viernes, 2 de enero de 2026
sábado, 22 de febrero de 2025
Patagonia: Joe Lewis vende su aeropuerto a capitales emiratíes
Joe Lewis vendió el aeropuerto de Sierra Grande a capitales de Emiratos Árabes: la relación con la planta de GNL
- El aeropuerto privado construido por el empresario británico en Río Negro pasó a manos de Manzil S.A. La operación tendría un rol en el proyecto de gas natural licuado en Sierra Grande.
ADN Sur
Joe Lewis vendió el aeropuerto de Sierra Grande a capitales de Emiratos Árabes: la relación con la planta de GNL
El aeropuerto privado de Puerto Lobos, ubicado en las cercanías de Sierra Grande, Río Negro, fue adquirido por la empresa Manzil S.A., una firma que, según investigaciones periodísticas y legislativas, tendría vínculos con capitales de Emiratos Árabes Unidos. La compra fue revelada en el marco del debate fiscal en la provincia, donde se señaló que la infraestructura no estaba registrada para el pago de impuestos.
La diputada provincial Magdalena Odarda advirtió que la transferencia del aeropuerto podría estar vinculada con el desarrollo de la planta de gas natural licuado (GNL) que YPF y la anglo-holandesa Shell proyectan en Punta Colorada. "El aeropuerto no paga ningún tributo porque, para los funcionarios, no existe", señaló la legisladora en un artículo de opinión.
Construido hace 17 años por el empresario británico Joe Lewis, el aeropuerto cuenta con una pista de 2.200 metros de largo y 30 de ancho, similar en dimensiones a la del Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires. Su ubicación, a menos de 30 kilómetros de Sierra Grande y a unos 1.000 metros del mar, generó cuestionamientos en distintos sectores políticos y sociales por su cercanía a la zona de seguridad de fronteras y por la falta de controles sobre su operación.
De acuerdo con la información divulgada por Odarda, Manzil S.A. es controlada mayoritariamente por Ignacio Petrocchi Massuh (95% de las acciones), mientras que el 5% restante está en manos de Daniel Ortiz. La empresa tributa un monto mensual de $129.000 en concepto de impuesto inmobiliario, pero no abonaría tributos específicos por la operación aeroportuaria. Además, la legisladora afirmó que la firma estaría vinculada con inversores de Emiratos Árabes Unidos.
El aeropuerto podría jugar un rol clave en el desarrollo de la infraestructura energética proyectada en la región. La construcción de la planta de GNL en Sierra Grande fue anunciada tras la decisión de trasladar el proyecto originalmente previsto en Bahía Blanca. El objetivo es procesar gas proveniente de Vaca Muerta para su exportación, una iniciativa que implica inversiones millonarias y que se espera esté operativa en la próxima década.
Por el momento, ni los nuevos propietarios del aeropuerto ni las autoridades provinciales brindaron precisiones sobre los planes para la terminal aérea. En tanto, sectores políticos y organizaciones sociales solicitaron mayor información sobre las condiciones en que se produjo la transferencia y sobre el impacto que podría tener en el desarrollo económico y logístico de la zona.
sábado, 15 de junio de 2024
domingo, 31 de marzo de 2024
domingo, 15 de octubre de 2023
sábado, 15 de octubre de 2022
jueves, 25 de agosto de 2022
lunes, 15 de agosto de 2022
martes, 12 de julio de 2022
jueves, 16 de junio de 2022
lunes, 16 de mayo de 2022
Europa: Geoestrategia del gas
El rompecabezas del gas en Europa

- ¿Qué debe hacer Europa para reducir su dependencia del gas ruso?
Daniel Gros || El Economista
En cuestión de meses, la Unión Europea ha reducido su dependencia del petróleo ruso en tal forma que ahora está lista para imponer un embargo. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado un plan para prohibir las importaciones de petróleo crudo ruso a la mayor parte de la UE en los próximos seis meses y de los productos de petróleo refinado hasta finales de este año. Sin embargo, para tener un impacto significativo en el presupuesto de Rusia, Europa también debe poner fin a su dependencia del gas ruso. Esto será mucho más difícil de lograr. De hecho, la decisión de Putin de cortar el suministro a la UE por Polonia ha hecho subir un 20% el hidrocarburo.
Europa ha conseguido reducir rápidamente su necesidad de petróleo ruso debido a un par de razones. Se puede transportar petróleo fácilmente en camiones cisterna, no sólo a través de oleoductos, y es relativamente fácil encontrar nuevas ofertas de suministro en el mercado mundial. El problema es que también es relativamente fácil encontrar suficientes compradores nuevos, y Rusia tiene muchos, para compensar gran parte de las pérdidas provenientes de un embargo llevado a cabo por la UE.
El caso del gas es diferente. Europa necesita gas natural para proporcionar calefacción en el invierno y para que sirva como materia prima de la industria química más grande del mundo, misma que da cuenta de una parte importante de las exportaciones de la UE. Y determinadas características del mercado del gas natural harán que sea mucho más difícil y costoso encontrar alternativas a los suministros rusos en comparación con lo que ocurre en el caso del petróleo.
Para empezar, debido a que la mayoría de los productores de gas natural operan con contratos a largo plazo con los compradores, hay poca capacidad de producción adicional fuera de Rusia. Si bien hay mercados 'spot', también llamados mercados al contado, en los que se pueden comprar o vender cantidades limitadas de gas, el objetivo de dichos mercados es, según sea necesario, redistribuir entre las regiones la oferta o la demanda existentes, su objetivo no es ofertar un suministro adicional.
Algunos nerviosos ministros europeos de energía han visitado a varios productores mundiales de gas, con la esperanza de convencerlos de aumentar su producción. Y los principales productores de gas están felices de complacer a los ministros. Sin embargo, dichos productores advierten que se necesitan hasta cuatro años para poner en marcha nuevos proyectos, y hacer esto sólo tiene un justificativo comercial si el cliente está dispuesto a firmar un contrato de 20 años.
Todo esto se traduce en que, a corto plazo, el suministro de gas natural es casi fijo. Por lo tanto, la única forma de compensar el déficit de gas ruso es mediante una combinación de ahorro de energía y aumento de las importaciones.
En este punto, Europa se enfrentará a otro desafío. El transporte del gas natural es costoso y su almacenamiento es dificultoso. El gas natural licuado (GNL), que puede transportarse por barco, se presenta como la principal alternativa al gas ruso transportado por gasoductos, a pesar de que plantea sus propios problemas.
Una vez que el gas ha sido licuado y cargado en un barco cisterna especial, unos pocos miles de kilómetros adicionales de viaje apenas suponen una pequeña diferencia. Esta es la razón principal por la que los mercados asiáticos y europeos de GNL están integrados, y los precios en los dos continentes suelen desplazarse muy juntos. Los precios del gas spot, es decir al contado, ya alcanzaron niveles muy altos el otoño pasado, es decir meses antes de que Rusia invadiera a Ucrania. Esto ocurrió debido a que una fuerte recuperación en Asia impulsó al alza la demanda.
Antes de que comenzara la guerra en Ucrania, Europa ya estaba importando casi la misma cantidad de GNL que gas por gasoductos. Sin embargo, si Europa quiere poner fin a su dependencia del gas ruso, debe aumentar enormemente estas importaciones de GNL. Esto será costoso porque significa tener que desviar hacia Europa envíos que originalmente se dirigían hacia Asia. Afortunadamente, esto será técnicamente posible debido a una profunda asimetría en el comercio de GNL: se tarda mucho más en construir instalaciones de licuefacción en comparación con realizar lo necesario para la regasificación del GNL, es decir para que el GNL vuelva a ser gas.
Cuando llega el GNL, los países importadores simplemente tienen que calentar el líquido en los camiones cisterna. Los especialistas en energía señalan con frecuencia que muchos países no cuentan con suficientes instalaciones fijas de GNL para aumentar las importaciones. Sin embargo, las terminales flotantes de GNL también se constituyen en una opción, y países como por ejemplo Alemania, Francia e Italia ya están aprovechando esta opción, cerciorándose de que puedan descargar el GNL cuando este llega a su destino.
Estas instalaciones flexibles de gasificación, junto con una densa red de gasoductos que conectan a la mayoría de los proveedores de la UE, ofrecen cierta protección frente a las medidas rusas de eliminar a países seleccionándolos de manera individual. Europa ya ha dado muestras de solidaridad en este asunto. Cuando el gigante energético ruso Gazprom interrumpió recientemente el suministro de gas a Polonia y Bulgaria, se garantizó que ambos países recibieran lo que necesitaban mediante gasoductos provenientes de Alemania y Grecia. La interrogante es si Europa mostrará la misma actitud decidida cuando todos los países estén bajo presión.
Las instalaciones de licuefacción, en cambio, son mucho más difíciles de conseguir y su construcción lleva mucho más tiempo, debido a que requieren gigantescos refrigeradores que enfríen el gas a -160° Celsius. Esto trae consigo dos consecuencias que son políticamente importantes.
Algunos esperan que Estados Unidos pueda suministrar el tan necesario GNL a Europa. Pero, en la actualidad, Estados Unidos tiene sus plantas de licuefacción existentes trabajando a plena capacidad, y se necesitarían varios años para construir nuevas instalaciones. Mientras la capacidad de exportación estadounidense se encuentre limitada, redirigir la entrega de suministros estadounidenses desde Asia hacia Europa no contribuirá, en absoluto. a reducir el exceso de demanda de GNL en el mercado formado por los mercados de la UE y los del Asia. Para Estados Unidos, esto tiene la ventaja de que los precios del gas natural dentro de su país se han mantenido mucho más bajos en comparación con aquellos tanto en Europa como en Asia.
El desafío de construir instalaciones de licuefacción de GNL también aumenta significativamente los costos para que Rusia intente exportar el gas que Europa ya no está comprando. Durante varios años, Rusia no podría vender los 140 mil millones de metros cúbicos de gas natural que anteriormente iban a Europa cada año.
Si Europa esté dispuesta a pagar el precio de las costosas importaciones de GNL, este continente podría socavar gravemente la capacidad de Rusia para ganar divisas mediante sus exportaciones de gas. Eso haría mella real en el presupuesto de guerra de Vladimir Putin.
domingo, 21 de noviembre de 2021
El lío de inmigración entre Bielorrusia y Polonia se cuela a toda Europa
Invierno del descontento de Europa: Bielorrusia amenaza a la UE con migrantes y escasez de gas
Miles de inmigrantes ya están temblando en los frígidos bosques de la frontera polaca, y si Europa no puede gestionar las crisis migratorias y energéticas, es posible que los europeos también estén sintiendo el frío.
Europa pudo haber pensado que con el gasoducto Nord Stream II casi terminado y la resolución de la crisis del gas de Moldavia, sus problemas energéticos habían terminado. De ninguna manera. Las recientes amenazas del dictador bielorruso Alyaksandr Lukashenka de cerrar
el oleoducto Yamal-Europa sugieren que solo están comenzando. Miles de
inmigrantes ya están temblando en los frígidos bosques de la frontera
con Polonia, y si Europa no puede manejar estas crisis gemelas, los
europeos también pueden estar sintiendo el frío.
El gasoducto Yamal-Europa transita gas a través de Bielorrusia hasta Polonia y Alemania, lo que lo convierte en una palanca principal para que Lukashenka obtenga concesiones de la Unión Europea. Bruselas acaba de anunciar otra ronda de sanciones contra Bielorrusia en respuesta a su orquestación de la crisis migratoria en la frontera entre Polonia y Bielorrusia.
Desde junio, el personal de seguridad bielorruso ha llevado a miles de migrantes fuera del puesto de control fronterizo donde pueden solicitar asilo legalmente y hacia la frontera ahora fortificada donde se encuentran con una fuerza de diecisiete mil policías fronterizos polacos. Dos mil migrantes están ahora atrapados en un purgatorio helado entre dos fuerzas de policía armadas, sin poder entrar en Polonia y sin poder regresar a Bielorrusia. En respuesta a lo que Polonia percibe como un "ataque de guerra híbrida", ha amenazado con cerrar la frontera por completo. A su vez, Lukashenka dice que desconectará el suministro de gas.
"Estamos calentando Europa, todavía nos amenazan con cerrar la frontera. ¿Y si cortamos el gas natural allí? Por lo tanto, recomendaría que los líderes polacos, lituanos y otras personas sin cabeza piensen antes de hablar", dijo Lukashenkа .
La
ira particular de Lukashenka hacia los países vecinos Polonia y
Lituania se deriva de las controvertidas elecciones bielorrusas de
agosto de 2020 que lo llevaron a comenzar su sexto mandato, a pesar de
las afirmaciones generalizadas de que su victoria fue falsificada. Las
elecciones dieron lugar a un movimiento de protesta de un año que se
enfrentó a una brutal represión policial , lo que llevó a gran parte de la oposición bielorrusa, incluida su líder Sviatlana Tsikhanouskya,
a buscar refugio en Polonia y Lituania. Ahora, a medida que la crisis
se agrava, la vecina Letonia también se está movilizando para asegurar
su frontera.
La decisión de Lukashenka de inundar a sus vecinos con migrantes y posiblemente cortarles el suministro de gas tiene dos propósitos. Uno es puramente punitivo, un medio de venganza por albergar a activistas bielorrusos y la imposición de sanciones de la UE. El otro es más coercitivo. El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergey Lavrov, sugirió que la UE detenga la afluencia de inmigrantes pagando a Bielorrusia para que los acepte, como paga a Turquía para detener la afluencia de refugiados de Siria. Dichos pagos serían contrarios a las sanciones vigentes de la UE contra Bielorrusia y ayudarían a financiar un gobierno que actualmente está endeudado con Rusia por una suma de $ 8 mil millones.
No es probable que la UE considere tales pagos. El flujo de migrantes no es orgánico, sino más bien diseñado por el régimen de Lukashenka específicamente para chantajear a la UE. Los migrantes informan haber sido atraídos a Bielorrusia desde Irak y Siria con promesas de un tránsito fácil a Polonia por parte de agencias de viajes bielorrusas vinculadas al régimen de Lukashenka. Los migrantes, a quienes se les cobra entre 15.000 y 20.000 euros por la experiencia, informan que fueron llevados a la frontera, donde las fuerzas de seguridad bielorrusas los presionan para que traspasen la frontera fuertemente reforzada.Las tensiones que involucran a los migrantes en la frontera entre Polonia y Bielorrusia no son nuevas. Una ola de refugiados tayikos y chechenos que intentaban huir de Rusia y Asia Central a través de los cruces fronterizos polaco-bielorrusos llevó a Varsovia en 2016 a comenzar a negar sistemáticamente solicitudes de asilo a refugiados musulmanes. En 2017, el entonces ministro del Interior polaco, Mariusz Blaszczak, declaró abiertamente que Polonia percibe a los inmigrantes musulmanes como una amenaza, afirmando que los solicitantes de asilo de Chechenia y Asia Central serían tratados como migrantes económicos con falsas intenciones, en lugar de refugiados que huyen de la represión política. Al canalizar a los refugiados musulmanes hacia la frontera polaca, Lukashenka puede estar intentando exacerbar las tensiones entre Polonia y la UE e intentar resaltar las contradicciones entre la hostilidad de Polonia a la inmigración y el compromiso declarado de la UE con los derechos humanos.
Polonia ha exigido que la UE tome " medidas concretas " para ayudarla en el conflicto, solicitando a la UE cofinanciar su muro fronterizo planeado. También ha planteado la posibilidad de invocar el artículo 4 de la OTAN, que desencadenaría consultas con otros aliados de la OTAN para discutir las amenazas a la seguridad de Polonia, Lituania y Letonia. Ninguno de estos es particularmente atractivo para la UE. Sin embargo, en gran medida se ha puesto del lado de Polonia, condenando las acciones de Bielorrusia y promulgando sanciones.
Las sanciones anunciadas hoy por la UE se dirigen principalmente a las aerolíneas y agencias de viajes que traen inmigrantes a Bielorrusia, así como a treinta funcionarios bielorrusos vinculados al régimen de Lukashenka. Varios países del Medio Oriente han suspendido los vuelos a Bielorrusia. Irak ya ha comenzado el proceso de repatriación de sus ciudadanos desde Minsk.
Por su parte, Lukashenka ha calificado de "absurda" la acusación de que Bielorrusia ha diseñado este embrollo. Amenaza con represalias por nuevas sanciones. Cortar el suministro de gas es una opción probable. Cuando
se le preguntó sobre la posibilidad en las noticias del Canal Uno de
propiedad estatal de Rusia, el presidente ruso Vladimir Putin respondió
que Lukashenka no le había mencionado la idea, pero que ciertamente era
capaz de llevarla a cabo.
-
China arrasa los mares: cómo opera la flota de pesca ilegal que depreda con apoyo oficial y su actividad en Argentina Se trata de una ...
-
¿Se viene un nuevo eje castro-chavista de la mano del neo kirchnerismo? Por Enrique Guillermo Avogadro - Tribuna de Periodistas Mierda ...
-
Chile reclamó a la Argentina por el mapa de la plataforma continental y generó otro cortocircuito diplomático El gobierno de Piñera envió ...