Mostrando entradas con la etiqueta Myanmar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Myanmar. Mostrar todas las entradas

jueves, 15 de agosto de 2024

Geopolítica: Las relaciones entre India y Myanmar (1980-2023)

La geopolítica de India con Myanmar (1980-2023)

Esteban McLaren




Introducción

La relación geopolítica entre India y Myanmar es un tema de gran relevancia en el contexto del sur y sureste asiático. Esta relación se ha moldeado a lo largo de los años por factores históricos, económicos, estratégicos y culturales. Desde la década de 1980 hasta la actualidad, India ha buscado equilibrar su enfoque hacia Myanmar, considerando tanto sus propios intereses estratégicos como los desafíos y oportunidades presentados por la evolución política y económica de Myanmar. Este informe se enfoca en la historia reciente de la relación entre India y Myanmar desde 1980 hasta el presente, seguido por un análisis más detallado de los últimos 15 años, examinando los aspectos más relevantes que han influido en esta dinámica geopolítica.

Historia Reciente de la Relación India-Myanmar (1980-2023)

Años 1980: Un Enfoque Distante

Durante la década de 1980, las relaciones entre India y Myanmar fueron relativamente distantes. Myanmar, gobernado por una junta militar desde 1962, estaba aislado internacionalmente debido a su régimen autoritario y su pobre historial de derechos humanos. India, por su parte, mantenía una postura crítica hacia el régimen militar birmano, apoyando abiertamente al movimiento democrático liderado por Aung San Suu Kyi. Este enfoque limitó significativamente la cooperación bilateral durante esos años.

Años 1990: Reconfiguración Estratégica

El colapso de la Unión Soviética y los cambios en la geopolítica global obligaron a India a revaluar sus relaciones exteriores, incluida su política hacia Myanmar. A principios de la década de 1990, India adoptó la política "Look East" (Mirar al Este), buscando fortalecer sus relaciones con los países del sudeste asiático. En este contexto, Myanmar se convirtió en un país clave debido a su ubicación estratégica entre India y el sudeste asiático.

A pesar de las diferencias ideológicas, India comenzó a comprometerse con el régimen militar birmano, reconociendo la importancia geopolítica de Myanmar para la seguridad fronteriza y la conectividad regional. Las primeras señales de cooperación se vieron en acuerdos bilaterales sobre seguridad fronteriza y comercio.

Años 2000: Consolidación de la Relación

Durante los años 2000, las relaciones entre India y Myanmar se fortalecieron significativamente. India comenzó a ver a Myanmar no solo como un vecino inmediato, sino también como una puerta de entrada clave al sudeste asiático. Los intereses estratégicos, económicos y de seguridad impulsaron a India a profundizar su compromiso con Myanmar, lo que resultó en una serie de acuerdos en infraestructura, energía y defensa.

India también buscó contrarrestar la creciente influencia de China en Myanmar, viendo la cooperación económica y militar como un medio para establecer un contrapeso en la región. Esto llevó a la realización de proyectos importantes como la carretera India-Myanmar-Tailandia y la modernización de la infraestructura portuaria en Myanmar, facilitando una mayor conectividad.

Años 2010: Cambio y Continuidad

En la última década, la relación India-Myanmar ha visto tanto continuidad como cambio. La transición parcial de Myanmar hacia la democracia en 2011, seguida por las reformas políticas y económicas, ofreció nuevas oportunidades para fortalecer los lazos bilaterales. India, bajo el gobierno de Narendra Modi, reafirmó su compromiso con la política "Act East" (Actuar hacia el Este), que enfatiza una mayor integración con los países del sudeste asiático, incluyendo a Myanmar.

La cooperación en defensa se amplió, con India proporcionando entrenamiento militar y asistencia en seguridad fronteriza a Myanmar. Además, los proyectos de infraestructura continuaron siendo una prioridad, con el desarrollo del puerto de Sittwe y el corredor Kaladan multimodal como componentes clave.

Los Últimos 15 Años: Aspectos Relevantes de la Relación Geopolítica

Seguridad Fronteriza y Lucha Contra la Insurgencia

Uno de los aspectos más importantes de la relación India-Myanmar en los últimos 15 años ha sido la cooperación en seguridad fronteriza y la lucha contra la insurgencia. Las regiones nororientales de India, que limitan con Myanmar, han sido históricamente inestables debido a la presencia de varios grupos insurgentes. India ha trabajado estrechamente con Myanmar para llevar a cabo operaciones conjuntas contra estos grupos, que a menudo utilizan el territorio birmano como refugio.

En 2015, India realizó una operación transfronteriza en Myanmar contra insurgentes que habían atacado a sus fuerzas de seguridad, lo que destacó el nivel de cooperación en seguridad entre ambos países. Esta operación subrayó la importancia de Myanmar en la estrategia de seguridad nacional de India y la disposición de ambas naciones para colaborar en la estabilización de la región fronteriza.

Influencia Económica y Proyectos de Infraestructura

La economía ha sido otro pilar crucial en las relaciones India-Myanmar. India ha invertido en varios proyectos de infraestructura en Myanmar, que no solo benefician a ambos países, sino que también mejoran la conectividad regional. El Corredor Multimodal Kaladan, que conecta el puerto de Sittwe en Myanmar con el noreste de India, es un proyecto emblemático que busca reducir la dependencia de la región nororiental de India de la ruta terrestre a través del Siliguri Corridor.

Además, el proyecto de la carretera Trilateral India-Myanmar-Tailandia, que conecta estos tres países, es un ejemplo de cómo la infraestructura se está utilizando para fortalecer los lazos económicos y estratégicos entre India y el sudeste asiático.

Competencia con China

Uno de los factores más influyentes en la política de India hacia Myanmar ha sido la creciente presencia de China en la región. Myanmar ha sido un socio cercano de China, recibiendo inversiones significativas en infraestructura, energía y defensa. India ha visto esta relación con cautela, preocupada por el "estrangulamiento" estratégico que podría resultar si China consolida su influencia en Myanmar.

En respuesta, India ha intensificado sus esfuerzos para aumentar su presencia en Myanmar, ofreciendo asistencia económica y militar, así como promoviendo la conectividad regional a través de proyectos conjuntos. La competencia con China ha llevado a India a involucrarse más profundamente en Myanmar, buscando contrarrestar la influencia china mediante una estrategia de compromiso positivo.

Noopolitik y Diplomacia

En los últimos años, India también ha empleado elementos de noopolitik en su enfoque hacia Myanmar, utilizando la diplomacia cultural y la asistencia al desarrollo como herramientas para ganar influencia. India ha promovido el budismo, que es la religión mayoritaria en Myanmar, como un puente cultural entre ambos países. Además, India ha proporcionado asistencia humanitaria y ayuda al desarrollo, especialmente durante la crisis de los refugiados rohingya, aunque su posición sobre este tema ha sido cautelosa para no antagonizar al gobierno birmano.

Desafíos y Oportunidades Recientes

La situación política en Myanmar tras el golpe de Estado militar en 2021 ha presentado nuevos desafíos para India. Mientras que India ha expresado su preocupación por la restauración de la democracia en Myanmar, también ha mantenido un enfoque pragmático, continuando su compromiso con el régimen militar debido a la importancia estratégica de Myanmar.

La situación actual en Myanmar sigue siendo volátil, y las relaciones con India podrían verse afectadas por los desarrollos internos en Myanmar. Sin embargo, India probablemente continuará con su política de compromiso pragmático, buscando equilibrar sus intereses estratégicos con su apoyo a la democracia.

Conclusión

La relación geopolítica entre India y Myanmar ha evolucionado considerablemente desde la década de 1980. Lo que comenzó como una relación distante ha florecido en un compromiso multifacético, impulsado por intereses estratégicos, económicos y de seguridad. En los últimos 15 años, India ha profundizado su cooperación con Myanmar, enfrentando desafíos y aprovechando oportunidades, especialmente en el contexto de la competencia con China.

Mirando hacia el futuro, la relación India-Myanmar seguirá siendo crucial para la estabilidad regional y la seguridad en el sur y sureste asiático. La capacidad de India para gestionar sus intereses en Myanmar, mientras equilibra su enfoque entre el pragmatismo y el apoyo a la democracia, será clave para su estrategia geopolítica en la región.

martes, 26 de julio de 2022

Myanmar ejecuta a cuatro activistas democráticos

La junta de Myanmar ejecuta a 4 activistas por la democracia

DW

Estas son las primeras ejecuciones en el país desde la década de 1980. Entre los hombres ejecutados, que fueron acusados de "actos terroristas", se encontraban el activista por la democracia Kyaw Min Yu y el exdiputado de la LND Phyo Zeya Thaw.




Fotos de archivo del activista por la democracia Kyaw Min Yu (izquierda) y la legisladora Phyo Zeya Thaw (derecha)

El activista por la democracia Kyaw Min Yu (izquierda) y el legislador Phyo Zeya Thaw (derecha) estaban entre los ejecutados.

Las autoridades militares de Myanmar ejecutaron a cuatro activistas por la democracia, informaron los medios estatales el lunes.

Los activistas fueron acusados de liderar "actos de terror brutales e inhumanos", dijo el periódico Global New Light of Myanmar. Estos son los primeros de Myanmar en décadas.
¿Quiénes eran los hombres ejecutados?

Los hombres ejecutados incluyeron al activista por la democracia Kyaw Min Yu y al exlegislador y artista de hip-hop Phyo Zeya Thaw, informó el periódico.

Thaw era un legislador de la Liga Nacional para la Democracia (NLD) de la líder derrocada Aung San Suu Kyi.

Los otros dos hombres ejecutados eran Hla Myo Aung y Aung Thura Zaw.

Global New Light de Myanmar dijo que los cuatro habían sido acusados ​​en virtud de la ley antiterrorista y el código penal. El periódico dijo que el castigo se había llevado a cabo bajo los procedimientos de la prisión.
Ver video 02:45
Myanmar desesperado escapa a Tailandia huyendo de la guerra civil
Un 'vil intento de infundir miedo'

Los cuatro fueron condenados a muerte en enero en un juicio a puerta cerrada. Fueron acusados ​​de ayudar a las milicias a luchar contra el ejército que tomó el poder en un golpe de estado el año pasado.

Dos expertos de la ONU calificaron las ejecuciones planeadas como un "vil intento de infundir miedo" entre la gente.

Las autoridades de Myanmar se involucraron en una brutal represión para sofocar las protestas contra el golpe. El grupo activista Asociación de Asistencia a los Presos Políticos (AAPP) dijo que las fuerzas de seguridad han matado a 2.100 personas desde el golpe.

La AAPP dijo, antes del lunes, que las últimas ejecuciones judiciales en Myanmar tuvieron lugar a fines de la década de 1980.

'Volviendo a la edad oscura'

El relator especial de las Naciones Unidas para Myanmar, Tom Andrews, dijo que estaba "indignado y devastado" por las ejecuciones.

"Estos actos depravados deben ser un punto de inflexión para la comunidad internacional", dijo.




El portavoz del gobierno de unidad nacional en la sombra de Myanmar, Kyaw Zaw, dijo que los miembros del gobierno en el exilio estaban "extremadamente entristecidos" y "condenan la crueldad de la junta en los términos más enérgicos". Hizo hincapié en que "la comunidad mundial debe castigar su crueldad".

El analista de International Crisis Group Myanmar, Richard Horsey, dijo que "cualquier posibilidad de poner fin a la crisis creada por el golpe ahora ha sido eliminada".

"[La junta de Myanmar] ve esto como una demostración de fuerza, pero puede ser un grave error de cálculo", concluyó.

"No hubo ejecuciones durante 30 años. Esto hace retroceder el reloj... retrocediendo a [la] edad oscura", dijo Khin Zaw Win, director del grupo de expertos del Instituto Tampadipa.

'Crueldad total'

Human Rights Watch (HRW) denunció las ejecuciones como "un acto de absoluta crueldad".

"La ejecución de cuatro hombres por parte de la junta de Myanmar fue un acto de absoluta crueldad", dijo Elaine Pearson, directora interina para Asia de Human Rights Watch, en un comunicado.

"Estas ejecuciones, incluidas la del activista Ko Jimmy y el legislador de la oposición Phyo Zeya Thaw, siguieron juicios militares manifiestamente injustos y políticamente motivados. Esta horrible noticia se vio agravada por el hecho de que la junta no notificó a las familias de los hombres, quienes se enteraron de las ejecuciones a través de los informes de prensa de la junta. ”, decía el comunicado.

HRW llamó a los estados miembros de la Unión Europea, Estados Unidos y otros gobiernos a "mostrar a la junta que habrá un ajuste de cuentas por sus crímenes".

"Deberían exigir medidas inmediatas, incluida la liberación de todos los presos políticos, y hacerle saber a la junta que las atrocidades que comete tienen consecuencias", agrega el comunicado.
La medida podría aislar aún más a Myanmar: Japón

En reacción a las ejecuciones, el ministro de Relaciones Exteriores de Japón, Yoshimasa Hayashi, dijo en un comunicado el lunes que era un motivo de profunda preocupación y que aislaría aún más a Myanmar en la comunidad internacional.

También dijo que la medida de la junta del país agudizará el sentimiento nacional y profundizará el conflicto.

Hayashi agregó que las ejecuciones van en contra de los continuos llamados de Japón para liberar a los detenidos en Myanmar y resolver el conflicto pacíficamente.

dvv, sdi/jsi (Reuters, AFP)

miércoles, 25 de agosto de 2021

Myanmar: Autoritarismo y rebelión

Autoritarismo y resistencia en Myanmar

Zachary Abuza  ||  War in the Rocks




Delphine Schrank, El rebelde de Rangún, (Nation Books, 2016)

 

Desde que dio un golpe de estado en febrero, el ejército de Myanmar ha librado una guerra contra la democracia del país y su propio pueblo. Ha matado a casi 1.000 civiles y ha bombardeado a poblaciones civiles en las zonas fronterizas. Ha arrestado a casi 8.000 personas, incluidos niños y familiares de disidentes que no puede encontrar. Y ya ha sometido a juicio a Aung San Suu Kyi y a otros líderes envejecidos de la Liga Nacional para la Democracia, que derrotó al partido del ejército por segunda elección consecutiva en noviembre de 2020. Un poeta que escribió que "la revolución habita en el corazón" fue arrestado y torturado hasta la muerte. Su cuerpo regresó a su familia sin su corazón.

Algunos en Myanmar están contraatacando. Varias insurgencias étnicas armadas han intensificado sus ataques contra las fuerzas gubernamentales. Aunque tiene más de 350.000 hombres en armas, las fuerzas armadas, conocidas como Tatmadaw, están dispersas en múltiples frentes. Un movimiento de desobediencia civil a nivel nacional se ha enfrentado a los militares, llevando los sistemas de economía, salud y educación al borde del colapso. El Banco Mundial espera una contracción de al menos un 18 por ciento del producto interno bruto de Myanmar en 2021.

Myanmar está a punto de convertirse en un estado fallido. El Tatmadaw está cavando a largo plazo, obteniendo suficientes rentas de las ventas de petróleo, gas, gemas, madera e hidroelectricidad a China y Tailandia para enriquecerse. Y obtiene su parte del creciente comercio de narcóticos ilícitos de la región del Triángulo Dorado, ahora entre los centros de producción de drogas sintéticas más grandes del mundo.

Y todo esto es importante para Estados Unidos. Si bien su economía es pequeña, Myanmar se encuentra estratégicamente ubicado entre India y China. El malestar político lo está convirtiendo en un refugio seguro para el tráfico de drogas, el lavado de dinero y el crimen transnacional. Con un sistema de salud con fondos insuficientes al borde del colapso, Myanmar es ahora un punto caliente de COVID-19. Los acontecimientos en Myanmar son de inmenso interés para la geopolítica del sudeste asiático y para los responsables políticos de Beijing y Nueva Delhi.

El ejército en la historia de Myanmar

El ejército de Myanmar comenzó a dominar la política del país poco después de que se independizó de Gran Bretaña en 1948. El general Ne Win organizó un golpe de estado en 1962 e implementó el "Camino Birmano al Socialismo". El gobierno nacionalizó los activos extranjeros; revaluó la moneda en billetes de 45 y 90 kyats porque Win pensó que el nueve era un número de la suerte, lo que acabó con los ahorros; y cerró el país al comercio y la inversión. El país estaba sellado herméticamente, dejando en gran parte sin denunciar la atroz situación de los derechos humanos. A fines de la década de 1980, los propios generales de Win lo dejaron de lado y permitieron una breve liberalización. Esto culminó en las elecciones de 1990 que ganó la recién establecida Liga Nacional para la Democracia y que el Tatmadaw anuló.

La junta militar, oficialmente el Consejo Estatal de Restauración de la Ley y el Orden, conocido por su acrónimo orwelliano SLORC, dirigió el país a su manera. El brillante trabajo de Christina Fink, Living Silence: Burma Under Military Rule, cubrió cuán totalitaria era la sociedad de Myanmar bajo el Tatmadaw.

Pero bajo el Consejo Estatal de Restauración de la Ley y el Orden, hubo dos cambios distintos: el país abandonó la autarquía y el ejército se hizo más grande. Primero, en lugar del "camino birmano al socialismo", el gobierno adoptó el capitalismo de compinches. Bajo este modelo, las fuerzas armadas dominaban los recursos naturales del país, emergiendo como resultado como el actor económico más grande.

En segundo lugar, el consejo aumentó el tamaño de las fuerzas armadas de 200.000 a más de 350.000 efectivos. Y a pesar de los cese del fuego intermitentes, el Consejo Estatal de Restauración de la Ley y el Orden estuvo casi siempre en guerra con varias de las docenas de organizaciones armadas a lo largo de la periferia del país. El Tatmadaw llevó a cabo campañas, conocidas como los "cuatro recortes", una brutal doctrina contrainsurgente que incluía ataques contra civiles, tortura, violaciones colectivas, reclutamiento de civiles como porteadores y saqueos. Esta no fue una estrategia centrada en la población; fue un esfuerzo de tierra quemada para aterrorizar a la población hasta la sumisión.

En guerra constante desde 1948, el Tatmadaw no puede afirmar haber derrotado nunca a un enemigo. En el mejor de los casos, negoció un alto el fuego con la mirada puesta en el próximo grupo étnico. Esta perpetua inseguridad era exactamente lo que querían las fuerzas armadas. Les permitió defender su argumento de que el país estaba constantemente en peligro de romperse y que solo ellos podían mantenerlo unido. Esta ansiedad generalizada les permitió saquear los recursos naturales en las inquietas regiones fronterizas.

Si bien la mayor parte de la cobertura de los medios de comunicación internacionales sobre Myanmar siempre se ha centrado en Suu Kyi, la hija del fundador del país, en cierto modo fue una líder democrática accidental. Ella fundó la Liga Nacional para la Democracia mientras en la casa desde el Reino Unido para cuidar de su madre enferma. Con demasiada frecuencia, los líderes y periodistas occidentales personalizan estas relaciones, asombrados por la tenacidad y la gracia de la mujer que aún podía llevar a su partido a las elecciones de 1990 a pesar de estar bajo arresto domiciliario. En total, estuvo bajo arresto domiciliario durante 17 años, ganando el Premio Nobel de la Paz en 1991. Sin duda, tiene una determinación férrea y la convicción de que está cumpliendo el legado de su padre.

Esfuerzos tibios para liberalizar

Los militares finalmente hicieron esfuerzos para liberalizar el país, pero siempre se aseguraron de que su poder estuviera asegurado. En 2008, emitió una nueva constitución, que creó un camino para restaurar la gobernanza civil. Pero el dominio de la política por parte de los militares era claro: la constitución tenía docenas de artículos que consagraban sus poderes políticos. Otorgó a los militares el 25 por ciento de los escaños en el parlamento y requirió más del 75 por ciento de los votos para realizar enmiendas constitucionales.

Y, sin embargo, hubo algunas reformas. Las elecciones se llevaron a cabo en 2010, aunque la Liga Nacional para la Democracia las boicoteó debido a una ley electoral muy controvertida que restringió a los candidatos de la oposición. Las reformas aún progresaban, y en 2015, la Liga Nacional para la Democracia tomó el poder en lo que se consideró elecciones libres y justas. Los militares cedieron algo de influencia, confiando en que sus intereses estarían protegidos a través de la representación en bloque en el parlamento, el control de ministerios clave, la inmunidad del ámbito civil de presupuestos o promociones, un imperio empresarial y guerras en curso.

Una vez en el gobierno, la Liga Nacional para la Democracia demostró ser igualmente desatendida a las preocupaciones por los derechos humanos como los militares. Consintió en el genocidio militar de los rohingya, atacó a la prensa libre y se negó a implementar las recomendaciones de las comisiones independientes de la ONU e internacionales para brindar protección legal y detener los ataques contra la comunidad rohingya desarmada. Suu Kyi defendió al Tatmadaw contra los cargos de genocidio en una demanda presentada por Gambia en La Haya.

A pesar de la ayuda de Suu Kyi, los militares todavía la consideraban una amenaza. En 2019 y 2020, pidió votos para enmendar la constitución y despojar a los militares de su poder político a pesar de la casi imposibilidad de aprobarla. En las elecciones de noviembre de 2020, en una derrota aún mayor que en 2015, la Liga Nacional para la Democracia y sus aliados se acercaron peligrosamente a asegurar el 75 por ciento de los escaños, lo que le permitiría enmendar la constitución. El ejército declaró, sin pruebas, que los resultados eran fraudulentos y, cuando la liga no retrocedió, dio un golpe de estado el 1 de febrero de 2021.

Es en este contexto que vale la pena leer The Rebel of Rangoon, de Delphine Schrank. La ex corresponsal del Washington Post basó su trabajo, publicado originalmente en 2016, en entrevistas clandestinas realizadas entre 2009 y 2012. El país todavía estaba bastante cerrado y xenófobo, y Schrank solo podía operar con una visa de turista sin protecciones. Entrevistó a periodistas y activistas como U Win Tin, preso político durante 19 años que abarcó dos generaciones distintas: la "generación 88", que huyó a las selvas o vivió en el exilio después de que los militares anularan las elecciones de 1990, y la de 2007. La generación de la Revolución Azafrán, que surgió de la incompetencia económica del Consejo de Restauración de la Ley y el Orden del Estado.

En 2007, Myanmar era uno de los países menos desarrollados del mundo. La moneda fallida y otras reformas llevaron al colapso del kyat. Aunque fue desastrosa para la gente común, la crisis no fue motivo de preocupación para los militares, cuyas rentas y ganancias mal habidas eran todas en divisas. La inflación se disparó y el precio de los alimentos básicos subió, en algunos casos en un 400 por ciento. La gente primero tomó las calles, pero luego los monjes budistas tomaron la iniciativa. Los monjes vestidos con túnicas color azafrán tenían todas las razones para pensar que las fuerzas de seguridad atacarían a los civiles, pero confiaban en que los generales no arriesgarían su propio karma ordenando a las tropas que abrieran fuego contra el clero, su camino hacia la consecución del mérito. Unos 30 fueron abatidos a tiros, otros fueron expulsados ​​y arrestados y los templos fueron ocupados.

Pero durante toda la Revolución Azafrán, la Liga Nacional para la Democracia, que en ese momento estaba asediada y acosada, pero aún era una entidad legal, estuvo ausente. Este fue un levantamiento popular contra un régimen totalitario que los venerables líderes de la oposición nunca vieron venir y nunca controlaron. De hecho, Suu Kyi, consciente de la propensión de los militares a la fuerza, aconsejó contra los levantamientos populares.

El libro de Schrank detalla cómo está organizada la Liga Nacional para la Democracia, cubre los debates sobre el momento y las tácticas, y revela su funcionamiento interno. Cubre el período crítico posterior a la Revolución del Azafrán a través de la decisión de boicotear las elecciones de 2010 y la decisión de participar en las elecciones parciales de 2012. Su trabajo narra el trabajo increíblemente duro y el peligro de unir grupos y generaciones dispares y facciones como grupos de estudiantes a sindicatos en un partido nacional que finalmente derrotó a los militares y le dio al país tantas esperanzas en 2015 y en 2020.

Recuerda al lector que los medios de comunicación prestan demasiada atención a líderes como Suu Kyi cuando el verdadero trabajo de la política lo realiza una coalición de activistas que trabajan en gran peligro entre bastidores. Aunque Suu Kyi es omnipresente en el libro, se la conoce como "tía", una figura de trasfondo a la que la coalición de activistas podría unificar.

Si bien los generales tuvieron en cuenta una pequeña reacción violenta y anticiparon el oprobio diplomático a su último golpe, realmente subestimaron la resistencia, el coraje y la determinación de la población que ha sostenido casi siete meses de oposición a los militares. La gente se benefició de una década de crecimiento económico constante, integración global, una prensa más libre y la proliferación de Internet y las redes sociales. No están renunciando a 10 años de progreso económico, civil, legal y político ganado con tanto esfuerzo sin luchar.

¿Qué sucede después?

Rebel of Rangún dice mucho sobre lo que deberíamos esperar si el ejército busca atrincherarse. Suu Kyi (76) está arrestada y probablemente podría estar bajo custodia por el resto de su vida. La edad promedio de la mayoría de los casi 30 altos líderes políticos detenidos es mucho más de 70. El Tatmadaw cree que puede esperar a que el liderazgo de la Liga Nacional por la Democracia se extinga literalmente. Y tiene motivos para pensar que la estrategia podría funcionar: la liga siempre fue un vehículo para Suu Kyi, no un partido de base amplia. De hecho, ha hecho un trabajo notoriamente malo en el cultivo de la próxima generación de líderes. Schrank es muy franco acerca de sus fallas en este sentido. Y con el COVID-19 en todo el país y el sistema penitenciario mientras los militares acumulan suministros, el Tatmadaw parece ver la pandemia como una oportunidad: varios líderes de la Liga Nacional para la Democracia han muerto a causa del virus mientras estaban encarcelados.

Al igual que con la Revolución del Azafrán de 2007 que narra Schrank, el actual movimiento de desobediencia civil carece en gran medida de líderes a nivel nacional. Se está cultivando una nueva generación de líderes a nivel local. La liga está en gran parte decapitada y / o ausente. De hecho, la defensa de Suu Kyi de los militares por genocidio la empañó tanto que la comunidad internacional apenas toma nota de su arresto y su juicio.

Los nuevos héroes, si emergen, serán nombres de los que el mundo exterior nunca ha oído hablar. Y dada la omnipresencia y los recursos de las fuerzas de seguridad, eso es exactamente lo que debe suceder. El liderazgo de la Liga Nacional para la Democracia está arrestado y simplemente es demasiado terco para buscar una salida negociada. Las protestas de 2021 solo han disminuido debido a una terrible pandemia que ha llevado al sistema de salud al borde del colapso. Y los manifestantes lo hicieron contra todo pronóstico, contra un régimen que no ha ocultado su voluntad de torturar a los detenidos hasta la muerte, participar en castigos colectivos, arrasar pueblos y disparar a ciudadanos desarmados.

Además, el colapso de la economía, incluido el casi cierre del sistema financiero, el colapso de las importaciones y exportaciones, las huelgas masivas y las retiradas, y la disminución del 20 por ciento de los valores del kyat, continuarán alimentando los disturbios en curso. . Con una contracción del 18 por ciento del producto interno bruto en lo que va de 2021, los 55 millones de habitantes del país se precipitan hacia la pobreza.

Muchos de los líderes de la Generación 88, la Revolución Azafrán y los fundadores de la liga eran periodistas activistas. Y gran parte del trabajo de Schrank se centra en su campaña de información, el uso de organizaciones de medios en el exilio como Voice of Democratic Burma, Irrawaddy y Radio Free Asia. Schrank narra la inteligencia militar del Tatmadaw y los ataques de la Brigada Especial contra la prensa y el espacio en disputa de una nueva importación al país: los teléfonos celulares.

Si bien las capacidades cibernéticas de Myanmar son importantes, ya hay pruebas de que el gran volumen de datos que el ejército intercepta a diario es abrumador. Las plataformas encriptadas han hecho posible el movimiento de desobediencia civil.

Lo que el libro de Schrank no aborda es la compleja dinámica de las diversas organizaciones étnicas armadas de Myanmar, además del grado en que capacitaron a la juventud urbana de las generaciones 88 y Saffron. Aquí, Rebel of Rangoon es menos una guía para un paisaje complejo hoy. En el período que cubre Schrank, los activistas por la democracia no son violentos. Ese ya no es el caso.

Se ha establecido un Gobierno de Unidad Nacional de la oposición que opera clandestinamente sobre el terreno ya que la junta no proporciona los servicios humanos básicos. Incluye ministros del gobierno derrocados, pero tiene una base más amplia que el gobierno anterior. El Gobierno de Unidad Nacional estableció las "fuerzas de defensa del pueblo". Con pocas armas y recursos, tiene que depender de una alianza de grupos étnicos armados, particularmente el Ejército Nacional de Karen y el Ejército de Independencia de Kachin. Schrank señala correctamente que el ejército de la era del Consejo de Restauración de la Ley y el Orden del Estado mantuvo en gran medida a los grupos armados separados de los activistas por la democracia no violenta. Hoy, el Gobierno de Unidad Nacional está tratando de coordinar las actividades de ambos, con resultados mixtos. Claramente, no son rival para el Tatmadaw en términos de mano de obra, capacitación y recursos.

El gobierno de Unidad Nacional se enfrenta a vientos en contra. El Tatmadaw tiene una historia de 70 años de dividir y conquistar, eliminando a un oponente tras otro con promesas de autonomía y control sobre los recursos naturales. Como resultado, nunca ha habido una alianza fuerte o apariencia alguna de operaciones coordinadas entre las milicias étnicas.

Varios grupos, incluidos dos de los mejor armados y equipados, el Ejército de Independencia de Kachin y el Ejército de Liberación Nacional de Karen, han prometido lealtad al Gobierno de Unidad Nacional y han intensificado los ataques contra el Tatmadaw. Otros grupos, como el United Wa State Army, ven la utilidad de trabajar con un régimen militar diplomáticamente aislado y financieramente desesperado. Los Wa controlan la mayoría de las operaciones ilegales de metanfetaminas y heroína de Myanmar, las cuales se están volviendo rápidamente más productivas, según la Oficina de Drogas y Crimen de la ONU.

Aún otras organizaciones, como el Ejército Arakan, están en proceso de cambio. No condenaron el golpe ni pusieron fin a su alto el fuego de diciembre de 2020. Pero han lanzado algunos ataques para enviar un mensaje de que otro frente no estaría en los intereses del Tatmadaw.

Pero lo nuevo es que la lucha se empieza a llevar a las propias ciudades, con o sin el visto bueno del Gobierno de Unidad Nacional. Ha habido una serie de bombardeos urbanos contra las fuerzas y las instalaciones del Tatmadaw cerca de la sede del partido. Una docena de funcionarios pro-junta han sido asesinados. Y, sin embargo, se desconoce hasta qué punto el Gobierno de Unidad Nacional tiene algún mando y control sobre esto. De cualquier manera, esta campaña de violencia urbana es claramente una que el Tatmadaw no anticipó.

Otra incógnita es el grado de unidad entre los líderes del Tatmadaw. ¿La decisión de llevar a cabo el golpe de Estado tuvo una base amplia entre el cuerpo de oficiales superiores? ¿O fue solo la decisión de los generales de alto rango, el último suspiro de la generación que alcanzó la mayoría de edad bajo el gobierno militar y buscar el botín de ese sistema?

El cuerpo de oficiales del Tatmadaw nunca se había dividido antes. Sus miembros viven en acantonamientos, tienen su propio sistema escolar y universitario, sus propias corporaciones que emplean a miembros de la familia y brindan sinecure a los oficiales jubilados, y sus propios bancos y medios de comunicación. El ejército trabaja para mantener a sus tropas separadas físicamente de la población civil en todas las esferas de la vida.

¿Pero esta vez es diferente? La contracción económica perjudicará mucho a los oficiales de nivel medio. Incluso algunos de los oficiales superiores no son inmunes al colapso de la economía, la disminución de las perspectivas de empleo para sus hijos y las oportunidades limitadas (si las sanciones internacionales comienzan a afectar) para viajar al extranjero. Sus hijos son tan adictos a sus teléfonos inteligentes como todos los demás y probablemente estén enojados por los cortes regulares de Internet.

En resumen, ¿se comparte la riqueza de los militares lo suficientemente ampliamente como para mantener la unidad en las fuerzas armadas? Si se concentra en manos de unos pocos líderes de alto nivel, podrían surgir luchas internas. El Tatmadaw tiene un historial de poner a pastar a algunos líderes codiciosos y económicamente incompetentes. Si ese es el caso, ¿quién es el Thein Sein de hoy que busca una rampa de salida?

Después del golpe de febrero, el Tatmadaw se comprometió a restaurar la "democracia" dentro de un año. Luego pospuso eso hasta agosto de 2023. Las fuerzas armadas parecen estar adoptando el manual militar tailandés para aferrarse al poder, incluida la disolución legal de la Liga Nacional para la Democracia; el arresto, hostigamiento, destierro o cooptación de miembros; la prohibición de políticos que tengan antecedentes penales; el uso de leyes de seguridad nacional opacas; un cambio a la representación proporcional; comisiones designadas por militares; y captura del poder judicial.

Cualquier gobierno respaldado por los militares no aplacará a la población. Hay años de organización clandestina, construcción de partidos y coaliciones por delante, todo bajo condiciones muy represivas. Eso requerirá que haya ejércitos de rebeldes de Rangoon.

viernes, 23 de abril de 2021

Myanmar: Violencia cuasi militar

La violencia bélica de Myanmar

Por Karishma Gwalani || The Diplomatic Affairs




Al menos 9 manifestantes murieron el viernes mientras continuaban las protestas en Myanmar contra el gobierno militar que tomó el poder del líder civil Aung San Suu Kyi el 1 de febrero. El ejército y la policía han utilizado tácticas cada vez más violentas para reprimir las manifestaciones de los partidarios del líder electo detenido. Aung San Suu Kyi, pero eso no ha aplazado las protestas, con multitudes volviendo a aparecer en varias ciudades.

Entre los muertos, se encuentra un grupo asesinado durante una violenta represión en el municipio de Hlaing Tharyar en Yangon por parte de las fuerzas de seguridad, luego de que actores desconocidos prendieran fuego a fábricas que eran operadas o parcialmente propiedad de inversionistas chinos, dijo la portavoz del ACNUDH, Ravina Shamdasani.

Las fuerzas armadas recurrieron al uso de munición real contra los manifestantes en la ciudad central de Aungban matando al menos a ocho personas, citando a un funcionario de los servicios funerarios de la localidad. Un manifestante fue asesinado en la ciudad nororiental de Loikaw, dijeron los medios locales.

“Hay muchos más informes de nuevos asesinatos que aún no hemos podido corroborar”, agregó, y señaló que confirmar la información es “cada vez más difícil” debido a la ley marcial y los apagones de comunicación impuestos en varios lugares donde se ha matado a personas. y desplazados.

La ONU ha pedido a las fuerzas de seguridad en Myanmar que desalojen 60 escuelas y campus universitarios en 13 estados y regiones que han ocupado. Save the Children, UNESCO y UNICEF dijeron en un comunicado que la ocupación de escuelas es una grave violación de los derechos de los niños.

La Sra. Shamdasani agregó que el ACNUDH ha confirmado hasta ahora que al menos 149 personas han muerto como resultado del uso ilegal de fuerza letal desde el 1 de febrero, cuando los militares derrocaron al gobierno civil.

El jefe del ejército de Indonesia ha expresado su profunda preocupación por la situación política cada vez más violenta y en deterioro en Myanmar, ya que un grupo de parlamentarios de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) pidió al bloque una acción más concertada para resolver la crisis del país.

Hablando en la 18ª Reunión de Jefes de las Fuerzas de Defensa de la ASEAN, que tuvo lugar por enlace de video el jueves, el mariscal del aire Hadi Tjahjanto aprovechó la oportunidad para transmitir sus "profundas preocupaciones sobre la situación en Myanmar".

"Según lo transmitido por el presidente y el ministro de Relaciones Exteriores, la seguridad y protección del pueblo de Myanmar son primordiales", dijo Hadi a sus homólogos de los otros nueve estados miembros de la ASEAN, incluido Myanmar.


martes, 2 de febrero de 2021

Golpe de estado en Myanmar

Golpe de Estado en Myanmar: el ejército detuvo a varios políticos y líderes civiles

Estados Unidos amenazó con una respuesta e instó a los militares a liberar a los dirigentes detenidos, entre ellos a la nobel y antiguo icono de la democracia, Aung San Suu Kyi

Aung San Suu Kyi REUTERS/Soe Zeya Tun/File Photo

El ejército de Myanmar proclamó este lunes el estado de emergencia por un período de un año y nombró a un general como presidente interino
, después de detener a la jefa del gobierno civil Aung San Suu Kyi y a otros altos cargos.

Esta decisión es necesaria para preservar la “estabilidad” del Estado, afirmaron los militares en una declaración en la cadena de televisión del ejército NAME. Acusaron a la comisión electoral de no haber subsanado las “enormes irregularidades” que se produjeron, según ellos, durante las elecciones legislativas de noviembre, que ganó el partido de Aung San Suu Kyi.

La líder de Myanmar Aung San Suu Kyi y otras importantes figuras del partido gobernante fueron detenidos en una operación temprano en la mañana, dijo el lunes el portavoz de la gubernamental Liga Nacional para la Democracia. Los arrestos se producen tras días de tensiones al alza entre el gobierno civil y el poderoso ejército.

El portavoz Myo Nyunt dijo a Reuters por teléfono que Suu Kyi, el presidente Win Myint y otros líderes fueron “llevados” en las primeras horas de la mañana. “Quiero decir a nuestra gente que no responda de forma precipitada y quiero que actúen conforme a la ley”, afirmó, agregando que también esperaba ser detenido.

El ejército se apoderó este lunes por la mañana del ayuntamiento de Rangún. Cinco camiones militares se desplegaron en el recinto del ayuntamiento y los soldados hacían retroceder a las personas en la entrada, según un periodista de AFP. El acceso a internet y a todas las telecomunicaciones seguía muy perturbado.

Los soldados también tomaron el control de la cadena de televisión pública MRTV, apuntó el medio en un mensaje de Facebook al que miles de usuarios respondieron con las etiquetas “Necesitamos democracia”, entre otras. Efectivos castrenses también tomaron una de las compañías de telecomunicación que opera en el país.

El portavoz militar de Birmania, Zaw Min Tun este martes. EFE/EPA/NYEIN CHAN NAING

Por su parte, Estados Unidos instó a los militares a liberar a los dirigentes detenidos, incluyendo la nobel y antiguo icono de la democracia, Aung San Suu Kyi, jefa de facto del gobierno, y amenazó con una respuesta de Washington.

“Estados Unidos se opone a cualquier intento de alterar el resultado de las recientes elecciones o impedir la transición democrática, y tomaremos acciones contra los responsables si esas medidas no se revierten”, dijo la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki en un comunicado.

Instamos a los militares y a todas las partes a adherirse a las normas democráticas y el estado de derecho, y liberar a quienes fueron detenidos hoy”, añadió la vocera del nuevo presidente estadounidense, Joe Biden.

A su vez, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, “condenó firmemente” el arresto por el ejército de la jefe de facto del gobierno birmano, Aung San Suu Kyi, y de los otros dirigentes políticos en ese país.

La declaración de transferencia de todos los poderes legislativos, ejecutivos y judiciales a los militares (...) representa un duro golpe a las reformas democráticas en el país”, añadió Guterres.

El poderoso Ejército, que mediante una sucesión de juntas militares gobernó el país durante casi medio siglo, rechazó el sábado los rumores y garantizó en un comunicado su compromiso con la defensa de la Constitución. De esta forma, sofocó temporalmente los rumores de golpe que se han ido intensificando desde que el pasado martes el portavoz militar Zaw Min Tun se negara a descartar la toma del poder por parte del Ejército tras denunciar supuestas irregularidades en las elecciones legislativas del pasado 8 de noviembre.


Vehículos militares en el ayuntamieno. REUTERS/Stringer

La premio Nobel de la Paz Suu Kyi, de 75 años, llegó al poder tras arrasar en las elecciones en 2015, después de décadas de arresto domiciliario en una lucha por la democracia que la convirtió en un icono internacional.
Su última aplastante victoria electoral demostró su gran popularidad en Birmania, a pesar de su mala reputación internacional por las políticas contra la minoría rohinyá, a la que gran parte se le niega la ciudadanía y el voto, entre otros derechos.

Myanmar había sido celebrado como un raro caso en el que los generales cedían voluntariamente parte del poder a los civiles, honrando los resultados de las elecciones de 2015 que llevaron al poder a la Liga Nacional para la Democracia, cuyos representantes habían pasado años en la cárcel por su oposición política a los militares. Pero el ejército, dirigido por el general en jefe Min Aung Hlaing, ha mantenido importantes palancas de poder en el país.

El país puso fin hace 10 años a un régimen militar en el poder durante casi 50 años. La Constitución, redactada por la junta, prevé que civiles y generales compartan el poder. Pero desde hace semanas, el poderoso ejército denuncia reiteradamente irregularidades durante las elecciones generales de noviembre, en las que la gobernante Liga Nacional para la Democracia de Aung San Suu Kyi se impuso.

Los militares reclamaron verificar las listas electorales, una petición reiterada el martes por el vocero del ejército, que no excluyó que estos retomen las riendas del país para hacer frente a lo que denominan una crisis política.

La tensión escaló el miércoles pasado cuando el jefe del ejército, el poderoso general Min Aung Hlaing, declaró que la Constitución del país podía “revocarse” en determinadas circunstancias. Sus comentarios -traducidos al inglés y publicados en el periódico Myawady, dirigido por el ejército- provocaron gran conmoción en la naciente democracia.

Las elecciones de noviembre fueron las segundas elecciones democráticas en en el país desde el fin del régimen de la junta en 2011.

Con información de AFP

domingo, 11 de octubre de 2020

Myanmar es el mayor usuario de armas chinas del SE asiático

El ejército de Myanmar es el mayor usuario de armas chinas en el sudeste asiático

Kien Thuc


MBT del ejército de Myanmar (todas las fotos: Kien Thuc)

Debido al embargo prolongado de Estados Unidos y Occidente, las "armas fabricadas en China" aparecen y ocupan un gran número en el ejército, la fuerza aérea y la marina de Myanmar.

Debido al embargo prolongado de Estados Unidos y Occidente, durante muchos años Myanmar compró principalmente armas chinas. Por tanto, no es de extrañar que este país sea considerado el mayor usuario de armas chinas en el sudeste asiático. Las "armas fabricadas en China" aparecieron en gran número en el ejército, la fuerza aérea y la marina.


 
Desempeñando un papel importante en la fuerza de tanques del Ejército de Myanmar, en su mayoría producidos por China, incluidos tipos como: Tipo 69-II (80 unidades); Tipo 59D (160 piezas); Tipo 80 (200 piezas); Tipo 62 (105 piezas); Tipo 63 (50 piezas).

En la foto aparece la unidad de tanques de combate Tipo 59D del Ejército de Myanmar. Este tanque fue fabricado por China utilizando la tecnología T-54/55 de la Unión Soviética y ha sido modernizado, reemplazando el cañón principal y equipado con blindaje reactivo explosivo.



Algunas fuentes también dijeron que Myanmar está al servicio de la línea de tanques de batalla avanzada MBT-2000 producida por China en cooperación con Pakistán.

En la foto hay un tanque ligero Tipo 63 de fabricación china equipado para que el ejército de Myanmar dispare. Este tanque es tecnología de copia china de la Unión Soviética PT-76 con el cambio principal es usar el cañón de 85 mm en lugar del 76,2 mm.

Las fuerzas de vehículos blindados que combaten y transportan tropas de Myanmar no utilizan mucho "bien chino". Pero también representa unos pocos cientos de unidades, principalmente de dos tipos: vehículos de combate blindados Tipo 90 y Tipo 85.


 
La fuerza de artillería de Myanmar también utiliza mucha artillería china con un número de cientos de cañones (artillería a reacción, artillería autopropulsada, cañones de remolque). En la imagen se muestra la artillería a reacción de lanzamiento de la serie Tipo 81 producida por China durante los simulacros de fuego real del Ejército de Myanmar.

La artillería autopropulsada SH-1 de 155 mm (de fabricación china) apareció en el desfile del ejército de Myanmar.


Tanque de artillería autopropulsado PTL-02 (producción china) en el desfile del Ejército de Myanmar. PTL-02 utiliza un cañón de calibre 100 mm integrado con la capacidad de disparar misiles antitanque a través del cañón.

Aunque son pequeños en número, los cazas de fabricación china juegan un papel importante en la Fuerza Aérea de Myanmar. En la foto se muestra un interceptor F-7M Airguard producido por Chengdu Aviation Corporation. Este se considera uno de los dos principales interceptores de Myanmar, con un número de alrededor de 25 aviones.


 
Avión de ataque principal A-5C de la Fuerza Aérea de Myanmar fabricado por la empresa Nanchang (China). El A-5C es capaz de transportar 2 toneladas de armas en 10 soportes, incluidos misiles aire-aire, bombas y cohetes.

Además del A-5C, Myanmar también tiene 12 aviones de entrenamiento de ataque / ataque ligero K-8 fabricados por Hong Du Group.
 


La Fuerza Aérea de Transporte Aéreo de Myanmar también cuenta con la presencia de cuatro aviones de transporte mediano Y-8 fabricados por Shanxi Aviation Company (China). Y-8 es capaz de transportar 90 paracaidistas o 20 toneladas de carga.


 
En términos de fuerzas navales, Myanmar adquirió recientemente de China dos fragatas de la clase Jiang Ho. Eso sin mencionar que la mayoría de los buques de guerra del país utilizan sistemas de artillería y misiles antibuque de fabricación china.

viernes, 6 de marzo de 2020

Desarrollos en el disputado mar del sur de China

Desarrollos recientes que rodean el mar del sur de China

Una mirada a los desarrollos recientes en el Mar del Sur de China, donde China se enfrenta a vecinos más pequeños en múltiples disputas territoriales sobre islas, arrecifes de coral y lagunas.
The Diplomat



En esta foto de archivo del 8 de enero de 2020 publicada por la Oficina Presidencial de Indonesia, el presidente de Indonesia, Joko Widodo, en el centro, inspecciona a las tropas durante su visita al buque de la Armada de Indonesia KRI Usman Harun en el puerto de Selat Lampa, Islas Natuna, Indonesia. Widodo reafirmó la soberanía de su país durante una visita a un grupo de islas en el borde del Mar del Sur de China que China reclama como su área de pesca tradicional.

Una mirada a los desarrollos recientes en el Mar del Sur de China, donde China se enfrenta a vecinos más pequeños en múltiples disputas territoriales sobre islas, arrecifes de coral y lagunas. Las aguas son una importante ruta de envío para el comercio mundial y son ricas en pescado y posibles reservas de petróleo y gas.

Xi de Beijing visitará aliado de la ASEAN Myanmar

El presidente chino, Xi Jinping, visitará la vecina Myanmar esta semana en medio de esfuerzos para fortalecer las relaciones con los miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático.

Myanmar también ha sido un patrocinador confiable, junto con Laos y Camboya, de la campaña de China para sofocar las críticas dentro de la ASEAN de su reclamo de prácticamente todo el Mar del Sur de China. Últimamente, Beijing ha estado presionando a la organización para que apruebe un código de conducta entre las naciones en la vía fluvial en disputa que podría tratar de prohibir las operaciones militares en el área por parte de rivales como Estados Unidos, Australia y Japón.
La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Hua Chunying, anunció el viernes que Xi visitará Myanmar del 17 al 18 de enero.

Yakarta afirma que China considera que los caladeros de pesca

¿Estás disfrutando este artículo? Haga clic aquí para suscribirse para tener acceso completo. Solo $ 5 al mes.

El presidente indonesio, Joko Widodo, reafirmó el miércoles la soberanía de su país durante una visita a un grupo de islas en el borde del Mar del Sur de China que China reclama como su área de pesca tradicional.

Jokowi, acompañado por altos funcionarios militares, recorrió las islas Natuna en un barco naval en un movimiento diseñado para enviar un mensaje a Beijing.

"Natuna es parte del territorio de Indonesia, no hay duda, sin duda", dijo Jokowi en un discurso después del viaje. "No hay negociación para nuestra soberanía".

Los reclamos de China sobre los derechos de uso provocaron indignación en Indonesia y llevaron a los militares a reforzar sus fuerzas en las islas. Aunque China ha estado haciendo tales afirmaciones durante años, recientemente docenas de barcos pesqueros chinos, escoltados por sus barcos de la guardia costera, estaban haciendo movimientos más agresivos en el área e ignorando las advertencias de Indonesia de irse.

Principales llamados generales de la Fuerza Aérea de EE. UU. para un mayor uso del engaño


El general Charles Q. Brown, comandante de las Fuerzas Aéreas del Pacífico, dijo en un desayuno del Grupo de Escritores de Defensa en Washington que los militares deberían confiar más en el engaño y en la redirección de la atención del enemigo en lugar de simplemente el impacto y el asombro de las armas caras.

"Es algo que hemos hecho en el pasado", dijo Brown a los escritores a fines del mes pasado. "Lo que realmente creo (es) es algo a lo que, como departamento, probablemente debamos comenzar a prestarle más atención".

"Tenemos que ver otras formas de cómo hacemos las cosas desde el punto de vista de las capacidades", dijo Brown. "Realmente creo que (China) no irá a la guerra a menos que se sientan seguros de que realmente pueden ganar".

El uso del engaño y los señuelos mantendrá a China adivinando y podría reducir su confianza en su capacidad de ganar en una confrontación con Estados Unidos, posiblemente sobre Taiwán, dijo Brown.

Brown también citó la guerra electrónica como "otra forma de confundir a un adversario".
"Ese tipo de cosas que pueden no tomar tanto dinero, pero pueden tener el mismo efecto", dijo Brown.