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lunes, 19 de junio de 2023

Invasión a Ucrania: La contraofensiva avanza con combates feroces

La contraofensiva ucraniana avanza hacia una férrea línea de defensa rusa y se esperan combates feroces

Se abrieron tres frentes en el este y el sur. En los enfrentamientos se registraron bajas importantes en ambos bandos. Los rusos perdieron 100 soldados cuando escuchaban el discurso de un comandante. Los ucranianos tuvieron que abandonar varios tanques de última generación atrapados en un campo minado

 
El pelotón de soldados del ejército ucraniano que liberó el pueblo de Storozhove, en la región de Donetsk. En esa zona se registra uno de los cuatro frentes de lucha de la contraofensiva ucraniana. (Twitter)

La contraofensiva ucraniana está encontrando una férrea defensa rusa mientras se esperan las operaciones de la artillería más frontales para fines de esta semana. En este momento hay tres frentes abiertos y un cuarto posible. El primero es alrededor de la tan disputada ciudad de Bakhmut. El segundo, en la frontera de las regiones de Zaporizhzhia oriental y Donetsk occidental, incluidos intensos combates alrededor de la ciudad de Makarivka. Y un tercero en Zaporizhzhia occidental hacia Mala Tokmachka. Aunque en las últimas horas también se hablaba de otro desembarco anfibio en la inundada ciudad de Nova Kakhovska –donde los rusos dinamitaron la represa sobre el río Dnipro- con combates en las tierras más altas. La ofensiva se enfrenta a “encarnizados combates y a la superioridad aérea y artillera del enemigo, que se mantiene en sus posiciones”, dijo a un grupo de periodistas ucranianos en la zona de combate un alto comandante del que no se reveló su nombre.

Todo indica que las fuerzas ucranianas todavía no llegaron a las líneas de defensas levantadas por los rusos donde se esperan los combates más encarnizados. El Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) cree que eso sucederá a fin de esta semana y allí recién se verá si los rusos lograron reforzar sus unidades mal entrenadas y si el armamento occidental hace la diferencia en manos de los ucranianos.

Según el análisis del seguimiento de las tropas que hace la empresa especializada Rochan Consulting, la ofensiva en Donetsk parece haber sido hasta ahora la más exitosa. El ejército ucraniano utilizó siete brigadas cerca de Velyka Novosilka para liberar unos 60 kilómetros cuadrados de territorio en cuatro días. Esto incluye un grupo de aldeas situadas a orillas del río Mokri Yaly, entre ellas Blahodatne, liberada el 11 de junio; Storozheve, donde imágenes de vídeo mostraban a infantes de marina caminando por la aldea y enarbolando una bandera ucraniana en el centro; y Makarivka, al sur. Las pequeñas aldeas de Urozhaine y Staromaiorske también estarían en manos de sus liberadores.

“Estamos viendo muchas acciones al mismo tiempo, pero se trata de operaciones tácticas de engaño y podemos esperar operaciones adicionales y de mayor envergadura a medida que avance la campaña. Esa es una de las principales ventajas de estar al ataque: tienes la capacidad de elegir el momento y el lugar a tu favor mientras mantienes al adversario adivinando”, explicó a la AFP, Dylan Lee Lehrke, analista de la agencia británica de inteligencia de seguridad Janes.

Más al sur, en el eje que comienza en la ciudad de Orikhiv y termina en la estratégica Tokmak, fundamental para seguir avanzando hacia Melitopol y cortar la línea de suministros que viene desde la península de Crimea, la situación no es tan alentadora para Kyiv. Allí se registraron combates frontales muy duros y los ucranianos sufrieron importantes pérdidas de blindados y personal. De allí son las imágenes que aparecieron en la plataforma Telegram mostrando tanques alemanes Leopard y vehículos blindados estadounidenses Bradley atrapados en campos de minas y alcanzados por la artillería. También un video de un soldado ruso junto a un Leopard con el motor aún en marcha. Aunque desde Moscú admiten pérdidas similares en sus filas. Incluso, Vladimir Putin dijo en una reunión con blogueros militares que Rusia había perdido 54 tanques durante la ofensiva ucraniana.

“La defensa rusa está organizada en capas. No es sofisticada, pero el adversario debe superar sus obstáculos, uno tras otro, y eso lleva tiempo y un gran esfuerzo. Los ucranianos pueden abrirse paso, pero por el momento no pueden forzar el colapso de esta masa de unidades rusas”, explica Alexander Grinberg, analista del Jerusalem Institute for Strategy and Security (JISS).

En esta imagen tomada de un video distribuido por el servicio de prensa del Ministerio de Defensa de Rusia el 5 de junio de 2023, un tanque ruso dispara hacia posiciones ucranianas en un lugar no revelado. (Servicio de prensa del Ministerio de Defensa de Rusia vía AP)

La escala del despliegue a lo largo del eje de Tokmak -y el papel estratégico de la ciudad como nudo ferroviario y puerta de entrada para atacar la carretera principal de Rusia a Crimea- sugieren que podría convertirse en la principal línea ofensiva. Pero la mayoría de los ataques hasta ahora se llevaron a cabo con unidades ucranianas que ya estaban en el lugar y están dirigidos a identificar debilidades en la línea rusa, en lugar de romper con una fuerza abrumadora. “La ofensiva está en marcha, pero no creo que se trate todavía del ataque principal”, comentó a The Economist, Ben Hodges, general retirado que estuvo al mando del ejército estadounidense en Europa. “Cuando veamos grandes formaciones acorazadas unirse al asalto, entonces creo que sabremos que el ataque principal comenzó realmente”.

Los rusos tampoco sacaron a relucir toda su capacidad de defensa de los territorios ocupados. Montaron lo que los analistas militares llaman una defensa en profundidad: replegarse a terreno más favorable en la retaguardia. Al mismo tiempo tratan de cubrir sus baterías de largo alcance que son en este momento la prioridad para derribar de los ucranianos. En unas de estas maniobras sufrieron una sensible baja. Los blogueros militares rusos informaron de que en uno de esos ataques contra una unidad de misiles habían matado al general de división Sergei Goryachev, jefe del Estado Mayor del 35º Ejército de Armas Combinadas de Rusia, el primer general ruso que muere este año.

También se está viendo un inusual movimiento aéreo con helicópteros rusos tomando un papel que no habíamos visto hasta ahora en esta guerra. Y los están combinando con el ataque masivo de drones del tipo Lancet de fabricación rusa, aunque también lanzaron drones kamikazes chinos. Los analistas militares hablan de ataques masivos con 10 o 20 drones al mismo tiempo y unidades de francotiradores que utilizan las imágenes que los vehículos espaciales les mandan para atacar a distancia. Sin embargo, continúa siendo este un conflicto carente de la participación masiva de la aviación. Los aviones rusos, que superan en todos los aspectos a los que tiene Ucrania, siguen operando desde dentro del territorio ruso, lanzando a distancia y seguros, misiles de largo alcance. Pero no se registran bombardeos aéreos masivos de ningún tipo. Una particularidad que aún sigue siendo un misterio para la mayoría de los analistas militares occidentales.

Fotograma de un video que muestra lo que dicen ser vehículos blindados destruidos de las fuerzas armadas ucranianas en la región sureña de Donetsk. (Ministerio de Defensa de Rusia/entrega vía Reuters).

En tanto, continúan ocurriendo algunos incidentes que muestran que las tropas rusas persisten en sus acciones poco profesionales. Según fuentes rusas se habría producido un ataque ucraniano a un cuartel ruso en el frente mientras los soldados estaban en formación esperando que un comandante les diera una arenga. Esto provocó una masacre con la muerte de al menos 100 soldados rusos. El hecho se produjo cerca de Kreminna, en el óblast (región) de Luhansk, cuando miembros del 20º Ejército de Armas Combinadas se reunieron en un gran grupo no lejos de las líneas del frente y al alcance de los cohetes HIMARS ucranianos durante dos horas. Un alto comando ucraniano confirmó lo sucedido en una entrevista con el Kyiv Post. “Estuvieron dos horas expuestos. Es tiempo suficiente para fijarlos, transportar los misiles HIMARS, introducir las coordenadas y atacarlos”, dijo.

Los milbloggers rusos (propagandistas del Kremlin que acompañan a las tropas rusas) mostraron su furia por lo sucedido diciendo que su ejército está “en guerra contra nuestra propia estupidez y dejadez”. Uno de estos blogueros que escribe bajo el seudónimo de Rybar dijo en un video: “Un trágico incidente ocurrió en una de las divisiones que estaban a punto de pasar a la ofensiva. Durante dos horas, los combatientes esperaron a que el comandante de la división pronunciara sus palabras motivadoras. Pero lo que verdaderamente recibieron fueron los dichos de los HIMARS MLRS. En la dirección de Yuzhnodonetsk, en pocos días hubo menos víctimas en los combates que por la estupidez criminal del comandante de la división”. Otro milblogger, Dva Majors, fue más explícito: “Estamos en guerra con nuestra propia pelotudez, untadas desde arriba con bonitos informes”. Y un tercero, Vysokygovorit, pidió que los comandantes rusos responsables “sean fusilados”. No es la primera vez que sucede algo semejante. En las primeras horas del Año Nuevo 2023, las fuerzas ucranianas atacaron un complejo desprotegido que albergaba a cientos de tropas rusas recién movilizadas en la ciudad ocupada de Makiivka, en la región de Donetsk. Las autoridades rusas reconocieron que murieron al menos 89 personas, pero fuentes ucranianas y varios blogueros rusos afirmaron que el número de víctimas se acerca más a las 400 personas. Fue la mayor tragedia de esta invasión.

Esto ocurre mientras ambos bandos se preparan para el asalto y la defensa que prometen ser la esencia de los combates en este verano de las estepas ucranianas. Según todos los analistas militares, lo que se viene es “la madre de todas las batallas” de este conflicto con “combates feroces”.

lunes, 1 de mayo de 2023

Invasión a Ucrania: Arranca la contraofensiva ucraniana

Ucrania inicia la contraofensiva de primavera con la que puede ganar la guerra o ser obligada a negociar

Ya está todo preparado para el avance de las fuerzas de Kiev. Los analistas militares especulan con la posibilidad de que las tropas rusas colapsen y los ucranianos puedan reconquistar Crimea


Soldados ucranianos durante un entrenamiento en la región de Donetsk, Ucrania, en preparación para la contraofensiva de primavera. (Roman Chop/AP)

Las fuerzas armadas ucranianas ya tienen listas 12 brigadas con unos 4.000 soldados cada una para iniciar la tan esperada contraofensiva de primavera contra los invasores rusos. Una operación de enorme envergadura para el relativamente pequeño ejército ucraniano y fundamental para el devenir político de esta guerra. Si el avance se desarrolla como la mayoría de los analistas militares predice, para antes de que vuelva a caer la nieve en la estepa (octubre-noviembre) debería estar todo resuelto en el campo de batalla y se iniciarían las negociaciones para un armisticio. Pero si las fuerzas rusas logran contener la ofensiva y prevalecen en algunos territorios clave, sin perder las ciudades que conquistaron en el oeste, y mantienen la península de Crimea invadida en 2014, es probable que el gobierno de Kiev tenga que sentarse a una mesa de negociaciones en desventaja y ya sin el apoyo férreo de Estados Unidos y la OTAN. La contraofensiva de primavera es un arma de doble filo.

Hay, básicamente, dos escenarios posibles para este avance decisivo. El primero, sería desde las proximidades de la segunda ciudad del país, Kharkiv, para avanzar por el oeste, en la región del Donbas, y reconquistar Luhansk (donde los rusos mantienen un enclave separatista desde hace 9 años) para llegar a Severodonetsk y asegurar finalmente Bakhmut, la ciudad que se encuentra en el frente de guerra desde hace seis meses y que provocó enormes bajas y pérdida de equipos en ambos bandos. De esta manera empujarían a los rusos hacia el sur y los dejarían de espalda sobre el Mar de Azov. Pero esta estrategia deja a las fuerzas invasoras con una parte importante del territorio muy difícil de conquistar en una segunda escalada sin el apoyo decisivo de equipamiento estratégico de la OTAN, que por el momento no parecería estar dispuesta a entregar. Y, sobre todo, los rusos mantendrían intacta su línea de abastecimiento desde Crimea.

El segundo escenario es abrir un frente amplio en el sur desde Kherson y Zaporizhzhia (la zona donde se encuentra la central atómica más importante de Europa del Este que está en manos de los rusos desde el comienzo de la invasión en febrero de 2022), avanzando para reconquistar Mariupol, Berdiansk, Melitopol y Tokmak. De esta manera dejarían a los invasores “aislados” en el oeste y podrían amenazar directamente a la península de Crimea, incluso intentar reconquistarla con un movimiento de pinzas de la marina. Los rusos se estuvieron preparando en los últimos tres meses para esta eventualidad y crearon una línea de defensa férrea que incluye kilómetros de terreno minado y pilotes de hormigón. Sin embargo, los generales estadounidenses con enorme experiencia en las guerras de Irak y Afganistán, David Petreus y Ben Hodges, dijeron en sus análisis que ese es el mejor camino para “romper la línea de suministro, reconquistar Crimea y conseguir una victoria decisiva sobre las tropas del Kremlin”.

Soldados ucranianos disparan un obús D-30 en el frente de Bakhmut, en la región de Donetsk, Ucrania.(Roman Chop/AP)

Ya lo dijo Sun Tzu, el tan citado estratega militar chino, “la guerra se basa en el engaño”. “Por lo tanto, cuando podamos atacar, debemos parecer incapaces; cuando utilicemos nuestras fuerzas, debemos parecer inactivos; cuando estemos cerca, debemos hacer creer al enemigo que estamos lejos; cuando estemos lejos, debemos hacerle creer que estamos cerca”, aconsejó. Y lo que termine sucediendo sea una combinación de estos dos escenarios expuestos mas arriba u otro que no imaginamos.

Lo que sabemos es que 9 de las 12 brigadas que entrarán en acción en los próximos días –mucho dependerá del terreno y si los vientos primaverales secan el barro- fueron entrenadas por la OTAN. Los comandantes y las fuerzas especiales participaron en los últimos meses de entrenamientos en las bases que tiene Estados Unidos en territorio de Alemania. Allí aprendieron a manejar los tanques Abrams y Leopard, así como los carros de asalto Bradley que entran por primera vez en acción en esta guerra. Según la prensa alemana, las maniobras se centraron en la coordinación de las acciones de las diferentes armas en el campo de batalla. Uno de los problemas más graves que enfrentaron hasta ahora los ucranianos fue la falta de una comunicación efectiva entre las unidades. “Tenemos equipo de comunicación muy diferente entre nosotros y eso nos hace vulnerables ante las escuchas de los rusos”, explicó la semana pasada un general al diario Kyiv Independent.

Otro de los pilares del entrenamiento estuvo marcado por el “abuso” de la artillería. El ejército ucraniano lanzó mayor cantidad de munición de artillería de la que en promedio debería ser utilizada. Y eso hizo que en algún momento, hacia fin de año pasado, las unidades de combate se encontraran “cortas” de municiones. Esta es una preocupación particular también de los aliados occidentales que no dan abasto con su producción. “Lo que recibieron es lo que tendrán hasta dentro de siete u ocho meses. No hay mayor capacidad de producción, pero tampoco hay voluntad política de seguir entregando esta cantidad de armas”, explicó a la revista Político Europa un general de la OTAN de Bruselas.

Un soldado ucraniano se toma el casco mientras avanza a toda velocidad con su carro de asalto Bradley cerca del frente de Bakhmut, en la región ucraniana de Donetsk. (AP Foto/Libkos)

Los rusos también agotaron buena parte de su arsenal en la inconclusa batalla por el control de la ciudad de Bakhmut, pero ellos tienen fábricas propias que los pueden abastecer más rápidamente. También consiguieron munición de artillería pesada de Egipto, aunque ese canal ya se cortó por presiones de Estados Unidos. Lo interesante de este proceso es que, en realidad, la diplomacia de Washington hizo que la producción egipcia llegue ahora directamente a manos ucranianas. Pero a los soldados de Vladimir Putin siguen teniendo el canal abierto para recibir los misiles iraníes y municiones mejoradas por ellos mismos como las bombas deslizantes que tienen capacidad de volar con un sistema de navegación y alas. Esta es un arma estratégica que va a tener un papel importante en los próximos meses, aunque sufrió un revés cuando la semana pasada una de las bombas equivocó el curso y terminó estallando en la ciudad rusa de Bolgorad, dejando destrozos y varios heridos.

Las fuerzas rusas todavía tienen la ventaja de la conscripción masiva y la está utilizando. Ya está en marcha el reclutamiento de una nueva camada de soldados que podrían estar listos para ir al frente antes de fin de año. Esto, según el ministro de Defensa, Sergei Shoigu, les daría “una ventaja decisiva” para terminar con la guerra y quedarse con los territorios conquistados. Shoigu espera que los ucranianos “gasten” todas sus fuerzas en la ofensiva de primavera y queden exhaustos de reclutas y municiones para cuando vuelva el invierno. Vladimir Putin apuesta todo al tiempo. Está convencido de que con el transcurrir de los meses, los aliados “se cansarán” de entregar dinero y armas a Ucrania y él quedará con las manos libres para dar el zarpazo definitivo.

Cartel de propaganda en apoyo a las fuerzas armadas rusas en Ucrania, en Sebastopol, Crimea. En la pancarta se lee: "Nuestra causa es justa, el enemigo será derrotado, ¡la victoria será nuestra!". (REUTERS/Alexey Pavlishak).

Algo de esto está en el aire que respiran los aliados. “Todo depende de cómo vaya esta contraofensiva”, dijo Alexander Vershbow, ex embajador de Estados Unidos en Rusia y alto funcionario de la OTAN en una entrevista con el New York Times. “Todo el mundo tiene esperanzas, quizá demasiado optimistas. Pero determinará si va a haber un resultado decente para los ucranianos, en términos de recuperar territorio en el campo de batalla y crear una influencia mucho más significativa para conseguir algún tipo de acuerdo negociado. De lo contrario, habrá que pensar en nuevas estrategias.” A este escepticismo hay que sumarle las elecciones en Estados Unidos. Los republicanos ya se quejan amargamente en el congreso de Washington por la enorme cantidad de recursos que se están yendo en el apoyo que le da el demócrata presidente Joe Biden a Ucrania y será una carta que esgrimirán cada vez que puedan durante la campaña.

Todo esto crea una presión enorme sobre el presidente Volodimir Zelensky y sus generales. Y como todo sabemos, bajo presión los seres humanos estamos más propensos a cometer errores.