Anticatolicismo en el Ejército Francés

En 1904, para purgar al ejército de sus oficiales católicos, el general André, entonces ministro de la Guerra y francmasón, obtuvo del Gran Oriente una lista de más de 18 000 oficiales católicos del ejército francés con el propósito de bloquear su carrera y favorecer el ascenso de los militares «republicanos».
Era «el asunto de las fichas». En 2026, nada ha cambiado. Los «republicanos» prosiguen su guerra contra la Francia católica. El ejército francés estaría así constituido: una base mayoritariamente atea y apolítica; un cuadro de mandos más bien católico y conservador y una dirección enteramente republicana y masónica
Es una ley no escrita que se mantiene desde hace mucho tiempo.
Resumen sucinto: El Affaire des fiches o “Caso de las fichas” —1900-1904, bajo la Tercera República, gobierno Combes— fue un sistema secreto de fichaje de los oficiales del ejército francés.
El ministro de Guerra, el general Louis André —ayudado por el Gran Oriente de Francia y logias masónicas— hizo elaborar unas 18 000 a 19 000 fichas —de aproximadamente 27 000 oficiales— para evaluar su lealtad republicana.
• Criterios: asistencia a misa, educación religiosa de los hijos, vínculos con la Iglesia o el clero, opiniones “clericales” o “reaccionarias” —por ejemplo: “va a misa”, “católico convencido”, “amigo del obispo”.
• Objetivo: bloquear los ascensos de los oficiales católicos/nacionalistas —clasificados en el expediente “Carthage” = a eliminar— y favorecer a los republicanos, masones y librepensadores —expediente “Corinthe”.
Estas fichas —procedentes de las logias y prefecturas— sustituían las evaluaciones militares oficiales para “republicanizar” el ejército, percibido como demasiado clerical después del caso Dreyfus. El escándalo estalló en noviembre de 1904 en la Cámara, provocó la dimisión de André y contribuyó a la caída del gobierno Combes.
Fue un episodio destacado del anticlericalismo radical de la época.
En el
Prytanée nacional militar de La Flèche, los alumnos provenientes de
liceos católicos sin contrato serían excluidos de las clases
preparatorias, su origen figurando entre los «criterios eliminatorios».
Un documento interno revelado ha llevado a unos padres a presentar un
recurso. (Le Figaro)
Comentarios
Publicar un comentario