión Soviética, así como los informes de desertores, viajeros, periodistas y empresarios. A finales de la década de 1950, se estableció un Departamento de Investigación de Audiencia formal, que analizó los ataques de los medios soviéticos a RFE / RL, alentó a los oyentes a enviar cartas a las "direcciones de alojamiento" (apartados de correos en varias ciudades europeas) y entrevistó discretamente a los visitantes soviéticos en Europa Occidental . Aunque las muestras eran pequeñas y las letras poco frecuentes, la evidencia anecdótica indicaba que RL estaba teniendo un impacto en los ciudadanos soviéticos más críticos.
La investigación de la audiencia era indispensable para dar forma a los programas e identificar las tendencias sociales emergentes que merecían especial atención en la programación de las funciones. A mediados de la década de 1960, RFE / RL estaba trabajando con especialistas occidentales en teoría de las comunicaciones, incluido Ithiel de Sola Pool, quien dirigió el Proyecto sobre Comunicaciones Comunistas en el Centro de Estudios Internacionales del MIT. Basándose en un análisis de entrevistas con más de 2.000 ciudadanos soviéticos, Pool y sus colegas recomendaron que RL evite hacer proyecciones a largo plazo sobre cómo evolucionaría la sociedad soviética y, para mantener la credibilidad, ocasionalmente adopte una posición diferente a la del gobierno de los Estados Unidos22. El objetivo estratégico de RL, concluía el informe, era ser un "invitado bienvenido en la sala de estar".
Para atraer una audiencia que pueda tener un impacto político duradero, especialmente en sociedades cerradas o semicerradas, las emisoras internacionales deberán proporcionar contexto y profundidad a sus historias relacionadas con las noticias.
A mediados de la década de 1980, RL estaba analizando más de 50.000 entrevistas con viajeros soviéticos. Dado que estos viajeros eran miembros de la sociedad de gran confianza y en su mayoría miembros del Partido Comunista, RL se basó en el modelo de simulación del MIT para ajustarse al grupo demográfico sesgado.23 Además, RL entrevistó a emigrantes legales de la Unión Soviética que proporcionaron respuestas detalladas a programación y fueron útiles para cotejar datos de otras fuentes. Los investigadores de RFE / RL intentaron construir la imagen más precisa posible del tamaño y la composición de la audiencia, pero nunca afirmaron que su trabajo produjera resultados que hubieran sido tan precisos como las encuestas realizadas dentro de la Unión Soviética utilizando la metodología más avanzada. Pero cuando terminó la Guerra Fría y se pudo realizar una investigación al estilo occidental en Rusia y los estados sucesores, RL descubrió que sus mediciones y evaluaciones anteriores de la audiencia habían sido en gran medida acertadas. Como señaló Gene Parta, director de investigación de audiencias de RFE / RL, “Las encuestas posteriores realizadas dentro de Rusia después de la caída de la URSS confirmaron el hallazgo de una escucha generalizada de estaciones de radio extranjeras durante el período de la Guerra Fría y la importancia de las transmisiones occidentales para el pueblo soviético ". 24
Una de las razones por las que Havel, el presidente polaco Lech Walesa, Boris Yeltsin y otros líderes poscomunistas reconocieron el mayor impacto de RFE / RL en el cambio político fue su comprensión precisa de su audiencia, que ayudó a producir una programación relevante. El mundo de hoy, por supuesto, ofrece muchas técnicas más sofisticadas para analizar la audiencia que no estaba disponible para nosotros durante la Guerra Fría. Pero eso hace que sea aún más crítico para una nueva estrategia de medios asignar recursos significativos para monitorear audiencias, brindar retroalimentación a los oyentes para mejorar la programación y diseñar métricas para mostrar el impacto de las transmisiones.
La tercera y más importante lección que RFE / RL puede ofrecer es cómo alineó su estrategia de transmisión con los intereses generales de seguridad nacional de EE. UU. y, al mismo tiempo, mantuvo la independencia periodística. A diferencia de Voice of America, que se creó como una agencia federal principalmente para explicar la política estadounidense y la vida estadounidense actual, RFE y RL se crearon como "empresas privadas" que supervisaban las voces de "Polonia libre", "Rusia libre", "Bulgaria libre". , ”Etc.25 Para ser creíbles, las estaciones de radio tenían que mantener su distancia del gobierno de los Estados Unidos y empoderar a los locutores emigrados con autoridad editorial para determinar qué historias saldrían al aire y qué tono adoptar. Si bien los altos directivos estadounidenses asumieron la responsabilidad general de las operaciones y se aseguraron de que se hicieran cumplir los estándares periodísticos profesionales, trabajaron en estrecha asociación con estas emisoras emigradas. Como señaló un primer memorando de la Oficina de Coordinación de Políticas de EE. UU., RL sería "un programa de rusos hablando con rusos, no el gobierno de EE. UU. Hablando con rusos y otras nacionalidades de la Unión Soviética" .26 El objetivo de esta red única de servicios de radiodifusión era desafiar el control comunista de todos los medios ofreciendo a los oyentes noticias e información imparcial y completa; en resumen, una visión alternativa del futuro.27
Para operar como una emisora sustituta, RFE / RL necesitaba un intermediario entre sus servicios de idiomas nacionales y el gobierno de EE. UU., Que financió las operaciones. Ese intermediario asumiría la responsabilidad de todos los asuntos gubernamentales, desde la negociación de los derechos para transmitir transmisiones desde instalaciones en países extranjeros hasta garantizar que los intereses nacionales de EE. UU. No se vean comprometidos. Durante los primeros 20 años de su existencia, RFE y RL eran operaciones encubiertas de la CIA y estaban gobernadas por juntas directivas corporativas estadounidenses que proporcionaban el firewall necesario. A principios de la década de 1970, cuando la distensión se convirtió en la política exterior dominante de Estados Unidos hacia la Unión Soviética, los senadores Clifford Case y J. William Fulbright, junto con los senadores Stuart Symington y Frank Church, abogaron por el cierre de las estaciones de radio.28 Eso condujo a una prolongada lucha burocrática en Washington. Case finalmente cedió y favoreció la colocación de las estaciones bajo el Departamento de Estado, pero los altos funcionarios del departamento desconfiaban de asumir la responsabilidad de las transmisiones de radio que pudieran ir en contra de los objetivos diplomáticos a corto plazo. El Congreso dudaba igualmente en aprobar autorizaciones y gastos de duración indefinida para las estaciones de radio, que eran beneficiarias del gobierno, sin líneas de responsabilidad claramente definidas. Este dilema burocrático resultó en interminables maniobras en el Congreso hasta que se llegó a un compromiso: una pequeña agencia federal, la Junta de Radiodifusión Internacional, fue creada en 1973, encabezada por una junta directiva bipartidista y un personal profesional senior de empleados federales de carrera.
Como era de esperar en el invernadero político de Washington, no todo fue fácil. Durante la década de 1970, hubo una considerable fricción entre la Junta de Radiodifusión Internacional y la RFE / RL, principalmente en lo que respecta a la supervisión y evaluación de los programas. Sin embargo, a mediados de la década de 1980, la junta se estableció como un cortafuegos eficaz y un modelo de supervisión y defensa. Encabezada por Forbes, la junta directiva bipartidista incluía a destacados periodistas y figuras públicas, entre ellos Lane Kirkland, Michael Novak, Ben Wattenberg y James Michener. Aunque los directores pueden haber diferido en las políticas nacionales, compartían las prioridades fundamentales de seguridad nacional del presidente Ronald Reagan. “Wattenberg era un defensor del sistema estadounidense”, señaló Arch Puddington en su historia de RFE / RL, “y despreciaba descaradamente a quienes sostenían que el capitalismo estadounidense y el comunismo soviético eran igualmente defectuosos. Novak fue prominente entre un pequeño grupo de escritores que identificaron al capitalismo no solo como más eficiente que otros arreglos sino también como virtuoso. ”29 Kirkland, como presidente de la Federación Estadounidense del Trabajo y el Congreso de Organizaciones Industriales, brindó apoyo material a la política de Polonia. Movimiento de solidaridad y fue inflexible en sus puntos de vista anticomunistas. Cuando Walesa fue el anfitrión del Board for International Broadcasting para una cena formal en el Palacio Belvedere en Varsovia, saludó a Kirkland como a un viejo amigo y exclamó: "Gracias a ti estoy aquí". Michener, un demócrata orgulloso, estaba especialmente interesado en la programación de RFE en Europa Central y ofreció sabios consejos sobre cómo llegar a una amplia audiencia. Como grupo, la junta trabajó incansablemente para apoyar las dos estaciones, mantener un cortafuegos que protegía a los locutores de los consejos y la dirección no solicitados del Departamento de Estado y la Casa Blanca, y presentar el caso al Congreso sobre la importancia de la independencia periodística, el mismo punto que Biden subrayó en su enmienda crítica a la Ley de Radiodifusión Internacional de 1994.
En retrospectiva, está claro que gran parte del éxito de RFE y RL en la década de 1980 se debió a su independencia periodística, así como a la alineación de su misión principal con los objetivos de seguridad nacional de Reagan. La Directiva sobre decisiones de seguridad nacional 11-82 resume la esencia misma del enfoque de Reagan hacia la Unión Soviética:
La ideología comunista es la principal fuente de legitimidad del régimen. Explica por qué hay un solo partido político, que controla la administración estatal y todas las esferas de la sociedad, por qué los medios de comunicación están sujetos a censura y por qué el partido Politburó domina la vida política. ... La política de los Estados Unidos hacia la Unión Soviética debe tener un impulso ideológico que demuestre claramente la superioridad de los valores estadounidenses y occidentales de dignidad y libertad individual, una prensa libre, sindicatos libres, libre empresa y democracia política sobre el carácter represivo del comunismo soviético. Debemos manifestar abiertamente nuestra creencia de que la gente en los países comunistas tiene derecho a sistemas democráticos. … Para romper los hábitos mentales que estas ideas han fomentado, es esencial que Estados Unidos tome la ofensiva y exponga la bancarrota del sistema comunista, su incapacidad para satisfacer adecuadamente las necesidades básicas de sus pueblos. ... [E] l régimen soviético sigue negando a su pueblo los derechos humanos fundamentales. ... [L] a Estados Unidos debe dejar en claro al mundo que la democracia, no el comunismo, es el futuro de la humanidad ". 30
Desde sus primeros días, RFE y RL habían estado haciendo estos mismos puntos en sus transmisiones.
Es significativo que esta directiva de seguridad nacional nombró explícitamente a las emisoras internacionales estadounidenses como un medio muy eficaz para desafiar a la Unión Soviética, subrayando así que la misión central de las emisoras de radio estaba alineada con los objetivos más amplios de la administración Reagan. Esto condujo a aumentos importantes en los presupuestos de Voice of America y RFE / RL, una voz más prominente para la alta gerencia de radio en la formulación y ejecución de la política exterior de los Estados Unidos, y una mayor libertad para transmitir programas audaces e innovadores. En opinión de la administración, los rusos (y otras nacionalidades de la Unión Soviética) podrían comprender mejor los valores e intenciones occidentales si se presentaran en su propio idioma y en el contexto de su propia cultura. Implícito en esta estrategia estaba que RFE y RL eran recursos independientes únicos que podían comunicar el mensaje fundamental de libertad y democracia de formas que fueran culturalmente comprensibles para su audiencia. Si bien reconoció la contribución de RFE / RL a la seguridad nacional de Estados Unidos, la administración Reagan respetó el estatus de las radios como organizaciones periodísticas independientes que no formaban parte de la burocracia federal. Este equilibrio no solo aseguró presupuestos saludables, sino que también proporcionó a las estaciones un mayor sentido de relevancia, ya que eran fundamentales para la seguridad nacional general de los EE. UU. En su evaluación de las fortalezas y debilidades de la actual Agencia de los Estados Unidos para los Medios Globales, la administración Biden debe buscar ese equilibrio entre los objetivos de política exterior de Estados Unidos y la necesaria independencia periodística de la radiodifusión internacional de Estados Unidos.
La tarea por delante
Los desafíos específicos que enfrenta Estados Unidos en la próxima década son diferentes a los de la Guerra Fría. Pero la necesidad de voces estadounidenses vibrantes en la arena global no es menos vital hoy que entonces.
En términos de seguridad nacional, la administración Biden deberá determinar cómo las emisoras estadounidenses deben lidiar con los principales adversarios de Estados Unidos. Por ejemplo, ¿Estados Unidos debería desafiar a China, la emisora global más grande del mundo, de una manera confrontativa, similar a la forma en que desafió a la Unión Soviética durante la Guerra Fría? ¿O Estados Unidos debería centrarse estrictamente en la proyección de los valores estadounidenses? ¿Deberían las emisoras estadounidenses contrarrestar directamente las redes rusas RT y Sputnik y su uso deliberado de contraarrativas y noticias falsas? ¿O la desinformación rusa debería ser manejada por una operación gubernamental separada? ¿De qué manera debería responder Estados Unidos a la proliferación de redes de noticias globales que están controladas no solo por organizaciones estatales, sino cada vez más por actores no estatales?
En términos de interés nacional, la administración Biden deberá determinar cómo responden las emisoras estadounidenses a una serie de desafíos mundiales, incluida la difusión cada vez más global de desinformación, extremismo, pandemias, calentamiento global, proliferación nuclear, conflictos armados, hambruna, inmigración, comercio. disputas, luchas étnicas y religiosas, tensión racial y terrorismo, así como el alarmante declive mundial de la democracia y la libertad de prensa.31
Estas vitales preguntas y los problemas deben incorporarse en una nueva directiva de seguridad nacional, similar a la de Reagan, que articula una visión audaz para las emisoras estadounidenses y proporciona el liderazgo, los recursos y las capacidades para enfrentar esos desafíos.
Para revitalizar la radiodifusión internacional, será fundamental corregir la enmienda de 2017 que creó el cargo de un CEO poderoso y preservar el estatus independiente de las emisoras sustitutas, algo que fue fundamental para su éxito durante la Guerra Fría. Como ha señalado sabiamente Ross Johnson,
El periodismo independiente sintonizado con las audiencias locales y utilizando información de fuentes locales desafía a los regímenes autoritarios que manipulan las pasiones nacionalistas, ignoran el estado de derecho y violan los derechos humanos. Contrarresta las extensas operaciones de influencia de los medios realizadas por Rusia y China. Pero el poder de U.S. Global Media depende completamente de su credibilidad, que a su vez descansa en su profesionalismo periodístico, independencia editorial y clara separación del gobierno32.
Hace casi 30 años, Joe Biden defendió la relación a distancia de RFE / RL con el gobierno federal, y señaló que el firewall establecido por una junta directiva bipartidista “tenía un significado operativo: garantizar que el gobierno de los EE. UU. No interferiría con el contenido de las transmisiones, y que las transmisiones serían percibidas no como declaraciones de política exterior estadounidense, sino como producto de periodistas independientes ”.33 En el otoño de 2020, en un caso presentado por ejecutivos de transmisión despedidos por Pack, el juez principal del Tribunal de Distrito de Estados Unidos, Beryl A. Howell en Washington, DC, falló en contra de la administración Trump y confirmó la independencia legal de las emisoras internacionales de Estados Unidos, señalando que "no tienen la intención de promover acríticamente las opiniones y aspiraciones políticas de un solo funcionario estadounidense, incluso si ese funcionario es EE. UU. Presidente. ... [L] a misión [es] perseguir y producir periodismo objetivo ". 34
Ahora, la administración de Biden tiene la oportunidad de ayudar a asegurar los intereses nacionales de Estados Unidos. Puede hacer esto mediante el desarrollo de una estrategia global de medios integral, contratando líderes que tengan experiencia tanto en periodismo como en estudios de área, e introduciendo y aprobando leyes que protejan la independencia periodística de las emisoras estadounidenses.
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