miércoles, 1 de diciembre de 2021

Peronismo al gobierno: Empresas españolas invierten en Paraguay para procesar langostino argentino

Empresas españolas invierten en Paraguay para agregar valor al langostino pescado en aguas argentinas

Nuestro Mar





Dos empresas españolas han decidido invertir más de 20 millones de dólares en una planta de procesamiento de langostino argentino en la ciudad de Hohenau, departamento de Itapúa. Es decir, que se abastecen de “langostino en bloque” de empresas argentinas, en Paraguay hacen productos con ‘valor agregado’ y los reexportan a Europa.

Dice la crónica firmada por Nelson Saldivia: “Comenzó la temporada de langostino salvaje patagónico en Paraguay. La afirmación parece una ironía, pero lo que en su momento se anunció como posibilidad se hizo realidad.

Las empresas Pamape SL y Wofco SA, ambas de origen español, desembolsaron inversiones a 6 kilómetros del río Paraná, en la ciudad de Hohenau, departamento de Itapúa, ubicada en cercanías de Posadas, la capital misionera.

Pamape y Wofco tienen entre sus clientes a empresas pesqueras patagónicas que les proveen langostino en bloques, donde será reprocesado a costos más competitivos para luego sacar un producto final de góndola al mercado europeo.

Ese langostino salvaje patagónico que se reprocesará en Paraguay se pesca en aguas nacionales y también en jurisdicción de Chubut. En Argentina se le hace un proceso mínimo, se los congela en pastillas y lo exportan a Paraguay; allí, las comercializadoras de alimentos de España, le aplican valor agregado y reexportan a Europa un producto terminado.

Las compañías ibéricas explicaron que optaron por invertir en Paraguay por “contar con costos competitivos”, dando por sentado que estas condiciones no las encontraron en Argentina de donde se proveen de langostino.

El diario La Nación de Paraguay reveló que “el gran proyecto generará un total de 400 fuentes de trabajo para los pobladores de la zona. La firma realizará el congelamiento y procesamiento del crustáceo dentro de la planta para luego ser exportado al exterior”, consignó respecto de la inversión en la ciudad de Hohenau.

La información añade que a planta estará instalada a 6 kilómetros del río Paraná y contará con la capacidad de elaborar 24 toneladas de langostinos diarios. El proceso de instalación ya se inició y se estima que tendrá una duración de aproximadamente 6 meses de trabajo.

“El inicio del proyecto tuvo la venia de la Municipalidad de Hohenau en conjunto con la Gobernación de Itapúa. Ambas instituciones firmaron un convenio con la compañía South Atlantic Company, fundada en Paraguay y compuesta por las empresas Pamape SL y Wofco SA, ambas de origen español”, detallan respecto de la sociedad que crearon en el vecino país para armar la planta de procesamiento.

El representante de la empresa South Atlantic Company, Lucio Tortosa, ventiló a la prensa paraguaya que “hicimos un trabajo de investigación abarcando distintas aristas y factores. Nos atrajo mucho, sobre todo el valor de la energía del país. Paraguay es muy competitivo. Hicimos comparaciones con otras naciones evaluadas, y Paraguay cuenta con todo lo necesario para poder ingresar dentro del rubro y afianzarse”, manifestó.

Las recientes rebajas de puntos de retenciones a las exportaciones pesqueras de Argentina y la suba para los “bloques congelados” no desaceleraría esa práctica comercial que ha tenido un sostenido crecimiento en los últimos años.

Una de las principales exportadoras de bloques de langostino para su reproceso en el exterior ratificaron que continuarán con esa modalidad, ya que no cuentan con incentivos y condiciones reales que hagan competitivos los costos de producción locales para elaborar productos de alto valor agregado.

En ese esquema es que se produce esta inversión de dos empresas alimenticias españolas que les interesa el “langostino salvaje patagónico”, se lo compran a pesqueras argentinas, pero optan por reprocesarlo en un tercer país donde hay menor presión fiscal, y los costos laborales son diferentes. (REVISTA PUERTO / BICHOS DE CAMPO) #NUESTROMAR

martes, 30 de noviembre de 2021

USA debiera hacer converger todos sus proyectos de cazas de sexta generación


La convergencia del proyecto muestra cómo los aviones de combate de quinta generación cambiarán la guerra


La capacidad de vincular sistemas de información que de otro modo serían incompatibles se realiza a menudo mediante tecnologías capaces de traducir, ajustar o convertir el formato para permitir el intercambio seguro de información.

por Kris Osborn || The National Interest



Los aviones de combate F-35 de la Fuerza Aérea de EE. UU. Abrieron nuevos caminos en la coordinación de ataques aéreos-terrestres conjuntos al demostrar que pueden enviar datos urgentes a las tropas terrestres en una misión reciente con fuego real.

El intercambio de información se llevó a cabo durante el Proyecto Convergencia 21 del Ejército, un experimento que amplía las fuerzas de redes de éxito anteriores en tiempo real para incorporar más operaciones multidominio. Project Convergence, que se lanzó el año pasado, tiene como objetivo establecer un gran avance en la velocidad de la guerra. El año pasado, Project Convergence demostró que los oficiales militares pueden reducir el ciclo de selección, verificación, toma de decisiones y ataque de veinte minutos a veinte segundos.

Sobre la base de lo que podría describirse como un gran éxito en 2020, el Ejército buscó expandir el Proyecto Convergencia de manera más completa en la esfera conjunta. El año pasado, hubo algunos experimentos periféricos entre los aviones de combate F-35 de la Infantería de Marina y los soldados terrestres del Ejército. Lockheed Martin ha confirmado que el avión F-35 se utilizó para conectarse con tropas terrestres durante el experimento. Esta táctica podría usarse en escenarios tácticos futuros.

Los servicios militares han realizado esfuerzos de coordinación aire-tierra moderadamente exitosos en diversos grados a lo largo de los años. De hecho, el avión F-35 es conocido por sus capacidades de apoyo aéreo cercano. Pero su intercambio de datos en tiempo real de la información del objetivo y el fuego enemigo durante las maniobras de combate abre nuevos caminos. Los aviones de quinta generación pueden haber utilizado enlaces de datos seguros y especialmente configurados, conectividad de radiofrecuencia o radio programable por software habilitado por computadora para lograr esta hazaña. La capacidad de vincular sistemas de información que de otro modo serían incompatibles se realiza a menudo mediante tecnologías capaces de traducir, ajustar o convertir el formato para permitir el intercambio seguro de información.

En estos días, los planificadores de la guerra están aprovechando tecnologías innovadoras para recopilar, organizar y actuar sobre la información urgente con una velocidad y precisión sin precedentes. Por ejemplo, un avión F-35 podría usar su velocidad para reposicionar rápidamente y enviar a las tropas terrestres información sobre la ubicación de las tropas enemigas desde el otro lado de una cresta más rápido de lo que se creía posible. Las tropas terrestres podrían enviar a ese avión los detalles de objetivos de los grupos de combatientes enemigos fuera de la vista de la vigilancia aérea. Esto mejoraría el conocimiento de la situación en la guerra.

lunes, 29 de noviembre de 2021

Peronismo, terrorismo, araucanos y la puta que los parió

El terrorismo kirchnerista nunca cambia



El hijo de puta de Urien

El 17 de noviembre de 1972 Perón regresó a la Argentina después de diecisiete años de exilio. Una foto inmortalizó el momento en el que al descender del avión el viejo caudillo era protegido de la lluvia por un paraguas que sostenía el secretario general de la CGT, José Ignacio Rucci. Ese día, en que se materializaba el primer regreso de Perón al país, se produjo un incidente grave en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), cuando el guardiamarina Julio César Urien, creyendo que Perón sería detenido por el gobierno militar al llegar, con su compañía tomó la ESMA, matando en el hecho de un tiro por la espalda al cabo Leonardo Contreras. Junto a Urien, tomaron parte de la sublevación el teniente de navío Carlos Lebrón, los guardiamarinas Aníbal Acosta, Ricardo Luis Hirsch, Mario Actis y Mario Galli. Todos ellos fueron apresados y dados de baja. Tras el triunfo de Cámpora en 1973, los traidores fueron amnistiados, liberados y reincorporados al servicio en disponibilidad. Tres semanas después de la muerte del presidente Perón, su sucesora, María Estela Martínez de Perón, dictó un decreto por el cual dispuso la baja obligatoria de los sublevados.



Urien fue nuevamente detenido durante el Proceso Militar. Desde la cárcel lideró la resistencia. Fue liberado el 17 de octubre de 1983. Tras su liberación siguió militando en “Montoneros” con el grado de oficial. Junto con Lebrón fueron los redactores del “Manual Militar de Montoneros”, que sirvió para instruir a los militantes sobre la utilización de armas de fuego, la fabricación de bombas caseras en sus diversas variantes y formas de uso.
Treinta años después, el 17 de noviembre de 2005, el presidente Néstor Kirchner le restituyó el grado y lo ascendió dos grados más, otorgándole la jerarquía de teniente de fragata (RE).
En diciembre de 2005 Néstor Kirchner lo designó Director de los Astilleros Río Santiago. (Antes había sido director del PAMI en San Martín). En 2008 renunció sin haber hecho nada por levantar la destruida industria naval.
Ahora es uno de los cerebros detrás de la sublevación pseudo mapuche en nuestra Patagonia.
Por supuesto Julio César Urien fue indemnizado por el tiempo que pasó en prisión, porque para el Estado Argentino haber sido condenado por terrorista, asesino, traidor a su Fuerza y a la Patria, lo convertía automáticamente en un “joven idealista”, y como tal, víctima de la dictadura. En ese carácter cobró 200.948 dólares en 1994 (expte 329955/92), 5.302 dólares en 1995 (expte 330505/92) y se le reconocieron 144.828 pesos en 2015 (expte 0035893/12), todo bajo el amparo de la ley 24.403 que indemniza a "detenidos-desaparecidos". Por supuesto la familia del cabo Contreras, asesinado por Urien por defender a su unidad, no recibió nada. Eso forma parte del famoso “curro” de los Derechos Humanos. Así seguimos ignorando a las víctimas de la subversión, y así funciona el sistema judicial de nuestro país, sin que a nadie se le mueva un pelo.
Además en 2005, cuando se le devolvió el grado militar y se lo ascendió, se le reconocieron 33 años de sueldos desde su baja por terrorista en 1974. A él y a tres terroristas más.
Siento mucho asco.
Jorge Tisi Baña