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lunes, 13 de julio de 2026

Patagonia: Los "incendios" y la ley penal

Incendios, delitos ambientales e impunidad: el caso de Chubut

La Voz del Chubut




Los incendios forestales que se repiten año tras año en la Patagonia, y hoy golpean con fuerza a Chubut, no son solo una catástrofe ambiental y social: son también la expresión más visible de una estructura de impunidad frente a los crímenes ambientales en la Argentina. Cientos de evacuados, viviendas destruidas, bosques nativos arrasados y ecosistemas dañados de forma irreversible contrastan con la ausencia de responsables identificados y sancionados.

En materia penal, los incendios intencionales constituyen delitos graves. El Código Penal argentino tipifica el delito de incendio y otros estragos (artículos 186 a 189), agravado cuando pone en peligro la vida, los bienes de terceros o afecta bosques, áreas protegidas e infraestructura pública. A ello se suman posibles delitos ambientales, como el daño agravado a bienes de uso público, la afectación de la biodiversidad, la contaminación del aire y del suelo, y la violación de normativas de protección del bosque nativo (Ley 26.331). En determinados contextos, estos hechos pueden vincularse además con asociaciones ilícitas, especulación inmobiliaria o apropiación ilegal de tierras.

Sin embargo, la norma rara vez se traduce en justicia efectiva. La investigación judicial de los incendios suele quedar atrapada en una combinación de falta de recursos técnicos, escasa voluntad política, fragmentación de competencias y una mirada que reduce el problema a “desastres naturales”, aun cuando existen indicios reiterados de intencionalidad. La ausencia de querellantes, la lentitud de las causas y la dificultad para seguir la ruta del dinero refuerzan este escenario.

La impunidad también se vincula con el manejo opaco de los fondos públicos destinados a la prevención y combate del fuego. El Servicio Nacional de Manejo del Fuego y el Sistema Federal de Manejo del Fuego reciben partidas millonarias, pero los incendios avanzan sin aviones suficientes, brigadistas mal pagos y comunidades expuestas. La falta de control sobre el destino de esos recursos debilita la capacidad de respuesta del Estado y abre interrogantes que rara vez llegan a los tribunales.

En Chubut, como en otras provincias, el desafío es romper el círculo vicioso: incendios, emergencia, reconstrucción precaria y olvido judicial. Investigar quién prende fuego, quién se beneficia, quién omite controles y quién no investiga es una condición básica para proteger el ambiente, que la Constitución reconoce como un derecho colectivo. Sin justicia ambiental, los incendios dejan de ser una tragedia inevitable para convertirse en un negocio impune.

Dr. Gustavo Gomez – Ex Fiscal Federal

martes, 5 de mayo de 2026

Israel: El plan sistemático de ataque a cristianos


Fotos del convento católico administrado por las Hermanas del Santo Salvador en la localidad de Yaroun, en el sur de Líbano, después de que fuera demolido por el ejército israelí.

Cristianos de Jerusalén no se sorprenden por el ataque a una monja, ya que el abuso se ha vuelto habitual.

Sacerdote afirma que incidentes aislados de personas ultraortodoxas escupiendo cerca de ellos se han convertido en sucesos cotidianos; se registraron 61 ataques físicos en 2025.
Por AFP y ToI Staff
Times of Israel






Peregrinos cristianos visitan el Cenáculo, lugar tradicionalmente considerado como la Última Cena, en Jerusalén, 1 de mayo de 2026. (Foto AP/Leo Correa)

Las imágenes del ataque a una monja católica en Jerusalén conmocionaron al mundo cuando se viralizaron la semana pasada, pero para los fieles que asistían a la misa dominical en la Basílica de San Esteban, fue solo el último ejemplo de la creciente hostilidad religiosa.

El ataque del martes fue captado por cámaras de seguridad y difundido ampliamente. En él se ve a un extremista judío empujando a la monja al suelo y marchándose, antes de regresar para reanudar el ataque, momento en el que intervinieron transeúntes.

Mientras la congregación salía del servicio dominical, la historia seguía en boca de todos, y muchos ofrecieron palabras y muestras de apoyo a la monja francesa, que no pudo asistir.

«Todavía sufre dolores», pero está «rodeada de apoyo», dijo el sacerdote que ofició la misa, Olivier Catel.

Cuando Catel llegó a Jerusalén hace más de una década, este tipo de incidentes eran raros. Aproximadamente una vez al año, contó, «cuando salía con mi hábito, la gente —generalmente judíos ultraortodoxos— escupía a nuestras espaldas».

«Nunca les prestábamos atención porque eran incidentes aislados», dijo. Pero en los últimos tres o cuatro años, se ha convertido en algo casi cotidiano.



Hematomas en el rostro de una monja tras una agresión en Jerusalén, 29 de abril de 2026. (Policía de Israel)

«Cuando salimos, la gente escupe a nuestro lado».

El Centro Rossing, una asociación con sede en Jerusalén dedicada al diálogo interreligioso, ha documentado un creciente acoso a los cristianos en Israel y Jerusalén Este, según un estudio publicado en marzo.

A lo largo de 2025, registró 61 ataques físicos, incluyendo escupitajos, uso de gas pimienta y golpes. También registró 28 casos de acoso verbal y 52 casos de vandalismo contra la propiedad de la iglesia.

Un sacerdote británico, que prefirió permanecer en el anonimato, confirmó que estos incidentes ocurrían a diario.

Nunca salía sin su sotana negra e invariablemente era recibido con escupitajos o gritos de «¡Vete a casa!».

«Deberían matarlo».

«Todos decían que esto pasaría algún día», dijo Pierre, un feligrés de 30 años, quien no se sorprendió por el incidente y, de hecho, esperaba que la situación escalara hasta una posible muerte si no se intervenía.


El día del ataque a la monja, un sacerdote conocido suyo se encontraba en el supermercado cuando un hombre se detuvo frente a él. Peregrinos cristianos ortodoxos alzan velas durante la ceremonia del Fuego Sagrado en la Iglesia del Santo Sepulcro, en la Ciudad Vieja de Jerusalén, el 11 de abril de 2026. (Foto AP/Ohad Zwigenberg)

«Le dijo a su hijo, en hebreo: “Deberían matarlo”», dijo Pierre. «Si no se hace nada… alguien lo hará».

El ataque ocurrió a pocos pasos de la Ciudad Vieja de Jerusalén, el foco de tensión en el conflicto israelí-palestino, al pie de la Iglesia de la Dormición.



Smotrich: «Mi hijo quiere que deje algo de Líbano para que él lo destruya después. Le dije que no se preocupe, habrá suficiente para todos».

Un joven israelí que dijo haber presenciado el incidente desde la distancia describió al atacante como «un loco».

Los medios israelíes habían descrito al agresor como un activista de extrema derecha con antecedentes de enfermedad mental.

«Es muy impactante», dijo Uriel Levisohn, un rabino de 28 años, quien expresó su incredulidad ante la frecuencia con la que ocurren este tipo de incidentes.

«Con la ayuda de Dios, esta será la última vez que algo así suceda aquí».

Pero los fieles que salían de la misa se mostraron menos optimistas, afirmando que esperaban una respuesta firme de las autoridades israelíes.

Señalaron la creciente retórica «supremacista» en el país, incluso entre altos funcionarios.


Un soldado muy hijo de puta de las FDI destroza una estatua de Jesús en el sur del Líbano, en una imagen publicada en redes sociales el 19 de abril de 2026. (X/utilizado de conformidad con el artículo 27a de la Ley de Derechos de Autor).

Recordaron incidentes recientes en el sur del Líbano, donde Israel combate al grupo terrorista Hezbolá, y donde un soldado israelí fue filmado destruyendo una estatua de Jesús.

Catel, no obstante, afirmó que se negaba a «vivir con miedo».

«Sigo yendo a la Ciudad Vieja con mi túnica», dijo, añadiendo que, si bien evitaba ciertos barrios, «en general, no he cambiado mis costumbres».

domingo, 6 de octubre de 2024

El antisemitismo del progresismo moderno

La coartada del antisionismo

Raphaël Enthoven





El problema con el nuevo antisemitismo es que no se ve a sí mismo como antisemitismo en absoluto. Los nazis asumían un odio absoluto al judío, un odio esencial e incausal: odiaban al judío porque era judío. Mientras que los nuevos antisemitas, que odian a los judíos no porque sean judíos sino porque sospechan que son “sionistas”, negarían, con la mano en el corazón, que practican el más mínimo odio. Dicho de otro modo, el nuevo antisemitismo es una versión del odio a los judíos que se persuade a sí misma de ser un ejercicio de tolerancia. Lo que lo hace mucho más difícil de combatir.
Porque sus heraldos pueden difundir la propaganda de Hamás (y ahora de Hezbolá) hasta el punto de exhibir sus símbolos (el famoso triángulo rojo invertido), pero también están difundiendo los tropos antisemitas más antiguos (desde el judío que envenena los pozos hasta el judío financiero), aplauden a los estudiantes que expulsan a los judíos de un aula, utilizan la imagen soraliana [por el gurú antisemita Alain Soral] de los “dragones celestiales” [manera críptica de referirse a la dominación mundial de los judíos aludiendo *al manga One Piece] para hablar de los judíos, hacen una lista de los judíos que consideran nocivos, hablan de Israel como de una “entidad sionista”, abuchean a una asociación de feministas empeñadas en que se reconozca la violación de mujeres judías, sospechan que el Crif [agrupación representativa de la comunidad judía] gobierna Francia en secreto o que Benjamin Haddad está “a favor de la política de Netanyahu” simplemente porque es judío, Todos ellos, desde [sigue enumeración de dirigentes de la izquierda radical La Francia Insumisa] David hasta Ersilia, Thomas, Louis, Alma, Manuel, Aymeric, Mathilde, Sébastien, Jean-Luc y Rima, se indignan, algunos sinceramente, cuando se les acusa de antisemitismo. Pueden validar un pogromo presentándolo como un acto de “resistencia” y adoptar, palabra por palabra, la retórica de una organización terrorista cuyos estatutos exigen la eliminación de todos los judíos, pero que conste: ¡no son antisemitas! ¿La prueba? No les gustan los nazis y se oponen firmemente a las nuevas ediciones de Mein Kampf y a los panfletos de Céline. Es un alivio.
¿Cómo se puede ser tan espectacularmente antisemita y, sin embargo, saber tan poco al respecto? ¿Cómo se puede odiar a los judíos sin darse cuenta? Diferenciando entre el judaísmo como “religión” y el “sionismo” como “proyecto colonial”. En otras palabras, dicen, no atacan a los judíos, atacan a los “sionistas”... No importa que sean lo mismo. Como nos hemos dado una buena razón para enfadarnos con ellos, como nos hemos convencido de que los odiamos por lo que hacen y no por lo que son, podemos hacer nuestro agosto sin sentirnos culpables de nada.
El “sionismo” es la coartada bien pensante de un antisemitismo vergonzoso que persiste en presentarse como víctima de su presa. Los nuevos antisemitas cazan judíos como los nazis cazaban “cucarachas”, pero lo hacen en nombre de la lucha del oprimido contra el opresor. Eso es maravilloso. “El antisionismo es el milagroso hallazgo”, escribe Vladimir Jankélévitch, “la providencial bonanza inesperada que reconcilia a la izquierda antiimperialista y a la derecha antisemita; el antisionismo da permiso para ser democráticamente antisemita”. En resumen, si los sionistas no existieran, los antisemitas los inventarían".

La campaña anti-argentina fue por Malvinas

Ex director de la Escuela Superior de Guerra sostuvo que la campaña anti argentina fue contra la reivindicación de Malvinas El coronel Gabri...